Ever After:
CIVIL WAR CAPÍTULO 9
El día amaneció soleado y hermoso, como invitando a todos los habitantes del Mundo Mágico a tener un día de campo en familia, pasarla bien con los amigos o simplemente ir a dar una vuelta al parque en compañía de las mascotas. Todo lo contrario a lo que ese día sería en verdad, el día en que se desarrollaría una batalla que sin importar el resultado, cambiaría la historia de su Mundo.
A las seis en punto de la mañana, las armaduras vivientes de Grimm recibieron la primera oleada de las armaduras vivientes de Raven, las cuales con espadas en alto corrieron para acabar con sus rivales metálicos. A una señal del único soldado humano del área, las armaduras de Grimm igualmente desenvainaron sus espadas y hachas de guerra y corrieron contra las armaduras negras que los atacaban. Sin embargo cuando sus espadas tocaron el cuerpo negro de sus oponentes; una onda de energía púrpura los envolvió transformándolos a ellos mismos en armaduras negras al servicio de Darcy "Dark" Queen. Ella, que iba detrás de las gigantescas armaduras llevada en un gran carruaje negro tirado por las descarnadas alimañas de la noche, rio como demente mientras avanzaba victoriosa sobre el aterrorizado soldado, que no tuvo otra que huir. Darcy lo vio de reojo y lanzó un poderoso hechizo contra él, transformándolo inmediatamente en piedra.
Rio con fuerza, Raven le había prohibido matar a nadie y gracias al Juramento Inquebrantable estaba obligada a acatar todas sus órdenes; pero cuando acabar la batalla podría hacer lo que quisiera. Todo menos meterse con su hija y aliados pero no le importaba gran cosa. En cuanto todo acabara, ella enviaría sus propias fuerzas para apoderarse del Mundo Mágico y volvería a ser la temible monarca que alguna vez fue.
—Sólo es cuestión de esperar — dijo para sí muy contenta.
El ejército siguió abriéndose paso, engrosándose a cada paso pues los regimientos de Grimm no dejaban de interceptarlos. Todo era perfecto, pronto tendría más de dos mil armaduras a su servicio y podría derrotar a Grimm.
Entonces un cuerno de guerra resonó a lo lejos. Darcy se volvió hacia donde venía el sonido, era un ejército, encabezado por arqueros que al verla, comenzaron a disparar flechas incendiarias. Darcy convocó una pared mágica e hizo que sus armaduras arrastraran una gigantesca máquina de guerra que a su señal, arrojó sobre sus oponentes piedras envueltas en llamas. Mas no por eso logró disuadir a los arqueros que seguían peleando con valor intentando desesperadamente derribar a Darcy. A lo lejos vio un carruaje dorado con forma de manzana en donde vio a su antigua rival, Blancanieves.
—Vaya, vaya, vaya; qué vueltas da la vida. Es genial, es genial… ¡ATAQUEN!
Las armaduras corrieron hacia el ejército de la Reina mientras que ella preparaba su siguiente hechizo.
—Ustedes — le dijo a un regimiento. — Rodeen la batalla y ábranse camino a Ever After High. Es hora de movilizar al segundo escuadrón.
Y siguiendo las instrucciones de Raven, soltó una poderosa chispa púrpura hacia el cielo.
Escondidos en los recovecos que les enseñó Bella, el regimiento de Raven comenzó a avanzar por el este mientras que el de Maddie al oeste. En el aire, Cerise comandaba al escuadrón de ghouls montando a las descarnadas alimañas de la noche en compañía de Sparrow que desde arriba preparó su hacha. Ambos se armaron de valor y volaron hacia Ever After listos para enfrentarse a las tropas aéreas. Kitty y sus invasores de pastos gárgola se balancearon por los árboles. La suerte estaba echada y tenían que ganar sí o sí.
Desde el pantano cercano al bosque encantado, las criaturas del lago negro guiadas por Hunter comenzaron a avanzar.
—Muy bien, veo el bosque Encantado — se dijo Raven mientras surcaba el aire en el lomo de Nuncamás. — Vamos cariño, no falta mucho. Esto está sólo que empieza.
…
Darcy extendió sus brazos de forma perturbadora haciendo crecer del suelo cientos de plantas carnívoras maléficas que atacaron de improviso a los guerreros de Blancanieves. Desde su puesto, la Reina empuñó con fuerza su cetro mientras se preparaba para aquel encuentro.
