Disclaimer: Todo lo que reconozcan pertenece a Atsushi Ohkubo.

Advertencia: Porque a todos pareció agradarles bastante, vuelve la escena slash. Y como a mí me gusta el crack paring, aquí un pseudo momento de MakaxBlack.
Tal vez sea uno de los capítulos más bizarros. (¿?)

*Inspirado (y adaptado) en la serie de one-shots, llamada "Instrucciones para besar una shinigami" de la autora KaoruB, del fandom Bleach y aunque este demás decir, con el pairing IchiRuki.
*Beteado por SweetCloud (miles de corazoncitos pútridos para ti) (?)


Instrucciones para besar a una técnico.

Paso 3: Asistir a una reunión de amigos y embriagarse por culpa de uno.


Gorillaz (Y Little Dragon) dice(n):

"Mi corazón está en economía, debido a esta autonomía. Rodando y siendo capturado otra vez. (Cap-tu-ra-do otra vez)"


Dramatización:

—Entonces, ¿Por qué estamos aquí?

Maka bufó enviándole una mirada furtiva.

—Es el cumpleaños de Kid, idiota.

Soul hizo caso omiso al insulto y volvió a preguntar, algo en todo eso no le cerraba.

—Eso ya lo sé—murmuró molesto—. Pero… ¿No deberíamos estar más… No sé… mejor vestidos?

La rubia enarco una ceja a manera de cuestión.

—Tú sabes, Kid suele hacer fiestas de cumpleaños bastante… Ostentosas.

Ella lo siguió mirando por unos segundos, y al final suspiró por segunda vez.

—Es que... Kid no tiene muchos ánimos de festejar, desde que…—hizo una pausa, buscando las palabras correctas— Bueno desde que murió Shinigami-sama—murmuró incomoda—. Dijo que solo quería una reunión tranquila con nosotros…

—Ah, ya—fue lo único que pudo decir, entonces comenzó a sentirse incomodo.

Si bien su amigo cumplía perfectamente con su papel de shinigami, y era un estricto director del Shibusen. Nadie dejaba de extrañar al antiguo director, Shinigami-sama.
Y si así se sentían ellos, no podía imaginarse cuan cohibido debía de sentirse Kid, tratándose de su padre.

Intentando atenuar el ambiente, miró fijamente la puerta frente a él. La mansión del nuevo shinigami y su amigo, se mostraba ante él.
Le hizo pensar, su 'prestigiosa' mansión antigua tenía todo que envidiarle… Y eso sí que era cool.

.

"No es nada cool" eso estaba pensando en ese preciso instante.

La cosa se había vuelto del todo pesada. En ese tiempo que estuvieron reunidos, no habían hecho nada. Bueno, si… Zapping en la radio y medio ver alguna (malísima) película de terror.

Fiesta loca.

Era cierto, Kid estaba deprimido, intentaba estar bien pero por más que se esforzaba, podía verse con facilidad lo mucho que le estaba costando mantenerse.
Eso no ayudaba mucho más al ambiente, podía sentir una extraña pesadez, como un aura de tristeza que –él aseguraba- de alguna forma pesaba en los hombros.

—No, cámbiale. Esa la pasan todo el tiempo en la radio—habló aburrida Liz mientras se limaba una uña.

Tsubaki quien estaba en el equipo de música, suspiró y volvió a apretar el botón.

—Pero eso lo dijiste en la otra… Y en la otra, y en la otra…—rezongó Patty garabateando algo que suponía era una jirafa— y en la otra.

La hoja demoniaca asintió energéticamente sin decir una palabra.

—Es que escucho mucho esa estación—se quejó la rubia mayor, dejo pasar unos minutos en silencio— ¡Ya sé! —. Clamó, haciendo que todos la miren— Soul ¿Por qué no tocas algo de piano? Kid tiene uno, en una de las tantas habitaciones, por ahí—. Y señaló algún lugar.

Los ojos de todos en la sala parecieron brillar, (excepto Black Star él estaba plácidamente dormido, patas arriba, en el sillón) y se clavaron como una flecha en el mismo, no pudo evitar sentirse cohibido. Bufó quedamente, fastidiado por la acción.

