NOTA: Este capítulo en especial tiene un corte histórico, está ordenado cronológicamente desde finales del siglo XIX hasta los albores de XXI. Gracias por Leer.

Ruta de Sangre

Capítulo final

Inglaterra finales del siglo XIX.

El rubio se movía tan cautelosamente que le era imposible llegar hasta él, cada vez que estaba a punto de lograr su objetivo y darle muerte, el tipo se las ingeniaba con alguna revuelta y desaparecía por obra y gracia del demonio. Miró al cielo, la misma luna que lo había acompañado durante meses, durante años. Entró a un bar– Deme una copa vacía por favor –era un escondrijo en medio de los barrios bajos de la ciudad, un bar reservado para los de su clase, en las mesas se cernían las victimas causales de haber estado en el momento menos preciso a la hora menos indicada, llevó su baso y se acomodó en el rincón más oscuro de lugar… Hizo que se acercara a él una mujer de rizos, que en instantes se cortó las venas y vació su sangre en la copa – Gracias – Alzó la copa y brindó, al bajarla sintió una presencia conocida y mentalmente lo invitó a pasar a la mesa, esta sería su declaración de guerra formal – Estimado Anthony Braun – El rubio tomó asiento frente al castaño – Grandchester, no pensé encontrarte… Dime que puedo hacer por ti – Terrence ladeó su sonrisa – Ayúdame y muérete – Anthony rio fuerte, captando la atención de todos en el lugar – Es algo de lo que no podré complacerteTengo una hermosa rubia que espera – El joven vampiro, bebió lo que quedaba en la copa y en un movimiento rápido lo tomó del cuello, apretando fuerte – La próxima vez que no veamos, seré leyenda por aniquilarte rápidamente y dejar tu cabeza en la plaza principal – El castaño apretó al borde del asfixia y Anthony se zafó de un tirón, pero el castaño ya no estaba, por primera vez sentía que había hecho enojar a su peor pesadilla y sus días estaban contados.

Luego de dejar la gran casona y haber tenido aquel encuentro con él rubio, vagó durante varios años, rastreando pistas nuevas, había escuchado que un clan fue masacrado por un Vampiro llamada Eduard, en venganza de la muerte de su pequeña compañera, escuchó que la habían expuesto al sol, junto a su nodriza y esto las había convertido a ambas en ceniza pura. De alguna forma comprendía que ese "hombre" lo hiciera, si alguien tocara a Candy o le hiciera algo, el mismo se encargaría de torturar a cada uno de los integrantes de dicho sacrilegio.

Berlín, Alemania – 25 de junio 1914

Siempre una crisis es necesaria – Decía un joven rubio, de traje gris listado – Crees que será una buena idea – cogió la copa de sangre que bebía – Tu ganas, tu empresa de armas surge, tiene grandes ganancias y yo y los míos… Podemos comer como nunca - El rubio torció la boca, sabía que el castaño le seguía los pasos, debía tener un cuidado único.

Dejó a su socio en la sala y respiró hondo, hace algunos días había visto a su adorada Candice, se veía triste y apagada, ya no tenía la llama de fuego en sus ojos, que le hizo pedir su mano en matrimonio, era debido a Terrence ya no estaba con ella, eso lo sabía muy bien, recordó.

Te agradezco la invitación, pero no se para que lo haces… - fueron las únicas palabras que escuchó de su voz – Olvídalo y recomencemos juntos – Candice rio y se puso de pie – Tal vez si hubieras defendido a nuestro hijo y no se hubiera convertido en la comida de Susana… Lo hubiera pensado – Esas palabras rebotaron en su cerebro, para recordar como la vil mujer que fue su creadora, había bebido la sangre de su hijo y luego desechado el cuerpo ante sus ojos, recuerdos que fueron borrados… - Yo… - No tenían nada de qué hablar, ella caminó entre la gente hasta desaparecer.

Volvió a la realidad, para darse cuenta que su socio entraba por la puerta principal de la sala con un telegrama – Ya he enviado las ordenes… Gavrilo Princip*es el hombre que se encargará de realizar el trabajo.

