Disclaimer: Shingeki No Kyojin no me pertenece. Es propiedad de Hajime Sadico Isayama.
Advertencias: Yaoi. Incesto.
Capítulo 3:
"...En El Día de Nuestro Cumpleaños Parte I..."
Casi le da un infarto al escucharles entrar.
"¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños, querido Levi! ¡Feliz cumpleaños a ti!" Frente a él se hallaban nada más y nada menos que Kaney, sosteniendo un pastel, Hanji con unas serpentinas y Ferland e Isabel con regalos en las manos. Sin poder evitarlo sonrió. De un momento a otro, Kaney dejó el pastel en la mesilla de noche antes de mirar cómplices a los demás y saltar encima del cumpleañero entre gritos y euforicas risas.
"¡Ya eres un año más viejo, pequeñín!" Gritaban una y otra vez. Y gritaron y gritaron y gritaron... Por quince minutos más hasta que Isabel y Falrand se cayeron por las patadas que le propino a Hanji y Kaney se alejo tomandó fotos a lo idiota por todos lados. "¿Que hacen aquí?"
"Venimos a alegrarte tu día y a invitarte a un sensual viaje..."
"¿Como?"
"¡Nos vamos a Alemania, enanito!"
Eso congeló la felicidad de Levi. ¿Alemania? ¿Había dicho Alemania? Se trago su amargura y les miró cuestionantes. "¿Y lo...?"
"Ya lo hemos arreglado todo, hijo. Se hospedarán en Berlín, en uno de los mejores hoteles. Venga Levi, todo saldrá bien..." Los ojos avellana de su padre le transmitían una sensación de tranquilidad. Él sabía el porque no quería volver a Alemania, la mitad de él se había quedado ahí y no estaba listo para volver. Los brazos cálidos de Farland le envolvieron y con una sonrisa amable dijo "¿Por favor, Levi?"
"¡Será divertido!" Exclamo Isabel. Hanji le sonreía con confianza. Farland le abrazaba y Kaney le miraba, comprendiendo su angustia, dandolé seguridad. "Esta bien..."
"¡Si, genial, genial, genial...!"Exclamo Isabel, saltando encima de Levi.
"¡Nos vamos a Berlín!"Finalizó Hanji echandose encima de todos entre carcajadas felices y risas eufóricas.
Kaney, por separado, salió de la habitación del joven y camino hacia la cocina, dondé reposaban ya las maletas de todos. No quería ir a su hijo a Alemania luego del desastre. Unas semanas mas tarde de que se llevase a Levi, Eren fue a buscarle desesperado. Inconscientemente le besó justo en el momento que Grisha llegaba. Kaney se enfurecio al ver como azotaba a Eren contra el suelo al separarlos y abofeteaba a Levi de manera brutal. Al encontronazo se metió Hannes que sostuvo a Eren y lo alejo de su padre, mientras Kaney, rabioso e iracundo se dirigía a Grisha. "¡No, tío, no lo hagas...!"
La voz de un destrozado Levi le detuvo. Le miró. Se veía tan pequeño y asustado que irremediablemente le recordó a aquel niño que le fue arrebatado tras su nacimiento. Levi sollozaba desesperado y miraba suplicante a su hermano, en el suelo. "Eren..."
"¡Málditos monstruos!" Exclamo Grisha tomando del cabello a Eren y arrastrandoló hasta el auto.
"¡No, no le hagas daño, no lo lastimes...!"Levi se puso de pie, desesperado y trato de ir tras su amado gemelo, pero los brazos de Kaney lo detuvieron. "No, por favor no, por favor no, por favor no..."Eren gritó el nombre de Levi, cuando le introdujeron con violencia al auto y este arrancó velozmente, derrapando. Se quedo deshecho en el suelo, sollozando por su mellizo, mientras Hannes y Kaney discutían.
"Trata de llevarte Eren. Grisha... Grisha no esta razonando..."