—Ni lo sueñen—siseó. Y que con eso bastara, ni aunque le pagaran… Bueno tal vez así, sí.

Todos suspiraron al unísono, decepcionados y resignados a volver a la monotonía de hace rato.

Recorrió con su mirada el lugar, en busca de algo con qué entretenerse y para su mala suerte no logró encontrar nada. Volvió a dar otro vistazo desganado, (por si las dudas), había algo que no cuadraba. Como algo que faltaba, un lugar que sobraba…

—Eh… Chicos ¿Dónde está Hero?

El rubio, prácticamente, se había invitado solo a la fiesta y Liz acotó que era una buena idea "Así seríamos ocho. Y quizás Kid se anime". Luego de eso Hero no dejo de llorar y prometer que se iba a "comportar como debía". Y si bien era cierto, todos coincidían en que no querían al técnico cerca, no podían descartar que quizás su obsesivo amigo se animara un poco al ver que incluso ellos respetaba su TOC. Así que muy a su pesar, él estaba invitado…

Pero ahora que caía en cuenta, en algún momento dado el técnico había desaparecido y ellos no se habían dado cuenta.

—La última vez que lo vi, estaba intentando seducir a Tsubaki para que fuera su arma—comentó Patty en tono chillón— ¡¿No, Tsubaki?!

La mencionada seguramente quiso tener la habilidad de un avestruz, así poder ocultar su cabeza bajo kilómetros de tierra. Pero lamentablemente seguía siendo humana, estaba oculta debajo de unos CDs y furtivamente sonrojada ojeó a su técnico. (Esta vez sí, para la suerte del resto de los mortales, seguía dormido –o en estado de coma, debía agregar Soul-).

—Si… Pero…Pero… Lu-luego de un rato, se fue.

—Que chico más problemático—masculló Maka, quien hasta ese momento había permanecido callada y leyendo un libro. Porque sí, Maka incluso llevaba libros hasta en las fiestas.

El albino iba coincidir con ella y agregar un improperio, cuando la puerta del living se abrió abruptamente.

— ¡Aquí llegó yo! ¡No se pongan a llorar por mi ausencia!—grito Hero sonriendo orgulloso, cargando una mochila pesada en la espalda— Solo para darte más problemas, primor—. Terminó fingiendo voz de Troy McClure y guiñándole un ojo a su técnico.

Por poco Maka le avienta el libro que tenía entre las manos, él iba a reprocharle luego el porqué, no lo hizo de todas formas. Entonces se percató del socotroco (1) que cargaba en la espalda.

— ¿Qué es eso? —indagó Liz arqueando una ceja.

El técnico sin arma, sonrió (para nada) sensualmente.

—Esto, mi linda compañera es—seguía haciendo esa mala imitación al personaje y eso lo irritaba más (y si, al resto también), mientras abría la bolsa—: Diversión pura—. Enfatizó haciendo un raro movimiento de cejas.

Lo que había dentro de la afamada bolsa, ni más, ni menos, eran botellas con diferentes líquidos, algunos de color amarillento y otros translucidos. Eran cientos y cientos de botellas de alcohol, de las mejores etiquetas de tequila, vodka y whisky que pudieras encontrar.

— ¿De-de dónde sacaste eso? —inquirió inquieto el shinigami, sin saber cómo reaccionar.

—De la alacena de su padre—contestó campante.

— ¿De la alacena de mi…—no pudo terminar la oración. Ya que cierto mono salvaje de pelo azul, se había transportado a velocidad luz, del sillón al rubio.

— ¡¿Shinigami-sama tenía todo esto?! —clamó colgándose del hombro de Hero, sumergido en el gran bolso— ¡Ese vejete sabía cómo divertirse!

Pudo percibir las ganas de Tsubaki de arrojarle uno de los discos, como si de una shiruken(2) se tratase, por tal atrevimiento.

— ¿Qué quieres hacer con eso, Black Star? —cuestionó Maka mirándolo dubitativa, casi con miedo.

El susodicho salió del bolso –prácticamente- abrazado a tantas botellas de alcohol como podía, o sea varias estaban colgadas desde un ángulo que a Newton le hubiese gustado estudiar. Vio como Hero intentó imitarlo, sin embargo los envases por poco resbalan de sus manos por lo tanto se conformó con tomar dos de las botellas.

