Ever After:
CIVIL WAR CAPÍTULO 6

Kitty se retorcía tratando de librarse de las gruesas cadenas que los Royal le pusieron. Estaban especialmente encantadas contra su poder de evaporarse dejando sólo su sonrisa detrás. Pero a estas alturas ya no podía ni sonreír imaginándose lo que se le vendría encima. Apple le acarició detrás de las orejas como si se tratara de un gato común y corriente.

—Tienes suerte, tus amigos han venido por ti. Ahora sólo es cuestión de tiempo a que aprendan a respetar sus destinos.

Kitty no dijo nada, sólo la miró con desprecio.

—Vamos gatita, ¿de verdad no tienes nada que decir? — Provocó Apple.

—¿Por qué Maddie no te golpeó más fuerte? Le hubiéramos hecho un favor al mundo.

—¡Eres tan graciosa! — Se burló Apple. — Disfruta tu estancia aquí. Lizzie, cuídala. Nosotros nos iremos a nuestros puestos de batalla.

Lizzie asintió mientras Apple se alejaba acompañada de Briar y Blondie. Kitty miró desafiante a Lizzie, que hacía lo posible para evadir su mirada.

—Lo lamento — dijo por fin.

—¿No dirás querrás decir que me corten la cabeza? — Dijo Kitty molesta.

Lizzie negó con la cabeza. Odiaba todo aquello, odiaba tener que hacerle eso a su amiga, pues el huir de su país gracias a la madre de Raven las había unido a ellas y a todos los maravillanos.

—Kitty perdóname. Pero Apple… las cosas han estado cambiando desde que ustedes desafiaron al director y tanto ella como Daring parecen haber perdido la cabeza.

—Me pregunto qué te hará nuestra Princesita loca si descubre que has estado saliendo en secreto con su príncipe destinado — dijo Kitty.

—Kitty.

—No me hables, has demostrado que no eres mi amiga.

Lizzie suspiró y se recuperó en su puesto de vigilar a la gata, aunque no podía soportar verla a los ojos. Sobre todo porque ella fue quien les proporcionó esos grilletes mágicos a los Royal. Se los había enviado su madre para que comenzara a practicar para su gobierno antes del Frabulloso día.

Abajo todo era un caos, pero los tres Rebel se las arreglaron para aprovechar el tiempo que las armaduras les compraron e introducirse entre la escuela. Pronto llegaron al puente principal, custodiado por dos enormes trolls que gruñeron al verlos.

—Pesky — llamó Hunter.

Su ardilla rápidamente emitió un chillido y de una granja cercana, una cabra llegó al rescate, ahuyentando a los celosos protectores de la escuela abriéndoles paso a los Rebel. Una vez en la entrada se separaron. Siguiendo el plan, Hunter iría a las mazmorras mientras que Cerise exploraba la torre sur y Maddie la torre norte. Ahora nada estaba seguro y había una buena posibilidad que Kitty no estuviera en donde se suponía. Toda precaución era poca para los Rebel.

Hunter con el entrenamiento de cazador que le había dado su padre (en contra de su voluntad) había desarrollado un fino sentido del oído y podía ver relativamente bien en la oscuridad. Rápidamente se colgó de un candelabro como si de una rama del bosque se tratara y sacó una cuerda la cual colocó a modo de trampa y bajó volviendo a perderse entre las sombras.

Escuchó pasos. Miró a su alrededor y encontró un armario dónde esconderse; así pues lo hizo mientras que los pasos se escuchaban cada vez más cerca de él y se daba cuenta que eran bastantes personas.

—¿Pero está seguro que debemos hacer esto, jefe? — Preguntó uno de los miembros de la Alegre Banda.

—No teman compañeros — dijo Sparrow, hablando normal pues el tipo de misión requería que no llevara su guitarra consigo. — Todos saben que el mejor momento para saquear es cuando hay un caos y qué mejor que un ataque de la loca de Raven.

Entonces dio un paso en falso y cayó en la trampa de Hunter, quedando colgado de un pie boca abajo.

—¿Pero qué? — Gritó sorprendido.

