Hola a todos

se que no tengo perdón de dios por haber abandonado este fanfic

pero creo que es hora por fin de darle un final

Capitulo 35 - Un Corazón Roto

-Veo que al fin despiertas Kobato- Escuche una voz pero no le hice caso y me tape con las cobijas, reaccione cuando sentí una llamarada encima mio

-LO SIENTO- Grite y me levante corriendo y enseguida cayendo directo el rostro contra el piso

-Tan boba como siempre- Esta vez fue Kero-san

-¿Donde estoy? - Recordé que estaba peleando junto a mi madre, mi padre se mantuvo alejado de nosotras pero no nos quitaba la vista de encima

-Dobato... no recuerdas que perdiste el control ¿Cierto? - Odiaba que me dijera así pero me quede en shok al escuchar eso

-¿Que paso? - Me senté en el piso y los mire fijamente

"Mientras peleabas al parecer te desesperaste y liberaste una gran cantidad de poder, nunca había visto algo así... incluso pensamos que algún demonio te había poseído

pero lo bueno fue que no lastimaste a nadie, asesinaste... mejor dicho pisoteaste a todos los demonios en verdad fue algo espantoso a la vista, observa tus manos"

Inmediatamente eso hice y las note como manchadas de algo rojo

-¿Es sangre? - empece a agitar me, me costaba un poco respirar, en ese momento entro mi madre

-Kobato...-Corrió hacia mi y me tomo en sus brazos - Cálmate por favor ¿Que te pasa? ¿Por que estas así? - No podía tranquilizarme

-¿Que fue lo que hice ayer?, no puedo recordar nada - Las lagrimas me invadían

-Eso no importa, ya todo esta bien... - mi madre dejo de abrazarme y me miro directo a los ojos - Regresaremos a Japón

-Espera... ¿Que?...¿Porque? mi padre... - Me interrumpió

-Todos en el reino te tienen miedo, incluso mi hermano... no quiero que intenten lastimarte, ¿Tienes el poder para volver cierto?- Mi madre parecía molesta

-No creo que...-Nuevamente me interrumpió

-Los he escuchado hablar, Kobato tenias 3 días dormida y han pasado muchas cosas, no he dejado tu habitación mas que cuando siento a alguien cercano-Cada vez parecía mas molesta

-Dobato, Sakura tiene razon, es mejor que nos marchemos de inmediato-Yue y Kero-san solo me miraban

-Mi padre... ¿También me teme? - Me sentía en verdad muy triste

-No lo se, no he hablado con el - Desvió la mirada - Va monos ya...

-Me quiero despedir de el entonces- Mi madre me miro sorprendida

-Kobato, Va monos ya - Su mirada parecía muy decidida

-No, yo quiero despedirme de el - Yo también me sentía decidida

-Entonces... aquí te espero pero ve con Yue - Se sentó en el borde de la cama mirando hacia el exterior

Salí de la habitación acompañada de Yue y pude ver soldados vigilan dome mientras caminaba

-Tranquila, mientras yo este contigo no se atreverán a atacarte- Yue me dijo y también parecía molesto

Llegamos al salón principal y pude ver a mi tio y a mi padre, parecían discutir pero en cuanto me vieron se quedaron callados

-He venido a despedirme, regresare a mi país... mi madre me contó lo que paso... en verdad yo no lo recuerdo... no tienen por que tenerme miedo... yo no soy mala... -Yue me interrumpió

-No hace falta que des explicaciones, tu madre ya ha hablado con el Rey y si el no quiere entender es su problema-Yue me alejo de ellos y rompí en llanto

-Adiós... Padre... Tío... en verdad... a pesar de tanto tiempo y todo los amo... - Me di media vuelta y me fui

Algo dentro de mi se rompió, esperaba por lo menos que mi padre me hablara, que me dijera que no me fuera... pero eso no paso, llegue a la habitación ya un poco recuperada, mi madre me observo un momento y su rostro se lleno de dolor

-Ya es hora de irnos-Yue anuncio

Salimos al patio y caminamos lejos del palacio, antes de irnos dimos una ultima mirada al palacio

-Es lo mejor Kobato, lo mas probable es que intentaran lastimarte si nos quedábamos mas tiempo - Kero-san me dijo y se poso en mi hombro