— ¿No es obvio, plana? —Soul reprimió una risa. Maka, en cambio, reprimió las ganas de asesinarlo— Tu Dios muere de sed. Y todos sabemos, no hay nada más mejor que beber este dulce néctar, para calmar la sed de un Dios todo-poderoso como yo.

El albino podía asegurar con toda certeza, que el efecto que generaba era todo lo contrario. Pero Black Star, es Black Star. Por lo tanto cuando se le mete una idea a la cabeza nadie se lo puede sacar… Como aquella vez que vio aquel capítulo de "Los Simpson", creyó que ser gay significaba estar bien… Incluso hasta ahora confundía los términos.

— ¡¿Entonces, van a venir a tomar?! —clamó Hero haciendo un gesto ridículo con la mano.

Black Star se dejó caer en el piso, sentándose como indio y los miró de manera socarrona.

— ¡Eso mortales! ¡Su Dios demanda beber acompañado!

Si todos estaban lo suficientemente cuerdos, tendrían la suficiente inteligencia (y madurez) de hacer caso omiso a las demandas del egocéntrico mono-azul. Y estaba seguro de que el resto de la gente ahí sí lo era.

Pero, todos nos podemos equivocar

—Lo que sea por cambiar este ambiente tan pesado—masculló la mayor de las Thompson, lanzando la lima a quien-sabe-donde y tomando asiento al lado de su amigo—. ¡Eh tú! Eh…

—Hero—susurró Patty, repitiendo las acciones de su hermana.

— ¡Hero! ¡Ve a buscar vasos! —demandó, señalando la cristalera.

Al rubio le brillaron los ojos y corrió a toda velocidad, para acatar la orden. Tomó varios de los primeros vasos que divisó y volvió al lugar deslizándose. Hubiera apostado a que se le caían.

— ¡¿Y-y ustedes no van a tomar?! —espetó dirigiéndose a él, a su técnico, a el shinigami y a la hoja oscura.

Los cuatro se miraron y coincidieron, sincronizados, en la respuesta.

No.

Black Star –que acababa de beber media botella de… tequila- frunció el ceño, infló los cachetes y el pecho con aire.

— ¡IMPOSIBLE! —gritó a todo pulmón— ¡Fue una orden de su Dios supremo!

Soul vio como la rubia se tensaba completamente furiosa.

— ¡Ya hemos dicho que no!

— ¡NO PUEDEN!

— ¡SI PODEMOS!

Él y Tsubaki suspiraron, ahí iban otra vez discutiendo por cosas simplemente estúpidas.

— ¡Se los ordeno soy su DIOS! —exclamó inflando aún más el pecho.

La técnico de guadaña mortal avanzo hasta quedar frente a él.

"Oh, oh. Esto no va bien" caviló.

— ¡Claro que NO lo eres! —respondió clavando el dedo índice en el torax.

— ¡Que si! ¡Soy más fuerte que tú, simple humana!

— ¡Claro que no!

— ¡Claro que sí!

—Entonces, dime ¡¿Quién derrotó al Kishin?! —indagó. El tan inflado y orgulloso tórax de Black Star pareció pincharse como un globo, ante la aguja que fue el comentario de la Albarn. Ante tal acción la rubia sonrió con autosuficiencia, había dado en el punto— ¡¿Quién convirtió a su arma en Death Scythe?! —, y no iba a dejar de molestarlo— ¡¿Quién eliminó a una bruja de antaño?!

Maka siguió con la lista hasta que el peli azul quedó reducido a una pequeña bola en el suelo.

La chica se disponía a volver al sillón, cuando el técnico se levantó del lugar y señalándola con el dedo exclamó:

— ¡COBARDE!

Ella se clavó en el suelo, casi congelada y giró sobre sus talones.

"Pero se pone cada vez mejor"

— ¡MAKA ALBARN ES UNA COBARDE!

— ¡¿Qué?! ¡No! ¡Eso no es cierto! Y a parte… ¡¿Qué tiene que ver?!

Su amigo se carcajeó.

