Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a Atsushi Ohkubo. -Advertencia:
*Inspirado (y adaptado) en la serie de one-shots, llamada "instrucciones para besar una shinigami" de la autora KaoruB, del fandom Bleach –y aunque este demás decir, con el pairing IchiRuki-.
Instrucciones para besar a una técnico.
Paso 2: Cuando su técnico atente contra su integridad, detenga el maltrato con una acción contundente.
Pink dice:
"Al mismo tiempo quiero abrazarte, quiero rodear mis manos sobre tu cuello. Eres un idiota, pero te amo."
Dramatización:
El día en Death City estaba siendo simplemente helado, el frio rocío de invierno hacía que se te ponga roja la punta de la nariz, si es que no estabas abrigado de sobremanera.
Si a esto le sumabas a tener que luchar con el persistente sueño que provocaba madrugar, daban resultado a un Soul Eater casi dormido y debatiéndose por mantener las –extrañamente pesadas- pestañas separadas.
Así que se encogió en su chaqueta y enterró su rostro en la bufanda que llevaba puesta, dejándose al fin vencer por la poderosa fuerza del sueño. A su lado, su amigo, Black Star imitaba su acción.
Estaban sentados en una de las tantas mesas del bufet del Shibusen, Maka y Tsubaki los acompañaban también, aunque ellas estaban charlando animosamente sobre algo que a él no le interesaba.
Al no poder dormir y aburrido desvió la mirada hacia un costado, donde encontró a Ox Ford y Harvar D. Éclair también charlando, no pudo evitar arrugar la nariz y gruñir al recordar la última llamada que había recibido de ellos -habían pasado un par de meses pero aún no lo había olvidado-…
Claro, porque ese día…
Imágenes esporádicas y bochornosas pasaron por su mente haciéndole arder las mejillas. Alejó los pensamientos negando como poseso, mejor se concentraba en otra cosa… De cualquier modo, "el asunto" había quedado en los aires y la relación con su técnico había permanecido inmutable, aunque algo incómoda.
— ¡Has visto que linda está hoy! —escuchó que exclamaba Ox Ford con un extraño brillo en los ojos.
Harvar asintió al parecer irritado por la actitud de su compañero.
— ¡Ay pero es que le sienta taaaan bien el uniforme! —siguió en su ensoñación el técnico, apuntando sin disimulación alguna a cierta chica de cabello rosado, Kim Diehl.
Su compañero se encogió de hombros y sonrió sardónicamente.
—Es cierto Ox, la camisa le ajusta muy bien a los pechos—dijo aún con esa mueca de satisfacción.
El susodicho fulmino con su mirada a su arma y lo golpeo en la cabeza.
— ¡Eh pero si has sido tú el que lo sugirió! —se quejó.
— ¡Pero no de esa manera! —replicó su compañero escandalizado.
El de lentes rojos suspiró.
—Tienes que admitir que es así—murmuró con la misma sonrisa de antes dándole codazos a su amigo.
Ox se ruborizó hasta las orejas.
—Bu-bu-bu-eno—tartamudeó—, eso es cierto.
El arma se rio y su técnico le sonrió cómplice.
—Estas hecho un tortolo.
—Si bueno, es que Kim—eso último lo había dicho casi en un suspiro, como en una voz atontada (para nada cool) y los ojos brillándole más aun—, ella es taaaan hermosa…
—Sí, eso ya lo has dicho—dijo algo molesto.
—Y taaaan perfecta.
—Y tiene buenos pechos—bromeó.
—Y tiene buee…—a mitad de frase se corto, volvió a mirar a su compañero y este tembló.
—Vale, esta vez si me pase—se disculpaba haciendo exagerados ademanes con las manos—, lo siento.
—Te mataré Harvar—amenazó.
—Pe-pero, yo soy tu co-compañero. ¡Tú arma!
—Por eso te lo digo con anticipación… Para que corras—siseó con un tono terrorífico.
—Pe-pepe… ¡¿Qué harás sin mi?!
— ¡Que CORRAS!
Finalmente Harvar se echó a correr y luego de unos minutos un furioso Ox comenzó a perseguirlo.
