Chapter 2: Escapando del pasado

Tarde en actualizar pero realmente espero que les guste, please dejen comentarios asi se si voy bien con la historia, gracias por el comentario en el cap anterior, me diste fuerzas para seguir! que disfruten...

Escapando del pasado.

Corrí con todas mis fuerzas hasta la siguiente cuadra, tenía a esos bichos pegados al culo, mire al frente y vi mi perfecto escape una simple escalerita de emergencia, tire la granada y salte a la escalera, subí los más rápido que mis piernas daban, insulte a todo el mundo y especialmente al hombre dentro del tanque. La granada pasados unos segundos exploto, la detonación me alcanzo a pesar de la altura que había tomado, produciendo unos rasguños en mis brazos además de un sonido terriblemente molesto en mis oídos, me senté para estabilizarme y seguía insultando al mundo y mi conciencia.

Cuando ya me sentía bien baje, y camine tranquila hacia el tanque y lo golpee lentamente.

-Ya puedes salir, está despejado.-

Lentamente vi salir a un hombre vestido de oficial de policía, hasta tenía el sombrerito, me pareció bastante gracioso pero supe disimularlo bien. Cuando el hombre salta a mi lado y levanta la cabeza, mi corazón se detuvo por un segundo, aunque allá pasado hace muchos años jamás olvidaría ese rostro y por su mirada el tampoco olvido el mío.

Flashback

Mi padre nunca fue como los de las películas, era más como una maldita película terror todos los días, era extremadamente abusador tanto física como mentalmente, además de machista y alcohólico. Siempre que él estaba en casa mis manos temblaban y me costaba respirar, el miedo me vencía, pero ese miedo lentamente se convirtió en odio cuando al llegar a mi casa en mi cumpleaños número diecisiete que también compartía con mi pequeña hermanita Ruby de siete años, la cual nunca sufrió los abusos de mi padre, ya que yo la cuidaba todo el tiempo y mi madre también, ambas preferíamos que él nos atormentara a nosotras antes de que tocara a nuestro ángel, pero nada termina bien.

Al acercarme a mi casa, vi varios autos estacionados, estaba la policía y una ambulancia en la entrada, mi corazón en ese momento se detuvo, corrí y entre sin importarme los brazos que querían agarrarme, en el suelo del living descansaban los cuerpos de mi madre y Ruby todos golpeados, con la ropa desgarrada, había sangre en todos lados, caí al suelo y por primera vez llore y grite, pidiendo saber el porqué de todo lo que me pasaba, mi vida ya no valía nada, mis únicas luces se apagaron y no pude hacer nada para evitarlo.

Luego de que me tranquilizara un poco un oficial se acercó a mí y me llevo a la cocina, mi mirada estaba fría sin rastro de emoción en ellos.

- Clarisa, mi nombre es Rick Grimes.- dijo con tono lastimero.

-¿Quién lo hizo?- pregunte con determinación.

-Fue tu padre Ed, no sabemos todavía su paradero, pero créeme que lo buscare para que pague por lo que hizo.- realmente convencido.

-JAJAJA, ¿Realmente crees que lo encontraras?, a estas alturas debe estar en otro estado y con otro nombre.- comente llena de sarcasmo.

- Hare mi mejor esfuerzo por encontrarlo, momentáneamente te quedaras con tu tía Mady.-

-No hace falta, me inscribiré en el ejército.-

Rick se sorprendió ante mi declaración, aunque después su mirada cambio a una mezcla entre lastima y comprensión que me molesto.

- Esta es mi tarjeta, cualquier cosa que necesites o si quieres saber cómo va el caso puedes llamarme a cualquier hora, mira sé que es difícil, pero tengo fe de que saldrás adelante Clarisa.- sonreía tranquilamente.

Solo asentí mientras en mi rostro se formaba una sonrisa falsa, me levante y subí las escaleras para buscar mis cosas, tome algo de ropa y unas fotografías. Al cabo de dos horas vino Mady, no la conocía mucho ya que cuando mi madre se casó con Ed, ella dejo de hablarle. En el camino no me dirigió ni una mirada, cuando por fin llegamos abrió la puerta y entro hasta el comedor.

-Ten, necesito que firmes esto y mañana me iré de aquí, sé muy bien que no me quieres aquí, y yo tampoco deseo quedarme.- dije con la mirada fija en la suya.

-¿Estas segura que quieres entrar en el ejército?- con duda.

-Si, ya no me queda nada aquí.-

Al otro día me fui y comencé mi carrera como militar, tuve las mejores notas y recomendaciones de parte de mis superiores. Fueron años difíciles, una parte de mi murió ese día, me volví más fría y sarcástica, pero mis compañeros me apreciaban igual, vi demasiadas vidas apagarse frente a mí y eso solo hizo que mi carácter fuera más duro aún; con respecto a Rick siempre quise llamar pero no quería recordar su mirada y los cuerpos tendidos en aquel living.

Fin Flashback.

-Clarisa, ¿Eres tu verdad?- pregunto con duda.

- Si, ha pasado mucho tiempo.- dije con una sonrisa de lado.

-Nunca llamaste, pensé que tal vez… tu… no es nada, me alegro verte bien.-

Me sorprendí un poco, en su mirada había cariño y felicidad, pero solo pude sonreír falsamente, y disimular como siempre un carácter feliz.

-No puedo creer que en medio de un apocalipsis zombie traigas puesto ese uniforme, y encima vengas a caballo.-

-Jajajaja, es lo único que encontré que me diera la fuerza de seguir adelante.-

-Bueno Rick fue un placer pero debo irme.-

Al darme la vuelta siento su mano tomando mi muñeca.

-Quedemos nos juntos Clarisa, te necesito para encontrar a mi familia, por favor te lo suplico.-

Quise negarme, pero ver en su mirada cuanto quería verlos de nuevo, era jugar sucio nombrar a la familia, pero igualmente no tenía adonde ir.

-Solo hasta que los encuentres, después me iré.-

Rick asintió sonriendo felizmente, le envidiaba poder sonreír así. Cuando íbamos a irnos, el busco una bolsa llena de armas, mientras yo vigilaba a un grupo de walkers que pasaban cerca y mientras observaba vi a un chinito haciéndome señas con un cartel, saque de mi cinturón un larga vista del ejército, para así poder leer el cartel, "Ayúdenos, estamos rodeados y no podemos salir", esto cada vez se complicaba más, no solo tenía que cargar con el poli, ahora había un chino con un grupo... Estaba jodida.