Ever After:
CIVIL WAR CAPÍTULO 5
Raven blandía su espada valientemente, tratando de derribar a su oponente: un duende bastante grande para ser uno. Iba vestida con la armadura que tomó de Milton Grimm, pero mágicamente la había adaptado a su forma y tamaño así como le cambió el color a negro y púrpura. Del otro lado, el duende vestía una gran armadura oxidada que le daba un aspecto realmente temible.
Ambos luchaban con habilidad, pero la del duende superaba a la de Raven por mucho y al poco tiempo la espada de la chica salió volando y cayó bastante lejos de ella. El duende bajó su espada dando la práctica por terminada.
—Mejora, alteza. Dentro de poco será una gran espadachina.
Raven le sonrió amigablemente.
—Gracias, Abominación. Es gracias a que tengo al mejor de los maestros.
El duende sonrió ligeramente y se alejó callado. Como siempre, la amabilidad y consideración de Raven era algo que no esperaban de quien sería la Reina Malvada en un futuro. Aunque tenía que admitir que era bastante agradable. Realmente no le molestaba ese aspecto de ella.
Raven dio una rápida revista a su alrededor. Tanto las batallas de Cerise como de Hunter habían terminado, con Hunter perdiendo la suya y Cerise ganando. Su mitad lobuna era perfecta a la hora de pelear y ahora que aprendía a usar la espada la usaba de una forma nunca antes vista.
—Bien: tomemos un descanso, comamos algo y regresaremos a la práctica luego — anunció Raven guardando su espada. — Tenemos que estar listos.
Los otros dos asintieron cuando una ghoul montando una de las descarnadas alimañas de la noche regresó.
—¡Su oscura majestad! ¡Tenemos un problema!
Raven lo miró. Por lo que se veía, la situación se ponía realmente mal.
—¿Qué pasa?
El monstruo se inclinó torciendo el gesto.
—Tenemos noticias de Kitty Chessire. Fue apresada por el director. Actualmente se encuentra en la escuela en las mazmorras.
—¿QUÉ? — Gritaron todos.
La ghoul movió tristemente la cabeza.
—No pudimos hacer nada, cuando reaccionamos las fuerzas de Grimm eran demasiadas como para hacer algo, y eso sólo hubiera significado grandes bajas. Su majestad, hay que pensar en algo o de lo contrario nos vencerán.
Raven se mordió los labios. Hasta el momento no había usado las fuerzas de su madre más que para misiones sencillas de exploración y de rescate. Sabía que el ejército de ella era lo suficientemente poderoso como para abrirse paso a través del Mundo Mágico y llegar hasta la escuela pero eso era arriesgarse demasiado ya que sólo tendría una oportunidad. Miró a sus amigos.
—Vamos, tenemos mucho que discutir. Y que alguien vaya por Maddie, merece ser la primera en saberlo.
Obedecieron y al poco tiempo estaban todos reunidos alrededor de la chimenea de la casa. Maddie, al contrario de lo que cualquiera pensaría en una situación así, estaba de lo más calmada. Podría decirse que hasta de buen humor.
—Pues no sé por qué se preocupan tanto. Todo lo que tenemos que hacer es un plan de rescate. Y de paso podemos enterarnos qué está planeando el director. Tan fácil como reparar un reloj con mantequilla de la mejor calidad.
—Pero Maddie…
Maddie le guiñó un ojo a Raven y se encogió de hombros.
—Vamos Raven, todo lo que tenemos que hacer es encontrar una entrada pequeña para entrar a la escuela en un grupo pequeño y ya. No necesitamos atacar de una vez.
Raven pareció dudar pero era lo más lógico.
—Bien, ahora tenemos que pensar en una puerta que nos lleve a la escuela. El problema es dónde encontrarla.
Se quedaron pensando un buen tiempo, tratando de recordar un pasaje secreto o algo que los ayudara a la causa. Pero bueno, el entrar a la escuela era una cosa; pero antes tenían que acercarse y el camino que llevaba a Mundo Mágico estaba celosamente vigilado por las fuerzas de Grimm así que obviamente el camino que debían usar tenía que estar preferiblemente fuera de los dominios de éste. Entonces Hunter recordó:
—¡Cupid!
—¿Cupid? ¿Qué no regresó a Monster High cuando comenzó todo esto? — Preguntó Cerise.
—Pero ella puede introducirnos fácilmente — dijo Hunter muy seguro de sí mismo. — Recuerdo bien que me dijo que había llegado a la escuela a través de un espejo que hay en su casa. Tal vez nos pueda ayudar, prestarnos su espejo para ir, rescatar a Kitty y volver acá a salvo.
—Ahora tenemos que preguntarnos, ¿alguien conoce el camino a Monster High? — Dijo Cerise.