— ¡Si, eres una cobarde! —suspiró entre risa— ¡MAKA ALBARN ES UNA COBARDE PORQUE NO SE ATREVE A BEBER!

— ¡ESO, es totalmente ridículo! —dijo muy segura de sí misma.

— ¿Ah sí? …¿Y entonces por qué no tomas ni un poquito?

Se lo pensó por varios segundos…

—Po-porque eso no-no… ¡No tiene nada que ver!

— ¡Eso es una excusa!

— ¡No, no lo es!

— ¡Si, si lo es!

— ¡Que no! —fijo la furibunda vista, en el olvidado rubio— ¡Hero tráenos dos vasos! ¡A que este incompetente no dura más que yo!

— ¡Hero dale a Tu Dios y a… esta blasfema, la bebida más fuerte que puedas encontrar!

Soul no pudo evitar que se le escapara una carcajada, mientras veía divertido la escena. Ahora la remilgada de su técnico y el idiota de su amigo, le hacían fondo blanco a sus bebidas sin parar un segundo.

Estaba tan concentrado en eso que para el momento que sintió una presión en los hombros, no pudo hacer otra cosa que dar un salto de sorpresa… ¡Que no del susto!

—Lo siento Soul, no quise asustarte—se disculpó Death the Kid.

—No, no me asusté—respondió, "Eso no sería cool".

—Sí, sí…

El joven shinigami lucía nervioso, casi al borde de una crisis.

—Emm… ¿Kid, estás bien? —inquirió realmente preocupado.

—Sí, estoy bien.

Pero su rostro no se mostraba igual, minutos después bajo su cabeza.

—En realidad no—sentenció pulcro.

"¡Oh rayos!" Él no era muy bueno para consolar, y más en temas tan delicados. Daba asco en eso.

—Eh… Kid yo…—comenzó rascando su cabeza— Yo… Yo te apoyo—. Musitó dándole unas palmadas en el hombro.

— ¡Pero es que no lo entiendes! —clamó flaqueando su voz.

No solo daba asco, daba ganas de vomitar.

—Sí… Pero… Eh… Tú sabes, tus amigos siempre te apoyaremos en todo y siempre te daremos una mano en lo que quieras… Y… Bueno, tú ya sabes…

Se sentía el estúpido más grande y menos cool que el mundo pudiera crear.
Y a pesar de eso Kid levantó la cabeza, mirándolo a los ojos. Mirándolo con… ¿Emoción?

— ¡¿Es cierto eso Soul?! —preguntó haciéndolos brillar.

—Eh… Sí—asintió no muy seguro.

— ¡Es una alegría que llegues a comprenderme! —Kid le dio un simétrico-rompe-costillas abrazo. Y por su parte, se sintió aliviado por dos cosas: poder ayudar a su amigo y no quedar como un idiota en el intento— ¡Eres uno de los mejores amigos que tengo! —"Y el mas cool" — ¡Por eso te lo agradeceré de por vida! —. Le encantaría pero lo chicos cool, son por demás humildes— ¡Ahora abre la boca!

"WHAT THE HELL?!"

No pudo llegar a reaccionar, los movimientos de Kid habían sido demasiado rápidos. Cuando menos se dio cuenta, inesperadamente, el shinigami le había clavado un embudo en la garganta y vertía un líquido en él.

— ¡Qué alegría que sientas lo mismo que yo con la simetría! ¡Si tú no tomabas, ibas a ser el único de nosotros que no lo había hecho! —Soul quiso objetar algo pero no salieron más que gruñidos apagados por la bebida— ¡A la pobre Tsubaki la tuve que obligar! ¡Era la única forma, espero sepa comprenderme! ¡Como tú!

Kid definitivamente necesitaba un psiquiatra, un psicólogo, un reikista y un programa de Discovery.

Y él, que la tierra deje de moverse tanto…

.

— ¡Yahoooooooo! —Black Star alargó las letras al tiempo de que intentaba girar, al final terminó en el piso y sonriendo como un idiota— ¡Te dije que Maka iba a ganarte a Maka!

— ¡No Blastah! Tú dijiste que… Tú ibas a ganarle a… a… La rubia esa, que no me acuerdo el nombre—corrigió Liz abrazada a una botella de vodka.