Levantó el cetro, llamando a cientos de caballeros en armadura resplandeciente montados en grandes pegasos blancos; que blandiendo sus espadas se precipitaron contra las armaduras de Darcy. Sin embargo una vez más el hechizo de la Reina Malvada hizo efecto, transformando sus armaduras en aquellas horribles armaduras negras al servicio de Darcy. Tras expulsar groseramente de dentro de ellas a los soldados de Blancanieves, las armaduras negras atacaron a sus compañeros; que entendieron el mensaje y arrojaron sus armaduras al suelo para no terminar igual mientras comenzaba a dar maniobras evasivas en el aire.
Una lluvia de flechas estuvo a punto de derribar al capitán de los jinetes de pegaso. El escuadrón de Sparrow y Cerise se había dividido y el joven disparaba con su arco, con la misma habilidad de su padre, al frente de su armada. Las criaturas chillaron y gritaron ya que toda criatura alada teme a las temibles alimañas de la noche; pero de cualquier manera sus jinetes los obligaron a seguir adelante.
Los ghouls, con su naturaleza extraña y viscosa rugieron y blandiendo sus armas arremetieron contra el ejército de Blancanieves.
Darcy entonces había avanzado lo suficiente a través del camino que le hicieron sus soldados y con agilidad saltó de su carruaje rodeando sus manos de una poderosa aura púrpura.
—Blanquita, hace cuánto que no nos vemos.
—Darcy, es un gusto saber que estás en una pieza antigua compañera de cuarto — dijo Blancanieves aferrándose a su cetro. — ¿Vienes a amenazar mi Reino como siempre? Te advierto que esta vez estaré lista. No dejaré que me envenenes de nuevo.
—¡Ah! Las vueltas que da la vida, Blanqui — se burló Darcy. — ¿No en la escuela no dejabas de insistirme que era mi destino ser malvada y que te envenenara porque sólo así te harías Reina?
—Ese era nuestro destino, es cierto. Pero ahora es tiempo que nuestras hijas lo cumplan.
Darcy se rio.
—¡Por favor! ¿Qué no entiendes que eso es lo que origina todo este circo? Mi hija no quiere nada que ver con su destino ni conmigo. Sí mi querida Blanqui, yo voy a apoderarme de tu Reino justo después de envenenarte y asegurarme de matar a tu amado Rey para que no pueda despertarte. Pero no será hoy ni mañana pero pronto. Hoy estoy aquí sólo para luchar como un soldado más en el plan maestro de mi hija. Debo ahorrar mis energías para poner a Milton Grimm donde le corresponde: a mis pies.
Blancanieves torció el gesto.
—Pero bueno, — siguió Darcy— si tanto insistes en pelear con gusto te quito del camino y luego sigo hacia Ever After High. No temas, hoy obedezco a mi hija en todo y sólo tengo una misión este día.
Blancanieves apretó su cetro concentrando todo su poder en él, lista para cantar y llamar a los animales del bosque para que la defendieran; pero lo pensó mejor. ¿Por qué esforzarse si al final todo ese sinsentido terminaría en que ella volvería a la Prisión donde le correspondía y su hija firmaría? Se apartó complaciendo a Darcy.
—Cuídate Blanqui. Te quiero en plena forma cuando nos volvamos a encontrar.
El regimiento siguió avanzando, abriéndose paso a través del campo hacia el pueblo y desde ahí a Ever After. Todo el lugar había sido evacuado previamente avisados por Raven. A Darcy le hubiera encantado saquearlo pero tenía que recordar que estaba bajo las órdenes de su hija y no podría hacerlo hasta que todo acabara.
Justo frente al puente del castillo, al igual que la última vez, el ejército de Milton Grimm los recibió con una gran armada de todo tipo, listos para poner en su lugar a los rebeldes. Los superaban por mucho; al menos doce a uno.
Al frente de su armada, el director (que se miraba ridículo con su gran barriga bajo su enorme armadura) miró desafiante a Darcy.
—Tu hija ha cometido la mayor de las imprudencias al traerte aquí, pero no importa. Tú y ella caerán por fin. Ella firmará y con el tiempo se unirá a ti en la Prisión del Espejo por atreverse a esta insolencia.
—Hasta donde tengo entendido ella no es malvada, la magia de la Prisión del Espejo no la afectará, Grimm. Y ella acabó con su página. No tienes poder sobre ella, por eso no puedes estar seguro del resultado de esta batalla como lo estuviste contra la mía. Simplemente te superamos porque si hay algo que jamás has sabido hacer es reaccionar cuando tú no tienes el control de la situación. Acéptalo, no sabes cómo terminará esto y por eso caerás, porque no tienes el control.
Grimm enrojeció.
