Ever After:
CIVIL WAR CAPÍTULO 8

Maddie apretó la mano de Raven como para darle valor, cosa que la chica agradeció en verdad, y traspasó la puerta que custodiaban las armaduras vivientes. Iban a alejar a Maddie, pero retrocedieron ante la mirada de advertencia de Raven. Finalmente llegaron ante el gran espejo que comunicaba a Darcy "Dark" Queen con el resto de su familia.

En circunstancias normales no funcionaba más que unas veces al año pero Raven había encontrado un hechizo antiguo en la biblioteca de su madre y lo concentró sobre el espejo. Un aura morada rodeó al extraño artefacto, que poco a poco se llenó de neblina.

—¡Madre! — Llamó Raven decidida.

—Si quieres puedo esperar afuera — dijo Maddie.

—No, tengo que dejarlo todo bien claro con ella. Por favor quédate ¿por mí?
Maddie asintió con una sonrisa y se arregló el sombrero. Iba a conocer a la madre de su querida Raven y estaba muy nerviosa. Finalmente la neblina arremolinada se agitó dándole paso a la figura vestida de negro. Darcy Queen había llegado.

—¡Raven! Qué sorpresa que llamaras, jamás me imaginé que usarías ese antiguo hechizo conmigo. ¿Necesitas algo de mí, hija mía?

Raven asintió y avanzó un paso junto con Maddie. Darcy se sorprendió bastante, Raven había cambiado mucho esos meses: vestía una armadura negra y morada que le daba un toque bastante interesante ¿acaso pensaba ir a la guerra? Qué raro, cierto que ese era su destino pero no antes de envenenar a la tal Blancanieves y se suponía que faltaba tiempo para aquello. De cualquier modo Raven miró desafiante a Darcy y tomó la mano de Maddie. Darcy no lo notó, estaba demasiado concentrada sintiendo esta extraña fuerza que sentía en su hija ahora. Había cambiado mucho y sentía que no era a la dirección que ella deseaba para Raven.

—Tenías razón — dijo Raven interrumpiendo sus pensamientos. — El director no me dejará en paz hasta que acepte tu destino como Reina Malvada.

—Entonces has decidido entrar en razón y me pides consejos. Interesante el concepto, me agrada — se rio Darcy.

—Mamá, sé que tú no eras así, tú eras como yo; la maldad no era tu estilo. Por eso te pido ayuda, tienes que ayudarme a acabar con el Libro del Destino.

Darcy se quedó congelada, eso sí que no lo vio venir.

—¿Disculpa? — Dijo por fin.

—Como lo oyes, Milton Grimm perdió la paciencia conmigo y decidió obligarme a firmar. Yo en respuesta abandoné para siempre Ever After High y comencé a entrenar. Ahora que estoy capacitada para luchar, estoy lista para poner un ejército contra Grimm y obligar a Apple White, hija de Blancanieves, a destruir el Libro del Destino. Cuando acabe todo esto todos en el mundo seremos libres de escoger. Justo como debe ser.

Darcy no comprendía bien, ¿su hija pensaba desafiar a Milton Grimm? Bueno, ella también lo intentó pero sus intenciones eran conquistar el mundo mágico, lo de Raven sonaba mucho más noble.

—No eres en absoluto malvada — dijo Darcy. — Me decepcionas hija mía.

—¡Raven es maravillosa tal y como es! Y es muy valiente y fuerte, siempre dispuesta a seguir sus sueños. Por eso me enamoré de ella — dijo Maddie quien hasta aquel momento permaneció en silencio.

Darcy se fijó en la sombrerera.

—¿Enamorarte? ¿En serio crees que ese loco adicto al control te permitirá tener algo con mi hija? Además mi hija es normal, no tiene por qué seguir el juego ridículo de los maravillanos. ¿No es así, Raven?

—Lo que hizo que el director perdiera la paciencia con nosotras fue que anunciamos nuestra relación a todos — explicó Raven con firmeza. — Maddie y yo juntas para siempre, así es como debe ser. Y ni Milton Grimm ni tú podrán cambiar nuestra decisión. Iré por un final feliz en compañía de Maddie.

Las chicas, que seguían tomadas de la mano, se acercaron poco a poco y se abrazaron como para darse fuerzas mutuamente. Darcy no comprendía bien lo que ocurría, su hija estaba realmente enamorada de la otra, podía verlo a pesar de estar separadas por una dimensión mágica.

—Bien, ¿y se puede saber por qué me has llamado, Raven? Si sólo vienes a provocarme y mostrarme que eres diferente a mí puedes irte de una vez.

—De hecho, — dijo Raven levantando su mano y cubriéndola de brillo púrpura, — he venido a liberarte.

Y de todo lo que le habían dicho esa noche, eso fue lo que Darcy jamás vio venir.

—He encontrado el hechizo necesario, pero necesito que tú me ayudes del otro lado.

—¿Por qué quieres liberarme? — Dijo Darcy después de salir de su estupor.

Raven y Maddie intercambiaron una sonrisa de complicidad.

