Despues de siglos de inactividad vuelvo con un nuevo capitulo de Tsubasa una nueva princesa

Casi llega el final de esta historia, espero y les haya gustado hasta ahora y no se enojen por como decidi el rumbo de la historia

se que las personalidades desencajan un poco, pero es por algo

En fin... aqui esta, disfrutenlo

CAPITULO 31 – Sakura y Tsubasa

(Yuuko-Mundo del cielo)

-Sakura, es tiempo de que tú también te vayas-Tranquilamente le dije, no había más que hacer… todo se había dicho y no había vuelta a atrás, Kobato tomo su decisión.

Sakura desapareció y su rostro estaba lleno de lágrimas al igual que el del ángel, el guardián parecía querer pelear pero se contuvo

-Bruja, ¿Por qué Kobato no se pudo salvar? ¿Por qué paso todo esto?- Iorogy parecía querer llorar

-contare solo lo que me está permitido, Sakura vio en un sueño al tener a Kobato todo esto, pero ella dio lo último de su magia para salvar a su hija, pero ella no fue la única que dio un pago, Suishou también pago por su bienestar cuando se dio cuenta de lo que pasaría

Sin embargo, hay ciertas cosas que tienen precios inalcanzables, y esta es una de esas cosas, Kobato a partir de que su tiempo fue detenido pago un precio por su deseo, y esa es la razón por la que tu no dejaste a su padre venir a ayudarla, ella tenía que hacerlo sola, pero ese poder era demasiado tentador, esa es la razón del porque los demonio anhelaban conseguir a Kobato, para eso la verdadera heredera de Clow la convirtió en su sucesora, para que ella pudiera tener oportunidad de defenderse, pero ese demonio siguió interfiriendo de tal forma que todo cambio a como estaba previsto, esa fue una de las razones, la otra es la llegada de Fujimoto, eso tampoco estaba planeado, la presencia de dos seres con la misma alma en un mundo es otra ley que no debe ser rota, eso fue el detonante de todo, según lo previsto ella debió de haber renacido junto a su Shaoran y Sakura de otro mundo.

-Ahora solo me queda una cosa por hacer-Tenia que asegurarme de que al menos ella recordara, la pluma de la princesa que creo Fei Wang Reed cumplirá ese propósito

(Japón-Sakura)

-¿Ya estas lista?-Parecía ansiosa por salir

-Si- Amaba su sonrisa

Salimos de la casa después de despedirnos de mi padre Fujitaka y de despedirnos de mi esposo en el altar, enviude poco después de tener a Kobato, ella no le decía padre, solo lo llamaba Eriol, 5 años y ella parecía estar deprimida.

Tomoyo-chan paso por nosotras a la salida del metro, íbamos a ir a un centro comercial para compras navideñas, salir siempre la animaba, íbamos caminando cuando de repente…

-¡MAMA!-Grito Kobato frente a una tienda de peluches

-¿Qué pasa?-estaba demasiado ansiosa…decía Ioryogi… no entendía bien… voltee a ver y vi a un pequeño peluche de perro azul con un collar rojo de picos

-Ioryogi-san-Parecía a punto de llorar, era extraño ella nunca había sido caprichosa

-¿quieres que lo compre?-Eso la calmo y corrió a la tienda por el peluche cayendo sobre varias cosas…

Regresamos a casa y ella no dejaba de hablar con el peluche, supongo que es una etapa infantil, suspire y me puse a envolver regalos, ella ponía los moños, en la noche sacaría los regalos escondidos para envolverlos, fui a la cocina y me pareció escuchar una voz de hombre… mi corazón se estremeció un poco…creía conocerla… me asome pero Kobato seguía hablando con el peluche en susurros… fue mi imaginación.

Llego la noche y Kobato ya dormía con su peluche

-Que día…-saque los regalos y apareció una pluma blanca muy bella y cálida. -¿Qué es esto?- escuche una voz en mi cabeza

-Un regalo de una amiga con quien pasaste mucho tiempo, guárdala, cuando llegue el momento la necesitaras-Era la voz de una mujer…

-¿Qué…?- Una avalancha de imágenes llenaron mi mente

-A la mejor estábamos predestinados a conocernos-

-Aun que no pueda tocarte puedo hacer esto-

-Sakura… ¿Quieres casarte conmigo?-

-Sy…Syaoran…-¿Qué era esto?, esto…

-Son recuerdos-Me dijo la voz en mi cabeza. –De tu vida pasada….-Se desvaneció la voz…

-Recuerdos… ¡Kobato!-Grite al ver a una Kobato adolecente desvanecerse frente a mi

-Hija, ¿Qué pasa?-Mi padre fue al escuchar mi grito

-Perdón, es que… me quede dormida y tuve una pesadilla, perdón por asustarte Padre-No parecía tranquilo pero se fue de mi habitación, me mude con el después de enviudar, aunque nunca ame a Eriol, era un gran pesar estar en esa casa, y mi padre se preocupaba demasiado por mi por eso acepto.