—¡ATAQUEN! — Gritó furiosamente, haciendo que sus soldados se lanzaran contra los de Darcy.
El hechizo de las armaduras negras no la ayudaría por siempre y Darcy lo sabía, pero les daba tiempo. Ella desde una posición segura miraba la masa negra y plateada que la batalla formaba justo debajo de ella.
—Demonios Raven, ¿dónde están tú y tus amigos?
Rugidos de todo tipo de seres nocturnos clamaron por la atención de todos. Las otras fuerzas del ejército de Raven, habían llegado por fin. Con una furia nunca antes vista, se lanzaron sobre el ejército de Grimm que se defendía como podía. Todavía tenían ventaja numérica ya que el ejército de Raven se había reducido bastante cuando ella les dio la oportunidad de retirarse a quienes no querían nada que ver con todo aquello pero de todos modos los que se quedaron le servían por lealtad, no más por miedo.
Grimm iba a desenvainar su propia espada, cuando ésta se le escapó de las manos por una fuerza invisible.
—Dark Queen — gruñó él.
—¡Pues no! — Dijo una sonrisa apareciéndose de la nada y luego dándole paso a Kitty, quien le sacó la lengua y le dio una poderosa estocada con su propia espada, causando que ésta se rompiera.
—Apártate niña, él es mío — dijo Darcy avanzando amenazadoramente mientras sus ropas cambiaban por una armadura negra y púrpura, parecida a la de Raven pero se miraba más siniestra.
—Como usted diga, tengo cosas que hablar con Apple — se rio Kitty corriendo hacia el Palacio.
—¡Pues únete a la fila! — Dijo Raven saltando de Nuncamás.
Los Rebel uno a uno se unieron a su líder, quien acompañada de unos cuantos ghouls, penetró a Ever After High. Estaba lista para pelear por su destino, aunque ello significara enfrentar a la locura obsesiva de Apple.
Desde dentro de la escuela, Apple junto a sus amigos Royal se prepararon también para la batalla.
—Bien, aunque las dos tenemos un ejército ya sabía yo que esto sólo se podría arreglar entre nosotros, Royals contra Rebels, tal y como debe de ser. Prepárate Raven.
Los otros Royal asintieron en silencio y el selecto grupo corrió listo para pelear contra Raven y compañía. Los hermanos Charming, Hopper, Lizzie y Humpfrey. Todos con espadas en mano listos para luchar.
Kitty, Cerise, Maddie, Hunter y Raven arribaron por fin. Entonces Raven se colocó su careta morada sobre su yelmo negro.
—¿Y ustedes son la gran fuerza que Apple preparó para nosotros? — Dijo ella en tono de decepción. — Pensaba que ya había aprendido a no subestimarnos.
—¿Te parece que los subestimamos? — Dijo Daring. — Ustedes nos subestiman a nosotros.
Entonces sonrió, dipuesto a cegarlos a todos, pero los Rebel se prepararon y se dispersaron justo antes que la luz los inutilizara. Una vez más Cerise arremetió contra Daring, que venía todo aquel tiempo capacitándose luchando contra lobos en el bosque encantado y demás. Chocaron sus espadas.
Lizzie y Kitty se atacaron. Lizzie era una futura tirana y aprendió a no cometer el mismo error de su madre al depender de todos sus sirvientes para cortar cabezas; ella era una maestra con el hacha de guerra, y si no su otro recurso era su dedo afilado. Kitty sin embargo tenía la habilidad de evaporarse y eso era lo que utilizaba a su favor manteniéndose lejos del alcance de Lizzie bailándola y atacando de varios lados diferentes. Era increíble.
Hunter y Dexter se evaluaron el uno al otro antes de comenzar a luchar. A Hunter lo debilitaba el hecho que no quería lastimar de gravedad a nadie y a Dexter su miopía; la cual Hunter usó a su favor derribando sus anteojos de un manotazo antes de comenzar la batalla. Sin embargo como todo experto de la espada, Dexter no dependía sólo de la visión y podía hacerle frente a los ataques de Hunter. La batalla estaba bastante pareja entre ambos.
Hopper y Humpfrey atacaron a Raven y a Maddie, pero se suponía Raven tenía que buscar el Libro del Destino así que le encargó a Maddie la batalla, cosa que ella aceptó; sólo tuvo que quitarse de encima a Humpfrey usando la misma estrategia de Hunter de cegarlo y luego atacar por su lado. Todo estaba demasiado parejo para el gusto de nadie y si esto seguía así…
Desde su puesto escondido entre las escaleras Sparrow preparó sus flechas especiales las cuales hizo en compañía de Raven, cuando esquivó por los pelos un ataque de espada. Pasó su mano sobre el corte forzado que le hicieron y se enfrentó a su atacante.
