Bueno chicos hemos llegado al punto crítico, sé que este capítulo no esté muy entretenido, pero es el penúltimo y de aquí al siguiente sabremos qué pasará con el amor de Horo y Ren… en fin ;-;
Crónicas de un secuestro
Capítulo 8
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Cabos sueltos
Hao tomó la cintura delgada de Liserg y contorneó desde ahí hasta cadera para luego hundir sus dedos pecaminosos en él. Tanta presión ya lo estaba poniendo de mal humor. El mayor de los Asakura, pensó que no había nada mejor para sacarse todo ese estrés que follar un rato con su ahora novio, Liserg. El de ojos verdes había intentado rehusarse, y más porque estaban usado la "pulcra" oficina de Ren Tao para eso. Desde que habían secuestrado a Ren; ese lugar prácticamente se había vuelto el hogar de Hao, Liserg y Anna. Los tres habían hecho todo lo posible por tratar de dar con aquel sujeto que tenía secuestrado al gerente de compañías Tao.
Anna ya había llamado al gran En, Hao se había encargado de que nadie supiera de eso. Lizerg había postergado todas las citas amablemente y había tratado de localizar las llamadas, desde el celular de Ren, después de todo el siempre estaba tras de Ren buscándolo donde sea… Casi podía decir que tenía un localizador solo para ubicar a Ren. Lamentablemente el celular de Tao había estado apagado.
Anna y Liserg parecían tolerar todo ese asunto. Hao por otro lado estaba fastidiado, de hecho varias veces había pasado por su cabeza olvidarse de todo y que mataran a Ren. Pensó en que era muy egoísta de su parte, pero… también se había enterado de que Horo, era el ex de Ren y que el chino ya no le interesaba regresar. Era muy complejo para su gusto, y a Hao no le gustaban las cosas complejas a menos que hubiera mucho dinero de por medio.
Hao pensó entonces que sin Anna en esa oficina, podía ir directo al ingles y besarlo con hambre y ahí mismo hacer lo inevitable.
-Habrá dos formas, te niegas y te follare contra la pared aún contra tu voluntad o aceptas y vamos al sillón y te follo amablemente- Hao había hablado bastante cortante para su gusto, pero sus necesidades apremiaban y el hecho de que Liserg le dijera un suave "Hao ahora no". Ya lo había rebasado.
- Hao… en serio ahora no- el Asakura lo jaló y justo como lo había dicho lo acorralo contra la pared y comenzó a besarlo con hambre mordiendo su cuello y manoseando ese delicado cuerpo a su antojo.
- Hao por favor no me dado un baño en dos días- el Asakura alzo una ceja, así que era eso, pensó; notando que su novio aún así le correspondía y veía cierta lividez en sus ojos.
-Me importa un rábano, quiero tu trasero ahora, además tú también quieres.- le afirmó mientras le quitaba la camisa con bastantes ansias, riendo un poco de que, el verdes cabellos aún se resistiera.
-es la oficina de Ren… y Anna puede llegar en cualquier momento-justo ahí le bajo el pantalón y comenzó a masajearlo justo en el lugar donde aquel jovencito dejaba de pensar y se le nublaba el cerebro de sentir solo placer.
- cállate Lis, solo será un poco – justo después de eso lo puso de espaladas contra la pared y ahí mismo se abrió paso entre los blancos glúteos para introducir su miembro y regalarse ese placer que ya le estaba haciendo falta.
Claramente había escuchado las quejas de nenita de Liserg, por su ya famoso salvajismo, pero igual; no me importaba ya que unos minutos después escuchó muy bien los gemidos agudos.
Por eso odiaba que Liserg se hiciera del rogar, de todas maneras siempre acabada jadeando como nena. Bueno, era algo normal, después de todo… la verdad Hao se consideraba todo un maestro en el arte de tener sexo. Estaba sonriendo justo cuando pensó eso, y se metía unas veces más en el angosto trasero del niño y llenándolo dentro cuando notó que estaban por abrir la puerta. Arrugó el cejó y aún así decidió ignorarlo y terminar de correrse dentro de su novio ingles.
-Por dios Hao esto no es un hotel- Anna había entrado y lo primero que vio fue a ese par follando en una de las paredes del Tao. Justo donde estaba el retrato de su hermana. Hao aún tenía su cara de placer mientras que el ingles tenía una cara pálida de terror… si Ren se enteraba de eso lo corrían.
-lo siento señorita Anna- el pequeño joven de ojos verdes se acomodó la rápidamente sintiendo incomodo por aquel acto cortado a medias y lo peor era que aún sentía esa sensación húmeda en su trasero. Quería largase a casa a casa a darse un baño y morirse de la vergüenza en algún privado. Lo que más le molestaba es que Hao ya estaba de lo más campante.