Francia – 28 de julio de 1914

Una noche hermosa y tranquila, la luna reflejada en el cielo y el jolgorio de Paris, la ciudad de la bohemia y la elegancia, hacían de la muerte en vida una sutil mezcla de sangre, diversión y lujuria. Luego del encuentro en el bar, el destino no los había cruzado nuevamente, cada uno se forjaba reputación, siendo el dominante de un área del mundo… Grandchester figuraba como una de las celebridades de Francia, con influencia en la política y en la economía desde las sombras.

La época tenía un aire extraño de oscuridad, el pánico y la felicidad de una guerra en portas, era para la sociedad mundial el nuevo y mejor invento.

En la plaza principal de Paris se erguían caballeros de todas las clases, lanzando sus sombreros al aire, pensando que la guerra era lo mejor que le podía pasar a Europa. El día de la muerte del Archiduque Astro-húngaro Francisco Fernando, a manos de un serbio fue la gota que llenó el vaso, activó todas las redes de apoyo, tras los tratados universales de ayuda militar y económica.

Transatlántico Lusitania - 1915

El Mauritania zarpó el 1 de Mayo de 1915, con 1959 personas a bordo, entre ellos se contaban Terrence G. G. y Anthony Braun, según la información que pudo obtener del dueño de la empresas de armas antes de ser su comida, esta sería su oportunidad y luego podría volver con su rubia pecosa, si es que aun ella lo quería. Sus amigos franceses lo subieron en una caja negra hasta su cuarto, el cual había sido especialmente adaptado a sus necesidades. Durante las dos primeras noches no quiso salir del camarote, solo observaba el cielo por la pequeña escotilla que daba hacía afuera – Me llevará la vida, pero dejarás de existir. Que irónico que el mismo digiera que tardaría una vida, cuando tenía todo el tiempo del mundo, sabía que el rubio iba entre los pasajeros, así que a la tercera noche de luna se decidió a tantear terreno, en una vuelta por la sala de registros, se enteró que todo había sido un error o al menos eso quería pensar, las cosas ya estaban así no le quedaba más que disfrutar, pero lo que nunca se espero fue que el destino cruzara su camino con Candy, mucho antes de lo que él tenía estimado – Terrence – Se acercó lento, con lágrimas en los ojos, le besó de forma apasionada - ¿Porque? – Casi imperceptible para cualquier persona dijo – llegará el momento… pronto llegará – Candy lejos de entristecer su rostro comprendió, levantó su cabeza para observar aquellos ojos de mar profundo – En parte sé que fue mi error, espero que las décadas no pasen tan lento como hasta ahora – El castaño ofreció el brazo y caminaron por la oscura cubierta – Han sido años solitarios sin ti – el no deseaba responder, no estaba seguro a cuál de los dos le dolía más la separación "obligada", pero por esta noche se daría libre para disfrutar – Olvidemos por un rato lo que pasó… - Ella sonrió mientras se abrazaban y sentían la calidez del otro.

Aquellos días fueron tranquilos, un oasis, un sueño – Llegando a puerto, nuestros caminos se separarán – Ella entristeció – Solo no te demores – Buscó su mano para aprisionarla contra su rostro y volver a preguntar – A donde irás ahora – El no supo muy bien que contestar, sus amigos franceses habían localizado a Anthony en América, pero era incierto – No lo sé… pero cuando todo esto termine te buscaré - De un tirón la acorraló a un rincón oscuro en el casco del barco, aprisionó sus labios con fuerza y con su diestra acarició el seno descubierto de la rubia – Terrence – Suspiró y el hombre levantó despacio la falda, para acariciar sus piernas – Tanto extrañé tu aroma, tu cuerpo – Deslizó su rostro y un pequeño rayo de sol le recordó la realidad – Maldición, cúbrete bajo mi capa – la sacó hasta los pasillos oscuros bajo proa – Que demonios – Ambos suspiraron – Te llevaré a tu camarote – ella negó – Si lo haces no podré separarme más de ti – Lo besó fugazmente y despareció en las sombras.