"Carla me lo ha pedido en la mañana. No sé como le hizo para salir de su casa y venir a buscarles. Levi tiene que estar a salvo. ¿Te lo llevarás?
"En Francia tengo todo lo que poseó. Mi esposa me espera allá. Levi estará bien con nosotros..."
"Florance siempre quiso un hijo. Adorará a Levi, estoy seguro."Hannes le sonrió, tratando de aligerar el ambiente. Kaney ayudo a Levi a ponerse de pie, y lo llevo a su auto. Hí, el pelinegro se echó a llorar de nuevo. Eren, Eren, su Eren. ¿Que haría ahora sin él? ¿Como lograría seguir adelante estando incompleto? Luego de despedirse de Hannes, Kaney y Levi partieron rumbo a París, dondé conoció a Florance, la esposa del tío Kaney, y le recordó tanto a su madre que inconscientemente le comenzó a llamar madre. Luego de 2 años, Florance murió al tratar de traer al mundo a su hermano adoptivo, muriendo también el pequeño y dejando a Levi y a Kaney llenos de dolor.
Durante 4 años, espero cartas de Eren. Espero algún mensaje, y todos los día revisaba su bandeja en el correó para ver si Eren le había enviado algo. Nada. Durante cuatro largos años espero y espero a alguna señal de su gemelo. Nunca llegó. No salió con nadie, ni chicas ni chicos, pues para él siempre fue su hermano su verdadero dueño. Nunca necesitaría de otra persona. Durante cuatro años salió al buzón a ver si algo había llegado de Alemania.
Nada.
En sus cumpleaños, el unico que le enviaba regalos era Hannes, con una nota, pero nada que involucrase a Eren. Su mundo se resquebrajo. Tenía a sus amigos, sí, a su padre, también. Pero le faltaba su mitad, y ahora, subiendo los escalones para el avión no pudo evitar sentir miedo de que sería lo que se encontraría llegando a Berlín.
(...)
Un pequeño de piel tostada y ojos azules saltó a los brazos de Mikasa, mientras ella observaba como Armin compraba los helados. Hacía algo de frío, pero esos en especial sabían deliciosos. Seguramente al pequeño Willhem le gustarían. El chiquillo soltaba alegres carcajadas mientras jugueteaba por los juegos y correteaba alrededor de los bancos de arena del parque.
"Will, ya vienen los helados..."
"¡Si, helados!" El mocoso saltó de nuevo a sus brazos y descanso en ellos, esperando al rubio con el dichoso postre.
"Es de chocolate, de acuerdo. Espero que te gusten."
"Gracias tío Armin..."
"De nada pequeño..."
Armin y Mikasa caminaron en silencio de regreso rumbo a la casa, mientras Willhen, luego de haber comido de golpe su helado, dormitaba en el hombro de Mikasa. Armin espero a que cayese profundamente inconsiente para dirigirse a la pelinegra. "¿Han sabido algo de Annie?"
"Nada. Se marchó. Bertholdt tampoco aparece y Reiner esta destrozado. Eren por el contrario se encuentra enfurecido. Annie se marchó y dejó a Will solo, con él. El chico aún no pregunta por su madre, pero seguramente pronto lo hará."
"Dios mió. ¿Que clase de persona abandona a su hijo?"
"La clase de zorra abre piernas que es Annelisse Leonhardt. Que no te sorprenda."
"Hoy cumplen años ¿Lo recuerdas?"
"Como olvidarlo. Cada año este día, Will se queda conmigo porque Eren quiere estar solo. El unico día anualmente que se encierra a sí mismo. Estoy casi segura que Levi también lo hace, esté donde esté.".
"El continúa enviando cartas desde París, Mikasa. Pero Grisha se encarga de darmelás a mí para que ni uno ni otro logrén comunicarse."
"Ese máldito bastardo..." El móvil suena.
"¿Quién es?"
"Marco va llegando. Quiere aber si podemos ir por el al aeropuerto."Armin asiente de inmediato.
