HOLA GENTE!

Arreglado los errores de gramática (Creo que todos los que tienen que ver con el título al menos :P) Les presento el siguiente episodio :D

Si señores. Estamos a dos capítulos (Incluido este) De cerrar el fic. El gran final!

Así que ahora necesito su máxima sinceridad con respecto a como va la historia, y como se van desarrollando las situaciones. Cualquier cosa que no les guste, que les doliera, que les gustara, o que piensen que está de mas, no se la guarden. Díganmela que todo me ayuda a mejorar! XD

Sin entretenerlos mas, y aclarando ahora que Lucian, el Faunus, no es un personaje de mi creación si no que es propiedad de Atlas20, me decido a no entretenerlos mas.

SALTEMOS A LA HISTORIA!

Había logrado no pensar en el durante todo un día... !Eso era un avance¡

Es mas, podía concentrarse en los estudios, en las clases, y en sus otros amigos. !Incluso en ella misma¡

Por fin estaba logrando seguir adelante sin que la culpa la consumiera... y todo para que, ese mismo día a la noche, luego de otra disputa entre Blake y Weiss, su amiga de negro y blanco desapareciera de la academia...

Siempre había algo. Siempre...

Ruby, resoplando con cansancio, se levantó de su asiento, y habló a sus otras dos compañeras.

-!Equipo¡ !Necesitamos encontrar a Blake¡ !Vamos¡- Ordenó mientras hacía una pose particular...

Capítulo 4: Prefacio al golpe.

El club

-Entonces... el quería sorprenderla con dinero suficiente para ayudarla en su carrera de actriz- Pensó Junior, rascándose la barbilla.

Claro que Jaune le había contado. Y que había sido regañado durante un largo rato por poner su vida en peligro de esa forma.

Pero no demasiado. Y eso a los ojos de Jaune era lo justo.

-De acuerdo. Creo que podemos dejarlo pasar por esta vez. Ahora lo que me gustaría saber... ¿Que es eso acerca de tomar la ciudad?

-No es tomar. Es simplemente... limpiar- Indicó Jaune, rascándose la cabeza- Mira... no quiero parecer desagradecido. Siempre voy a sentirme feliz con nuestro negocio, pero simplemente... siento que es algo que puedo hacer. Que tengo que hacer...

El dueño del negocio lo pensó por unos momentos. Intimaciones de la familia ya habían empezado a llegar a sus oídos, anunciando de la vueltas a la andadas, las pandillas seguían sacrificando gente en sus círculos callejeros, la policía no hacía nada, y las fuerzas militares estaban empezando a preocupar a la población con sus movilizaciones.

Sin mencionar el problema con los terroristas White Fang y sus maquinaciones extremistas pro faunus...

Y Jaune, después de todo, era "The Shining Knigth". Si el no brillaba en la oscuridad ¿Quien?

De acuerdo. Iba a permitirlo, o cuando menos, no obstaculizarlo. Mas cosas debían ser echas antes. Y precauciones tomadas.

-Esta bien. Pero trata de mantener perfil bajo. Que no afecte el negocio ¿quieres?

El muchacho suspiró. Eso no iba a ser fácil, mas si ya había anunciado que era el "Shining Knitgh" en la arena.

Pero bueno. No era como si fuera a parar ahora. El podía salvar vidas con lo que quería llevar a cabo.

Otra forma distinta de ser un héroe.

Pero si iba a sacudir la ciudad desde adentro para limpiarla de mafias y pandillas, tenía que dar no solo un brillante movimiento en pos de su proyecto.

Además, debía dar el ejemplo... y luego de lo que había pasado en el círculo de las latas, no iba a dejar que nadie mas luchara por el.

Entonces... ¿Como iba a desbaratar las pandillas? ¿A donde podía trabajar para afectar a los grupos lo suficientemente ondo como para desbaratarlos?

Por muy loco que sonara, lo único que le venía a la mente era …

Diablos.

Lucian era el luchador que había representado al club el otro día, y si bien había perdido, no se podía culpar a un lobo por perder en contra de un misil de cabeza atómica.

Menos aún si el animal había dado una muy buena tunda al misil.

"Basta de comparaciones irónicas" Se reprochó Jaune mentalmente, mientras se acercaba al, irónicamente, al faunus lobo.

