Advertencias: Lemon, contenido sexual explícito. Angst. Incesto.
Disclaimer: Shingeki No Kyojin no me pertenece, son propiedad de Hajime Isayama.
Capítulo 2
"En Tus Ojos"
"Ngh.. E-Eren no..,"Las manos trataron de evitar que le siguiese tocando, mas no lo logró. Gimió ahogadamente cuando las manos de su hermano alcanzaron su miembro y con suavidad le acariciaron.
"Dejaté llevar, Levi. Mi amor..."Susurró con una voz cargada de deseo. "Por una vez, dulce hermano, dejaté llevar...
La mano aumentó su ritmo, y los suspiros contenidos del mayor se volvieron jadeos desesperados. Entonces, una presión le hizo abrir desmensuradamente los ojos, y tras es, Eren vio completamente complacido como su hermano alcanzaba el clímax y gritaba entre los estragos de su primer orgasmo compartido. Quería besarlo, acariciarlo, hacerlo feliz con solo tocar su piel, perderse entre esa hermosa piel blanca como la nieve, marcarla, tenerle como nadie jamás le tendrá nunca. Toma sus caderas, y le gira dejandolé de boca contra el colchón. "P-Para Eren... Y-Ya n-.. ¡Ahhh...!" Eren mordió uno de sus glúteos con fuerza, distrayendolé. Luego, con delicadeza abrió y contemplo la virgen entrada de su hermano.
"Eres hermoso..."
"I-Idiota..."
"Pero soy tu idiota..."Una lengua atrevida acaricio aquel punto, haciendo a Levi gritar. Eren sintió su sangre arder, mientras su hermano mellizo comenzaba una batalla campal contra su consciencia. No podía, no podía permitir que eso sucediese, que terminase de consumarse... Pero verle así, ver a su Eren de aquella manera, con esa expresión de desesperación por complacerlo, con esos ojos verdes salvajes y febriles mirandolé por primera vez cargados de deseo. Pero sobre todo, el corazón de su hermano latiendo como un martillo contra su pecho. El suyo estaba enloquecido, y enloqueció aún más con las caricias consiguientes de Eren.
"Ahhh... ¡Ahhhh...! Ngh.. E-Eren, E-Eren..."Suspiro su nombre entre gemidos, justo antes de que su hermano le hiciese alcanza su segundo orgasmo en la noche. Entonces, agotado se sonrojo más de lo que ya estaba al sentir la dureza de su mellizo contra su entrada. Eren gruño, y Levi se giró. Quería verle de frente al entrar. Quería que sus miradas se unieran más que nunca, mientras sus cuerpos alcanzaban el estado más pleno entre ambos. Fundidos, conectados, unidos, no solo por la carne, la sangre o un acto sexual.
Sino por el amor, el deseo y esa profunda adoración de Levi hacía su hermano, y visceversa.
Por sus corazones enamorados y sus manos, brazos y piernas entrelazados. Porque Levi, por una vez, ignorando lo que dictaba su moral y su consciencia, abrazo a su hermano y lo estrecho contra sí, abriendo sus piernas y rodeandolé con fiereza, Deseando sentir cada poro, cada centímetro, cada gota de sudor que perlase la piel de su adorado hermano. Porque deseaba arder con el no solo e la lujuria, sino en ese amor prohibido que ambos en segundos consumarían por primera vez. ¿Dolería? ¿Sufriría? No importaba. Si era con Eren, el dolor hasta podría resultar gratamente bienvenido.
"H-Hazlo.,,"Susurro contra su oído, mientras suscaderas se frotaban contra la intimidad completamente erguida de su hermano.
"L-Levi..."Gruño, como conteniendose de hacer algo que lastimase a su mellizo.
Su mano viajo a la entrada de su mitad, y con cuidado, hundió un dedo humedecido en su interior. Levi se crispó en sus brazos, y se encogió con virulencia. Dolía, oh, como dolía. Su carne se abría para su hermano, y de manera dolorosa palpitaba, protestante. Aferrando los fuertes hombros de su Eren, se dispuso a complacer a su hermano esa noche. Eren había logrado que se sumergiese en dos orgasmos, los primeros de su vida, y aún sentía esas corrientes recorriendo su cuerpo, ahora el deseaba que Eren se viniese, que alcanzace el cielo como él lo hizo.
"D-Duele..."Murmuro, apretando los ojos, pero haciendo que sus caderas se moviesen sobre los dedos de su hermano.