Todos se quedaron en silencio menos Maddie, quien sorbió su té y luego señaló a su alrededor.
—¡Raven! El ejército de tu mamá está hecho de monstruos. Cualquiera de ellos puede decirte en dónde está el camino a la escuela de sus hijos.
Y otra idea bastante buena. Tras pedirle información a unos cuantos ghouls, obtuvieron el camino, que estaba un poco más allá de las montañas que rodeaban el Palacio; y por suerte, estaba lejos del territorio de Milton Grimm.
—Yo los guiaré — dijo Morrible. — Pero si puedo tomarme el tiempo para saludar a mi hija, ¿puedo su Oscura Majestad?
Raven le sonrió.
—Morrible, no soy mi madre; no tienes que pedirlo. De todos modos ya te estoy pidiendo demasiado si quiero que me ayudes a enfrentarme al director Grimm.
El ghoul se encogió de hombros y sonrió con sus dientes amarillentos.
—Siempre quise ser cartero, pero mi destino era servir a su madre. Sin embargo es un honor luchar por alguien que lucha por la libertad de elegir. La razón por la que envié a mi Ghoulia a Monster High es porque quiero que se aleje de Grimm, pero usted nos ha dado esperanzas a todos.
Raven se sintió bien al escuchar las palabras de su amigo ghoul, así que no dijo nada más. Así pues todos se prepararon para ir a Monster High, montando sobre Nuncamás. Ya habían practicado eso también y estaban listos para un viaje largo en su lomo.
Como precaución general, acordaron adentrarse de noche; por eso se vistieron de negro tratando de no llamar la atención. Hunter vestía su traje de siempre, pero teñido de negro; mientras que Cerise cambió su capucha de siempre por una negra igual. Maddie sí iba diferente: vestía un sombrero de copa negro y un traje de ladrón; Raven iba igual con un traje de ladrón. Todos con sus espadas al cinto y dispuestos a luchar si era necesario, pues al infiltrarse en la escuela estarían justo en el corazón del territorio enemigo.
Pero antes tenían que buscar la ayuda de Cupid.
…
Los estudiantes de Monster High disfrutaban otro día tranquilos, cuando de pronto el cielo se cubrió por una gigantesca sombra. Todos miraron hacia arriba, una descarnada alimaña de la noche llevando a un ghoul seguido de un gran dragón. En cualquier otro lugar eso hubiera sido motivo de alarma, pero aquí se consideraba como si alguien quisiera venir a visitar a su pariente.
Efectivamente, Morrible bajó del lomo de la alimaña y Ghoulia se separó de Cleo para ir a abrazar a su padre. Ella comenzó a decir una serie de gemidos inteligibles; que el otro comenzó a responder de la misma manera.
—¿Y se puede saber qué dicen? — Preguntó Frankie Stein, hija del monstruo Frankenstein.
Cleo se rascó la cabeza y le hizo una señal a que esperara mientras que escuchaba. Levantó una ceja sorprendida.
—¿Y bien? — Preguntó Draculaura, hija de Drácula.
—Dice que no viene por casualidad, dice que está guiando a estudiantes de Ever After High que desean hablar con alguien. Pero no entiendo nada.
—¿Ever After High? — Se emocionó Cloudine. — ¡Es genial! Yo siempre quise conocer a los príncipes y princesas de cuento. ¿Creen que sean alguno de ellos?
Nuncamás aterrizó en el medio del patio, inclinando amablemente la cabeza para que todos bajaran. A Cloudine Wolf se le iluminaron los ojos y corrió hacia ellos.
—¡Cerise! ¡Prima! Qué gusto verte, Cerise.
Cerise abrazó a Cloudine con cariño mientras que los demás miraban a los extraños expectantes. Fue cuando alguien se abrió el paso entre la multitud de curiosos, Cupid.
—¡Raven! ¿Qué ocurre? ¿Qué hacen aquí y vestidos así?
Raven torció el gesto.
—Es largo de contar Cupid, pero necesitamos tu ayuda. ¿Tienes un minuto?
La chica asintió y tras excusarse con la directora Buenasangre, llevó a todos a su casa en donde le contaron todo lo que había ocurrido desde que escaparon hasta la captura de Kitty. Y por supuesto que se mostró bastante afectada por todo lo ocurrido.
Al final miró a un gran espejo que había en la sala, pero no podía evitar sentir un nudo en el estómago. Ella era una deidad del amor, no la guerra y todo esto no iba con ella. Era cierto que apoyaba incondicionalmente a sus amigos de Ever After, a quienes apreciaba de verdad pero el ayudarlos a luchar era otra cosa.
—Chicos, entiendo que ustedes a diferencia mía no tienen a dónde más ir pero de todos modos el que las ayude a pelear… por favor, todo menos eso. Saben lo sensible que puedo ser.
