Cortito pero espero que les guste

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- ¡Mamá mira a tus hijos! - el grito del preadolescente se escuchó desde la sala seguido de los pequeños y rápidos pasos que se dirigían a ella acompañados de alegres risas que solo pudieron hacer que ella también esbozara una sonrisa, solo un minuto después dos pequeños de no más de cinco años se abrazaron a sus piernas en busca de protección ante la nueva travesura hecha

- Yue, Tsuki ¿qué le han hecho esta vez a su hermano? - pregunto la pelinegra mientras los veía reír intentando parecer inocentes

- Nada - contestaron a coro con la clara intención de que su madre les creyera, sin embargo vieron desbaratado su argumento cuando el aludido entro en la cocina

- No les creas ni una palabra - aseguro el pelinegro de once años quien entro con el ceño levemente fruncido - Tras esas caritas de inocencia hay dos pequeños demonios - aseguro mientras veía a los infantes quienes soltaron las piernas de su madre para abalanzarse sobre el mayor de ellos

- ¿Ya no nos quieres Kenshin? - pregunto con voz quebrada la niña casi una copia en miniatura de Hinata excepto por los ojos tan negros como los de su padre mismos que ahora miraba al preadolescente conteniendo las lagrimas

- Tsuki-chan yo… - comenzó el incómodo ante la forma en que la niña lo miraba - Solo les pedí que una cosa, una y no la cumplieron - reprocho y enseguida añadió - pero no por eso los dejare de querer - despeino a los cabellos de ambos - Porque no vas a hacerle compañía a Miku mientras yo hablo con mamá - ambos sonrieron y salieron corriendo para volver por donde habían llegado

- Pensé que estabas enojado con ellos - acotó Hinata mientras seguía preparando la comida

- Sabes que no puedo aunque lo intente, y ellos se aprovechan - admitió mientras tomaba asiento frente a la mujer en silencio

- ¿Sucede algo? - inquirió la mayor sabiendo que el menor estaba buscando la manera de hacer una pregunta

- Tienes turno esta tarde y yo debo cuidar a los gemelos así que me preguntaba… - empezó a decir ya que la mujer había iniciado la conversación pero no pudo completar la frase

- Si estás seguro de que los gemelos no van a avergonzarte no veo porque Miku no se pueda quedar a "ayudarte" - eso ultimo lo dijo con un deje de malicia

- ¡Mamá! - se escandalizo el chico - Miku es solo una amiga - aseguro aunque sus mejillas se tiñeron levemente de rojo - ya estas como Yue que le pregunto si cuando seamos mayores nos casaremos - se volteó con gesto de indignación y salió de la cocina dando grandes zancadas

Una vez que se quedó sola Hinata no puedo evitar reírse abiertamente, Miku era la mejor amiga de Kenshin la había conocido cuando fue a pasar sus primeras vacaciones con Mei mientras ella y Sasuke están de luna de miel, después del anuncio de su compromiso los periodistas siguieron a ambos durante un tiempo y finalmente Kenshin salió a la luz con todo lo que eso conllevaba, y con un poco de mediación de parte suya Sasuke acepto compartir la custodia con ella cosa que hizo feliz a la pelirroja y tal parecía que eso era lo que necesitaba para madurar pues después al hacerse cargo de él dejo esa mala costumbre de buscar un hombre para casarse.

Cuando Hinata quedo embarazada Kenshin se mostró temeroso de que pudiera pasar lo mismo que con Kasumi, pero no fue así al final y para beneplácito de Sasuke quien le restregó a Hanabi que no se había equivocado los gemelos nacieron después del cumpleaños número seis de Kenshin, quien estaba fascinado con la idea de tener un hermano y una hermana, al igual que los gemelos con él, aunque aún era muy pequeños para contarles todo en un par de años les contarían la verdad porque sabían que la verdad era lo mejor que podían hacer por sus hijos.

La puerta se abrió dejando ver la figura de Sasuke quien entro en silencio, le dio un beso en la mejilla y con cautela se fijó en la escena que había en la sala, una muy sonrojada Miku ocultaba su rostro con el cabello mientras los gemelos la señalaban y después hacían lo mismo con su hermano quien los reprendía aunque era ignorado olímpicamente - Aun no lo acepta - soltó sin más

- Es terco, se parece a ti - agrego la mujer al ponerse a su lado

- Es culpa de Itachi, por dejarlo conmigo - se quitó culpa mientras sonreía levemente para después volver a escuchar

- ¡Mamá mira a tus hijos! -