Señor está seguro que debemos hundir ese barco, según nuestros registros van gran cantidad de americanos a bordo, nos podría traer problemas con EEUU – El rubio miró fijamente al encargado del Submarino U-20 – Haz lo que te digo y nada más, recuerda que tengo plena potestad – El hombre con un poco de temor a las consecuencias y siendo las 14:12 se disparó el último torpedo, dando da detrás del ala del puente, el rubio celebra mentalmente, se había desecho de Terrence Grandchester.

Suban eso – Un grupo de pequeños botes y barcazas recorría el sector del hundimiento del Lusitania. Sacaron una caja negra que flotaba en medio y la abrieron, pensando que de alguna forma encontrarían algo de valor, al final solo viajaban aristócratas y burgueses con poder en aquel barco. La tapa se rompió en pedazos – Que demonios pasó – Terrence salía con furia, observó a su alrededor, ¿qué había pasado con el barco?, ¿qué pasó mientras estaba en las sombras? había escuchado los estruendos, pero el sol le impedía salir de su escondite – Candice – tomó del cuello al primer hombre que encontró – Han rescatado otro sarcófago de las aguas – los hombres temieron por sus vidas y negaron – Búsquenlo, es una orden.

Batalla de Verdún - 1916

Las radios locales comunicaban los avances de los aliados, como iban avanzando y retrocediendo en las trincheras pobladas de muerte y desesperanza. Las cruentas muertes por extraños acontecimientos, la prensa los encubría con experimentos y gases que Alemania liberaba en el campo de batalla se conocían como pimienta y sarín.

En el campo de batalla cuando la luna iluminaba las trincheras y los gritos de dolor eran la música perfecta, los oídos de Anthony se deleitaban con la angustia y miseria humana, este jugaba con una moneda al cara y sello, caminaba entre los cuerpos agonizantes, seleccionando la mejor comida del lugar, cuando una bala le rozo el rostro – La guerra tiene su rostro de maldad… Pero no significa que dejaré que tú lo seas – Terrence vestido con el uniforme de la milicia Francesa, tiró el rifle al piso y se lanzó raudo al rubio – No sabía que también eras soldado Terrence… Una criatura fabulosa, convertida en una marioneta, Candy estaría orgullosa – La furia del castaño llenó sus pulmones con oxígeno – Estaría orgullosa, se estuviera viva La sorpresa en el rostro del rubio, fue mayúscula, ¿Candy estaba muerta? - ¿qué? – Terry apretó con mayor fuerza el cuello del rubio – Si, muerta… Ella viajaba junto a mí en el Lusitania - El castaño logró alcanzar el cuello del rubio, mientras comenzaban a sonar las sirenas de ataque enemigo – Llegó tu hora Braun, dale saludos al Diablo de mi parte - El rubio sabía que era su final – Díselo tú mismo Terrence – Anthony dejó caer la moneda de su mano y esta activó una mina de suelo, por reacción Terrence se cubrió, una vez más había escapado.

El rubio corrió con desesperanza una vez más entre los cuerpos y las balas, el había sido el causante de que su amada ya no existe existiera… La muerte de hijo y esposa, pesarían en su conciencia mucho tiempo después.

Alemania – 9 de noviembre de 1938 – Noche de los cristales Rotos

Maldito no corras, tan malo sería morir en mis brazos – Dijo el castaño.Después de la muerte fallida en el campo de Verdún, solo se encontraban en noches de revueltas como esta. La guerra había terminado en 1918, dejando a Alemania sumida en una gran depresión económica y social, con la moral militar por el piso cuando los países aliados habían determinado que el país tenía que entregar toda su flota marina y pagar los costos de la guerra, en la firma del Tratado de Versalles. Anthony se refugió en la miseria y luego estuvo cerca del emergente líder Adolf Hitler, el cual surgió como único y gran salvador de la depresión en que se encontraba Alemania – No corro, solo me entretengo – Dijo el rubio mientras que pasaba entre las calles donde solo se escuchaban gritos y cristales rompiendo esperanzas.