Hunter no desperdició oportunidad y aprovechando los escasos segundos de aturdimiento de la Alegre Banda, puso su espada sobre el cuello de Sparrow.

—Bien, esto es una sorpresa pero en fin.

—¿Hunter? — Dijo Sparrow sorprendido. — Viejo, ¿qué demonios crees que haces? EY AY…

Pesky le tapó la boca y amenazó con sus nueces a los de la Alegre Banda que no se atrevían a moverse por temor a que Hunter dañara a su líder por accidente. Sparrow logró quitarse de encima a Pesky moviendo violentamente su cabeza.

—Demonios viejo, todo lo que quería era saquear la caja fuerte del director, no me hagas esto. ¡Te daré una parte del botín! Con todo lo que tiene el viejo podemos comprarnos nuestros equipos de sonido nuevos y hasta sobra. Por favor viejo, suéltame. Te juro que no diremos a nadie que estás aquí, ¿Y qué rayos haces por cierto? ¿Te das cuenta que si alguien de los Royals te ve podrás meterte en un problema?

—Silencio Sparrow — dijo Hunter. — ¿Qué pasó con Kitty? ¿Dónde la tiene el director Grimm? ¡Responde!

Sparrow miró de reojo a Hunter quien no dejaba de verlo dispuesto a lastimarlo aparentemente. Vaya, unos cuantos se marchaban y todo cambiaba tanto de un lado como del otro. Le comenzó a doler la cabeza.

—No voy a delatarte, te lo juro. Yo siempre apoyé a Raven, más desde que Apple perdió la razón y cada día parece más una Reina Malvada que la dulce Blancanieves. Por favor, bájame, la sangre se está acumulando en la cabeza.

Tras dudarlo un poco, Hunter lo liberó cortando la cuerda. Recuperándose un poco del golpazo, Sparrow movió la cabeza tristemente.

—Cayeron directo a la trampa de Apple. Su amiga no fue capturada por el director sino por las fuerzas de ella.

—¿Qué? — Dijo Hunter.

—Te dije que perdió la razón — murmuró él. — Todos los Rebel que quedamos estamos pensando seriamente en imitarlos pero tanto ella como Grimm aumentaron sus fuerzas de seguridad. No hay manera de escapar de aquí y ahora ustedes también están atrapados. Eso es lo que Apple quiere. Viejo, está loca; no como Maddie que lo está en buen plan sino loca peligrosa.

—¿Dónde está Kitty?

—En el dormitorio de Apple, es su prisionera.

Hunter torció el gesto, no confiaba demasiado en Sparrow pero dadas las circunstancias y que se le miraba realmente alterado cuando hablaba de Apple, lo dejó ir y él fue en dirección a la torre norte. Tal vez lo de Sparrow fueran exageraciones pero era claro que Maddie necesitaría toda la ayuda posible.

Cuando pasó por el pasillo principal, emitió una especie de silbido entrecortado y una trompetilla seguido de un aullido. Llamaría bastante la atención, pero lo importante era que sólo entendiera el mensaje a quien estaba destinado.

En su torre, el murmullo del mensaje de Hunter llegó hasta Cerise, que calladamente se acomodó la capucha y corrió escaleras arriba. Con una cuerda y un gancho que trajo especialmente para la ocasión conectaría una torre con la otra y llegaría a salvo al otro lado. Por unos momentos estaría vulnerable, pero sólo unos cuantos pues el techo del área de en medio era bastante alto en un punto y podría caminar una buena parte del trayecto. Sin más, corrió hacia la ventana que necesitaba y comenzó a girar su cuerda, cuando sus sentidos caninos le advirtieron que el peligro se acercaba. Con agilidad, saltó hacia atrás, eludiendo la alabarda de Daring Charming, que tenía una expresión de odio en sus ojos.

—Tú y yo tenemos algo pendiente, cachorra — dijo Daring quien volvió a tomar la alabarda y se puso en posición. — ¿Y por qué te molestas en seguir usando capucha? Ya todos sabemos que tú deberías pertenecer a Monster High.