Raven le puso las manos sobre los hombros.
—Cupid, entiende: te necesitamos, pero no tienes que pelear si no quieres. Todo lo que pedimos es que nos prestes tu espejo para salvar a Kitty y regresar. Sé que es difícil y que tú no tienes nada que ver en nuestra guerra personal; por eso me cuesta tanto pedirte ayuda, pero te necesitamos. Por favor…
—Piensa en Kitty, no podemos dejar que Grimm la obligue a firmar lo que no quiere.
Cupid pareció considerarlo, pero al final aceptó. No tanto porque su puesto no requería que luchara sino porque ella quería a su amiga y si podía hacer algo para salvarla, eso haría. Kitty estaba en problemas y la necesitaba.
Se acercó a su espejo que con su magia comenzó a ondularse misteriosamente, transformándose en un portal de regreso a Ever After.
—¿Se dan cuenta que esto huele a kilómetros a trampa, verdad?
—Tenemos un plan de respaldo — dijo Raven. — Por eso tenemos que esperar hasta media noche. De cualquier manera muchas gracias por tu ayuda. No sabes cuánto lo apreciamos. Y cómo ayudará a Kitty.
Cupid miró preocupada el reloj y asintió. Nadie dijo nada, ahora tenían que esperar; habían tomado todo tipo de precauciones, como dejar sus espejos en casa en caso Grimm los interviniera o algo; para comunicarse usarían diferentes códigos maravillanos que Maddie les había enseñado, como silbidos o trompetillas o cualquier bufonada con la cual no sólo nadie más entendería lo que se comunicaban (bueno, tal vez Lizzie) y con algo de suerte los confundirían.
…
Once de la noche. Una procesión de armaduras vivientes entró a los límites de la ciudad, comandada por una armadura negra y morada que estaba a la cabeza. Avanzando con seguridad, la armadura de Raven blandió su espada y guio a las otras a un brutal ataque, directo a Ever After High.
Los ciudadanos ya habían sido previamente advertidos del ataque a Ever After High por una de las criaturas de la noche de Raven; no le importaba que alertaran a Grimm, pues a estas alturas ya hubiera detectado al ejército de armaduras oscuras acercarse. No, lo hizo para que los ciudadanos se pusieran a salvo; cosa que la gente lo notó y lo anotó en su corazón.
A Grimm no le hizo gracia, pues Raven estaba desafiando de esta manera la idea que ella era malvada y que su intención no era dominar a la gente, sino escribir su propio destino. Poner al público de su parte, algo que jamás esperó la hija de Darcy luego de todo lo que hizo su madre. Buena jugada, buena jugada.
Al llegar al puente que separaba Ever After High del resto del pueblo, las armaduras corrieron con sus armas en mano, y fueron recibidas por las armaduras blancas de Grimm.
El choque de fuerzas había comenzado.
…
—Ha comenzado — dijo Raven a las once. — Ahora todo es cuestión de hacerlo según lo planeamos. Yo iré primero, ustedes síganme cuando den las doce.
Los otros Rebels asintieron aunque no pudieron evitar preocuparse cuando su líder desapareció detrás del espejo de Cupid.
Una vez del otro lado, chasqueó sus dedos desapareciendo de inmediato. Durante el tiempo que estuvo encerrada en su casa estuvo practicando espada durante el día y la magia durante la noche, aprendiendo así que su magia de naturaleza malvada era mucho más efectiva a esas horas; pero también sabiendo dominarla mejor. Ya no se dejaba llevar tanto por sus emociones, eso era una buena señal.
Doce de la noche, los demás Rebel con espadas en mano penetraron al castillo mezclándose entre las armaduras oscuras y el conflicto.
El rescate había comenzado.
…
Desde su habitación Apple observaba la batalla y claramente reconoció el destello de magia púrpura de Raven. La chica, que ya había sanado de salud pero empeorado mental y emocionalmente sonrió perversamente.
—Así que aceptaste mi invitación Raven. Más vale que te prepares, jajajajaja.
Daring sonrió también. Esos Rebel pagarían, pagarían por meterse con su destino y lo peor, desfigurar su hermosura.
La batalla había comenzado también.
Un cap ligeramente corto pero igual, quería una pequeña escena de mini-acción, que se concretará en el próximo cap antes de la batalla final. Además necesito que aparezca otro personaje e introducir a alguien más y ésta invasión nocturna era la única manera. Y sí, estaba planeada desde el principio.
¿Qué tal el cameo de las de Monster High? Corto y todo pero así como me encanta Ever After, apenas si he visto Monster así que no sé casi nada más que algunos nombres que saqué de la Wikipedia.
Ya qué. Chao; nos leemos!