—Douchess — dijo saltando hacia atrás para ganar distancia y preparar sus flechas.
—Hola viejo compañero. ¿Te parece si bailamos?
—Douchess tú me caes bien, no me hagas pelear contigo.
—Soy una Royal, el defender mi destino es lo que debo hacer.
Entones ella atacó a Hunter, que se vio en la necesidad de disparar una de sus flechas frente a ella. La flecha explotó creando una gran pantalla de humo que se supone ayudaría a los Rebel en la lucha, pero no podían depender de ello ahora. De todos modos Douchess se transformó en cisne y con el poder de sus alas disipó el humo creado por su rival y luego atacó a su rostro con su poderoso pico. Por quitársela de encima Sparrow perdió su arco y Douchess tomó forma humana tomándolo del cuello. Sonrió diabólicamente.
—Se acabó.
—Sí, defiendes la causa Royal pero tu final es el peor de todos — dijo Hunter. — Lo tendrás todo, pero luego lo perderás. Ese es tu cuento, y al igual que tu madre Odette te llenarás de rencor y prepararás a tu hija como una sociópata.
—¿Y qué? ¡Oye! ¿Me llamaste sociópata?
Sparrow sonrió.
—¿Quieres que lo repita?
Ella lo golpeó en donde más les duele a los hombres, pero él forzó una risa a pesar que por dentro quería gritar.
—Vamos Douchess, no tiene por qué ser así. Deja que Raven gane. Si lo hace, no tendrás que seguir el mismo camino. Podrás obtener lo que quieras y quedártelo.
Ella lo levantó del cuello de la camisa, a lo que él sonrió ampliamente. Entonces lo soltó.
—Más te vale que se cumpla lo que dices, porque si no; te juro que ni siquiera tu banda de rateros te salvará de mi ira.
—Si perdemos, te prometo que estaré a tu entera disposición — se rio Sparrow, que luego se levantó y tras tomar el arco que le ofrecía Douchess, soltó un par de flechas que impactaron contra la pared creando la pantalla de humo. Era un poco tarde ahora pero tenía que actuar. Entonces soltó una nueva flecha, esta vez escaleras arriba. Cuando ésta se clavó en el barandal, mágicamente una cuerda salió de ésta hasta donde estaba Sparrow. Él comenzó a escalar con gran agilidad para llegar más rápido; poco a poco los demás Rebel lograron por fin quitarse de encima los otros y subir por la misma cuerda. Estaban avanzando y aquello era bueno. Pero justo antes que se alejaran lo suficiente, Douchess les advirtió:
—¡Tengan cuidado! Blondie está atenta vigilando todos sus movimientos a través de las cámaras que conectó a su espejo vía EspejoNet. Ella y Apple saben todos sus movimientos, les sugiero que tengan mucho cuidado.
No había que decir más, Sparrow disparó más flechas de humo mientras que los demás se cubrieron con mantos negros para andar a hurtadillas mientras que el futuro Robin Hood disparaba contra todas las bombillas dejando la escuela en tinieblas.
…
Mientras tanto, Raven finalmente llegó a la oficina del director. Sin ninguna delicadeza, le dio un gran golpe de espada a la cerradura y entró. Todo lo que encontró fue un gran espejo negro justo frente a ella.
—¿Pero qué? — Murmuró.
Apple, que estaba detrás de la puerta, la cerró de golpe y chasqueó los dedos. Un poderoso túnel de viento atrapó a Raven, que fue atraída dentro del Espejo y sellada dentro.
—Bienvenida a la Prisión que fue de tu madre — se burló Apple. — ¡Mírate! Tan tierna con tu mirada de odio a través de ese espejo. Debes aprender a aceptar tu derrota Raven, como futura Reina Malvada será mejor que te acostumbres a ese lugar.
—Si me mantienes aquí no puedo ser la Reina Malvada — dijo Raven desafiante.
—¡Eres tan graciosa! — Dijo Apple. — Te dejaré salir, pero sólo cuando tus patéticas fuerzas sean vencidas y ya sin espíritu para seguir con tu revolución, firmes tu Página del Libro del Destino. Lo siento Raven, pero así son las cosas.