—Porque si te libero, seguro me ayudarás a poner a Milton Grimm en su lugar. Imagino que quieres un ajuste de cuentas con el que te encerró en la Cárcel del Espejo, ¿o me equivoco?

Darcy se relamió los labios de gusto.

—Bien, te escucho.

—Harás el Juramento Inquebrantable — dijo Raven. — Otro hechizo que encontré en tu biblioteca. Si juras que accederás y cumplirás todas mis peticiones, te liberaré.

—¿Serías capaz de someterme a un juramento que si lo quiebro perderé mi vida? ¿A mí, a tu propia madre?

Raven se rodeó de poder.

—Bien, me agrada. Adelante entonces.

Raven posó su mano sobre el espejo mientras que Darcy hacía lo mismo. Entonces la Reina Malvada original utilizó todo su poder y trató de hacer el hechizo por sí misma y no tener que acceder a nada. Desgraciadamente ahora que estaba alimentada por sus deseos de venganza, el poder de Raven igualaba al de su madre y no pudo hacerla retroceder.

—Buen intento — dijo Raven.

Darcy sólo sonrió. No le agradaba la situación pero ver a su hija tan poderosa y fuerte de espíritu era un gran consuelo. No sería malvada pero era digna de ser su hija.

—Tú, Darcy Queen, ¿juras que todo lo que harás durante nuestra batalla será enfrentarte a Milton Grimm y que antes de este punto te sometas a mis órdenes como el resto del ejército?

No le agradó el juramento pero tenía que cumplir.

—Sí, juro.

Una serpiente hecha de magia púrpura se enroscó al brazo de Darcy.

—Tú, Darcy Queen, ¿juras que cuando todo acabe dejarás que todos mis aliados y yo partamos en paz a nuestros finales felices sin intervenir en nada? Sobre todo entre Maddie y yo.

Una vez más era un juramento que no le agradaba pero tenía qué. Y una segunda serpiente se enroscó alrededor de su brazo.

—Por último, ¿juras que pese a todo respetarás la vida de Milton Grimm?

—Sí, juro.

Entonces la tercera serpiente se enroscó alrededor del brazo de Darcy. Era el momento, Raven juntó todo su poder y comenzó a halarla hacia ella. Su madre sonrió ampliamente mientras sentía cómo el poder de su hija se juntaba con el suyo y juntas la hacían salir de la prisión del espejo.

Relámpagos y truenos resonaron por todo el Mundo Mágico. Darcy "Dark" Queen estaba libre.

—¡Genial! ¡Tan memorable ocasión amerita una fiesta de té!— Gritó Maddie sacando de su bolso tres tazas y una mesa mientras que su lirón salía de su sombrero y servía el servicio completo para las tres.

Darcy gruñó por lo bajo, pero aceptó cuando vio que Raven se sentaba con Maddie y compartían la primera taza.

—Y bien, díganme todo lo que pasó desde el principio. Si quieren que las ayude con esta ridiculez será mejor que tena todos los detalles. ¿Entienden?

Raven le agregó dos cubos de azúcar a su té mientras que Maddie unos cuatro y Darcy ninguno; su té era negro como su alma. Entonces comenzaron, desde el día del Legado hasta la revolución. A estas alturas ya habían contado lo mismo tantas veces que les aburría pero bueno, cada aliado nuevo que hicieran necesitaba enterarse de la situación.

Milton Grimm sintió el súbito cambio de clima y miró hacia la ventana frunciendo el entrecejo. Temiendo lo peor, casi voltea su escritorio mientras que se levantaba y checaba la Prisión del Espejo con la pequeña ventana que tenía con él. Torció el gesto al comprobar que efectivamente, estaba vacía.

—No… no me digan que tuvo el monstruoso valor de liberarla. ¡NO A ELLA!

La puerta de su despacho se abrió dejando pasar a Apple.

—¿Quería verme, director?

—¿Cómo se encuentran tus amigos, Apple? ¿Están listos para pelear de nuevo?

Apple gruñó recordando aquella batalla perdida, lo tenían todo listo para acabar con el intento de Raven de buscar libertad de elección pero ella se mostró más lista y mucho más poderosa de lo que esperaban.

—A Daring le falta recuperarse pero es poco. Está retomando su entrenamiento de lucha y para la próxima Cerise Hood caerá ante él. No hay duda alguna.

El director asintió mientras revisaba los expedientes de estudiantes y profesores. Durante la batalla el profesor Lobomalo escapó también al igual que Baba Yagá; él motivado por el papel de su hija en la revolución y Yagá porque quería alejarse cuando el conflicto estallara de verdad. "Se lo aseguro director, esa niña la llamará de regreso a ella; y cuando lo haga la batalla dará un giro que ni usted ni nadie podrá manejar. Está advertido"

—De haberla escuchado… — murmuró Grimm. Si algo temía era a la ira de Darcy; de por sí fue bastante difícil el encerrarla en la Prisión del Espejo, y sólo lo logró porque tanto las fuerzas del bien como del mal se unieron para vencerla.

