Ever After:
CIVIL WAR CAPÍTULO 4

En el lomo de Nuncamás, las dos Rebel miraban cómo en tierra las fuerzas del director buscaban sin cesar. Más de alguna patrulla aérea circulaba el aire, pero Nuncamás era un dragón de lo más inteligente y se movía entre las sombras con gran habilidad, ocultándose así de la amenaza de Grimm.

—¿Entonces qué es lo que debemos hacer? — Murmuró Raven al ver cómo los soldados seguían inspeccionando el área. — Si esto sigue sucediendo así…

—¡No te preocupes! — Dijo Maddie. — No nos atraparán tan fácil, tenemos la ventaja que no le dimos tiempo al director de organizar sus fuerzas. Con un poco de calma y…

—Hablo de nuestros amigos — dijo Raven. — Nosotras tenemos a Nuncamás y podemos volar libremente por encima de todo esto, pero Cerise…

—Ella tiene a su manada y al profesor Lobomalo de su parte —la tranquilizó Maddie.

—Y Hunter; ¡y Cupid! Kitty puede desaparecer pero ellos, me temo que…

—Raven, estaremos bien — dijo Maddie apretándose contra la cintura de su novia. — Ten confianza. Si algo demostramos hoy es que los Rebels no estamos indefensos, juntos podemos hacer lo que sea.

Raven sonrió, pero no podía evitar preocuparse. De todos modos decidió hacerle caso a Maddie y de momento ponerse a salvo ella misma y a Maddie. Sin más dirigió a Nuncamás a su hogar, el antiguo palacio de la Reina Malvada.

Desde su despacho el Rey Bondadoso miraba las últimas noticias de la EspejoNet con una gran preocupación reflejada en su rostro. Había reportes de todo el Mundo Mágico sobre su hija y cómo Milton Grimm la había declarado la mayor amenaza de todos los tiempos sobre la paz de su mundo. Pero entonces escuchó un aleteo y un rugido familiar, al cual se había acostumbrado durante el período de vacaciones de su hija. Él, la cocinera y los hijos de ella corrieron escaleras abajo; al jardín en donde Raven ayudaba a Maddie a bajar de Nuncamás, que soltó un rugido de orgullo y volvió a ser del tamaño de un perro grande. El Rey Bondadoso corrió a abrazar a Raven.

—Raven, hija… ¡he estado tan preocupado! ¿Qué ha sucedido? Dicen que Milton Grimm te ha declarado su mayor enemigo, mucho más peligroso que tu madre y que…

—Papá, puedo explicarte todo pero necesito sentarme. Hay muchas cosas que debemos discutir, tampoco puedo quedarme mucho tiempo. Con todos los guardias detrás de nosotras cualquier sitio es poco seguro. Tengo que salir del Mundo Mágico, tengo que…

—¡Raven cálmate! — Pidió su padre. — Todo está bien, ahora necesito saber qué sucedió y por favor necesito que me digas la verdad.

Raven asintió, sabía que su padre entendería; o al menos eso esperaba. Pero entonces los pasos de las armaduras vivientes del director llamó su atención. La chica se asustó y retrocedió asustada, pero rápidamente recobró su valor y con su poderosa magia atacó. Jamás había usado su magia de forma ofensiva, pero había una primera vez para todo y esa parecía ser la indicada para probar.

La magia color púrpura derribó a varios de las cosas de metal, pero no a las suficientes; que se acercaban cada vez más hacia las fugitivas. Maddie tornó sus ojos naranja fuerte y una vez más atacó con su bastón y su habilidad como espadachina. El bastón chocó violentamente contra la espada de una de las armaduras cuando otra la tacleó por detrás. Raven reaccionó rápido y transformó a la armadura en un montón de latas y tornillos antes que le hiciera daño a Maddie, pero igualmente era una situación desesperada.

—Si no ocurre un milagro pronto, esto no va a terminar con un final feliz — dijo Raven mientras atacaba a más armaduras.

Un poderoso rugido sonó entre aquel desolado paraje, seguido de otros más y otros más. El Rey Bondadoso había vivido con su esposa el tiempo suficiente como para saber que las cosas se pondrían mal, y efectivamente así pues.

Del aire, numerosas gárgolas, descarnadas alimañas de la noche y goblins alados volaron contra las armaduras vivientes, destrozándolas entre sus garras. El rugido que se escuchó primero ahora sonaba mucho más fuerte y el que lo producía era un gran troll que corriendo lanzó las armaduras lejos; seguido de pequeños goblins terrestres quienes saltaban sobre las gigantescas carcasas de metal y las desarmaban con habilidad sorprendente; usando sus finos colmillos.

—¿Qué demonios pasa aquí? — Preguntó Raven mirando hacia todos lados. Esto no podía estar pasando, ¿acaso el ejército de su madre vino para salvarla? ¿Pero por qué?