—Maka, Liz, Maka—resopló Patty.

— ¡¿Maka se llama Liz?! ¿¡Maka se llama como yo!? —clamó— ¡WOOOOOOW! Patty ¡WOOOOW!

— Hermana ¿Crees que cuando sea grande voy a ser una jirafa?

—Tú puedes ser lo que quieras, hermanita. ¿No crees que tengo el mejor cabello?

— ¡Casi tan amarillo como una jirafa!

Las hermanas se miraron y con lágrimas en los ojos, se abrazaron y rodaron o eso le parecía.

—Ah… ¿Y al final quién gano? —cuestionó el peli azul.

— ¡Hero! —clamó el mismo rubio.

— ¡No es ciertoooo! —esta vez grito Maka— ¡Tú ni-no-ni… si quiera estuvisteeee!

—No sep, Makita-san linda—le sonrió intentando abrazarla.

Soul sintió una instintivas ganas de cortar en juliana al chico, pero pronto se percató que no tendría (ni podría) hacer nada, ya que el rubio había caído de cara al piso.

— ¡Eh Blaky! ¡Sigamos en lo que estábamos!

— ¡Sí, capitana, Spartoi-sama! —se había sentado derecho e incluso había hecho el básico saludo militar— ¡Estoy hecho un nipon Maka! ¡¿Lo has escuchado?! ¡Te llamé por el coso ese de "sama" y "san"!

La rubia sonrió de oreja a oreja y sin poder mantener el equilibrio, se sentó.

— ¡Eso es Blaky cada vez mas empapados en nuestra cultura! —ella y el otro quisieron chocar sus manos, terminaron chocando su codos.

— ¡Venga un abrazo japonés! —exclamó Black Star extendiendo sus brazos.

La técnico gritó un estruendoso "¡Sí!", y luego se arrastró de forma torcida hasta su amigo de la infancia. Al llegar a él se dejó caer con todo su peso en los brazos del otro, el peli azul le devolvió el abrazo con igual fuerza y emoción.

Ah no, eso sí, que no. Pensó Soul, primero ese idiota de Hero, luego Black Star, luego quien vendría ¿Kid? ¿Soul? ¡A ese último sí que no lo soportaba!

Así que, como pudo se levanto y caminó, como cervatillo recién nacido, a toda velocidad que el alcohol le dejara.

— ¡Black Starrrrr! —gruñó, estirando sus manos e intentando ahorcar al mencionado (pero aún los seguían separando un par de metros).

El peli azul apenas escuchó el colérico llamado, dirigió su atención a su amigo sin poder comprender del todo la situación. Aún tenía a Maka rodeada con sus robustos brazos, cuando logró divisar al albino de cejas temblorosas.

— ¿Pasha algo hemanoj? —balbuceó sin poder evitar resbalar en sus palabras.

— ¡No soy tu hermano!

El chico desconcertado soltó a Maka y con lágrimas en los ojos corrió hasta tomar de los hombros a su amigo.

— ¡¿Eh?! ¡¿Por qué?!

Soul ocultó las insipientes lágrimas bajo su cabello, apartando la vista de su amigo.

— ¡Me has traicionado! —clamó en un tono dramático.

— ¡Yo no quería! Lo juro—intentó buscando los mirada escarlata.

—No es cierto—aseguró él, apartándose del técnico—. Ya no sé si será lo mismo.

— ¡Nooooo! —gritó Black, moviéndose como si estuviera en una película— ¡Fue culpa de ella!

— ¡Yo te vi! ¡Tú le propusiste!

—Pero… Pero…

—Tú no entenderías—sentencio dándole la espalda.

Black Star entonces volvió a tomarlo de los hombros y lo hizo girar, (como un trompo), hasta tenerlo frente a él.

—Nunca haría algo para dañarte—aseveró mirando sus ojos.

—Pero tú…

—Créeme, man—le sonrió mostrándole toda su sinceridad.

No necesitó más para creerle, ambos se fundieron en un abrazo. Antes de al fin soltarse, su amigo le susurró –demasiado cerca del oído, casi rompiéndole el tímpano-:

—Ve y dile.