Soul pensó entonces que eso no había sido nada cool y mientras acomodaba su cabeza entre sus brazos miró de reojo a cierta rubia, olvidando la escena que acaba de presenciar. Pudo observar fueron los rostros compungidnos de Maka y Tsubaki, pero finalmente también lo olvido y termino por dormirse.
o-O-o
Las clases habían concluido –por fin, añadía él- y estaban bajando las escaleras de Shibusen, aún seguían acompañándolos Black Star y Tsubaki. Ambos charlaban animosamente con su compañera, él en cambio prefirió permanecer callado y ausente, perdido entre sus propios pensamientos.
Fijo la vista en el fin de las escaleras, cuando algo captó su atención. Kim y Ox estaban juntos, abrazándose de una manera demasiado empalagosa. Al lado –y sirviendo de sujeta velas- estaban Jacqueline y Harvar intentando distraerse en la nada.
Sin previo aviso Maka y Tsubaki frenaron de golpe, lo que provocó que Black Star y él lo hicieran también.
— ¿Ha pasado algo? —cuestionó alarmado. Quizás algún kishin había aparecido… ¡¿Quién sabe?! A juzgar por los rostros serios que mostraban parecía algo severo.
—Pobre, si tan solo supiera—murmuro Maka acongojada.
Tsubaki hizo un gesto de desaprobación suavemente.
— ¡No entiendo a los hombres! —clamó nuevamente la rubia— ¡¿Cómo pueden ser tan superficiales?!
La azabache cerró los ojos con resignación asintiendo a lo que decía ella.
— ¿Maka de que estas hablando? —se atrevió a preguntar, rompiendo su silencio.
La susodicha se crispo y se giro a verlo.
— ¿¡Es que no lo viste!? —cuestionó tensionando los brazos—Hoy en el recreo, él y Harvar estaban hablando del cuerpo de Kim… ¡Como si Kim fuera una cosa!
—Pobre Diehl-san—suspiro Tsubaki.
Las carcajadas de cierto amigo de cabello azul, quebraron el silencio.
— ¡Cierto había olvidado eso!
La técnico frunció aún más el ceño.
— ¡¿Y, se puede saber de qué te ríes?!
Soul esbozo una sonrisa, sabiendo de antemano la respuesta del chico.
—No sé que tanto te molesta—profirió el mismo.
—Es que ambos tenían razón ¿cierto Soul? —Black Star codeo (brutalmente) y guiñándole un ojo.
—Pues si es cierto, Kim tiene buen cuerpo.
El otro técnico asintió sonriente.
— ¡¿Qué ustedes también?! —chilló la rubia.
— ¡Claro, somos hombres! —respondió su amigo—Además un Dios debe ser sincero. Y ahora permíteme decirte, como deidad, que tú eres una plana.
Eso no venia al caso, pero el albino no pudo evitar echarse a reír.
— ¡¿Pero… qué?! —Maka gritó sacándose de sus casillas.
—Eso, que eres como una tabla—siguió él.
Si no se hubiera descoyuntado de risa, tal vez hubieran visto que la chica tenía un grueso ejemplar de "historia de técnicos con percepción de almas II", y tal vez se habrían podido salvarse del atroz Maka-chop que los dejo casi en estado vegetativo.
Cuando al fin recuperaron la conciencia, ambos se levantaron totalmente furibundos.
— ¡¿Qué te pasa pudiste habernos matado?! —cuestiono ferviente él.
—Les pasa por pervertidos—la chica se encogió de hombros restándole importancia.
— ¡Osaste matar a tu Dios!
—Si… ¿Y?
— ¡Te hubieras quedado sin compañero!
—Tengo a Tsubaki—se burló sacando su lengua.
Soul no supo que decir pero Black Star, si.
— ¡Estás celosa!
— ¡¿Eh?! —enarcó una ceja rubia.
— ¡Sí! Porque Kim tiene buenos pecho y tu na-da—canturreó.
— ¡Exacto! —asintió la guadaña. Maka enrojeció como un tomate— ¿Has visto? Para tener la edad que tiene Kim, está muy bien desarrollada.
— ¡Ni que lo digas! ¡Envidio a Jacqueline y a todas las armas! —clamaba Black Star dramatizando sus ademanes—. Por lo menos las armas tienen aún posibilidad de sincronizarse con ella.