El troll le adivinó el pensamiento y se inclinó.

—Nosotros existimos sólo para servir a su oscura majestad, la protegeremos de cualquier peligro sin importar qué sea. Dennos nuestras órdenes y considérelas cumplidas. Para eso existimos; para servirla a usted así como antes servimos a su madre.

Raven miró a Maddie primero, después a su padre. La última vez que utilizó su influencia con los seres de la noche le salvaron la vida a ella y a Apple; así que tal vez no fuera tan mala idea.

—¡Atención! ¡Las fuerzas de Milton Grimm buscan mi cabeza! Protejan este castillo como puedan, pase lo que pase; este lugar debe resistir al menos para darnos el tiempo suficiente para pensar en cuál será nuestro siguiente movimiento.

Los monstruos rugieron para demostrar que habían comprendido, pero Raven no había terminado. Miró fijamente al líder de los ghouls y tras hacer un gesto, ordenó también:

—¡Usted! Organice un grupo de búsqueda por tierra y localice a Cerise Hood, Hunter Huntsman, Kitty Chessire y a C.A. Cupid.

—¿Debo acabar con ellos, su Majestad?

—No, escóltalos hacia acá pero no los fuerces. Necesito que lleguen a salvo a un lugar seguro, ¿comprendes?

El ghoul no entendía, pues sólo tenían sentido para él las malas acciones, pero de todos modos era un ser de tinieblas y su destino era obedecer a Raven Queen así que no puso peros. Raven entonces volvió a concentrarse en la batalla pero ésta ya había acabado. O casi.

El antiguo ejército de su madre eliminó a casi todas las armaduras menos a unas cuantas que fueron despachadas por Maddie. Ella le guiñó un ojo a su novia.

—Por lo visto tendremos que pelear por nuestro futuro juntas, jijijijijijiji…

Raven asintió.

—Así parece. Pero no somos las únicas que tendrán que ganarse su final feliz. Si mis temores son ciertos, nuestros amigos tendrán problemas también. Tenemos que ofrecerles un refugio mientras podamos.

Maddie estuvo de acuerdo, pero entonces soltó una alegre risita.

—¿Sabes? Es curiosesco, se suponía que mi destino era desesperar a la futura Alicia y luego ayudarla a luchar durante el Bravulloso Día para derrotar a un tirano. Pero resulta que no será Lizzie sino el propio gobernante del Mundo Mágico; y no será Ally sino la chica que amo. No es un mal cambio.

Raven le sonrió a su novia y corrieron dentro del castillo en compañía de los cocineritos, su padre y la cocinera. Había mucho que discutir y bueno; por lo menos se habían comprado algo de tiempo.

Apple trató de abrir los ojos pero no pudo. Gritó de sorpresa, pero sintió que alguien tomaba su mano. Reconocía esa manicura donde fuera.

—¿Briar? ¡Briar, no veo! Estoy…

—Cálmate, estás bien — le aseguró Briar con una sonrisa, aunque Apple no podía verla. — Te pusieron un poco de bálsamo en los ojos, en un par de días las quemaduras habrán sanado y podrás quitarte la venda. Ahora no te esfuerces tanto, ¿sí?

Apple asintió, y entonces sintió algo más. Se posó una mano sobre su rostro y casi grita de la impresión. Estaba hinchado, afeado por un… ¿golpe? Poco a poco recordó la escena, la depravación de los Rebel, la furia de Madeline Hatter y por último esa brutalidad contra su real persona.

—No… — murmuró. — No, mi rostro…

—Créeme — le dijo Briar: — Daring está mucho peor que tú. Cerise es… bueno, es tan malvada como su padre. Casi le bota los dientes y; y le rompió una pierna.

Apple no podía creerlo.

—Esto no puede estar pasando Briar — murmuró Apple preocupada. — Los Rebel se supone son malvados pero esta no es la manera. Raven tiene que envenenarme, no golpearme. ¡Y no tiene que tener final feliz junto a nadie! Ese es su destino, debe honrarlo y esos Rebels ya se pasaron de la raya. Deben pagar las consecuencias.

—Apple, ellos huyeron. Dijeron que no era su lugar y abandonaron para siempre Ever After High. Raven incluso aseguró que si volvería únicamente destruiría el Libro.

—¿QUÉ? — Gritó Apple levantándose de golpe, pero entonces se dobló del dolor. El golpe de Maddie había dejado marca y necesitaría algo de tratamiento, aunque a diferencia de Cerise no le había roto nada a la chica.

—Nadie sabe qué pasará ahora, Apple. Todos en Ever After High están asustados, incluso el director ha declarado a Raven como enemiga de todo el Mundo Mágico. Apple lo siento, pero creo que Raven se asegurará que no tengas tu cuento como deba ser.