Aunque poca conciencia tenía el rubio, cada vez que su "amigo Terrence" le recordaba que había asesinado a Candy una parte de su corazón dolía, él quería que ambos se reunieran al final y lograran construir un imperio, rogaba al infierno que el tiempo amainara el dolor de la rubia y lo perdonase por ser un infeliz con ella, pero eso ya no sucedería, nunca pensó que ella estaría en el mismo barco que el castaño, más de alguna vez pensó en cómo pudo ser su final, los días de sueño despertaba con pesadillas, viendo como el cuerpo desfigurado de la rubia lo seguía, diciendo Me quitaste la vida dos veces y otras simplemente veía como su sarcófago que flotaba por el mar con un montón de cenizas en el – ¿Vamos Terrence, cuando vas a para esto? – Un gruñido gutural se escuchó tras él – Desde que hundiste el barco y acabaste con ella, no tengo a donde regresar, por ende no me queda más que disfrutar de tu miedo… Eres una gran presa Anthony – El Castaño en un cerrar ojos lo inmovilizó y clavó sus colmillos en el cuello del rubio – Maldito suéltame – el castaño sonrió con fuerza – Tu sangre es tan pobre enano, no tiene comparación con la de ella – El cuello le dolía a punzadas, había sido liberado – Por ahora ya no tiene gracia torturarte, pero pronto volveré – Fueron las palabras que retumbaron en la cabeza de Anthony, ahora era el juguete de su mayor enemigo.

Alemania, berlin – Enero de 1945

Brahum, ¿Qué vamos a hacer con este desastre? – un hombre de bigote estaba parado frente a una ventana mirando la oscuridad de Berlín… El rubio se sentó en un sofá en el extremo de la habitación y respondió – Utilízalos como materia prima, crémalos no sé inventa algo… Recuerda que fui yo el que te puso en la cima – estaba un poco fastidiado de todo esto, había estado al lado de este tipo los últimos cinco años y aún no aprendía nada del – Buscaré un nuevo aliado ¿te parece? – sonrió de forma malévola, era momento de emigrar.

Poco después de aquello entraban las fuerzas militares de EEUU en Berlín y comenzaban a acabar con los últimos vestigios de aquello que en algún momento fue icono del poder de Alemania, con Hitler muerto y la democracia pululando por los continentes y el centralismo por otro lado.

El mundo se había dividido nuevamente en dos polaridades, por una lado estaba gobernado por EEUU, con la política Marchall "América para los americanos", el problema de esta estrategia es que no excluía a otros continentes en su dominio, por ahora solamente ideológico en materias de libre mercado y su democracia representativa, como modelo político administrativo. En su contra parte estaba la URSS, Unión de las Repúblicas soviéticas socialista, con un modelo económico cerrado y centralizado, de industria propia del Estado, que maneja la producción y los precios, su ideología se basa en una política de corte autoritario, centrando el poder en una persona.

El mundo de las bipolaridades, el mundo que sentía en una guerra continua y constante, guerra que no tenía trincheras, ni armas de fuego, una guerra que se basaba en las ideologías y como cada una de ellas iba ganado personas y Estados. Se sentía como una carrera, una que se veía reflejado en competencias... Una de ellas era la carrera espacial, que fue ganada por EEUU en el año 1961, este año fue el quiebre, puedo decir que viví tantas cosas en los últimos dos siglos, viendo como la humanidad crecía en conocimiento y como se destruía en peleas que no servían de nada, podía observar con ojos críticos que las grandes crisis de la historia en parte eran mi responsabilidad.

Aquella tarde vi por una caja que llamaban televisión el despegue de la nave "Apolo XI", la primera en pisar la luna, junto con Neil Amstrong, el primero hombre en caminar por ella, divagué… me había divertido por largo tiempo con Anthony, luego de nuestras peleas esporádicas me di cuenta que mis habilidades superaban a las del rubio platinado, así que después de la muerte de Candy, solo me dediqué a torturarlo.