-Tienes razón...-No pude decir mas

-¡Esperen! - Una voz a lo lejos me detuvo mientras me concentraba

-Yue... -Fue todo lo que dijo mi madre y Yue lo apunto con una flecha

-No tengo intenciones de atacarlos- pude reconocer esa voz

-Fujimoto-san- voltee a verlo, con todo lo que había pasado me había olvidado de el

-Kobato, yo quería disculparme por haber intentado atacarte... me entere de lo que paso en la pelea pero si eres la misma Kobato que yo conocí se que no lo hiciste con mala intención... tal vez solo te dejaste llevar... - Su rostro se veía desesperado

-¿A que viene todo eso? - Mi madre le pregunto mientras yo me quede sin habla

-No quiero... mi corazón no lo resistiría... el volver a dejar que se vaya sin hacer nada al respecto - Sus ojos estaban llenos de dolor

Camine hacia el, cosa que le molesto a mi madre y a Yue, pero Kero-san en voz baja me dijo que el me protegería y sonrió, Ioryogi-san en mi bolso dijo que el haría lo mismo, me pare frente a el y le extendí mi mano

-Va monos juntos, no puedo quedarme en un lugar donde temen de mi, pero si puedo llevarte hacia un lugar en donde podemos ser felices- Le sonreí y el tomo mi mano

-Dame un momento para ir por mis cosas- beso mi frente y se fue corriendo

-Kobato... -Mi madre no dijo nada mas que eso, yo solo la mire

Esperamos un rato y apareció Fujimoto-san cargado de muchas cosas y sonriendo

-Lamento haberme tardado tanto, tuve que arreglar unas cosas pero ya estoy listo- Mi madre se acerco

-¿Que cosas? - Parecía muy desconfiada

-Syaoran-san estaba en mi casa cuando volví, cuando le conté que me iría con ustedes se molesto pero no deje que el me influenciara-Parecía triste el también por como se comportaban los demás

-Supongo que no me puedo arrepentir de haber venido, esta vez pude proteger a mi hija... aunque algo dentro de mi ya sabia que Syaoran y yo no tendríamos un final feliz, pero en verdad soy feliz de que mi hija si lo sea - Voltee a ver a mi madre pensé que estaría triste pero parecía muy feliz

-¡Esperen, no se vayan! - Alguien nuevamente nos detuvo cuando estábamos a punto de marcharnos

-Kobato va monos ya por favor- Mi madre me apresuro pero era mi padre el que nos interrumpía, mi corazón se estremeció, seguro quería disculparse

-Kobato... todos... no podía dejarlos ir, yo en verdad lamento lo que paso, Sakura... - Mi padre agacho la mirada

-Si quieres despedirte hazlo ya... por favor... ya no quiero mas dolor -Mi madre estaba llorando, cosa que me sorprendió mucho

-No quiero despedirme... no quiero que se vayan... entiendo por que se van pero aun así - Mi padre también estaba llorando

-Sera mejor que los dejemos solos, Kobato va monos un momento -Fujimoto -san tomo mi mano y nos alejamos un poco para darles privacidad

Paso mucho rato, mi padre y mi madre hablaban, en ratos lloraban, en otros reían y en otros parecían alterados, se acercaron hacia nosotros sonriendo

-Kobato necesitas irte ya- Mi madre me lo dijo con una gran sonrisa

-¿Que? - No entendia

-No puedes quedarte en este país por que es muy peligroso, pero Sakura se queda... necesitamos arreglar algo antes de irnos a Japón- Esta vez mi padre hablo

-No hay nada por lo que deban estar confundidos, Syaoran y yo volveremos a intentar ser felices, pero aquí mismo donde comenzó todo, no se preocupen y márchense ya - Me quede muy confundida pero les hice caso

Yue-san, Kero-san, Ioryogi-san, Fujimoto-san y yo partimos de nuevo a Japón, esta vez tenia el presentimiento de que todo iba a estar bien, para cuando llegamos a casa comimos como locos y como era de noche dormimos, Fujimoto-san no quiso dormir en mi cuarto así que se quedo en el cuarto de los guardianes...

De algún modo... mientras conciliaba el sueño recordé mi vida anterior, lo bueno, lo malo y a todas esas personas que había conocido en mi vida, y fui muy feliz de haberlas conocido y ser quien soy ahora mismo

Fin...