Apple se quedó congelada, ¿acaso Raven sería capaz? ¿Acaso no se daba cuenta que su destino dependía de ella también? ¿Realmente sería capaz de abandonarla a la incertidumbre como si ella no importara? Temblando de la impresión, se dejó caer desmayándose en el acto.

Raven lo había logrado, Apple había perdido las esperanzas.

—Y bien joven Madeline, ¿le gustan tus nuevas habitaciones? — Preguntó el Rey Bondadoso mostrándole su nueva habitación a Maddie.

—De hecho — dijo la joven un poco abochornada, — yo pensaba quedarme con Raven; ya que bueno, acabamos de comenzar lo nuestro y sería muy especial irnos a dormir como pareja

—Por favor papá — pidió Raven tomando la mano de Maddie.

El Rey Bondadoso al final aceptó, aunque no comprendía del todo la situación.

—¿Y? — Preguntó Maddie con su sonrisa despreocupada de siempre, aunque con un tono de picardía y le guiñó un ojo a Raven seductoramente. — Antes que nos vayamos a dormir ¿Quieres descargar tensiones al estilo del País de las Maravillas?

El Rey Bondadoso sintió subírsele los colores a la cara, pero Raven sólo se encogió de hombros:

— ¿Te refieres a una fiesta de té con tu loco juego que siempre hace lo inesperado como servir el té solo o mezclar los ingredientes de improviso?

—¡Eso mismo!

Raven asintió y se dejó guiar, después de todo realmente estaba exhausta y le vendría bien un tiempo agradable junto a Maddie. Luego de todo lo ocurrido no habían tenido una cita propiamente dicha a pesar que ya llevaban un día de relación; aunque Raven no pudo evitar pensar una última vez en sus amigos.

—Sólo espero por su bien que el ejército de mi madre los encuentre primero.

Pasaron dos días antes que tuvieran noticias de los demás. Durante ese tiempo Maddie se había ganado el corazón de los habitantes del Palacio de Raven y el Rey Bondadoso ya había comenzado a pensar en ella como otra hija; una muy querida. Su alegre y despreocupada forma de ser era un respiro de aire fresco para los que vivían en aquel tétrico castillo; incluso vieron a una de las armaduras vivientes de Darcy en una de sus fiestas de té y aparentemente Maddie la había convencido de usar una chaqueta y sombrero elegante para la ocasión. Un hazaña que nadie olvidaría jamás.

Pero también había momentos de seriedad cuando Raven se ponía a buscar en la vieja biblioteca de su madre algo que las pudiera ayudar para salir de aquello. Las fuerzas de Grimm habían parado de momento, pero estaba segura que sólo se replanteaba su estrategia. Él no se rendiría tan fácilmente.

Precisamente estaba en su investigación cuando una gárgola tocó la ventana del viejo torreón. Raven la abrió al tiempo que la gárgola se inclinaba ante su futura Reina.

—Mi señora, han regresado. Los ghouls que mandó en una búsqueda han vuelto y traen a aquellos que mandó a buscar.

Raven dejó lo que estaba haciendo y bajó corriendo las escaleras. Cuando llegó, Maddie abrazaba muy contenta a Cerise y a Hunter.

—¡Chicos! ¡Es té-rrífico tenerlos de vuelta aquí! Raven tenía miedo que las fuerzas del director los atraparan pero yo sabía que llegarían a salvo.

—También es un gusto verlas — dijo Cerise sinceramente. La chica había cambiado, ahora usaba su capucha suelta mostrando sin miedo sus orejas de lobo y se miraba más musculosa. ¿Tal vez había luchado?

Adivinando el pensamiento de Raven, Cerise sonrió.

—Gracias por enviar a esas cosas a protegernos Raven, de no ser por ti… bueno, había estado viviendo con la manada cuando me di cuenta que no podría llegar a casa. Fue divertido y todo; me hice mucho más cercana a Carmine pero entonces nos rodearon. Los lobos me quisieron proteger pero no pudieron; pero justo cuando pensé que todo había terminado vinieron tus criaturas y me dijeron que tenían órdenes tuyas para salvarme. Gracias.

Hunter suspiró.

—Tampoco pude llegar a casa, pero por suerte mi padre me había entrenado para sobrevivir en el bosque así que estuve vagando de aquí a allá cuando me encontré a Cerise y a tus ghouls. Al principio me asusté pero me explicaron la situación. Gracias por darnos un lugar seguro, Raven.

—No hay de qué — dijo la chica. — Pero no durará. Lo siento en el aire. Si tan sólo hubiera alguien con el poder para… para desafiarlo, para mostrarle a ese anciano que no tenemos por qué seguir su voluntad; que tenga el valor de segur sus sueños y más importante, el liberar al mundo de todo esto.