-Hola... Lucian ¿Verdad?

-!Hey jefe¡ ¿Como está?- Dijo el empleado, mientras le saludaba enérgicamente. Se movió de su sitio de vigía Pese al maquillaje en su cara, una cicatriz entre mejilla y mejilla podía ser vista en su rostro al mirarlo con detenimiento. Una herida del pasado quizá- No debería forzarse demasiado después de lo que hizo anoche.

Jaune sabía a que se refería.

Aun no sabía como funcionaba su capacidad con el aura, pero comprendía, al menos, que cuando la usaba, liberaba cantidades enormes, dejándolo vacío. O mejor dicho, casi.

Una de las cosas que sus empleados le habían dicho la noche anterior, era que luego de ser llevados a que les atendieran "Amigos" del negocio, habían logrado distinguir peligrosas heridas en el muchacho lobo, pero que, pasado el tiempo, remanentes del aura de Jaune habían sanado lentamente el cuerpo del luchador, dejándolo como nuevo.

Sin embargo, los niveles de aura del rubio se encontraban peligrosamente bajos luego de eso, lo cual daba varias teorías, pero la mas aceptada era esa. El muchacho liberaba montones de aura cuando se dejaba llevar, y se vaciaba rápido.

De todas maneras, Jaune se sentía como nuevo.

-No te preocupes... estoy bien...- Respondió, sonriendo mientras levantaba ambas manos en negativo ademán- Lo importante que quería preguntarte es... ¿Me puedes hacer un favor?

-Si jefe, lo que necesite- Indicó el faunus, a quien se le podían ver dos colmillos asomar de su boca debido a su herencia animal.

El rubio suspiró. Pedirle ese tipo de favor a un faunus, albino, de peinado rebelde y que era su empleado, si bien a cualquiera hubiera molestado en esos días, no era lo que le preocupaba.

Nunca había tenido problemas con los faunus. En realidad, los tenía con quienes molestaban a los faunus en cuestión.

Lo que le molestaba, era en lo que desencadenaría ese favor. El "por que" lo estaba pidiendo...

-Necesito... que me enseñes... a pelear...- Cada palabra le dolía.

Recordaba aún sus días en la academia.

Flashback

Cayó al piso graciosamente.

-!Hey¡

-Tu posición esta muy mal. Debes estar mas erguido, y cerca del suelo- Con una sonrisa, Pyrrha extendió su mano al muchacho, una vez aceptó ayudarlo a entrenar con el escudo y la espada- Tratemos de nuevo.

La sonrisa en el rostro de la pelirroja llenó de dicha al rubio

Fin del flashback

El club

Aún, pese a todo lo que había pasado, conservaba algo del orgullo Arc que tuvo desde el nacimiento.

Lo cual siempre le hacía difícil pedir ayuda.

-!¿Eso era todo?¡- Inquirió el faunus, sonriendo- !Pero jefe¡ !Será un honor golpearlo hasta que aprenda¡

El entusiasmo del albino no le inspiraba la menor confianza...

Mientras tanto, en el otro extremo del negocio, dos personas hablaban apoyadas contra la escalera que usaba el DJ para posicionarse en la maquina de música.

Miltia frunció el ceño, disgustada -¿Sabes lo complicado que pudo volverse esto si a Lucian le pasaba algo?

Sin atreverse a mirar siquiera la falta del vestido rojo de su hermana, la muchacha de plateado seguía cabizbaja, apoyada contra la pared.

-Debes tener mas cuidado cuando andas errando por ahí- Suspiró la muchacha de rojo, masajeándose el puente de la nariz con sus dos pulgares- Y mas con lo que le dices a la gente que te quiere acerca de tus sueños. Ten un poco mas de sentido común.

Un silencio incomodo se hizo entre ambas, mientras los dos excéntricos vestidos mostraba las faldas inmóviles y muy cuidadas.

-¿Alguna vez has pensado... en volver a casa?- Murmuró Melanie, enturbiando los ojos y rompiendo el silencio.

Mostrando una clara incomodidad, su hermana gemela miró hacia el costado, mostrando pocos deseos de tocar el tema... pero lo hizo de todas formas- Nos fuimos de casa para perseguir un sueño, Melanie. Un sueño en el que nadie nos apoyaba. ¿Acaso quieres darle la espalda a lo que persigues ahora?