Llego la mañana y podía recordar todo claramente, mi corazón se estremecía de dolor al recordar a Syaoran

-Hola, veo que recuperaste tus antiguos recuerdos-El peluche estaba en mi cama y hablándome…

-Eres Iorogy, ¿Cierto?-me asusto pero no había razón para ello

-Veo que tu si puedes decir bien mi nombre, ella aun me llama Ioryogi, ¿Qué piensas hacer cuando ella pueda regresar a su viejo mundo?-no esperaba eso, ¿Regresar al reino de Clow?

-Eso no lo sé… Además ¿Por qué ella te recuerda?-algo no encajaba

-No sé, para mí fue extraño que me reconociera, solo pensaba cuidarla desde lejos, pero recuerda todo, y ella desea volver a ver a su Padre-Eso hizo que mi corazón dejara de latir por un segundo

-Syaoran, ¿Sabes algo de él?-no pude evitar preguntarlo

-Solo sé que él y el rubio se quedaron en el país de Clow, el otro se fue a otro país de Japón, aunque el rubio suele visitarlo, pero no se qué tiempo haya pasado.

-Ya veo, supongo que aún hay tiempo para pensarlo, recuerdo que la tienda esta en este país pero, no es como que Kobato sepa eso para irse… además es solo una niña y…-Me interrumpió

-Te equivocas, ella no necesita completamente de la tienda, ella posee el poder de viajar entre dimensiones, solo falta que descubra como usarlo-Entonces Kobato se podía ir cuando quisiera, tal vez podría descubrirlo mañana mismo e irse y yo sin poder tomar una decisión, recuerdo que yo no era así… pero he vivido de nuevo de un modo muy diferente… había demasiadas cosas de que preocuparse

-Piénsalo y cuando sea el momento tendrás que decidir-Me dijo y se fue hacia la recamara de Kobato

(11 años más tarde-Japón, Kobato)

-Ioryogi-san, tuve un sueño con Watanuki-san, hacía tiempo que no hablaba con él, aunque no pueda saber mucho de mi padre me da gusto hablar con él-En verdad quería ver a mi padre

-Kobato, aun no eres capaz de usar tus poderes correctamente, ¿acaso no quieres verlo? Tienes que apresurarte para que seas capaz de cruzar dimensiones, además las cartas, ¿Estás segura de que está bien tenerlas libres?, Yue se molestara si se da cuenta - Ioryogi-san hoy me regañaba más de la cuenta, era lindo verlo así, me recordaba mi… pasado

Llegue a casa y fui a saludar a mi abuelo y otro padre en el altar, ahora solo vivíamos mama y yo en la casa del abuelo

-Madre ya llegue, ¿Qué haces?-La vi en la cocina y parecía renegar con algo

-Lo siento es que pensaba y tire unos platos por error- me decía mientras los recogía

-¿En qué pensabas?-No entendía se veía algo distante

-En lo que hablamos ayer sobre volver al reino del Clow- Parecía nostálgica

-Madre no fue mi intención que te pusieras mal, solo que me di cuenta que tu recordabas y quería saber si querías que volviéramos juntas al reino de Clow- Pensé que ella estaría feliz al saber que podríamos regresar

-Yo, todos estos años lo he pensado y aun no me decido- Parecía confundida. – Además aun no puedes hacerlo ¿o sí?- Parecía querer llorar

-Aun no puedo, he cambiado las cartas y soy capaz de manipular mi magia pero… no entiendo- me puse algo hiperactiva al darme cuenta que tenía que esforzarme mas

-Tranquila, además yo tengo miedo de volver y de que el ya no me ame- Salió una lagrima por su rostro

-Madre…-Un gran dolor dentro de mí se extendió por todo mi ser, yo sabía que mi padre nunca la dejaría de amar, si tan solo pudiera ir a verlo se lo demostraría

Una magia desconocida se extendió por todo mi cuerpo

-¿Qué te parece si lo comprobamos?, Haz tus maletas, creo que soy capaz de volver ahora -Ahora sabía que tenía que hacer, subí y empaque mis cosas, reuní las cartas y a Kerberos y Yue-san y todo lo que creí necesario.

Baje y vi a mi madre aun en el mismo lugar sin hacer nada, parecía aterrada de algo

-¿Madre?- Extendí mi mano hacia ella. – Vamos- sonreí.

Tomo mi mano y me dijo que iría por algo de equipaje, cuando regreso parecía estar a punto de llorar, volví a tomar sus manos y deje que este nuevo poder me envolviera, un símbolo mágico apareció, y nos empezaba a arrastrar cuando mi madre soltó mi mano.

-Perdóname- fue lo último que escuche de ella y vi su rostro lleno de lágrimas, y empezó mi viaje hacia el país de Clow junto con Yue-san, Kerberos-san y Ioryogi-san.


Continuara...

CAPITULO 32 - La llegada, el reencuentro y el deseo