al fin despues de meses puedo volver a publicar, esta vez es para terminar estas bellas historias, solo unos cuantos capitulos mas y todo tendra su fin
CAPITULO 32 - La llegada, el reencuentro y el deseo
(Sakura)
Me quede completamente helada cuando ella se fue, ¿Qué había hecho? Por culpa de mis miedos tontos estaba perdiendo la oportunidad de volver a ver a Syaoran, ¿Qué importaba si el ya no me amaba? Yo solo quería verlo.
Después de meditar sola un rato llego mi padre y le explique la situación, parecía incrédulo al principio pero como el también poseía algo de magia y sintió el poder de la pluma dentro de mi fue como me creyó, sin decir nada los dos de repente se levanto y fue hacia el sótano de la casa, yo no podía dejar de arrepentirme de haber soltado la mano de mi hija, tantos sentimientos y recuerdos mezclados hicieron que pensara mal las cosas
Mi padre regreso con una pequeña caja en donde guardaba un valioso espejo, una reliquia que encontró en uno de sus viajes de arqueología
-Tómalo hija, y ve a donde tengas que ir, este espejo guarda conexión con el mundo espiritual, puedes usarlo como pago para ir a con tu hija, Touya y yo estaremos bien aunque te extrañaremos mucho- dijo mientras me entregaba el espejo y me daba una hermosa sonrisa
-¿en verdad estas bien con que tome el espejo y me valla?-no quería dejarlo, pero sentía como mi pecho y cerebro me decían que lo tomara y me fuera.
-Claro que si hija, ya encontraremos el modo de comunicarnos- acaricio mi mejilla y me abrazo con mucha fuerza en forma de despedida, bese su mejilla y tomando un bolso grande y guardando ciertos objetos para viaje partí hacia la tienda.
(Kobato-País de Clow)
Aterrizamos en medio del desierto en medio de la noche, mis lágrimas empapaban mis mejillas, yo quería que mi madre estuviera conmigo, no podía entender su miedo a pesar de que yo también tenía miedo de todo, yo quería ver con mis propios ojos, todo antes de dejarme llevar por todos mis miedos
Todo parecía bastante igual a cuando me fui, Yue-san Kerberos-san y Ioryogi-san caminaban a mi lado alertados, también podía sentir presencias poderos a nuestro alrededor pero ninguna parecía acercarse a nosotros, tan solo caminamos hacia el reino de Clow, recordaba donde estaba la casa que era de mi padre y nos dirigimos hacia ella, pero parecía deshabitada
La puerta estaba abierta así que decidimos pasar ahí la noche y por la mañana ir hacia el castillo, Ioryogi-san dijo que aria guardia y si pasaba algo nos avisaría, caí dormida encima de Kerberos-san en su forma original, sus grandes alas me cobijaron
Aun no amanecía cuando desperté y vi a Ioryogi-san en la ventana algo melancólico, decidimos no tardar más he ir directamente al castillo, algunos aldeanos ya estaban levantados y comenzando sus días así que me puse una capucha para que nadie pudiera verme fácilmente, caminaba con Yukito-san y Ioryogi*san junto con Kero-san estaban en mi bolsa, el castillo parecía diferente a como lo recordaba, parecía más protegido que antes y no podría entrar sin que me notaran, si usaba la carta vuelo me verían llegar de todos modos, igual con salto, tal vez si con viento creaba una gran tormenta de arena podría pasar volando sin que me notaran, pero estaban esas presencias extrañas, no se acercaban demasiado pero al igual parecían estar vigilándonos.
Al final use a viento para crear la gran tormenta de arena pero como Ioryogi-san dijo, "esos seres nos están esperando, si usamos magia atacaran" rápidamente se acercaron cientos de presciencias malignas de todas direcciones, use a escudo y mis guardianes tomaron sus verdaderas formas esperando para atacar, cuando de repente aparecieron varias sombras combatiendo contra los seres malignos, termine con la magia de viento y pude ver quienes peleaban
-¡PADRE!-estaba feliz de al fin después de 16 años volver a verlo, casi no había cambiado, parecía que solo habían pasad años
Pero el no me escucho, me quede parada viendo como esos seres se iban, apareció Fye-san al lado de mi padre
-Lástima que Kurorin no este, justo se va y aparecen varios demonios-decía riendo Fye-san, yo creía que el estaba con Kurogane-san pero parecía que ellos seguían viniendo con mi padre
-¡Hey tu! , la de la capucha ¿Quién eres?-podía reconocer esa voz donde fuera – Bájate esa capucha y dinos quien eres y si fuiste quien creó esa tormenta, esa ropa no es de aquí… ¿acaso vienes de viaje?
Lentamente me baje la capucha y pude ver como aparecían de donde estaban Kerberos-san Yue-san y Ioryogi-san que en medio del embrollo se apartaron de mi lado, pude ver el rostro de sorpresa de mi padre, Fujimoto-san seguía detrás de mi así que solo hable
-Vengo de otro mundo, de una dimensión diferente a esta, vengo buscando a unas personas muy especiales para mi, mi nombre es Kobato- mis lagrimas mojaban mis mejillas y hacían que se me quebrara la voz
CONTINUARA...