Entonces, como burla final, Apple le mostró el Libro y salió de la oficina. Raven gritó y golpeó el Espejo; no, tenía que haber una manera. Aquello no podía ser. Escuchó más escándalo llegando hacia ella y antes que pudiera reaccionar, la puerta de la oficina de Grimm se abrió de repente. El valiente grupo de Rebels entró y al igual que siempre, Sparrow lanzó dos flechas de humo y destruía las luces esperando aturdir el ojo vigilante de Blondie.
—¡Raven! — Gritó Maddie al ver a su amada atrapada y corrió hacia ella. —¡Raven! Mi dulce Raven, ¿quién te ha hecho esto?
—Apple — dijo ella tocando la superficie del Espejo con tristeza. — Ella tiene el Libro. Maddie, haz que lo destruya es la única oportunidad. Por favor…
Maddie tocó la superficie del espejo también para al menos imaginar que tocaba la mano de su novia. Casi, casi podía sentirla a través de la superficie fría y lisa. Pero… no, aquello no estaba frío. De hecho, lo que sentía era la mano de Raven.
Sin pensarlo dos veces tomó a Raven de la mano y comenzó a halarla hacia fuera. Justo a medio cuerpo de salir, Raven la soltó y se arrastró de regreso.
—¿Raven? — Preguntó Maddie.
—No tengo ni idea de por qué esta magia no me afecta como a mi madre; pero lo usaré a mi favor. Maddie, ¿tienes el espejo de donde saqué a mi madre?
Maddie pareció pensarlo un poco pero luego se quitó su sombrero y metió la mano para revisar si sí estaba o no. Movió la cabeza tristemente.
—Lo siento Raven, te fallé…
Raven asintió y estaba a punto de volver a tomar la mano de Maddie pero ella la detuvo y antes que Raven entendiera qué demonios, se metió dentro del sombrero mientras todos levantaban una ceja. Al final salieron todo tipo de cosas imaginables del sombrero mientras se escuchaban sonidos graciosos y demás. Entonces Maddie salió muy orgullosa con el gran espejo en brazos.
—¡Lo fui a buscar! ¿Crees que sea suficiente?
Raven asintió y desapareció entre las tinieblas de la Prisión y reapareció en el otro espejo.
—Bien, ya sé qué hacer — dijo ella. — Maddie, pon esto a la mano dentro de tu sombrero y vamos a mi antigua habitación. Si Apple cree que va a ganarnos está equivocada.
—Como digas — dijo Maddie guardando el gran espejo de vuelta al sombrero y junto con los demás corrió hacia el antiguo dormitorio de Raven. Al final todo se reducía a eso.
Blondie y Apple observaban indiferentes cómo el grupo de Rebels se abría camino a través de las plantas maléficas de Apple (quien estudió Economía Maléfica por un semestre y aprendió a cultivarlas y manipularlas con facilidad) para finalmente llegar al dormitorio de ella. Apple depositó el Libro en un rinconcito mientras que salía al encuentro de los Rebel.
—¡Ah! Hola de nuevo. Felicidades chicos, han logrado armarla en grande esta vez, pero eso no significa nada. Como ya habrán notado, su líder está encerrada en lo que algún día será su hogar. Yo gano y todos firmarán; tal y como debe de ser.
—Libérala Apple — dijo Maddie tornando sus ojos a naranja brillante y tomando su espada.
La aludida desenvainó su propia espada y enfrentó a Maddie.
—Tú me debes una grande Madeline Hatter. Pero de todos modos no puedes obligarme a sacarla de ahí; el negro corazón de Raven la ata a esa Prisión y sólo puede ser liberada por alguien de su propia sangre. Su madre sería una opción pero al igual que yo ella desea que firme el Libro, no hay forma de que saque a Raven. Yo gano querida, la causa de los Rebel ha acabado por fin.
Maddie vio de reojo el libro en la mesita de Apple, que notó su mirada y tomó el libro guardándoselo entre su vestido. Invitando a Maddie, con un gesto, comenzaron su batalla. Los demás Rebel iban a meterse pero Maddie no los dejó.
—Esta es mi batalla. Terminaré lo que inicié en la cafetería.
Comenzaron a chocar las espadas, Apple era una guerrera aceptable; luego que Raven iniciara todo aquel problema había aprendido a luchar ya que si su ami-enemiga se salió del guion bastante, no afectaría a nadie que ella misma lo hiciera un poco. Blondie no perdía detalle grabándolo todo.
Apple finalmente desató su furia y logró desarmar a Maddie para luego obligarla a caer al suelo y amenazarla con su gran espada justo al cuello.
—¿Alguna última tontería, Rebel? — Preguntó con desprecio.