No pensé que iba a encontrarme contigo aquí, Grandchester - Aquella voz aguda la reconocía - ¿Annie?... y tu perro faldero, por lo que puedo ver - la morena sonrió de lado y calmó los ánimos del elegante - Pensé que te habías ido para terminar con Anthony, pero veo que solo haz jugado con él, y no conforme con ello lo dejas con vida, que diría Candy si estuviera aquí... Así, diría que eres un cobarde - Una clavada directo a mi muerto corazón - No te rías de mi Candy murió en el Lusitania - Nuevamente esa maldita sonrisa en su cara, como si supera cosas que yo no - Nosotros también viajábamos en aquel barco y estamos vivos, bueno vivos es un decir - mi cerebro un poco anestesiado por el alcohol y un poco aturdido por la nueva información replicó - ¿Está viva? - El elegante abrazó a Annie y le susurró algo al oído, que pude escuchar con toda facilidad - No perdamos el tiempo aquí, él tiene algo que hacer antes de encontrarse con Candy - en un pestañeo desaparecieron, una nueva luz a mi vida, tenía que acabar con Anthony Brahun hoy mismo.

Lo mantenía vigilado las 24 horas del día, lo ubiqué en su pequeña madriguera - Grandchester, ¿vienes por tu cuota de diversión? - negué con la cabeza y me senté en su sofá que miraba hacía la luna - La verdad es que hoy es un día especial - Él sonrió y dijo sarcástico - Te encontraste a una rubia de ojos azules - Solo respiré hondo y lo torturé por última vez - Lo lamento mi buen amigo, he jugado tanto contigo en lo últimos años que es necesario confesarme ahora - en menos de dos segundo me gané a su costado - Candy, está vida... Debo llevarle tus ojos en demostración de mi promesa - sentí el pánico que comenzaba a embriagarlo, con esto se acaba un ciclo de muertes y situaciones que extravagantes que habían comenzado por el año 1700 - Dime como prefieres morir... Una estaca... Quemado... o con un lindo bronceado... No, ¡ya sé!, te torturaré un poco más - arrojó cuatro piedras al que rompieron el débil techo de la propiedad y luego de forma amable controló el cuerpo del rubio para que se acostara bajo la luz de luna - Será genial ver cómo te quemas lentamente con el sol - Anthony peleaba contra aquella situación, no quería morir... Quería ver a Candy una vez más y decirle que la amaba, que parara esto... - No Brahun - hasta hoy el rubio se preguntaba por qué Terrence era más fuerte y hábil que él, se suponía que a mayor edad, mejoraban las capacidad de los vampiros... Como un relámpago la imagen de Terrence bebiendo la sangre de Candy e incluso la del, pasó por su cabeza - Te alimentabas de ella - Terry rió - Bingo mi querido amigo, esa es la respuesta, su sangre me hizo fuerte... - Por primera vez, vi lágrimas en sus ojos - Sabes Terrence, te agradezco que hagas esto, al fin podré descansar en paz, no sabes cuánto me pesa el haber dejado que Susana matara a mi hijo y no haber hecho nada - Terrence despertó de su pesadilla - Te libero de la promesa, tu peor castigo será la muerte en vida - el hombre castaño salió por el balcón, mientras que un rubio lloraba amargamente sus derrotas.

Querida Candy...

He querido escribir nuestra historia en este pequeño libro... He persuadido a dueño de esta pequeña editorial, espero que llegue a ti... Algún día nos encontraremos hermosa... Algún día.

Y ya estamos llegando al final… Queda un epilogo y con ello la historia se termina… Los capítulos están listos, no les he publicado por falta de tiempo, se me ocurrió comenzar un magíster y he ahí mi escases del vital tiempo…

Les adelanto que terminando con Ruta de Sangre, ya hay preparadas y en proceso dos comedias más de Candy Candy… Una situada la actualidad una fabulosa e inteligente mujer que empieza a salir con su jefe "Mis prometidas"; Luego se vendrá una historia donde Terrence teje una pequeña trampa a Candy; y por ultimo un Ángel y demonio, una historia un poco triste al principio.

Gracias a todas aquellas y aquellos que leen, en especial a Liz Carter… y a los demás que han dejado su rew y han leído la historia.

Gavrilo Princip – autor del asesinato de Francisco Fernando.

Gracias por leer.

By Anngel