Los dos chicos asintieron.

—Por suerte ya sabemos quién lo hará — sonrió Cerise.

Raven se volvió y Hunter le sonrió también.

—¿Cuál es el plan, líder?

Raven retrocedió.

—¿De qué hablan? — Preguntó. — Yo no soy su chica, tal vez…

—Raven, eres la indicada y nadie lo discute — dijo Maddie. — Ya lo desafiaste, ya seguiste tus sueños.

—¡Y por eso volcó todas sus fuerzas contra mí! — Dijo Raven. — Y lo que es peor, contra ustedes que sólo me apoyan. Nos hizo escondernos.

—Yo lo veo como una retirada estratégica — dijo Hunter. — Vive para luchar otro día.

—Es justamente eso — dijo Cerise. — Raven, si venimos hasta acá es porque sabemos que nadie más que tú pude ayudarnos; así como también que no puedes hacerlo sola.

—Pero yo…

Maddie la besó en la mejilla con ternura.

—Raven, sé que puedes. No me enamoré de ninguna cobarde. Tú eres fuerte, rebelde y una buena persona. Quieres tanto como el resto de nosotros que acabe la tiranía del director. Lo sabes.

Raven no pudo decir nada más. Claro que lo sabía, claro que quería salvar al mundo de lo que ella sufría por enfrentarse a Grimm y a seguir sus sueños pero de todos modos si se enfrentaba a él.

—Raven, hija — dijo el Rey interviniendo. — No comprendo bien la situación pero lo que sí puedo decirte es que te conozco y lo que temes es ser como tu madre. No es así, te juro que no es así. Ella buscaba poder, ella buscaba apoderarse del mundo entero; tú buscas lo contrario, liberarlo para que cada quien cumpla con su voluntad.

Raven miró a su padre.

—Papá, pero lo que más temo era que ella era como yo… ella…

—Lo recuerdo — dijo el Rey. — Yo también asistí a Ever After High y también la conocí buena y generosa temiendo el día del Legado. Pero tú lograste ser más fuerte que ella al negarte a seguir las órdenes del tirano Grimm y seguir tu destino. Lo que sea que le hicieron a tu madre, no pueden hacértelo a ti sin que firmes y eso no va a suceder.

Raven cerró los ojos, y los abrió una vez encontró su determinación.

—Es verdad. ¡ES VERDAD!

Los otros tres Rebels celebraron. Raven miró al hasta entonces ignorado líder de los ghouls.

—¿Has sabido de Kitty o Cupid?

—C.A. Cupid, mi señora, encontró el camino a salvo a Monster High. En cuanto a Kitty Chessire, no la hemos podido encontrar.

Raven asintió.

—En ese caso, sigan buscando. Por lo menos háganle saber que tiene un lugar seguro aquí, que no tiene que unirse a la causa si no quiere.

El ghoul se inclinó e iba a cumplir con su encargo cuando Raven lo detuvo.

—Dime, ¿en el ejército de mi madre hay buenos guerreros?

—¿De qué clase mi señora? ¿Espadachines? ¿Arqueros?

—Espadachines o jinetes.

—Por supuesto mi Reina.

—En ese caso busca a los mejores y tráelos ante mí.

—¿Planea una misión especial, Majestad? — Preguntó emocionado el ghoul.

—Sí — dijo Raven. — He dependido mucho de los demás últimamente, así que ellos me enseñarán a luchar.

Hunter y Cerise se acercaron.

—Creo que nos convendría a todos aprender — dijo Hunter.

—Incluso Maddie puede enseñarnos algo o dos — dijo Cerise.

El ghoul se inclinó de nuevo, pero Raven le tendió la mano.

—No hagas eso, no quiero servidores. Quiero amigos, así que dime… ¿cómo te llamas?
—¿Yo? Morrible.

—Bien, gracias por todo Morrible. Gracias por todo.

El ghoul se quedó perplejo, la antigua Majestad jamás se había molestado en aprender su nombre y no se diga agradecerle. En fin, Morrible murmuró algo inteligible y se escabulló para localizar a los guerreros.

Raven sonrió a sus amigos y sus amigos a ella. Maddie sólo soltó su alegre risita.

—Parece que el Frabulloso día no se tratará de derrotar a Lizzie sino al señor director. Me gusta, me gusta.


Y una vez Maddie cierra el capítulo, y con otra referencia a la película de Tim Burton; en serio que me gusta mucho. Espero que les haya gustado y bueno, como saben esta historia se centrará en la guerra civil, a la que ya estamos entrando. Por cómo voy creo terminaré rápido pero esta historia pinta que será algo larga por cómo la planeé.

Chao; nos leemos!