Maddie se quitó el sombrero y metió su mano en él. Apple estaba lista para contrarrestar lo que sacara de ahí; pero no sacó algo sino a alguien. Raven salió del sombrero de Maddie y con su espada, cortó por la mitad la de Apple y esta vez fue ella la que terminó derribada.
—¿Pero cómo? — Dijo Apple. — Se supone que te encerré, se supone que…
—Tú misma lo dijiste, lo que se supone me ataría a esa Prisión sería mi maldad. Pero no soy malvada, así que bastó conque alguien me echara una mano.
Apple retrocedió mientras que Raven la tomaba por la blusa.
—Déjate de tonterías Apple. El poder de Milton Grimm sobre mí ha acabado por fin, no puedes evitar que haga mi propio destino.
Apple lloró.
—Tú no entiendes nada, ¿verdad? ¡Mi destino lo es todo para mí!
—Tu locura de ahora lo demuestra Apple — dijo Raven con seriedad. — Pero no puedes hacerme tomar un destino que no quiero sólo porque tú tomes el tuyo. Ya te lo dije, tú y Daring están felices con su destino. Tómenlo y déjenme tranquila; puedes tener tu final de Felices para Siempre sin necesidad de pasarla mal. Un final feliz gratis, tómalo y déjame tranquila.
—¡No hay tal cosa como un final feliz gratis! — Lloriqueó Apple. — ¡Daring! Todos parecerán que están felices pero él en realidad quiere a Lizzie. Cree que no lo sé, pero gracias a tu rebeldía todos pensaron que podían cambiar las cosas. Aun aquellos que tenían la felicidad eterna asegurada renunciaron a ella. Él y Lizzie… se hacen llamar Royals pero en realidad actúan como Rebels. Blondie, ella es sólo una campesina pero se hace llamar Royal. No, soy la única Royal pura de aquí. Incluso Dexter que te quería a ti, ¡GRACIAS A TI NADIE QUIERE SUS DESTINOS! ¡POR ESO DEBES FIRMAR, PARA QUE LOS ACEPTEN Y TODO VUELVA A SER COMO ANTES!
Raven la soltó y sorprendida. Apple tenía en sus ojos un reflejo de locura y que estaba verdaderamente afectada por todo. Por su parte Blondie soltó su espejo completamente indignada. ¿Apple jamás la consideró una Royal? Incluso la llamó campesina; bueno, sí lo era pero siempre apoyó a Apple hasta el final. ¿Cómo se atrevía a hacerla de menos?
—Apple, si es cierto lo que dices entonces acepta las señales y crea tú también un nuevo destino para ti. Es la única forma de terminar con esto. Eres una Princesa, cuando tu madre muerta tú tendrás su título; es algo bastante simple.
—¡NO QUIERO TU FINAL FELIZ A MEDIAS! QUIERO QUE ME ENVENENES Y PODER CASARME CON DARING…
—¿Tanto te gusta Daring? — Preguntó Maddie. — Entonces entiendes por qué luchamos, por nuestro final feliz al lado de quien amamos. Apple, no somos diferentes; sólo que tenemos que esforzarnos más para conseguir lo que queremos.
—¡¿A QUIÉN LE GUSTA DARING?! — Gritó Apple por completo enloquecida. — No me interesa él porque sea guapo; es porque es quien está destinado a mí. Todo lo que quiero es mi destino, ¿qué no lo ves?
Blondie apartó a Raven de un empujó y fue ella la que golpeó a Apple.
—Pensándolo bien, ¿sabes por qué te interesa tanto tu destino? Porque era una niña a la que siempre le han dado todo, por eso no sabes qué hacer para conseguir todo por ti misma. Yo sí, seré una campesina pero me he esforzado por ser una gran reportera, ¿por qué? Porque mi destino es invadir la privacidad de otros. Me gusta eso, tener que aprender una lección de vida a través de una tontería de ese tipo. Eres Royal porque te conviene, yo soy Royal porque es lo que quiero y me he esforzado por conseguirlo.
Entonces le quitó el Libro del Destino y se lo dio a Raven.
—Toma, es lo que querías, ¿no?
—Blondie, ¿por qué? — Preguntó Raven.
La chica miró con desprecio a su ex amiga.
—Porque no tiene derecho a hacerme de menos sólo porque mi madre sea la reina de una comunidad en vez de un gran país. "Blondie es una campesina" pues sí, pero no te metas con mi familia. Si alguien merece el título de Royal soy yo; porque lucho por lo que quiero, no espero que me lo den.