-!Casi la cuesto la vida a alguien¡- Replicó.

-!Eso es por que sigues pensando en ti como una pobre victima¡- Replicó Miltia, enfurecida-

!Quieres que llegue alguien de la nada y te cargue hasta las puertas de la academia de actuación sin pedir nada a cambio¡ !Comienzas un trabajo pensando en que nunca llegarás a ver lo que persigues y ni siquiera te molestas en ahorrar algo de dinero para eso¡ !¿Que esperas que haga el resto de las personas que se preocupan por ti?¡- La furia comenzó a disiparse, mientras observaba como Melanie, mirando para el costado, comenzaba a humedecer sus ojos, luchando contra el deseo del llanto.

Se tranquilizó. La confesión que seguía no sería fácil de hacer...

-¿Sabes? No hace mucho comencé a guardar dinero para pagar TU entrada en la academia. Esperar unos años mas para mi no significaba nada si podías salir adelante. Soy la mayor, así sea por unos minutos, y no puedo evitar preocuparme por ti. Deberías hacerme honor a mi y a ese chico que te gusta al hacer lo mismo por ti misma ¿Sabes?

Sin decir mas, la muchacha de rojo abandonó la zona, dirigiéndose a la pista de baile, sin atreverse a ver la reacción de su hermana gemela ante la revelación.

Pero es que ser actriz nunca había sido su sueño. Su ambición era aun mas simple...

-Yo simplemente quiero que seas feliz...- Murmuró Miltia, bajando la cabeza, con melancólica seriedad.

Era todo lo que pedía... todo lo que deseaba...

Claro, nunca hubiera deseado o pedido que un torpe héroe estuviera escuchando detrás de las paredes, prestando atención mientras esperaba a su impiadoso maestro de combate.

Callejón del club

Habían terminado ambos sus turnos respectivos de trabajo, y el entrenamiento había comenzado...

Luego de una hora de recibir golpes como la mejor de las bolsas de boxeo, el pobre muchacho cayó al suelo, exhausto.

Lucian le miró algo consternado.

Deacuerdo, era mas alto que Jaune, pero solo por unos centímetros. No era la gran cosa.

Sin embargo, su pupilo peleaba como si tuviera un enorme peso en los hombros. Como si el mundo le tirara para abajo. Para el suelo...

¿Como alguien con tanta aura en su cuerpo podía ser tan pesado?

-Jefe, voy a tratar de serle lo mas franco posible- Dijo el faunus, masajeándose el puente de la nariz- pelear con usted es mas aburrido que chupar un tornillo. Trate de usar su aura.

-Yo... no se... no puedo...-Jadeó el caído, haciendo esfuerzos para respirar- Esto... es demasiado... difícil...

-Jefe, ya se lo expliqué- Indicó el albino, pasándose una mano por los grises cabellos para luego sacudirse el polvo de la ropa- Simplemente debe concentrarse y dejar que el poder fluya por su cuerpo. Me ha dicho que lo había echo antes..,

-Lo... intento...-Murmuró el rubio, con los ojos cerrados, mientras trataba de conciliar alguna idea. Alguna explicación.

El simplemente no sentía nada saliendo desde su cuerpo. No sentía la energía que sintió el día en que Pyrrha despertara su aura...

Pyrrha. ¿Como podía deberle tanto a una persona?

Y sin embargo... ella no lloró el día de su partida.

"!Basta¡" Se reprochó mentalmente "No tienes tiempo de deprimirte. No te distraigas de tu meta..."

Volvió, con mucho esfuerzo, sus pensamientos al aura...

El estaba tratando de dejar el aura salir... ¿Pero que tal si probaba otra cosa? ¿Que tanto daño podía ocasionar intentar liberar el aura al azar? Después de todo, era lo que había echo las veces anteriores ¿No?

Dejarla salir...

Un estrepitoso ruido hizo eco en el lugar, mientras el suelo bajo la espalda del muchacho se agrietaba, como si hubiese recibido el mas fuerte de los golpes.