"Si supieses que tan hermoso te ves en estos momentos, Levi..."Pronunció su nombre casi con recelo. Era su mellizo, su hermano amado, su amante adorado, le quería de forma que el a su juicio calificaba como comprensible, pero enloquecedoramente profunda. Adoraba a Levi, adoraba cada parte de su gemelo, de su hermano. Y le sabía a gloria el tenerlo de aquella manera entre sus brazos, gimiendo su nombre y suspirando sus sentimientos.
"¡Ahhh...! ¡E-Eren...!"Aferró asustado sus brazos, mientras su mirada se clavaba confundida en el rostro moreno del menor.
"Tranquilo mi amor... Lo he encontrado..."Sonrió, feliz "He encontrado tu punto tierno..."Haciendo enfásis en sus palabras, presiono aún mas ese punto, haciendo que Levi se moviese, completamente extasiado. Sus ojos grises dilatados, su rostro sonrojado y su boca dejando escapar esos gloriosos gemidos y esa bellísima voz convertida en gritos de placer, no hicieron más que agrandar a Eren y hacer su sangre arderle bajo la piel.
Levi gritó con fuerza el nombre de su hermano, cuando por tercera vez alcanzo el nirvana de un orgasmo, causado por Eren.
"E-Entra en mí..."Jadeo, besandolé con fiereza. Abrazo su cuerpo cansado por el reciente orgasmo y lo coloco con cuidado sobre la punta de su miembro. Levi tembló al sentirle. Era... grande."Tu y yo..."Escuchó a su hermano murmurar.
"Tu y yo..."Prometió el sonriendolé de forma dulce, sonrojado, completamente enamorado. Y entonces entro.
"¡Agh...! ¡E-Eren es...!"Acalló su grito contra el cuello de su hermano. Dolía, sentía que su cuerpo se partiría en dos muy pronto. Era demasiado gruesa y demasiado grande. Le dolía, le dolía como mil infiernos. Sorpresivamente, en un suave movimiento Eren alcanzo de nuevo ese lugar, haciendo que Levi gritase de nuevo, pero esta vez no solo de dolor.
"E-Estrecho..."Gruño Eren con voz animal. "Eres demasiado estrecho..."
"T-Te amo..."Susurró Levi con lágrimas en los ojos, mientras Eren le envolvía. Era la verdad. Su única verdad. Hacer el amor con Eren. Hacerlo de verdad, darle su virginidad a su hermano entre el extasís de su cuerpo y los latidos enfebrecidos de su corazón. Levi gimoteó desesperado cuando Eren lo deposito en la cama, aun dentro suyo y apoyandose en un brazo, sujetando otro la pierna de su mellizo, arremetió, convirtiendo sus gemidos en gritos, en aullidos de puro placer...
"¡N-No pares, p-por f-favor, no p-pares...!"Gritó Levi, aferrando las caderas de su hermano, enterrandose hasta el fondo aquella intimidad que le llevaba a un nirvana de lujuria y de extásis.
"¡J-Joder, L-Levi..."El ritmo aumento aún mas, haciendolós enloquecer.
Pero antes de terminar, salió abruptamente de su interior y con rápidez le giró dejandole de nuevo de cara contra el colchón. Una curiosidad morbosa le llevo a poner en cuatro a Levi, elevar su trasero y aferrando sus caderas entrar de nuevo en él. "¡E-Eren...! ¡M-Más, más fuerte...m-más!
El sonido de carne chocando contra carne era obsceno, no así, sus gemidos de extásis, sus gritos de placer. "L-Levi..."
Girandoló sin salir de él, le montó sobre su pelvis y sujeto sus caderas provocando enterrarse más que nunca, haciendo a su hermano perder la poca cordura que aún conservaba. "O-Oh, E-Eren, s-si, a-así... E-Eren, E-Eren..."Repetía su nombre sin parar, mientras sus manos viajaban al pecho del menor que gemía roncamente, dando todo con sus caderas.
"M-Me... M-Me vengo L-Levi..."El mayor se apretó aún más y su interior aprisionó de tal forma a Eren que explotó para ambos casi al mismo instante. Sus miradas se unieron en ese instante. En ese preciso momento, ambas almas se encontraron nuevamente. "Te amo Eren..."Dijo Levi observandoló fijamente. "Te amo..."No había morbo. No había malicia en aquella unión que aún se mantenía. De ninguna manera podía mirarse mal aquel amor, por más tabú que fuese el lazo que les unía.
