Capítulo 4: Antes de partir

Cuando John regresó del teatro, sus ojos estaban rojos de lo que había llorado. Sentía aún un nudo en la garganta.

Al entrar se encontró con Sherlock sentado frente a la nueva mesa que había colocado en el departamento, observando unas cosas en su microscopio. John ni si quiera saludo yendo directo a su habitación, el detective le siguió al notar que no había saludado.

Antes de que John cerrara la puerta bastante indignado, Sherlock detuvo la misma y suplico entrar.

- Discúlpame, no fue mi intención dejarte ahí plantado, es que me salió un caso que no creí que me demoraría más de lo calculado – John hizo caso omiso a las disculpas y se lanzó sobre la cama ocultando su rostro.

Sherlock camino poco a poco hasta donde estaba el doctor, sentándose muy a la orilla de la cama, revolviendo su cabello como gesto de arrepentimiento.

- En serio, perdona, sé que esperabas mucho a esa obra, más que fuéramos juntos, lo lamento, solo que tú debes entender que… - en eso John le interrumpió girándose para verle y gritarle.

- ¿QUÉ?, ¿Qué debo entender Sherlock?, ¿Qué nunca fui ni seré prioridad?, siempre eres tú o tus casos antes que yo, y lo entendí Sherlock, traté de que las cosas funcionaran, comprendí, o trate de soportar, pero me cansé, jamás tuviste iniciativa de nada, te la pasabas dejándome plantado, me enviabas a tomar otro taxi porque no te dejaba pensar, rechazabas mis halagos, nunca recibía detalles, nada de interés, estoy harto Sherlock, eres mi amigo todavía y me temo que así seguirá siendo, pero no creo que pueda soportar más viviendo bajo el mismo techo, saber que fui tu novio y ahora apenas y soy tu amigo de nuevo me rompe el corazón, más el ver como no te afecta ni un poco. Pues yo esperaba que regresáramos, tenía la esperanza de que después de tantos malos entendidos, al fin con esta cita juntos quizá podría haber otra oportunidad, pero al ver cómo me dejaste plantado sin si quiera tomarte la decencia de avisarme o contestar tu teléfono me aclaro las cosas. Nunca estuvimos ni estaremos listos para ser pareja… -.

Sherlock quedó atónito con cada una de las palabras del doctor, intento decir algo, pero las palabras no salían de su mente. Era incapaz de formular sonido alguno, dejando al detective boquiabierto.

John suspiro dejando salir otra lágrima que cayó hasta la cama y prosiguió – Mañana mismo me iré del departamento, comenzaré a empacar mis cosas – dijo en un tono frío.

Sherlock sin saber todavía cómo hablar, solo negó con su cabeza sujetando la mano del contrario.

- ¿No qué?, ¿no quieres que me vaya?, tampoco quisiera Sherlock, pero no soporto más, sufro mucho, verte todos los días y saber que nada volverá a ser como antes es el horror para mí, quizá tu no lo entiendas porque sabes reprimir los sentimientos – espeto enojado sin más, tratando de zafarse de la mano del detective para levantarse, pero el contrario sujeto con más fuerza, volviendo a negar con la cabeza.

Por fin soltó un hilo de voz, una voz profunda que siempre hacía estremecer al doctor.

- Te equivocas, si lo entiendo, y aunque no lo creas igual sufro John, pero sufriré más si te vas, porque te iras, después apenas nos veremos, y cuando menos lo pienses ya no seremos ni conocidos. Te perdí como novio, no quiero también perderte como amigo – dijo dando un tímido beso sobre la palma de la mano de John, sin dejar de mirarle fijamente. John sintió un escalofrió sobre su cuello, y con todas sus fuerzas negó con la cabeza lentamente.

- Como dije antes, no dejare de ser tu amigo – susurró desviando la mirada para no doblegarse ante aquellos ojos camaleónicos.