Apple no podía creerlo, pero no podía moverse, pues sus enemigos Rebel la rodeaban y tenía claro que si hacía un movimiento, la detendrían. Afuera la lucha seguía escuchándose y no sabían quién iba ganando; pero tenían que terminar con todo aquello lo más rápido posible.
Raven tomó su espada y con un hechizo rápido, la prendió en llamas púrpura. Se la ofreció a Blondie.
—Blondie, lo siento si tengo que pedirte esto pero hermano del señor Grimm fue claro: sólo alguien que abrace su destino tiene el poder para destruir el libro. Si Apple en verdad te ha colmado la paciencia como al resto… ¿por favor?
No había que repetirlo. Blondie tomó la espada y atravesó el Libro del Destino. Las llamas rugieron furiosas mientras consumían el libro con un gran poder.
—¡BLONDIE NO! — Gritó Apple. — Gracias a ti, nuestros destinos..
—El tuyo querrás decir — dijo Blondie. Ella apreciaba en verdad la amistad de Apple pero al ver que ella la hacía de menos, se enfureció en verdad. Era algo que no le iba a perdonar. — Yo trabajo para obtener mi destino, no necesito que un libro me asegure nada, me basto yo sola. Las ventajas de ser "sólo una campesina"
Apple gritó y lloró con horror. Todo estaba perdido.
…
Milton Grimm cayó ante su temible oponente, quien con los ojos brillando de gozo posó su espada sobre su garganta.
—¿Hay algo que quieras decir antes que acabe contigo, Grimm? — Dijo Darcy con odio.
—No te atreverás a matarme — dijo Grimm temblando.
—No, mi hija me hizo jurarlo. Pero… puedo asegurarme de muchas cosas, como que nunca vuelvas a caminar por ejemplo; o lo que quiera. Pobre Milton Grimm. ¿Sabes que es lo mejor de toda esta estupidez? Que de haber dejado a mi hija tranquila con su elección, no te verías en esta situación. Tendrías sólo unos cuantos estudiantes problemáticos en lugar de una revolución completa. ¡Felicidades! Metiste la pata en grande, ¡jajajajajajajajajajajajajajajajaja!
Levantó su espada lista para dar el golpe final, uno que dejaría marcado a Grimm para siempre. Pero entonces soltó su arma. Grimm la miró sin entender. El brillo en los ojos de Darcy desapareció, su expresión se suavizó bastante, podría decirse que su sonrisa se hizo menos tensa, hasta se le miraba en verdad feliz.
—¿Qué te ocurre? — Dijo Grimm asustado.
Ella se limpió las lágrimas que comenzaban a salir y sonrió con alegría.
—¡Mi antiguo yo! ¡He vuelto! ¡HE VUELTO!
Asustados por el grito de su Reina, todos los seres oscuros pararon en aquel instante. Seres oscuros y seres al servicio del director. Un temblor sacudió toda la escuela haciendo gritar a Grimm. Podía sentirlo, la Biblioteca de los Cuentos Perdidos había sido derribada, pero eso significaba que Raven lo había logrado.
—¡NOOOOO! — Gritó comprendiendo lo que ocurría.
Las puertas de Ever After High se abrieron, dándole paso a Giles Grimm. El anciano se peinó su larga barba y tras dar una bocanada de aire fresco, la primera en cientos de años que estuvo encerrado miró con severidad a Milton.
—Se acabó Milton. Has sido derrotado.
Milton Grimm entró en pánico. Gritó y quiso huir, pero sus propios nervios lo traicionaron y cayó de boca. Sus tropas dejaron de luchar, no entendían qué ocurría con el Supremo Gobernante del Mundo Mágico. ¿Perdió la razón? Entonces el anciano que salió de la nada agitó sus brazos y con su potente voz anunció:
—¡Amigos, amigos míos! Habitantes del Mundo Mágico; he venido a anunciarles algo grande, grande en verdad: el Libro del Destino, aquel que rige sus vidas… HA SIDO DESTRUIDO POR FIN.
Se hicieron oír murmullos de confusión. Igual que en el inolvidable Día del Legado, la mitad estaba asustada; la otra mitad feliz. ¿Entonces ya no había nada que atara sus voluntades y vidas? ¿Acaso estaban libres?
—El día de hoy, el poder que mi hermano tenía sobre ustedes ha cesado por fin. Nadie es nadie para imponerse sobre todos los demás, pero yo les sugeriría vuelvan a sus casas y vivan su vida. Esta batalla ya ha terminado y no hay nada más que hacer aquí.
Darcy Queen asintió y también habló:
—¡Ya lo han escuchado seres de las tinieblas! Esta tontería se acabó. Ahora que nadie está atado por nada, pueden regresar a sus vidas cuando quieran.