Con delicadeza, pero sin salir de él, Eren deposito a Levi a su lado, y le envolvió. La sensación fue sublime, sentirle más cercano que nunca, frágil, vulnerable. Su dulce hermano, su amado mellizo. Acarició su rostro perlado en sudor, y se extasió al ver una tierna sonrisa dibujarse en el hermoso rostro de su Levi. Le besó, y en ese beso puso su alma. "Y yo a tí, mi hermoso Levi..,"
En esos instantes eternos, mientras ambos cuerpos permancían unidos, solo quedo pensar en el mañana. Pero extrañamente, en el corazón del mayor no había rastro de culpa. Solo... Solo de la más completa y sublime felicidad. Entrelazo con dulzura las manos y las aferro contra su pecho, sintiendose pequeño, protegido y completamente dichoso dentro de los brazos de aquel, a quién sin importar norma o regla alguna había elegido como el amor de su vida.
La noche fue una dulce aliada.
La mañana, una peligrosa enemiga.
(...)
Carla sintió su sangre helarse al encontrarse con el cuadro ante sus ojos. Su corazón maternal se paralizó, y sus manos se quedaron laxas a sus lados. No. No podía... No podía ser... "D-Dios mío..."Susurró en un hilo de voz. "N-No puede ser..."
Cerró la puerta, cubriendose la boca con fuerza preveniendo algun sollozo, con los ojos dorados desbordandose de lágrimas. Oh sus hijos. Sus... Sus niños. No, no, por favor, todo menos ellos, todo menos ellos, por favor... Se dejó caer en el suelo, sujetandose los labios, mientras sollozos hacían estremecer sus hombros. Grisha... Grisha tenía razón. Grisha, Mikasa... ¡Dios mío, no! Entre llanto y llanto se puso en pie y entro con brusquedad en el cuarto, sobresaltando a los amantes. La cara de su pequeño Levi le rompió el corazón tierno que poseía, Pero bajo esa dulzura maternal, había una fortaleza casi inhumana. Le puso de pie de un tirón. "Debemos sacarte de aquí antes de que tu padre llegué..."
"¿¡Qué!? ¡No, es imposible!" Eren exclamo horrorizado. Las lagrimas en los ojos grises de su hijo mayor arrasaron su alma, pero juntando toda esa fuerza de voluntad, le miró fijamente. "Será por su bien, Eren. Levi, apuraté..."
"Mamá yo..."Comenzó el pelinegro.
"Debemos apurarnos..."
"¡Yo le amó! ¡No puedes separarlo de mi lado! ¡No puedes quitarme la mitad del alma, por favor!"Los ojos de Eren, idénticos a los de su esposo le miraron con sumo dolor. No. Tenía, tenía que ser fuerte. Debía salvar a sus hijos de la ira de Grisha, protegerles de cualquier mal que pudiese amenazarlos, y si para ello necesitaba ganarse el odio de Eren y el sufrimiento de Levi... Que así fuese.
"E-Eren..."La escena de su hijo mayor completamente destrozado, estirando aquella bella mano blanca en dirección de un histérico Eren acabo con la madre. Eren gritó, pataleó, peleó y volvió a pelear. Kaney llegó tan rápido como le llamo. "Tienes que llevarte a Levi..."El confundido hombre le miró. Pero los ojos de Carla le respondieron. Volvió el rostro a observar a los mellizos que se abrazaban con fiereza. Y comprendió.
Los pasos se acercaron al pelinegro.
"No..."Jadeó Eren. "Por favor tío Kaney... Por favor no, no, no me lo quiten... ¡No me lo quiten, por favor!" Kaney cerró los ojos, tomando los hombros del mayor con firmeza. "Es hora de irnos Levi, Grisha no tardará en llegar.
"Eren..."Habló Levi."Esperamé. Espera por mí. No...No te canses de esperarme..."Aferró su rostro con aquellas manos que acaricaron horas antes el cuerpo de Eren. Le miró con todo el dolor y el amor que pudo transmitirle. Su ultimo beso supo dulce, triste y salado, por las lágrimas. "Te prometo que volveré. Te prometo que volveré... Te amo... Te amo..."
Kaney supo que era el momento. Tiró del hombro de su sobrino, y rápidamente se lo llevó al auto, ignorando los gritos desaforados de un frénetico Eren. Lo ultimo que Levi vió, fue como los ojos verdes de su hermano se clavaban en su alma, llevandose el dulce recuerdo de aquella primera y ultima noche hasta los confines de su corazón.
Continuará.
¿Les ha gustado?
Recuerden, esta historia no tiene como propósito ofender a nadie. Simplememte me pareció una trama interesante de desarrollar. ¿10 follows en tan poquito tiempo? ¡Son unos àngeles! Gracias por su apoyo. Espero que les guste el lemmon, me esforcé mucho. En fin, agarrensé que el dolor de nuestro mellizo mayor va a estar medio pesado. Gracias por todo, de nuevo, y recuerden, si hay algo que les incomodé de la historia, simplemente, díganmelo.
Con mucho cariño y afecto,
Elisa Lancaster.