-¡Hermanito tienes un nuevo novio!- Liserg alzó una ceja sorprendido cuando dio un vistazo más y notó que el "famoso" gemelo de Hao estaba ahí. Eran iguales físicamente y le sorprendía mucho que a pesar de eso ellos dos no se parecían en nada. Solo con ver la expresión de sus rostros era fácil saber quién era quién. Luego algo más le llamo la atención… él hermano de Hao, estaba tomado de la mano de Anna. La novia de Ren.
-¿Yoh? ¿Qué haces aquí? … ¿Qué Anna no terminó contigo?- Hao enseguida lo había notado y les sonrió sínicamente.
-Dejemos las explicaciones para después- Anna los miró con algo de asco a los dos, y se sentó en la cómodo lugar de Ren dejando en la mesa todas las pistas que tenía. Luego de eso, Yoh Asakura sacó un pequeño mapa de la ciudad mostrándoles algunos lugares marcados con rojo.
-Bueno, Horo debe estar cerca de esta área; estuve hablando con unas personas y dicen haberlo visto… de hecho ese lugar está muy cerca de donde todo ocurrió, supongo que una parte de Horo-Horo nunca olvido lo que pasó con su familia.
-¿De qué lugar hablan?- Justo allí el de cabellos verdes olvido su vergüenza y se interesó por completó, nunca supo de que se trataba ese secreto que estaba tras el gran Tao Ren.
- humm ¿crees que el Usui este tan enfermo como para secuestrar a Ren en ese mismo lugar?- Hao sonrió sínicamente ganándose una mirada reprobatoria de Yoh y Ana,
-Horokeu… perdió parte de él mismo, además él no recuerda nada o al menos no lo hacía cuando yo lo vi la última vez- Yoh suspiró y los miró a todos recordando la última vez que había visto su amigo, la vez que lo habían sacado de un hospital experimental con ayuda de Jeanne, la linda enfermera que aún lo estaba ayudando desinteresadamente a buscar a su amigo.
-Me pueden explicar por favor- Liserg miró a todos, esperando una respuesta a su curiosidad, sin duda alguna, el secuestro de Ren era la situación más enigmática de toda su vida.
-La persona que tiene secuestrada a Ren, era su novio; el padre de Ren, En Tao no los quería juntos así que amenazó a Ren con matar a Horo- Horo si no terminaba con él. Ren terminó con el… justo después de eso los padres de Horo murieron en un accidente y Horo desapareció.- Hao miró a su novio y le contestó en breve lo que él sabía, omitiendo la parte en la cual él y Ren habían robado la cadena de hoteles de los Usui, no pudo evitar sonreír un poco al recordarlo. Fue su primer "travesura" empresarial.
- La verdad es que Ren dejó en banca rota a la familia de Horo –Horo y solo se estaba burlando de él, los uso astutamente, y les quitó su línea de hoteles, de hecho estamos parados justo en edificio que pertenecía a las compañías Usui- Yoh miró a Hao dejando ver su molestia… ¡esa era la razón por la cual no se dirigían la palabra! Ana arrugó el cejo y solo vio como el asistente de Ren no se creía una sola palabra.
-¡Que! ¡Ren no haría eso! Es insolente, también es insoportable, engreído bastante ególatra, pero nunca se ha aprovechado de nadie.- justo ahí todos se miraron, encontrando que la única que sabía la verdad era Anna.
- Ren no es una mala persona; bueno tal vez sí, pero Ren amaba y aún ama a Horo, él solo quería hacer ese fraude para convencer a su padre que dejara Horo y a su familia en paz… pensaba regresarles todo, pero luego ocurrió "el accidente"- Hao alzó una ceja mientras que Yoh solo ampliaba su sonrisa.- Hasta donde sé la única que sabe lo que pasó exactamente es Jun; ni siquiera Ren sabe lo que pasó después de que él y Horo terminaron… por eso la busqué para que me dijera pero ella….
- Los padres de Horo no murieron en un accidente; ellos fueron acecinados- Yoh la miró detenidamente recordando lo que él mismo sabía.
-Sí, los mató el guardaespaldas de Jun; Lee. Ella lo vio todo. Fue un disparo directo a la cabeza del señor Usui, luego a la señora Usui… Pilika solo gritaba y Horo fue directo proteger a su hermana; pero aún así le disparó tres veces a Pilika; Horo sería el último según las ordenes de En, pero Jun detuvo a Lee… le quito el arma y ella mismo mató a Lee y le dijo a Horo que huyera lejos y que nunca más regresara- Yoh miró al piso mientras que Hao parecía realmente desinteresado, nunca había sido amigo cercano de Horokeu, conocía a su hermana y recordaba que era bastante ruidosa. Por otro lado Liserg parecía seriamente consternado, jamás había imaginado que la familia Tao fue tan peligrosa.
-¿Cómo está Jun?- la pregunta del castaño interrumpió un silencio incómodo que se había formado por unos instantes.
- no sé nada más ello no quiso decirme nada más y la enfermera que la cuidaba la dejó sedada, solo me dio esta dirección, Jun no había hablando con nadie desde entonces… ni siquiera con Ren. Ella habló cuando le dije que Horo iba a matar a Ren si no hacíamos algo.