-!Diablos¡ !Ahora me siento mas ligero¡

-Jefe... !Que rayos fue eso¡

-Lucian... no tengo la menor idea- Rió el muchacho, mientras sentía como su cuerpo era suave y liviano cual pluma. Se incorporó apenas haciendo fuerza con los codos en el suelo- !Mira¡ !Soy ligero¡-Agregó, dando un pequeño brinco, y ascendiendo dos metros por el aire...

Antes de caer horrorosamente contra el suelo.

-Auch... eso debió doler...-Susurró Lucian, mientras se agachaba a atender al caído.

El club

Estaban en la cocina.

El rubio sosteniendo una bolsa con hielo en su cabeza, mientras el muchacho lobo se apoyaba en la pared con media sonrisa.

-Jefe, con toda la sinceridad que me es posible acumular, le indico que si lo que usted quiere es combatir en el círculo de las latas, va a necesitar mucho mas entrenamiento del que cree. Pero mirándolo por el lado amable, su habilidad con el aura es impresionante.

El muchacho le respondió con un cómico bufido.

-Deacuerdo jefe, decuerdo. Siendo sincero, nunca fui un tipo que se le diera muy bien el enseñar- Admitió el faunus, sonriendo- Pero quizá, lo mejor sea que vaya a mirar... y con mirar, quiero decir "Mirar" los combates. Quizá así aprenda algo.

-Si. Quizá... pero tu no me vas a acompañar- Inquirió el rubio, sonriendo.

-Pero jefe. Si algo sale mal, va a necesitar que alguien...

-Que alguien haga lo que yo no puedo- Completó el muchacho, mientras revisaba en su bolsillo. Encontró lo que buscaba, sacando un papel de su bolsillo. Parecía ser un cheque...- Encontré una muchacha muy linda el otro día. Melanie creo que se llamaba, pero da la casualidad que es muy bonita para mi, y me di cuenta cuando ya había sacado lo único que me quedaba de los deducibles del terreno que vendí para comprar el club. Yo quería usar ese dinero para pagarles a ella y a su hermana la admisión en la academia de "Real Academia de Actuación de Vale", pero da la casualidad que ahora no quiero hacerlo y creo que tiraré este cheque a la basura. Es una lastima que no haya nadie ahí afuera que quiera hacer lo mismo ¿No?

El faunus le miró sin palabras, mientras el muchacho le miraba con una sonrisa llena de confidencia y sarcasmo. Esta mirada se volvió confusa luego- Eh... esta era la primera vez que hacía este tipo de broma. Estaba tratando de decirte que pagaras con este dinero...

-!Ya se jefe¡ !No sea payaso¡- Exclamó Lucian, golpeándose la cara con la mano- !Habría que ser idiota para no entender la broma¡ Cuando uno hace esa clase de monólogos, espera a que el otro responda...

-Pero te estabas tardando mucho...

-!Me esta dando diez mil lien¡ !Claro que me voy a tardar mucho en responder jefe¡- Reprochó el faunus lobo, masajeándose el puente de la nariz- Mire... voy a llevarlas a la audición si me promete que tendrá cuidado. Y que no se meterá en problemas.

-Me parece justo- Indició Jaune, dejando el billete en frente de su empleado, quien añadió para concluir- Y no espere que me lleve el crédito por lo que esta haciendo para nosotros.

-Pero si yo no quiero...

-Les encantará escuchar la historia de como usted y yo nos abrimos paso a golpes entre los ladrones de bancos para tomar el dinero que justamente pertenecía a nosotros- Indicó, mientras se marchaba de la cocina con una sonrisa ancha, mostrando sus colmillos.

El rubio le vio marcharse, y se sonrió así mismo...

Podía ser un inútil, un torpe y un incompetente... pero ahora también era ambicioso, y al menos, podía hacer feliz a alguien, aunque fuera indirectamente...

Tenía algo de lo que realmente estar orgulloso. Y eso le hacía feliz... muy feliz...

Aun tenía mucho que hacer, pero podía mirarse al espejo y sonreír...

"Si me vieras ahora ¿Que dirías Pyrrha?" Pensó el muchacho "¿Llorarías cuando me fuera?" Y sus pensamiento se volvieron hacia otro punto que no quería contemplar "¿Por que quiero que Pyrrha llore cuando me vaya, pero quiero darlo todo para que Ruby no lo haga?"

