Minna-san!
aqui otro capitulo de esta historia espero y les este gustando
este esta un poco mas largo y los demas tambien estan mas largos
si les gusta comenten y si no tambien n,n
CAPITULO 11-Un Extraño
¿Pero como podre defenderla?-le pregunte
No hace falta ella ya tiene a alguien que la cuide-me explica
Ya veo… entonces está bien acepto-le dije completamente convencido
Muy bien entonces déjame arreglar unos asuntos, veré en el lugar donde te quedaras, y tu trabajo-parecía que ya tenía todo contemplado. Empaca tus cosas, en cuanto estés listo te enviare, oh... se me olvidaba, Kobato-chan no tiene recuerdos-dijo abruptamente
¿No tiene recuerdos?-dije, y en mi pecho empecé a sentir un gran dolor
Ve y empaca-me dijo
Entiendo-dije y sentí que mi voz se quebraba
Ya tenía lo necesario empacado, solo me quedaba avisarle a Syaoran-san, no me importaba su opinión yo iba a ir a donde estaba ella y la protegería incluso si no tenia magia yo seguía teniendo mi espada.
(En Japón)
Qué suerte Ioriogy-san ya tenemos donde dormir, es muy amable la casera por dejar que nos quedemos sin dejar deposito-le dije felizmente a Ioriogy-san, pero él no parecía tan feliz.
Kobato, ¿si sabes lo que tienes que hacer cierto?-me pregunta de un modo misterioso
¡Claro que si (n, n)! , tengo que sanar corazones y guardar sus fragmentos en la botella-conteste con una sonrisa
Y entonces… ¡QUE DEMONIOS HACES AQUÍ!-Me grita de un modo Horrible
¡Aaaaaa….!-Grite asustada, y Salí corriendo.
Una vez afuera le empecé a preguntar a la gente en que la podía ayudar pero por alguna razón parecían confundidos y se iban, Ioriogy-san me regaño mucho me dijo que esas no eran formas, al final llegue al parque donde había conocido a la señora que lee el porvenir, y me puse a pensar como podía hacer para sanar a las personas, y donde encontraría un trabajo en donde no exigieran mucho, pues yo no recordaba si sabía hacer algo o no.
En eso dos muchachos llegan hacia donde yo estoy.
Oye linda, ¿Quieres ir a tomar algo?-me pregunta uno de ellos
Pero no tengo dinero-le conteste triste al joven amable
Oh… vamos yo invito-me dijo insistiéndome
¡¿De verdad tú pagas?!-me emocione mucho
Claro que si-me respondió desconcertado por mi reacción
Y ellos empezaron a caminar y yo a seguirlos, pero no me había fijado que a Ioriogy-san no le parecía que me fuera con ellos y los ataca con fuego
¡¿Qué demonios crees que estás haciendo?!-Me dice muy enojado. ¡Se supone que tienes que sanar corazones!
Pero el me invito-Le respondí
Y en eso se levantan y me toman del brazo bruscamente
¿Quién te crees que eres para hacernos esto?-Me dijo muy enfadado y apunto de golpearme, yo solo cerré mis ojos.
Pero me soltó y caí y se escucho un ruido de golpe, y ellos gritaron y se escucho que corrían, cuando abrí mis ojos había un joven alto, de cabello castaño y largo recogido en una coleta parado frente a mí.
¿Estás bien?-me pregunto ansioso el joven, mientras me levantaba del suelo
No respondí nada, por alguna razón sentí que lo conocía sus bellos ojos verdes, su mirada, la forma de sus ojos, su boca, todo se me hacia familiar, yo sentí que lo conocía pero no podía recordar donde o como lo conocía.
¿Te lastimaron?-Parecía aun mas ansioso
No, estoy bien-conseguí contestar. ¿Qué me pasaba? Su voz la sentía en mi corazón como de alguien importante. Gracias señor-le dije y su mirada cambio, sus ojos llenos de preocupación ahora parecían confundidos y con gran dolor.
¿Cómo se Llama señor?, mi Nombre es Kobato… Li…-Dije Li a pesar de no saber cuál era mi apellido y por alguna razón lo recordé.
Me mira completamente devastado, aunque rápidamente se recompone
Mi nombre es Fujimoto Kiyokasu -me dice y su voz se oía triste
A pesar de que se recompuso su mirada aun era muy triste incluso parecía que le faltaba fuerza, se veía tembloroso como si se estuviera aguantando las ganas de llorar.
(Fujimoto)
Yo ya sabía que esto pasaría-me dije a mí mismo. Ya sabía que no me recordaría, pero aun así no puedo soportar el dolor de mi corazón al ver que ella no me recuerda, ella parecía preocupada por mí, así que sonreí y le dije que me daba gusto que estuviera bien, a ella pareció alegrarle eso y me sonrió lo que causo que mi corazón se estremeciera, no podía soportar más tiempo así que le dije que me tenía que marchar y me fui sin decir adiós.
Si quiero protegerla, tengo que ser más fuerte, no tengo que tratarla como si la conociera, tengo que ser indiferente…-me dije aunque supe que no resultaría fácil hacer eso
Me gustaba molestarla o hacer algo para que su rostro hiciera esos gestos que me encantaban o darle algún dulce cuando me pasaba de la raya para que sonriera y… ¡basta!, tengo que dejar de pensar en eso, si no nunca podre comportarme como debo frente a ella…
Camine por toda la cuidad era algo que jamás había visto, el país de la tienda era parecido pero había muchos espíritus y no se podía caminar con tanta calma como se podía aquí, a pesar de no poder usar mi magia, aun podía sentir las presciencias, cuando estuve con ella sentí una presencia y era una poderosa… me pregunto si sería su guardián…
Antes de que me diera cuenta había llegado a la posada donde me quedaría, la casera me recibió y dijo que no me preocupara por nada, que Watanuki-san ya había hablado con ella y le había explicado la situación… y que ya había tomado cartas en el asunto, ¿A qué se refiere?
Cuando llegue a lo que sería mi "Casa" (Un pequeño cuarto) durante las próximas 2 estaciones y entro, escuche una voz femenina, y fuese donde fuese yo reconocía esa voz… así que a eso se refería con tomar cartas en el asunto, me asomo y la veo entrar en el cuarto vecino junto con esa presencia poderosa.