Ante la seriedad de sus palabras, Soul no pudo ocultar su nerviosismo.

— ¿Ahora? … ¿No crees que… bueno, no es el momento?

—Tienes que buscar el momento.

En ese momento pensó, que así como algunas personas el alcohol las ponía tontas a otros, los hacía parecer, más inteligentes y sabios. O quizás Black Star seguía siendo el mismo imbécil de siempre, y era él el que estaba siendo víctima de los engaños de la ponzoñosa bebida.

No se le ocurrió otra cosa que agradecerle con otro de sus abrazos fraternales.

Sin embargo la acción se vio interrumpida ante un imprevisto.
Un robusto libro de literatura, voló (saliendo de la mismísima nada) hacia sus cabezas. Soul sintió su alma irse lejos cuando el texto le dio de lleno en la nuca al peli azul. Y como es de esperar, al instante el técnico cayó lacio al suelo sosteniéndose de él como última instancia. Aún así ambos terminaron en el suelo, su amigo noqueado y con una contusión que de seguro habría matado a casi todas las neuronas.

Cuando dirigió su vista hacia donde el libro provino –o eso sospechaba-, no pudo sentir otra cosa que un terror socavado, casi instintivo.
Encontró a Maka hecha una fiera mirándolos enfurruñada, pocos minutos después la rubia se echó a correr hacía ningún-lugar haciendo gala de "adolescente con graves problemas hormonales", y solo tal vez ", tendiendo a ciclotimia".

¿Qué? A veces él creía que cierta parte de la sangre negra que poseía, se la había contagiado a ella en forma de locura. Ciertamente por eso no la podía culpar, si alguien ha de serlo, entonces él tendría todos los números ganados.
No pudo evitar sentirse un idiota culpable, tampoco pudo contener esas ganas locas de salir corriendo a por ella. Sin embargo el alcohol además de volverte un sincero sin filtros, te hace lento y torpe, en cuanto se percató la chica se había alejado un poco (y él se había llevado puesto a lo que supuso era una mochila -… pronto se daría cuenta que en realidad era Hero-).

.

Cuando finalmente logró cruzar la odisea, que había resultado ser el espacio de separación entre el living y la puerta de roble, pudo cerciorarse de que: "Eso dolerá mañana".
Un moretón, que guardaba un espeluznante parecido con huevo eclosionado y podrido, se exponía en el antebrazo izquierdo. No estaba seguro de cómo, no, de cuando se lo había hecho. (Más precisamente cuál de todos los golpes fue el que lo provocó).

Un sollozo, que sonó a lo lejos, casi inaudible, lo trajo de vuelta a la realidad (y daba vuelta como una calesita descompuesta). Y recordando el porqué de padecer tanto maltrato, se abrió paso en la oscuridad del pasillo.

— ¡Maka! —clamó tanteando con las manos intentando no tropezar con nada.

Ninguna respuesta fue escuchada, imaginó que la rubia incluso se estaba cubriendo la boca con ambas manos.

— ¡Hey Maka! —intentó una vez más sin perder las esperanzas- ¡¿Dónde estás?!

Espero unos y minutos... Y solo pudo escuchar el ruido de sus propios pasos ( y a lo lejos a Black Star y Kid discutiendo por algo que de seguro el peli azul había roto).
Suspiró exasperado y sintiéndose un idiota.

—Oye Maka… No estoy seguro de lo que habrás entendido—o de lo que habrá visto o…— ¡Joder! ¡No estoy seguro del porqué huiste de esa manera! Ni si quiera me dejaste hablar, simplemente te has fugado como posesa—hizo una pausa intentando ordenar sus pensamientos—… Mira, yo solo quería… Quería disculparme contigo.

¿Por algo se empezaba, no?

El albino creyó oír un ruido más adelante, y encaminándose a ese lugar siguió su discurso.