- Pero he sido un imbécil John, escucha, te seré honesto. Jamás quise que termináramos, si lo hice fue porque me di cuenta del daño que te hacía, creí que si volvíamos a ser amigos como era antes todo sería mejor, pero luego me di cuenta que no, que no podía, te extrañaba demasiado -. John no podía dar crédito a lo que escuchaba, aun así, sintió como su corazón comenzaba a andar más rápido y un hormigueo recorrer su cuerpo. Sin decir nada, dejo que el detective prosiguiera, sujetándole la mano así como Sherlock lo hacía.

- Luego vi que actuabas como si nada, lo que hacía que me diera mucho coraje, estaba muy furioso, por eso hice todas esas estupideces que hice, invitar a los vagabundos, consumir drogas, remodelar el departamento, estarme mensajeando con antiguas clientas solo para fastidiarte, todo fue para que te sintieras tan enojado como yo - explicó con una voz cada vez más suave y en susurros. John sentía unas grandes ganas de abrazarle, pero iba a dejarle terminar.

- Así que discúlpame por todo lo que te hice pasar, solo te he hecho daño tras daño – concluyo soltando poco a poco la mano del rubio – pero John, aún tengo fuertes sentimientos por ti, no fue mi verdadera intención hacerte pasar todo eso, creo … - dijo a media sonrisa.

Soltó un último suspiro y miro con un par de ojos lagrimosos al doctor que estaba con una mirada brillosa y mordiéndose el labio inferior, internamente se sentía tan emocionado, pero se seguía conteniendo.

Sherlock – musitó despacio – también hice cosas tontas al ver como actuabas tan indiferente, quería que te sintieras tan frustrado como yo, ambos fuimos unos tontos – continuo con un débil susurro, Sherlock no pudo evitar sonreír ampliamente.

¿Entonces cual es el problema John?, si ambos deseamos estar con el otro, ¿por qué no seguir?, tratare de tener más de esa iniciativa que tanto anhelas, y dejaré de ser tan "egoísta", sí asi lo prefieres, pero por favor, no dejes esta casa, ni mucho menos me dejes, eres mi único amigo John Watson – dijo mirándole con unos ojos de perrito que terminaron por convencer al doctor. John dejo por fin su orgullo a un lado y le dio un fuerte abrazo escondiendo su rostro en el detective, quien se había sonrojado tan pronto sintió el cálido abrazo del mayor.

¿John?, ¿esto significa que sí?, ¿volveremos a estar juntos? – dijo entre titubeos, John se separó para mirarle de frente – Sherlock, nunca dejamos ni dejaremos de estar juntos y no puedo pedir que cambies tu forma de ser, la aceptaré, porque prefiero estar contigo peleando por lavar o no los platos, a ya no estar contigo – Sherlock tomo el rostro del doctor con ambas manos y se acerco de pronto a los labios del contrario para besarle suavemente.

John correspondió aquel beso tan dulce y sincero sujetándose de los rizos oscuros del detective.

Descuida John, cambiare un poco porque así lo quiero, después de todo, los cambios a veces son buenos, el departamento ya no se ve balaceado y Gladstone podría serme útil en algunos casos – dijo al concluir el beso con gran alegría, John le sonrió y asintió emocionado, volviéndole a besar y abrazar como si no lo hubiese visto en años.

Solo tengo una ultima condición Sherlock – comento en un tono serio que asusto al detective, este le miro muy atento – lo que tu digas John, creo que después de todo lo que te hice pasar, mereces lo que quieras – comento en un tono tan tierno que sonrojo al doctor.

Esté soltó una risita y dijo – Déjame ser el activo más seguido – Sherlock asintió con su cara colorada.

Si quieres … puedo dejarte serlo ahora – comento con un tono pícaro que hizo al doctor soltar una risa que contagio al detective.

Oh Sherlock, ¿qué voy a hacer contigo? – dijo despeinando el cabello de Sherlock.

Y desde aquel día, Sherlock quiere lavar los platos.

FIN

Bueno gente espero les haya gustado este pequeño fan-fic, me hubiera gustado hacerlo mucho más largo pero me enteré de esto demasiado tarde y con eso que también ya regresé a la universidad, pues tuve que hacerlo así para tenerlo listo lo antes posible.

Todos los comentarios son bienvenidos. Gracias