Cerise se descubrió las orejas y tornó sus ojos a amarillo mientras desenvainaba su espada.

—Eso suena mejor que ser obligada tomar un destino que no es para mí. Por cierto, ¿qué te hace pensar que puedes vencerme esta vez, Daring?

—Porque he mejorado mucho — dijo el príncipe sonriendo.

Cerise fue cegada por el poderoso brillo de los dientes de Daring mientras que él arremetía con su alabarda atravesando su cuerpo, pero cuidándose de no tocar ningún sitio vital. Tenía que estar en condiciones de firmar el Libro del Destino.

Cerise aulló a todo pulmón. El fantasmal llamado del lobo llenó todo el Castillo y parte del bosque encantado. Pronto más aullidos se escucharon en el aire.

En la parte frontal de la escuela, donde las armaduras seguían luchando entre todas, una manada de lobos se presentó de improviso y atacó. Las armaduras de Grimm no estaban listas para un ataque de esa magnitud y pronto fueron derribadas; mas no desarmadas.

La armadura negra y púrpura que los lideraba se quitó el yelmo rebelando a Raven y recitando un hechizo que aprendió de la biblioteca de su madre, rodeó de un aura morada las armaduras del director.

Pronto éstas se tornaron negras como las suyas propias y avanzaron hacia la escuela. Raven una vez más usó su magia para teletransportarse fuera de su armadura, la cual siguió avanzando por su cuenta.

Ajeno al campo de batalla, Daring hundió más su alabarda en Cerise, que le respondió con un rugido gutural y espectral.

—Un truco interesante pero tus lobos no lograrán salvarte a tiempo, suponiendo que puedan pasar a través de los guardianes del director.

Cerise, como todo animal acorralado en una situación de vida o muerte, fue poseída por una especie de furia desconocida; el instinto de supervivencia. Su mente se blanqueó por completo y ya no sentía dolor. De hecho, sólo era una pequeña irritación en su ser, que utilizó para alimentar su furia.

Antes que supiera lo que pasaba, Daring sintió cómo su alabarda era removida del cuerpo de Cerise y luego arrebatada de forma inesperada. El príncipe trató de sonreír de nuevo, cuando Cerise le dio en el rostro con su propia alabarda. Cayó y escupió dos dientes resplandecientes.

El destello volvió a distraer a Cerise, que Daring aprovechó para correr por su vida.

Cerise aulló como un lobo anunciando una presa a la manada y comenzó a correr tras Daring, a cuatro patas logrando una velocidad increíble.

Dexter se acercó a ver cómo iba su hermano, cuando casi fue derribado por su huida; y derribado por Cerise, quien lo olió como evaluando su presa. Lo dejó ir y siguió tras Daring, que desesperadamente trataba de sacar una pequeña daga de su cinto y contraatacar pero los nervios no lo dejaron.

Finalmente lo logró cuando se vio acorralado. Miró asustado a la loba, quien volvió a calmarse.

—Nada como una buena carrera para despejar la mente — dijo Cerise ya más tranquila. — Si tan sólo tuviera una espada…

—¿Qué harás?

—Cortarte tu rostro. Para alguien como tú no hay peor castigo que una cicatriz de por vida.

El príncipe tragó saliva mientras pensaba en lo afortunado que era por no haber espadas cerca, cuando sintió cómo Cerise se abalanzaba sobre su brazo y lo halaba. No era rival en fuerza para la loba.

Dexter corrió a ayudar a su hermano cuando Carmine la loba de Cerise lo tacleó y le mostró los dientes.

Un retumbar de pasos llenó todo el lugar. Tras despachar a Daring, efectivamente "desfigurando" su rostro para siempre, Cerise miró hacia la ventana.

—Jajajajajaja. Fue divertido conocerlos Rebels, pero ahora no tienen salida. Un poco tardado pero el ejército de Apple ha venido por fin. Díganle hola a sus destinos — se burló el príncipe

Cerise entonces volvió escaleras arriba, era ahora o nunca. Sólo esperaba que todo saliera bien.