—Yo… Últimamente me he estado portando como un patán. Sí, y eso… eso… No es de tipos cool. Sé que a veces me comporto como un idiota, digo cosas sin sentido, y te hago enojar… Aunque la mayoría de las veces, no sé exactamente el porqué… ¡Es que tú también tienes un temperamento… especial! ¡Joder, te molestas por cualquier cosa! ¡Incluso me golpeas sin antes escucharme! Pero… Aún así… Tú me…

Inspiró una profunda bocanada de aire, intentando juntar valentía. Y cuando estuvo listo para soltar la verdad… un objeto indefinido (algo le decía que era la punta de un mueble) se enredó con su pierna y lo obligó a caer. Porque claro, los objetos indefinidos suelen tomarte desprevenido y confabulan con la gravedad (que últimamente le estaban tomando cariño). Viles arpías.

Soul terminó en el suelo con un bonito dolor en el brazo. Se había equivocado el huevo podrido dolería hoy, mañana, pasado y con suerte esperaba que no pase de más de esa semana.

— ¿Soul? —escuchó la débil voz de Maka, pudiendo distinguir en su tono preocupación, desconcierto y una risa reprimida— ¿Estás bien? —. Susurró una vez más, ahora podía asegurar que la había escuchado más cercana.

—Auch—fue lo único que logró responder.

—Eres un idiota.

"Eso ya lo dije yo" pensó reincorporándose. Maka estaba sentada sobre sus rodillas delante de él, la luz de la luna a penas contorneaba su rostro.

—Tú también—bufó testarudo.

Maka suspiró, quizás intentando armarse de paciencia.

—Cabeza hueca.

—Plana.

Vio como a Maka se le formaba una venita en la sien, y buscaba su famoso libro. Al darse cuenta de la carencia de este, la muchacha volvió a suspirar (aún con más pesadez) y lo miró furibunda.

—Me voy—afirmó irguiéndose y dándole la espalda.

Soul sonrió torcidamente y susurró algo para sí mismo

— ¿Qué?

El chico jaló de su brazo, atrayéndola así mismo.

Que no quiero que te vayas.

Maka intentó argumentar algo coherente pero nada salió de su boca, tal vez presa de la sensación que (por lo menos él) sentía y la cercanía de sus rostros.
Aún con su característica sonrisas, cortó torpemente las distancias y le plantó un beso.

Para su sorpresa esta vez la chica le correspondió de manera inmediata, rodeando con sus brazos su cuello, incluso acercando aún más su cuerpos. Sin poder evitarlo ambos suspiraron.

Soul envolvió con sus propios brazos la espalda de la chica, al tiempo que mordía suavemente el labio inferior de ella provocando un nuevo suspiro.
Aún podía llegar a degustar el extraño sabor, que se había formado por la combinación de bebidas. Debía admitir que no le simpatizaba mucho el ardor que los líquidos producían en su garganta al tragarlos. Sin embargo en la cavidad de ella todo esa mezcla no le quemaba, incluso podía llegar a notar un suave e inusual dulzor.

Hasta podía llegar a decir que así podría beber todo el tiempo, o… podrían hacerlo hasta sin alcohol.

Al cabo de unos tan largos como cortos minutos, como la ley de la relatividad lo indica –y Einstein, bien podía ponerlo en un ejemplo para hacer más simple su comprensión-, el beso tuvo que verse finalizado.

Ambos se observaban directo a los ojos. A cualquier extraño le parecería estaban teniendo alguna especie de batalla mental, y si le preguntaban a sus amigos lo asegurarían. De hecho objetarían todo culpa del alcohol, la insurrecta adolescencia que se negaba a madurar con ellos y los atacaba por las hormonas, y también a sus temperamentos.
Ninguno podía negar esos hechos, pero ambos sabían perfectamente que sus ojos no buscaban pelear…

Soul le dio otra de sus sonrisas torcidas, Maka le correspondió.

.

Sintió que los malditos, importunos, mortificantes, cálidos y brillantes rayos de sol le daban de lleno en los ojos –como si Black Star estuviese tratando de derribar una puerta.

Se revolvió molesto, percatándose de dos cosas: Ni si quiera había abierto los ojos y su cabeza dolía como los mil y un mini-demonios.
Y también, la presencia de un cuerpo suave se amoldaba a su pecho. Su cabello le hacía cosquillas en el rostro, y olía a champú.