No es como si Kim fuera la diosa de la belleza o algo así, es cierto era bonita y tenía un lindo cuerpo pero, en realidad, era todo parte de un juego tácito para molestar a Maka. Aunque ninguno de los dos sabía diferencia los límites, y ya lo estaban pasando.
— ¡Ox es realmente un suertudo! —protestó el albino— ¡Ojalá tuviéramos todos su suerte!
— ¡Ojalá! —coincidió Black Star
Esta vez pudieron avivarse de que la rubia iba a volver a usar su tenebrosa habilidad, sin embargo el tiempo no dio lugar a otra cosa de que ambos se abracen como idiotas y temblando, viendo venir a su inevitable (librazo)destino para matarlos.
Ambos cerraron los ojos con fuerza, y esperaron largos segundos que contaron…
1…2…3… y… Nada pasó.
Nuevamente, ambos, abrieron los ojos con miedo. Sorprendidos, buscando una respuesta en su amiga. Cosa que no encontraron más que un rostro tan absorto como el suyo.
¿Qué?...
La chica tenía la mano en alto como si estuviera sosteniendo el libro, pero no lo tenía.
Entonces… ¿Dónde estaba?
—Tsubaki—musito temblorosa mirando a la susodicha.
La expresión de ella era de pánico total, y segundos después los otros dos coincidieran al percatarse de que la chica sostenía el mismo libro que Maka había tenido antes.
Y es que Tsubaki, ya no tenía el rostro dulce y pacifico que siempre solía llevar. Ahora portaba un semblante que por sobre todo daba un terror incierto que obligaba a tus sentidos a correr. Pero para eso estaban demasiado estupefactos.
—Tsu-Tsubaki—balbuceó Black Star con ese mismo terror.
Sin lugar a duda, la azabache enterró el libro en la cabeza de su técnico de un zarpazo, dejándolo automáticamente inconsciente.
Soul temió por la vida de su amigo.
Maka seguramente estaba igual.
Tsubaki suspiró y bajo los escalones hasta quedar frente a Maka.
—Toma esto es tuyo Maka-chan—dijo con la misma voz dulce de siempre, dándole el libro—. Llevaré a este idiota a casa—. Enfatizando de manera particular en el adjetivo.
La rubia cogió el libro aún estupefacta mientras veía como su amiga arrastraba a su técnico –literalmente- por las calles de Death City.
Y pasaron largos minutos hasta que ambas figuras desaparecieron junto al sol.
Él seguía abstraído y no notó cuando su técnico volvió a caer en la realidad.
—Oh Soul~—siseó tétricamente.
Sintió como un escalofrió le recorría la medula como una víbora, y giro a verla.
—Eh… Eh… Yo… Maka—se intentaba excusar, viendo la misma aura de Tsubaki ahora en ella.
—No escaparas de esta—tarareó manejando el libro como si de una guadaña se tratase.
"Piensa rápido Soul Eater o morirás"
—No… Es… Que—todas las palabras parecían haberse borrado, toda reacción instintiva parecía haberse trancado, todo parecía tan confuso, como si el fuese una computadora con mucho (muchísimo) lag. "¡Estúpido cerebro!"
Maka alzo el libro con tanta fuerza y velocidad que hizo temblar a al albino.
En ese momento toda su vida estaba pasando delante de sus ojos.
Entonces cuando el libro comenzaba a bajar y la chica decía su mantra, lo sucedido en los meses anteriores llego a su mente, claro y conciso, como la idea de aquella vez.
Y también, como aquella vez, Soul avanzó hacia Maka de un salto quedando frente a ella. Lo siguiente ni si quiera lo vaciló, así que frenó con su mano el "Maka-chop" y con su otro brazo libre rodeó su cintura, atrayéndola más hacia él.
— ¡So-Soul! —a penas logro proclamar ella, con los ojos tan abiertos como platos.
Tenía su rostro a escasos (e insanos) centímetros del suyo, podía verse reflejado en los las orbes esmeralda de ella.