Maddie llegó a la torre norte, mirándolo todo extrañamente desolado. Sólo había un lugar con luz: el antiguo dormitorio de Raven. Oliendo la trampa pero confiada en el plan, entró valientemente con la espada lista.

Apple la recibió acariciando a su zorrita de nieve, Gala.

—¡Madeline Hatter! Vaya, yo esperaba a Raven pero tú me sirves también. Tenemos asuntos pendientes tú y yo.

—¡Oye! ¡Tú me insultaste y luego trataste de hacer parecer como si Raven me estuviera usando sólo por no cumplir con su destino!

—¿Qué no ves que es así? — Preguntó Apple burlonamente. — Ella no te ama, no lo hará jamás. Sólo está buscando provocar la ira del director; y ahora que se le pasó la mano no puede dejarte plantada como quiere realmente.

Maddie sintió de nuevo la ira crecer en su interior. Sus ojos violeta se tornaron naranja y el lado peligroso de la demencia volvía a apoderarse de ella. Levantó su espada.

—Dame una razón para no…

Apple chasqueó los dedos y Briar encendió la luz. Ahí estaba Kitty, atada con los grilletes que Maddie reconoció como maravillanos gracias a los corazones que tenían grabados. Y lo peor, quien la sostenía era Lizzie.

—¿Lista para rendirte, Maddie? — Dijo Briar suavemente. — No tienes por qué seguir con esto, tú misma dices que te encanta tu destino gastando bromas a la futura Alicia y encargándote del negocio de tu familia. ¿Por qué dejar un destino que te ofrece todas las locuras y aventuras que quieras por Raven? ¿Qué no ves que al igual que su madre destruirá tu mundo tras vencer a Lizzie?

Lizzie la miró amenazadoramente pero no dijo nada.

—Raven no es así. Si no firma el libro no se hará malvada. Ella es maravillosa tal cual es; y aún si firmara, nuestro amor será más fuerte que el hechizo de Grimm. Seremos felices para siempre.

Apple se encogió de hombros.

—¿No lo ves? No hay felices para siempre para ella. Sólo para ti; pero si sigues con esto seguramente lo perderás. No hay nada mejor que un mundo en donde todo está asegurado y nada cambiará jamás.

Maddie no pudo decir nada, pues alguien la golpeó en la cabeza con un mazo. Se desplomó revelando a Douchess Swan en su modo Cisne Negro.

La chica sonrió perversamente mientras Maddie intentaba levantarse. Apple la pateó en las costillas y la levantó del cabello obligándola a ver por la ventana.

Una sombra como de dragón surcaba el cielo con una figura negra y púrpura sobre ésta. El dragón rugió y se perdió en el horizonte, en dirección hacia el territorio de la Reina Malvada.

A Maddie se le hizo un nudo en el estómago.

—Como ves ella te abandonó a tu suerte. Si te amara ya estaría aquí apoyándote, luchando lado a lado junto a ti. Pero no, ella sólo te usó Maddie. Mira bien, es cierto que se niega a firmar el Libro del Destino pero el jugar con un corazón tan dulce y puro como el tuyo la hace peor que su madre.

Maddie miró a Apple que ahora le ofrecía su mano gentilmente.

—Por eso mi pequeña Maddie, quédate con nosotros. Los Royal no tenemos nada que ocultar porque literalmente todo está escrito. Quédate y sé una Royal. Raven se irá sola a su perdición y quién sabe… puede que te consigas venganza por jugar con tus sentimientos. Raven lo merece.

Douchess hizo un pequeño facepalm.

—¿Qué? — Dijo Briar. — ¿Tienes algo que decir? Esta chica merece una oportunidad, después de todo es víctima de Raven.

La futura Reina de los Cisnes entonces explicó:

—Es sólo que Nuncamás no tiene la cola tan corta ni las alas de ese tamaño. Todos los dragones se parecen a la distancia pero está claro que ese es Jabe, el futuro Jabberwocky y lo que ves encima es una ilusión. Muy buena, el trabajo de un profesional pero no engañas a un maestro de la magia oscura.

Se hizo un silencio sepulcral.