Sacudió su cabeza. Pensar en esas cosas no le ayudaría en nada.

Debía cambiarse ahora. Tenía una pelea que ver entre personas alrededor de varias latas prendidas fuego...

El círculo de las latas

¿Sabes? No creía en nada antes- Susurró el sujeto. Y muchas razones tenía.

Había perdido a su familia, a sus amigos, a sus sueños.

Un fantasma que caminaba en el mundo mientras todo se derrumbaba a su paso.

Así fue como decidió hacerse dinero para si mismo, y con algo de esfuerzo, consiguió formar una pandilla.

¿Problemas con las autoridades?¿Curriculum?¿Progreso?

Nada de eso le importaba. Ya no había nada que recuperara la fe en el mundo en el que había nacido...

Hasta que, sin previo aviso, alguien saltara en su lugar...

Los combates en el "Circulo de las latas" eran peligrosos refiriéndose a ellos de una forma suave. Eran una autentica carnicería. Quienes querían llegar lejos, debían dejar por lo menos con varios huesos rotos a su oponente. Aunque claro, muchos eran mas propensos a dejarlos... en el estado que sigue a eso.

Pero cada vez que se ganaba un combate, te recuperaras o no antes del siguiente, las luchas eran aun mas encarnizadas...

Hasta que, claro, llegabas a los mas altos escalones. Y allí encontrabas cosas aun mas problemáticas...

Como pelear a mano libre contra un ser del Grim atrapado solo para eso. Y hambriento, claro está.

No solo era totalmente descabellado pensar que eso pudiera terminar de otra forma que no fuera con una persona muriendo terriblemente, si no que cuando no acababa de esa forma (Las cuales no habían sido muchas veces precisamente) Lo siguiente era el combate de gracia...

Uno contra todos. En un encuentro en el cual una pandilla podía llegar a disolverse si perdían, pero eran todos los miembros de una pandilla contra el ganador.

No había manera en que eso se consiguiera. Pero claro, si alguien ganaba en contra del Grim junto a ti, podía acompañarte... ¿Quien querría acompañarse a una muerte segura en contra de una bestia como un "Ursa", mas aún si era con las manos libres?

Y fue justo cuando el ser estaba abalanzando sus manos contra él, que un muchacho saltó desde las gradas.

Chocando a la bestia con fuerza, la desvió en el momento crucial, evitando su terrible golpe al caido.

Entonces, el enorme y musculoso luchador observó un par de cosas.

El joven era torpe, no tenía coordinación en sus golpes, y era medio tonto a la hora de ubicarse tácticamente frente a su rival...

Pero era perceptivo, y si bien le tenía miedo al dolor, no dejaba que eso le distrajera de su objetivo...

El cual era protegerlo. A él, un perfecto desconocido, mucho mas capaz que el rubio protector.

La arena se llenaba de gritos y alientos a la bestia, pero ese muchacho aguantaba los golpes en su cuerpo bastante bien, pese a ser poco coordinado.

No necesitó mucha imaginación para concluir que el chico tenía una armadura ligera debajo del traje, pero aun así, recibía exepcionalmente las garras del Ursa sin caer...

Claro que sangraba. Y mucho, pero no lo que debería estar sangrando.

Tenía el potencial. Tenía la actitud...

Quizá su miedo iba a ser un problema, pero podían trabajar en ello.

Lo que siguió a eso fue largo, pero no por ello menos gratificante.

Ambos pelearon codo con codo contra el Grim, recibiendo y dando golpes con sus manos desnudas.

Dolor, sangre y músculos pelados podían verse en las manos de ambos mientras trabajan en su enemigo. Hasta que ocurrió.

Una garra lo suficientemente potente para partir a un hombre a la mitad recorrió, ininterrumpida, su camino hacia el pecho del muchacho.

El golpe le mandó a volar rodando en el aire, dejando su sangre volar en espirales mientras caía.

La muchedumbre en las gradas vitoreaba animadamente. Habían venido a ver sangre, y ahora la apreciaban por toda la tierra del desguesadero...

Lo siguiente causó polémica entre todos los presentes durante mucho tiempo...

Repentinamente, con un destello celeste, el muchacho, con sangre chorreando de su rostro, se puso de pie.