Lo tenía completamente hipnotizado por lo que pareció una eternidad, que en realidad eran a penas segundos. Simplemente dejo que sus ojos lo absorbieran.
Las pálidas mejillas teñidas de un rojo chillón podía confundirlas con manzanas, le parecía gracioso y adorable. Siguió recorriendo el camino, su pequeña nariz respingada, podía sentir su respiración cada vez más cerca.
Pero lo que atrajo su atención, se encontraba más abajo. Los labios de ella, entre abiertos, rojos, suaves, suspirando. Estaba cayendo en el hechizo de su boca roja, tan apetecible y encantadora, como el solo podía comprender.
Entonces, de manera brusca estampó sus labios contra los de ella. Robándole otro beso más, sin (querer) poder evitarlo.
Se atrevió a deleitarse de la expresión de la rubia, escudriñándola con la mirada entrecerrada, y se concentró en la caricia.
Darse cuenta de que Maka permanecía petrificada en su mismo estupor, hacía que se sintiese cohibido. Sin embargo Soul no quería alejarse ni un poco de ella, se negaba rotundamente a pasar otro día más, si quiera otra hora, en ese estoicismo incomodo que se había convertido su relación.
Profundizó el beso y mordió suavemente el labio inferior, haciéndola suspirar. La reacción de Maka fue inmediata, correspondió el beso con tal ferocidad que él no pudo evitar dar un ronco gruñido.
Se dejaron llevar por sus instintos, con una mano de él rozaron las suaves y ruborizadas mejillas de la técnico, en cambio, las de ella se aferraron a su cabello. El libro había caído olvidado en el suelo.
A pesar de lo que en verdad querían, el beso fue haciéndose cada vez más lento hasta detenerse, y a regañadientes finalmente se separaron. Pero solo lo suficiente como para verse el rostro.
Soul sonrió alegremente, tenía dos motivos, había burlado a la muerte –una incontable vez más en su corta vida- y Maka estaba tan sonrojada que no podía pensar otra cosa además de lo linda que se veía.
―Soul yo…
Ni si quiera pensó en dejarla hablar y se acercó para robarle otro beso mas (culpen sus hormonas), quería fundirse en esa unión hasta que sus pulmones los obligaran a respirar y que su piel se tornara del color de cabello de su estúpido -y probablemente en coma- amigo, Black Star.
Sin embargo, eso no sucedió.
Porque de manera súbita sintió un agudo dolor en la cabeza, como una fuerte puntada, todo se volvía confuso mientras se sentía desvanecer.
Lo último que llego a ver fue a una furibunda Tsubaki, que tenía el (jodido) libro en un mano, teñido de sangre; y a una aturdida Maka siendo arrastrada por su amiga.
Consejo 2: Tenga cuidado con las amigas dulces, nunca se sabe cuando su lado asesino va a atacar.
N/A= Son las tres de la mañana y me tengo que levantar temprano, tem-pra-a-ANO (? )
Me voy a convertir en vampiro, no duermo de noche, no duermo de día. Duermo de a ratos. Yo que sé, se supone que son vacaciones pero esta semana hice más cosas que nunca. (¿Y qué tiene que ver esto con el fanfic? No sé)
Volviendo al tema… ¿Qué le pareció? Espero que no se les haya hecho, muy OoC, no sé quizás sea cosa mía (¡LOCA!). Cuenten, cuenten, ¿qué es lo que les gusto? O en su caso ¿Qué es lo que no les gusto? Sean sinceros, no pasará nada –si a la noche escuchan crujidos y risas maniáticas en la oscuridad, sigan durmiendo-, lo juro, lo juro.
Tsubaki y su lado yandere, todos sabíamos que ocultaba una sádica-geisha-chops (?)
Black Star y Soul siguen siendo los mismos idiotas, pervertidos, que nos encanta a todas.
Y Maka, pobre Maka siempre queda colgada.
Y como diría el conejo Porky: ¡Nos veremos amigos! (bueno nos vamos a leer, pero se sobreentiende)
PD=La imagen para el fic, claramente no es mía. Me encanta dibujar pero ni que fuera tan buena como Miya Katsura, a quien si le pertenece. (Mis respetos y fangirleos a ella y su fantabulosos doujinshis)
Miau!~