Ahora el problema radicaba en Raven, quien estaba visto que no era malvada y tenía el apoyo del Mundo Mágico. Su causa rebelde en la que se mostraba sólo como una chica peleando por su libertad, incluso había rumores que le dio la oportunidad de retirarse a las criaturas de la oscuridad que antes formaban el ejército de Darcy; entiéndase goblins, ghouls, alimañas de la noche y demás seres de pesadilla. Sin embargo una buena parte de ellos se quedaron no por miedo a Raven, sino porque apoyaban su causa de libertad.

—No importa lo que hagamos, ella nunca será la Reina Malvada — murmuró Grimm para sí.

—No diga eso director, tiene que haber un modo de hacerla firmar — dijo Apple con sus ojos brillando de la ira. — Tiene que existir la manera de hacerla aceptar su destino como todos los demás.

—Ella logró, pudo vencerme; pero su ambición está a punto de cambiar. ¿Cree que puede acabar con el Libro? Muy bien, que lo intente. Señorita White, tengo una misión muy importante para usted — dijo el director tomando el Libro del Destino y dándoselo a Apple. — ¿Qué tanta comunicación tiene con su madre?

—¡No pasa ni una semana sin que reciba una carta suya y yo le responda! — Dijo Apple alegremente. — ¿Por qué la pregunta?

El director miró hacia el espejo.

—Bien, coméntenle que su vieja enemiga ha salido de donde la pusimos y todo gracias al egoísmo de su hija, que se niega a aceptar el rol que le toca en el mundo.

El rostro de Apple se ensombreció.

—Si ella se llega a enterar movilizará las tropas de todo el país con tal de acabar con Darcy Queen.

—Eso es lo que quiero que haga. Hasta ahora mis fuerzas han sido insuficientes para derrotar al berrinche de Raven Queen; pero si su madre y yo combinamos ambas, seguro ganaremos. Señorita White, ¿está dispuesta a ayudarme con este asunto?

—Haría lo que fuera por mi final feliz — dijo Apple con odio en su voz. — Y Raven sabrá lo que es tener miedo. Provocó a las personas equivocadas, ella pagará.

Grimm se dio por satisfecho. Con el Libro del Destino en manos de Apple, las probabilidades de Raven serían mínimas; pues la chica haría todo en su poder para alejar ese manuscrito de ella. Y si se fijaba en cómo había enloquecido después de la pelea y la fuga, estaba seguro que Raven no tendría oportunidad; pues esta vez estarían listos.

En el Palacio de Raven, los Rebel que se unieron a la causa entrenaban para la batalla, pero si podían no entrarían directamente, o al menos la mayoría. Sparrow no se mantendría lejos de la acción y Ashlyn lucharía por estar junto a Hunter, ya se había decidido; y claro Kitty, que quería vengarse más que nada en el mundo. Pero los Rebel de naturaleza más amable como Poppy, Melody, Cedar o Diminuto no se meterían en la lucha a menos que fuera necesario, pero todos querían ver en qué acababa todo aquello. Por lo menos la información que cada quien podía destruir su propio Destino era algo que estaría a su favor.

Bella Sister entrenaba a las tropas de Raven para perderse en las sombras y la oscuridad, que como seres de la noche era un talento natural en ellos, pero movilizarse en grandes grupos para comenzar una batalla era algo que nunca se había visto. Darcy estaba impresionada.

—Aunque sigo creyendo que no tienes manera de ganar esto, Raven, admito que has reunido una fuerza impresionante. Tendrás una buena probabilidad de acercarte a Grimm y hacerlo pagar.

Raven sonrió mientras que Maddie pedía silencio golpeando una taza con su espada.

—¡Chicos! ¡Chicos! ¡Tengo la más té-rrífica de las maravideas! Un plan de ataque a prueba de bobos que nos dará la ventaja cuando comencemos la pelea.

—Bien, habla — dijo Bella.

—¡Es muy simple! Cuando nos presentemos a Ever After High con todo el armamento y lo demás… simplemente gritamos: ¡NO VAMOS A ATACAR!

—No entiendo — dijo Cerise. — Se supone que sí atacaremos.

—¡Por eso es tan perfecto! — Gritó Maddie muy contenta. — Porque entonces nuestros enemigos se confiarán y dirán: je-je, no van a atacar, podemos estar tranquilos" porque entonces sí atacamos aun si decimos que no. Nunca sabrán qué los golpeó.

Hubo un murmullo general de aprobación que hizo que tanto Bella como Darcy hicieran un facepalm; pero nadie les puso atención más que Raven pero ella apoyaba a Maddie. Si la locura de los maravillanos había demostrado algo durante su larga historia, era que su lógica ilógica confundía a todos; y requeriría de todas las ventajas que pudiera encontrar. La batalla final estaba a punto de ser peleada.


El próximo cap será ya sea el último o el penúltimo, hablando de la batalla de Ever After High. Espero les hayan gustado los preparativos y en serio que no comprendo por qué no hay fics de Maddie X Raven. Ellas se aman amigos, está más que claro en todos los caps y en el libro.

En fin, Chao; nos leemos!