—¿Entonces no tendremos que servirla? — Preguntó Morrible.
—Si quieren sí, si no, no. Todos estos años mi verdadero yo ha estado atado por culpa del Libro del Destino. Ahora que el libro no existe más, no tengo por qué seguir siendo la Reina Malvada. De hecho, pienso retirarme con mi marido y vivir mi vida. Raven se ha ganado mi respeto, ha logrado lo que yo jamás pude.
Milton Grimm quería levantarse, seguir peleando y demostrar que nada había cambiado, que él era el indiscutible regente del Mundo Mágico, pero una flecha que cayó frente a él explotó mágicamente transformándose en fuertes cuerdas que lo inmovilizaron por completo. Todos miraron hacia Ever After High, donde el grupo de Rebels emergía triunfante del Palacio y Sparrow aun sostenía el arco de flechas especiales que le hizo Raven.
—Y con esto, estás vencido Grimm — dijo Sparrow guardando su carcaj de flechas especiales. — No importa qué hagas, nuestros destinos ya no están escritos en piedra.
—Bueno, lo están — razonó Blondie. — Siempre y cuando pongamos de nuestra parte para lograrlos, ¿verdad Apple?
La chica iba en hombros de los hermanos Charming. Luego de ver lo que ocurrió con el libro gritó como una loca y comenzó a atacar a todos, amigos y aliados, con su espada. Se vieron en la necesidad de noquearla para que se calmara.
—Así que así están las cosas ahora — dijo Lizzie. —Odio admitirlo pero me siento digamos que alivida de verdad. — Se abrazó a Daring. — ¿Tú no? Ahora no hay nada que ocultar.
—Tal y como siempre ha debido ser — dijo Kitty. Seguía molesta con su amiga pero bueno, por lo menos le alegraba que al final se hubiera unido a la causa.
Daring tuvo que admitir que también era un alivio, después de todo era cierto lo que Apple dijo; lo que hizo Raven realmente había cambiado las cosas para siempre, era sólo que nadie se atrevía a decir nada al respecto.
Grimm bajó la cabeza. Estaba derrotado y al igual que Apple, sin nada seguro a qué aferrarse no sabía cómo reaccionar. Le habían ganado y lo que aseguraba su poder y ataba a todos los habitantes del mundo a su voluntad no era más que un triste recuerdo.
Raven salió de último. Estaba cansada pero feliz. Entonces su madre se acercó a ella y antes que la chica pudiera reaccionar, la abrazó con amor.
—Mi niña, lo has logrado. Lo has logrado, nos has salvado a todos. No puedo estar más orgullosa.
—¿Mamá? ¿Te encuentras bien? — Dijo Raven algo nerviosa.
—Mejor que nunca mi amor. Recuperé mi antiguo yo. Simplemente estoy contenta, muy contenta. De todo lo que hubieras podido hacer por mí, este fue el mejor regalo. Estoy feliz de ser tu madre, supiste luchar por lo que querías, por lo que no querías. Hiciste lo que yo no pude en el pasado y
Raven no pudo sino devolverle el abrazo a su madre ante la enternecida mirada de todos los presentes.
—Te amo Raven.
—Y yo a ti, mamá.
Se quedaron así por un tiempo, cuando Maddie haló a Raven de forma entre cómica y algo violenta.
—¡Maddie! — Protestó Raven entre risas.
—Lo siento mucho pero sólo pensaba, ¿no es tradición terminar una saga de acción con un beso de la chica a su caballero? Ya sabes, es el Mundo Mágico y si es verdad que ya no estamos atadas a un destino, me gustaría un final de cuento. ¿Te parece?
—No tienes que pedirlo — dijo Raven besando a Maddie con pasión.
Por aquel momento no importaba nada más que ellas y su brillante futuro juntas. No les importaron los comentarios, risitas o toses incómodas a su alrededor. Era un final de cuento; su final de cuento.
Damas y caballeros y vivieron felices para siempre, o bueno, quién sabe. Me concentré en la batalla y con eso me conformo; pues los que me conocen saben que lo que más me cuesta al hacer una historia es el cierre. Sé en qué terminará todo, sé quién gana y quién pierde al final y todo; pero a la hora de hacer el cierre nunca acabo del todo satisfecho.
En fin, espero les haya gustado. Como dije antes esta es mi concepción personal de lo que es Ever After High; basándome sólo en la caricatura y el primer libro, tengo que leer los otros por cierto.
En fin, Chao; nos leemos!