"Vamos al auto de una vez, entonces." Se encaminaron a la camioneta rojandondé con cuidado depositaron al niño en la parte trasera y se subieron posteriormente en sus sitios. Con Mikasa al volante emprendieron el viaje rumbo al puente internacional.
(...)
Luego de horas de viaje, Levi y sus amigos bajaron del avión con cara de pocos amigos. Erwin, Mike, Nanaba, Petra, Auruo y Erd les alcanzaron antes de abordar y ahora se encontraba en medio de un griterío insoportable de cuestionamientos sobre que hacer y a donde ir. A su lado iba Hanji e Isabel, mientras Farland charlaba amigablemente con Petra a la vista de un enfurecido Auruo. Le pareció graciosa la escena del rubio y el cenizo peleando por la pobre chica que ni cuenta se daba del asunto.
"Bien, el que conoce aquí es Levi..."Declaro Hanji, volteandoló a ver. "Enano, ¿Ahora que?"
"Es la ultima vez que me llamas enano o verás lo que te hare..."Gruñó enojado mientras se posicionaba al frente del grupo. Caminaron entre la apurada gente y el ajetreado aeropuerto, atravesando la sala de espera y llegando a recepción dondé pidó un taxi. Se olvido por un momento de cuantos eran en total. Observó como Hanji y Nanaba comenzaban a pelear y como Erwin y Mike trataban de tranquilizarlas antes de llegar a los golpes. Observo como Farland con discreción había deslizado una mano al ho bro de Petra y observo la perturbadora expresión de Auruo al notar eso.
Estaba a punto de volver con ellos, antes de que todos se mataran, cuando un niño chocó contra su pierna. Al mirar de quien se trataba se encontro con dos ojos azules que le miraban asombrados desde abajo. "Wow, es usted muy guapo, señor..."Eso sorprendio a Levi. Joder, esos niños de ahora. Quiso ignorarlo, pero el chiquillo le siguió.
"Estoy perdido, señor guapo..."
"¿Y si te ayudo me dejarías de seguir?"
"Se lo prometo, señor guapo..."Levanto un puño a su corazón y le miró solemne, haciendo sonreír a Levi.
"Venga ya, mocoso. Vamos a buscar a tus padres."Le tendio la mano que el chiquillo rápidamente tomó.
"¿Como se llama, señor guapo?"
"Me llamo Levi, no señor guapo..."Declaro con tono sombrío.
"Pero me parece muy, muy guapo..."Sonrió inocentemente haciendo suspirar a Levi, quién rendido soporto el famoso apodo hasta que le preguntó su nombre.
"Oh, yo señor guapo, me llamo Willhem. Willhem Jaeger..."Eso congeló a Levi. ¿Qué? Sintió su corazón hacerse pedazos una vez más en cuatro años. Se agachó a la altura del pequeño y acariciando su cabello castaño le pregunto. "¿Y...? ¿Y t-tu papá?
"El se llama Eren, señor guapo. Pero en realidad busco a mis tíos. A la tía Mikasa y al tío Armin..." Imagenes, recuerdos de Mikasa y Armin junto a él y Eren llenaron su mente y los ojos se le cuajaron en lágrimas. "¡Ahí están!" Su manita extendida hizo girar el rostro al deshecho Levi.
Su corazón se paralizó al segundo al ver a Mikasa Ackerman y Armin Arlert observarle, totalmente desencajados.
En los ojos de ambos amigos, solo cabían la imagen de aquel chico pelinegro, mellizo de su amigo, sosteniendo tiernamente las manos del hijo de este.
Continuará.
¿Les gustó?
Ojala y les agrade el pequeño Willhem. El hará muchas cosas para nuestros mellizos, pero hasta ahí les cuento.
¡Son hermosas, mis criaturitas bellas!
Gracias de todo, todo, todo corazón.
¿Que actualizo?
¿Rosas Rojas o Broken Angel?
Ustedes escojen. Gracias de nuevo, sin ustedes nunca lograría continuar. Son geniales.
Con cariño,
Elisa Lancaster.
