Hola! muchas gracias por haber leído y por volver a hacerlo hoy.

Sakuyachan18: gracias por comentar. Ya somos tres personas que gustan del OiKage, vamos creciendo. Bueno, Kageyama no fue infiel, simplemente estaba confundido, quise plasmar eso pero creo que no salió tan bien si te dio esa impresión. Y con lo del golpe, pues Kageyama es medio tsundere, me pareció adecuado, aunque sinceramente no me gustó pegarle a Oikawa.

Fran-Shi: que bueno que te hayas equivocado de ventana, agradezco tu error. Mi OTP es el KageHina *w* pero mi crack es el OiKage *w* Así que ya verás como termina esto.

Igualmente son cortitos pero no puedo escribir algo largo, sorry. Mi cabeza no da para nada de mucha calidad.

Adoration - Mortal Love.


Fragmentos II

Adoration

Y cuando me acuesto para dormir,

Las estrellas sobre mí brillan y se alejan…

Como tú.

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Hinata pensaba que el amor era un sentimiento maravilloso. Puede que nunca se hubiese enamorado con anterioridad, pero supuso que debía ser muy parecido a lo que sintió cuando vio el juego de Karasuno en las Nacionales.

Era algo que no podría olvidar.

El mágico momento que siempre visualizaban en las novelas románticas. Una simple mirada que descubría un mundo maravilloso, no uno inexistente más bien algo que ahí estaba y que repentinamente un viento fugaz deja al descubierto. Puede tratarse de vendas sobrevolando, siendo arrastradas hacia la lejanía, o como una bruma siniestra que oculta un tesoro.

La luz cegadora de una verdad innegable.

Ese tipo de convencimiento o lavado mental en el que todo comienza a girar en torno a esa persona, cursilerías como darlo todo por ella, morir de amor… Así se había enamorado del voleibol, si es que eso era posible y no se trataba de una patología que lo volviera candidato para algún hospital psiquiátrico.

¿En qué piensas? —Indaga Tobio, mirándolo de esa forma tan penetrante, la misma clase de mirada que observa todo a su alrededor en la cancha para hacer de sus pases casi perfectos.

Hinata no puede evitar sentirse un tanto amedrentado por la profundidad de sus orbes que parecen absorber la luz que los ilumina.

Kageyama espera una respuesta pero desiste de insultarlo cuando su novio mira hacia el cielo y busca torpemente su mano para entrelazarlas. Sus mejillas se tiñen de carmín e imita al menor.

En que eres genial… Y que estoy feliz.

Las palabras se quedan flotando alrededor de Kageyama, aunque sólo le ha dicho eso una vez a medio partido, Tobio sigue sin saber cómo reaccionar. Hinata que no espera escuchar a su novio volver a hablar se conforma con sentirlo apretar su mano y jalarlo hacia sí un poco más.

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Kageyama no es idiota, ni mucho menos, no importa que no haya podido pasar el examen de admisión de Shiratorizawa. Ni que Tsukishima se burle de él… o sus calificaciones sea de paso.

Ha demostrado que es inteligente, simplemente le cuesta enfocarse en los estudios teniendo tantas cosas en la cabeza. ¿Cómo vencer a Oikawa-san? ¿Su pase para Hinata necesita mejorar? ¿Cómo van sus saques ofensivos? ¿Quizás practicar un poco más su bloqueo? ¿Cómo puede sacar el potencial de todo su equipo? Son demasiadas cosas como para ponerse a pensar en Literatura.

Y aunado a esas preocupaciones, también esta Hinata. Shouyo como su compañero, no como su kanabo, sino como persona.

De un tiempo a la fecha no puede evitar alegrarse cada que casualmente se encuentran para almorzar juntos, o al regresar juntos a casa, las competencias que tienen han pasado a volverse divertidas, y la sonrisa de Hinata logra borrar un poco su ceño fruncido. Verlo animado lo contagia, su sufrimiento lo altera, y saberse importante para ese pequeño gigante lo hace estúpidamente feliz.

Probablemente esa sea la mayor razón para sus malas calificaciones… porque fallar en el voleibol le parece imposible.

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La verdad había constituido un pilar importante en su vida. La constancia, perseverancia y optimismo era otras cualidades que atesoraba. No obstante, Hinata jamás creyó que le verdad pudiera doler tanto. Pero aunque se sienta mal y le hiera, sigue prefiriéndola a la dulce y fría mentira.

No podría tolerar que Tobio le endulzara la verdad.

Permanece impasible ante las palabras de Kageyama. Realmente no sabe cómo reaccionar y es por ello que aún sigue quieto y sin gritar. ¿Quién lo diría? ¡El Gran Rey quiere a Tobio! Aunque también lo odia…

¿Por eso vino el otro día?

Un asentimiento de cabeza.

¿Y qué hiciste? ¿Qué le dijiste? ¿Qué pasó?

Kageyama suspira y lo abraza.

Shouyo se retracta mentalmente, el silencio de Tobio es más doloroso que la verdad que sale de sus labios.


Espero que les haya gustado y se animen a comentar :D

Cuídense y a ver cuando nos leemos.