Estaban completamente desnudos, besándose con pasión, querían devorarse el uno al otro. Sesshomaru estaba listo para entrar en ella y revivir las noches de pasión que habían tenido cuando eran novios, tenía su miembro en su entrada… solo tenía que empujar un poco y listo. Estaba a punto de embestirla hasta que sintió que Rin aflojaba su agarre sobre él y después escucho unos ronquidos… ¡eso definitivamente no podía estar pasando! ¡Nunca le había sucedido!; nadie, ninguna mujer se había quedado dormida mientras intimaba con él hasta esta noche… y bueno ¿que se podría esperar de una Rin ebria? hasta borracha era una persona única.

No podía hacer el amor con una Rin dormida, él no era un violador ni nada parecido y mucho menos era un persona necesitada de sexo, pero bueno ¿qué más se podía hacer? solo se recostó a su lado y la cubrió con las sabanas, quedo un rato despierto viéndola dormir y después el cansancio lo venció y él también quedó dormido. Ya mañana hablaría con ella y aclararían las cosas…

Fin del flashback

No podía creer lo que Sesshomaru le contaba, ella no era así, ella no llamaba a las personas en medio de la madrugada y menos a él, pero ya las cosas habían ocurrido y no se podía dar vuelta al reloj y devolver el tiempo, sus esfuerzos por pasar desapercibida para Sesshomaru y ahorrarse la vergüenza de su vida habían sido un completo fiasco, había fracasado en todo, hasta en su plan de esconderse de Sesshomaru y ahora estaba allí con ella, semidesnudo y ella solo con una sábana que cubría su cuerpo.

–Lo siento, no quería...yo...perdona, de verdad, no volverá a suceder– debía admitirlo, aún seguía enamorada de él, aunque seguramente ya él no sentía lo mismo por ella, estaba hundida hasta el fondo y a pesar de que algunas veces soñaba y deseaba con todo su corazón que el volviera con ella, sabía que eso ya no era posible, lo que había sucedido había sido una clara muestra del destino que ellos ya no podían estar juntos, ni hoy ni nunca.

–¿Creo que habías dicho que tenías una cita?-

–Sí, seguro Kagura debe estar esperándome

–Un momento ¿tienes novia y querías acostarte conmigo?-

–Tú fuiste la que me pidió que me quedará…

– ¡Eres increíble!, de verdad que eres un idiota…cómo te odio Sesshomaru fue por tu culpa que lo nuestro acabó! – Rin estaba fuera de sí, eso había sido como una patada en el rostro o mejor dicho en el culo, ahora él la culpaba de que casi hacen el amor… aun cuando no fue capaz de detenerla sabiendo que tenía novia, ahora era ella la que se estaba volviendo una zorra.

–No, nuestra relación acabó porque tú eras una histérica que decía que yo me mantenía metido en la oficina y no te prestaba atención… fue tu culpa

-No, se acabó porque me fuiste infiel; de hecho esa chica con la que ahora sales era con la que te acostabas mientras éramos novios – ya no lo soportaba, sus lágrimas se derramaban por sus mejillas hasta caer y perderse en las sabanas que aun la cubrían. –Te deje porque ya no lo soporté más y solo reclamaba atención porque yo era tu novia, pero en los últimos meses más parecía una desconocida para ti, mientras tu ibas y te revolcabas con ella; yo sabía que hasta iba a tu oficina, tu asistente me lo dijo… ¿o se te había olvidado que Kagome es mi mejor amiga?... ¿sabes que!, ya no importa…mejor vete, tu novia debe estar esperándote-

Eso cayó como balde de agua fría en la cabeza a Sesshomaru, él no tenía idea de que Rin sabia de su infidelidad, al principio solo había comenzado como un juego; unos cuantos coqueteos y ya, pero luego las cosas se tornaron más complicadas y al final termino metido en la cama con Kagura. Se había alejado de Rin, encerrándose en su oficina porque se sentía culpable y sucio, hacerle eso a ella, nunca se lo perdonó, ella le había brindado todo su amor y cariño y él la había defraudado. Se quedó con Kagura después de que Rin lo dejo porque el sexo era bueno pero no más, Kagura era una mujer vanidosa y vacía que pensaba solo en ella.

–Lo lamento, yo no sabía que tu…sé que es tarde para que me perdones pero…de verdad…perdóname, yo te quería y cuando me di cuenta ya era tarde y te había perdido – De verdad había lamentado en cómo habían terminado las cosas entre ellos, tal vez ella no le dijo nada antes porque…bueno realmente no sabía porque, Rin tenía razón; él era un completo idiota – Si pudieras darme otra oportunidad te juró que yo haría lo que fuera para que volvieras a amarme, te necesito Rin y no tienes idea de cómo te amo

Rin sabía que aunque Sesshomaru era un hombre frío y a veces hasta algo cruel, lo que ahora le decía sabía que venía desde el fondo de su corazón

– Yo no dije que ya no te amaba, aun te sigo amando a pesar de que aún me duelan tus acciones pero… estoy dispuesta a darte otra oportunidad, pero primero tendrás que terminar que terminar con esa Kagura

– Puedo llamarla y terminarla ahora mismo si quieres

– No, primero terminemos lo que empezamos anoche

Sesshomaru sonrió sensualmente como solo él sabía hacerlo y se dispuso a llenar a Rin de besos y terminar lo que había comenzado, quería demostrarle cuanto valía ella para el con sus acciones y nunca más hacerla sufrir. Quería que Rin fuera su novia, su amiga y su futura esposa.


Nota: ¡ay! Yo no quería hacer mala a Kagura, ella me caía bien pero ni modo lo necesitaba para la historia