Sonrió como un idiota sin poder evitarlo, estirando su brazo hasta rodear la cintura del otro sin embargo la acción se vio interrumpida. Otro brazo que lo tenía bien sujeto de la espalda se lo impedía.
Volvió a sonreír, Maka se le había adelantado.

Pero… Una pregunta azotó su cabeza, como si se tratase de un baldazo de agua gélida.
¿Desde cuándo Maka podía llegar a contorsionarse tanto? Es decir, la chica tenía una elasticidad que un acróbata de circo envidiaría y que más de uno –en eso estaba él- impresionaría con sus movimientos. Sin embargo, si se lo pensaba bien… ¿Cómo Maka podía estar de espaldas a él y abrazarlo por la propia?

Abrió los ojos como platos y tan rápido como pudo –o como la resaca lo dejo-.

Maka era rubia ceniza natural y si le daban los reflejos de sol podía parecer dorado, lo que tenía en frente era una rebelde cabellera de azabache puro.
Un escalofrío recorrió su médula e instintivamente se empujó hacia atrás, topándose así con otro cuerpo. Su mirada desesperada se posó ahora, en el brazo que lo aferraba.
Las manos de Maka eran ligeramente más pálidas que su tono de piel, tenían dedos delgados y cortos, y sus uñas siempre estaban pintadas con algún brillo o color. Lo que veía era una gran mano de tez canela, con dedos robustos y uñas comidas.

Mil millones de maldiciones en inglés (y para ser sinceros, algunas pocas en japonés –cortesía Maka Albarn), pasaron por su psicóticamente.
No había que ser un genio, ni nada para saber quién estaba detrás.

—Tsubaki… Tsubaki. Tu Dios trata de dormir, no te muevas—sentenció.

Gruñidos incoherentes fue lo único que pudo vocalizar, entre tanto improperio, resaca y cosa que decir no había podido formular nada coherente.

—Patty, no molestes a Liz—pidió el otro dándole un suave codazo.

Para cuando sus otros dos amigos cayeron en cuenta de que ninguna de las mencionadas eran sus acompañantes, ni si quiera eran féminas. La menor de las Thompson había entrado en la habitación, con la ímpetu que la puerta de roble se abrió de par en par, seguida por sus amigas.

Imaginen ustedes el rostro de todos, al encontrarse a los "desaparecidos en acción" tan cómodos, todos juntos, y sobre Hero.


Consejo 3: No abusarse con la bebida alcohólica. O en el mejor de los casos conseguirá una linda resaca... Y en el peor, nunca se sabe lo que llegará a pasar (ni lo que pasó, ni como, ni en qué momento y así…)


(1) Socotroco: Puede referirse a algo pesado y grande. Trozo grande. (La palabra me sonaba muy graciosa, y como la Real Academia admitía la palabra…)

(2) Shiruken: Tipo de arma oculta arrojadiza como un proyectil. (Ya saben, la de forma de estrella y hecho de metal).

...

N/A: I know what you thinking *entrecierra los ojos mirándolos a todos* (?)

Vale, siiiii tienen razón. Me retrase, y ya en la tercera, soy una irresponsable y Kid me odiaría (?) Pero me gusta más Soul, so I don't mind.
No, bueno, poniéndonos un pelín serios. Me han sucedido miles de cosas en el transcurso de este tiempo… (La notebook en la que escribo se averió, fui por unos días de descanso, comencé la universidad, el trabajo, volvió a averiarse la notebook, y –entre un montón de excusas baratas más- mi musa padece de una extraña distimia)
Lo cierto es que, si, si voy a seguir actualizando. Estoy comprometida a no abandonar ninguno de mis proyectos. Pero eso si, las actualizaciones van a tardar ¿por qué? Porque soy humana y aunque no quiera -y trate de rebelarme a lo rebelde way (?)- tengo también otras responsabilidades.

Whatever… Lo de siempre ¿Qué le ha parecido el capitulo? Lo que digo siempre: Comentarios, tomatazos a la izquierda, chocolates por doquier y consejos también se aceptan.

¡Gracias, en especial, a todos los comentarios! Y también gracias a esos lectores de closet, que encima dan fav o follow. Realmente se le agradece que tomen de su preciado tiempo y me lean n.n

¡Nos leemos!
Miau!~