Hola...otro drabble desde el punto deb vista de bellatrix...como le afecta a ella la Luna llena...

bueno y me despido pidiendo RR...

besos con sabor a remus bañado de chocolate.


Luna…

Luna llena, de nuevo y mis pensamientos se vuelven completamente opuestos a lo que siento, la sangre corre por mis venas pudriéndome en un mundo frío de apariencias, pero no me importa y ese es el problema…siempre he creído en la sangre, la que bendice mis manos, se ha convertido en el agua bendita que gobierna mi andar pausado, soy la competencia de la muerte, la dama letal a la que todos temen…

Pero en Luna llena vuelvo a ser mujer, frágil y voluble…las manos empiezan a necesitar la piel, de ese ser que está maldito por ella¡Maldita! Una y mil veces por hacerme recordar su aroma, por hacer que mi piel se estremezca pensándote en mis manos frías y la sangre que antes me hacia sentir tan orgullosa, se coagula en mis entrañas…pidiéndome a gritos que le haga caso, pero siempre ha sido mas fuerte estas sensaciones incomprensible de querer estar en sus brazos.

Ahora otros te acompañan en esos momentos que para ti son un tormento y vuelvo a sentirme como esa niña que lloraba hace muchos años en silencio, en la prisión de mi cuerpo…que se fue domesticando con el tiempo. La que rogaba por un poco de amor y cariño y solo recibía el desprecio frío, una Black no podía darse el lujo de pedir ternura y amor, ni brindársela a nadie.

Pero veo la Luna y recuerdo a ese hombre que me dio todo, una caricia rozando imperceptiblemente las marcas de mis ausentes lagrimas…

Un muggle se acerca por ese camino olvidado en el tiempo…creo que tengo de cortar de raíz toda esta patética sensibilidad que me adormece o despierta la humanidad que intento ocultar con cada muerte que pasa por mis manos y cada grito suplicante¿es una metáfora? Porque en esos lamentos desesperados, vienen a convertirse en el reflejo de mi parte sensible, de mi humanidad…esa que desprecio, solo hay un momento en el que la aprecio, cuando sale con él.

Cada grito, cada chorro de sangre que mancha mi túnica que ya se tiño de escarlata, se ha trasformado en mi catarsis, el exorcismo de mi lado angelical…que se desvanece agónico, como ellos después de una larga sesión de tortura, mi señor creo que todavía no se ha percatado del proceso que se genera en mi, o si no ya desconfiaría de está mujer que tan fielmente le sigue.

Me dirijo hacia el muggle, que al verme me tira un comentario obsceno, gran error…mis ojos brillan con aire mortífero, que ni si quiera para el hombre borracho pasa desapercibido…saco la varita, me mira desconcertado…hasta que se retuerce de dolor a mis pies y suplica…mi sonrisa se hace mas demencial…hasta que la luna ilumina sus facciones y noto cabellos castaños claro y ojos claros, tiene cierto aire a el y mi mano tiembla y mis ojos grises se humedecen.

No puedo dejarme vencer y me ensaño, cada vez las torturas se hace más fuerte y mi pulso se estremece y las lagrimas dejan de ser silenciosas y ocultas para empañar mis ojos, ya no hay placer en los gritos que desgarran su garganta, ni en la sangre que corre límpida por sus oídos…solo quiero olvidar la esencia que despertó con el pelo castaño y su aire a Remus, quiero olvidar esas sensación de compasión que atenaza mis sentidos y no me deja pensar con claridad…mi victima dio su ultimo suspiro y yo caigo rendida y de rodillas, sintiendo estremecimientos en todo mi cuerpo y tapándome la cara.

La pálida luna es testigo de mis intentos por ser lo menos humana posible, no perdono a nadie que saque esa parte de mí, todos están ya muertos…excepto uno, que ronda mis sueño y su posible abandono es mi pesadilla más recurrente…al unico que le perdono hacerme sentirme mujer, vulnerable e indefensa a sus ojos color miel…que en este momento sufre por la Luna y yo me siento arder de impotencia, por no poder estar hay y consolarlo cuando amanezca…que sea otros los que curen sus heridas y toquen su piel…pero me largo, voy a descansar con mi esposo, al cual mataría con la misma sangre fría que a todos los demás, otro motivo por el cual lo elegí para que fuera mi cónyuge.

Amanece y el cielo adquiere un tono rojizo, y mi túnica es escarlata…la prueba de que soy un ser sanguinario y cruel, prefiero que tengan esa imagen de mi, al de una mujer indefensa y enamorada…patética.

La Luna se desvanece y con ella se van los recuerdos y mi coraza vuelve a su lugar, hasta unas horas más, cuando sea arrancada de raíz, por sus bellos ojos color miel.