Liserg suspiró de nuevo y miró el lugar dándose cuenta que, en una bodega abandonada era el mejor lugar para tener a una persona secuestrada. Ahí debía de estar Ren. El acertijo ahora era como recuperar a Ren.
Estaba por hablar cuando escuchó como el teléfono de Anna sonó, era un mensaje de texto de parte de la señorita Tamao, la guardaespaldas de Anna. Le decía que prendiera el televisor urgentemente.
Anna sacó en unos segundos el control remoto del escritorio para la pantalla plana que estaba en la oficina y no necesito cambiar el canal, había una interrupción en todos los canales. Era En Tao haciendo un comunicado de prensa sobre el secuestro de su heredero y amado hijo "Ren Tao".
"Mi amado hijo ha sido secuestrado, justo antes de su boda con Anna Kyoyama, la felicidad que inundaba a nuestra familia está siendo opacada por esta noticia, he decidido hacerlo público por que confió en que encontraré a mi hijo con vida y se hará justicia, confió en que, quien tenga secuestrado a mi hijo hará lo correcto… y sabrá que no obtendrá ni un solo centavo de la familia Tao"
Anna pensó que eso había sido una verdadera burla. Cualquier otro secuestrador ya habría matado a Ren después de eso. Enseguida pudo notar el sarcasmo bien disimulado en sus palabras. En Tao era una persona despreciable, en esos momentos comprendía porque Ren nunca sonreía y no confiaba en nadie.
Anna supo que ahora no podían andar libremente investigando como lo estaban haciendo hasta ahora, lo mejor era moverse rápido y si era necesario buscar ellos mismos en cada recóndito lugar de esa área hasta encontrar a Ren y Horo.
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-Vete de aquí - el de ojos azules lo miró mientras los jalaba bruscamente hasta la puerta, Ren no entendía lo que pasaba, de hecho apenas y podía caminar, pero supo que por la cara que tenía el Usui lo había recordado.
-Me recuerdas ¿verdad?- Ren lo miró a los ojos encontrando esa ternura perdida que tanto amaba del Usui, notó la tristeza y la contestación, vio sus ojos rojos, había llorado.
-¡Solo vete!- Horokeu no quería verlo a los ojos, habían pasado menos de tres horas en las cuales solo había podido sentarse al otro lado de la habitación cerrar los ojos y recordar. Recordada a su madre y su comida caliente, la mirada serena de su papá y las risas alegres de su hermana. Recordaba los ojos de Ren mirándolo enamorado, recordaba a su hermana Jun, que parecía ser fría pero en el fondo era una persona dulce… recordaba. Le dolía, al grado de no soportarlo. Pero al momento de recordar su primera cita con Ren y luego la muerte de sus padres no lo pudo soportar.
- Horo-Horo… te amo, aún lo hago y yo… lo siento.
-¡Largo!- Gritó molesto tapando la cara con sus manos, no lo podía ver. No sabía aún que era lo que había pasado, pero estaba seguro que Ren lo había engañado y que a pesar de eso lo amaba.
- Horo… lo hice por protegerte- el Tao solo podía mirar al piso, ahora que tenía enfrente a aquella persona; al verdadero Horokeu Usui que amaba, no sabía cuál era la manera correcta de reaccionar.
-Mataste a mis padres… a mi hermana ¡¿por qué Ren?! – Justo en ese momento Ren abrió los ojos de par en par; Horo lo culpaba a él. en ese momento comprendió que solo su padre pudo haber hecho eso.
- Yo no haría eso… ellos- Ren lo miró directo a los ojos y trató de llegar a él abrazándolo un poco, pero notó como enseguida el rechazó por parte del Usui.
-maldita sea… me convertí en… el tipo de personas que más odio, jamás podré vivir de nuevo con esta culpa-
-Horokeu… yo- Ren sintió su corazón romperse cuando vio los ojos de Horo llenarse de lágrimas, lo peor que pudo pasar en la vida de Horokeu fue encontrarlo a él. Ren supo que si él no existiera nunca habría pasado eso. Jamás se habría borrado la sonrisa inocente de esa persona.
-Dime por favor que tú no tienes nada que ver en eso… por favor Ren no quiero odiarte, a ti no- l Ren quiso morir ahí mismo, el castigo que Horo le había hecho pagar ahora se veía ínfimo a comparación del sufrimiento que Horo tenía ahora en el rostro. Ren tomó aire y retrocedió un paso, tenía que hablar.
-Lamento decirte que no sé qué pasó… la última vez que te vi y supe algo de ti… fue la vez que defraudé a tu padre. Pensé en regresarles todo cuando mi padre estuviera calmado, pero luego Jun entró a un hospital psiquiátrico, ella no habla conmigo y nadie me dijo lo que pasó. Solo sé que su novio murió… supongo que…
-Él mató a toda mi familia- Ren estaba por hablar cuando escuchó el ruido de varias patrullas fuera del lugar, no podía creerlo…