Sus dientes estaba tan apretados, que podía sentirse su forcejeo desde la distancia.

Los ojos celestes se inundaron del color, absorbiendo iris, pupila y brillando con fuerza, mientras con un rugido, levantaba su cabeza hacia el cielo.

Como si de una invocación se tratara, su pecho explotó en una erupción de chispas celestes, mandando a volar su placa de armadura atravez del traje varios metros en el aire.

Ahora la ropa de su cintura para arriba estaba totalmente destrozada, pero en su pecho izquierdo se podía ver una cicatriz circular del tamaño de un puño, vibrando con fuerza, y largando chispas celestes sistemáticamente.

Sin mas, el muchacho corrió hacia la bestia.

Seguía siendo torpe, seguía sin poder conectar ningún puño bien... pero cuando saltó hacia el, impresionó a todos alcanzando varios metros de distancia con un solo salto.

Y , luego de otros varios minutos de combate,cuando al fin, luego de tantos garrazos en su piel y lastimaduras que iban a durar, el muchacho rubio alcanzó a dar un golpe...

La bestia cayó hacia atrás, con un hueco en su pecho.

El sujeto vio hacia su aliado estupefacto, solo para verlo desplomándose contra el suelo, cansado.

Entonces, sintió algo en el que hacía mucho no sentía. La necesidad...

La necesidad de recuperar lo perdido.

El circulo de las latas contaría con un luchador menos.

-No es que ahora, de repente, quiera hacer todo bien...-Anunció por lo bajo, mientras sus muchachos llevaban al rubio en sus motos hasta su negocio. Por suerte, alguien de la tribuna, un sujeto que parecía conocerlo de antes, estaba esa noche de espectador, por lo cual los conduciría hasta "The Shining Knigth".

-Pero si te recuperas, juro que te lo pagaré de alguna forma...-Sonrió, como hace mucho tiempo no sonreía, mientras se ponía su campera de cuero alrededor de su enorme torso.

El club

Volvió a despertar como hacía mucho tiempo ya.

Casi un mes, desde que entró al club, de la misma forma. Desmayado...

Era casi como un aviso. Algo muy radical iba a suceder en su vida cuando el perdiera la conciencia en un combate en el que fuera a morir.

Curioso... pero el tiempo es oro, y el oro es negocio.

Junior le aleccionó sobre lo peligrosos que había sido aquello que había echo, y al parecer, estaba muy disgustado de como había arriesgado su vida innecesariamente.

Fue una larga e incomoda charla, pero Jaune la aguantó. Después de todo, Junior era algo así como su tutor, a sus ojos al menos, así que sintió que le correspondía retarlo por su actitud...

Pero lo que si le sorprendió, era ver mas gente en el club. Y no vestidos de la forma que usualmente vestían los clientes o empleados.

Era día de semana, y había muchos clientes. Quizá demasiados, que recibían a Jaune con una fría mirada y un asentimiento, vestido con chaquetas de cuero y algunos piercings.

Con su sonrisa de trabajador, el rubio los despedía rogando no incomodarlos, pero no entendía nada.

Por ello fue que quedó con la boca abierta cuando el enorme sujeto a quien había ayudado en el combate entrara por la puerta del club como si nada, se sentara en la barra, le mirara con una amplia sonrisa, y mientras se ajustaba los guantes de cuero, le dijera- Hola amiguito. Prepárate, por que hoy, luego de tu turno, vamos a enseñarle a tus manos como se deben usar para dar un buen golpe.

El muchacho no podía creerlo...

Realmente no podía creer lo que veían sus ojos.

Cuando el saltó hacia la tribuna, el esperaba salvar a un luchador en aprietos. Ni siquiera se había fijado en el desdichado.

Ni mucho menos, que era el mismísimo Nathan Meller quien le sonriera en esos momentos...

Fin del capítulo

Así cerramos por hoy. A un día del final del fic.

Claro que aun deben llenarse huecos, y adaptarse cosas, pero la idea es usar esta a modo de "Primera parte" de una historia un poco mas larga, que desarrollaré luego de terminado "Terminators Team" y "Bloodlines"

Mientras tanto, díganme que opinan :D.

Mucha suerte, y muchas gracias por haber leído.

HASTA LA PRÓXIMA.