Douchess entonces se transformó en Raven, quien ligeramente se apartó dejando pasar a Cerise y a Hunter que habían interceptado a la verdadera Douchess antes que llegara.

—Mi magia se basa en las sobras, para mi desgracia. Pero por suerte también puedo hacer trucos sencillos como la ilusión. — Avanzó amenazadoramente hacia Apple. — Se acabó el jueguito, por esta noche. Denme a Kitty y nadie saldrá herido.

Desenvainó su espada y la puso en el cuello de Apple. Ella tragó saliva pero aun así provocó un poco:
—Adelante, demuestra qué tan malvada eres.

—¿El rescatar galantemente a tu novia es ser malvada? — Se rio Maddie. — Vaya, entonces todos los príncipes de los cuentos son malvados también.

Apple no se tomó a bien la burla, pero no tuvo tiempo a rectificar. El sonido de metal cayendo al suelo la hizo volverse hacia Kitty; recién liberada por el filoso dedo de Lizzie.

—¿Lizzie? — Preguntó Briar.

—Esto es muy tonto. Apple, ganaron esta batalla. Acéptalo.

Los igualaban en número pero claro, unos estaban preparados para luchar y otros no así que no tuvieron problemas en atarlos y dejarlos en la torre. El dedo filoso de Lizzie era un problema a considerar pero al menos tendrían tiempo de salir.

Afuera, las fuerzas combinadas de la Princesa Apple junto con las de Grimm ya rodeaban por completo el castillo. Todos los estudiantes se habían despertado con el escándalo y estaban reunidos en el patio de enfrente tratando de entender qué ocurría; cuando el batallón de Raven bajó corriendo, derribando a los pocos soldados de Grimm que mantenían a los estudiantes rodeados.

Finalmente llegaron los líderes de la revolución.

En el puente, Milton Grimm se paró orgullosamente rodeado de sus caballeros. Se mostraba realmente enojado. Raven lo confrontó con la mirada.

—Impresionante. Cómo me gustaría que fueras como tu madre.

—Creí que ella también había intentado atacar Ever After High — dijo Raven indiferente.

—Ella sí honró su destino, ella lo hizo queriendo conquistar. Tú lo haces luchando por la libertad de elección. Odio admitirlo pero mientras no firmes no serás malvada nunca. Firma Raven Queen. Estás rodeada, no tienes por dónde huir.

Efectivamente, hasta tropas aéreas habían llegado; pero Raven no se rindió. Con lo último de sus reservas de energía mágica lanzó sus armaduras contra los soldados del director. Los superaban diez a uno pero les compraría los segundos que necesitaban.

—¡Cupid! — Gritó Hunter.

El portal se abrió de repente y Maddie miró a sus compañeros.

—¡Maravillísticos compañeros! Esta es su oportunidad, si seguimos aquí será una carrera que nadie ganará; empezó mañana y ayer terminará. Pero si huimos, podemos encontrar nuestra propia puerta de maravillas. Comenzar de nuevo.

—Todos los Rebel — dijo Cerise. — Después de esta derrota Apple no los dejará en paz, es su oportunidad pero sólo tienen una.

Se hizo una gran confusión. Las fuerzas de Raven mermaban mientras que los estudiantes corrían ya fuera al portal o de regreso a Ever After. Aprovechando la confusión, Raven corrió a la escuela en compañía de Maddie.

—¿A dónde van ustedes? — Gritó Cerise.

—Tenemos que ver a alguien, si hay alguien que sabe cómo detener al director y destruir el Libro del Destino, ese es su hermano Giles — dijo Maddie.

—¿Tienes poción para encoger en tus bolsillos?

—Como cualquier maravillano — canturreó Maddie alegremente.

Entonces se perdieron en la multitud.


Conste, una batalla a pequeña escala. Me basé en la idea de la ventaja de luchar en un lugar cerrado y amplio a la vez. Espero les haya gustado. Sé que algunos personajes están un poquito, si no demasiado, OOC pero trato de darle a este fic un tono serio y de revolución; necesito que muestren un carácter endurecido por la desesperación.

Chao; nos leemos!