Capitulo 2: Deseo

Evadir las cosas era imposible, cada día, cada semana era lo mismo…

Verdad, alucinación, verdad, alucinación o lo que sea que fuera lo que tenía que ocurrir.

No después de 2 semanas, fue cuando me di cuenta de que estaba empeorando… y yo, a veces no era lo que yo creía ser, o lo que yo quería ser, o lo que tendría que ser…

Flashback

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El invierno aun no había acabado, y la neblina junto con los copos descendientes no se habían desvanecido, las nubes que grises se mantenían aun dejaban debajo de mi la oscuridad que tanto me agradaba, pero que al mismo tiempo ignoraba.

La misma rutina de siempre, las misma platicas de siempre, las misma alucinaciones de siempre, las mismas vergüenzas de siempre… era un ciclo del cual ya me estaba hartando, y lastimando.

-¡te dije que taco bell no abría a estas horas!...- las estúpidas platicas de mis tontos amigos eran como siempre fatigadoras para Clyde; pero parecía nunca cansarse de eso. Caminamos por toda la acera correspondiente, odiábamos el autobús escolar.

Mantuve siempre mi distancia con Tweek, aunque sabía que tarde o temprano del día, tendría que encontrarme con los felinos orbes que siempre me dominaban. Del otro lado de la acera se encontraba el mencionado rubio de orbes, ahora, de un tranquilizante lila, tan nítido y claro a lo que la oscuridad parecía envidiar, ¿Por qué el olor de café podía llegar hasta mí siempre? Aunque a tantas personas de distancia estemos separados, era inevitable que el aroma a café tan embriagador me mantuviera con los pies en el cielo, aunque no lo deseara, y que realmente lo hacía, podía estar fuera en otra alucinación permitida, no podía bajar de ese pedazo de paraíso que como cloroformo lentamente me introducía mas profundamente en ese aroma que…

-¡VIEJO!- Clyde grito, regresándome a la clara realidad de ese espantoso pueblo.

A pocos pies de mi el autobús que con el propósito de chocar aceleraba, y las manos que jalaron de mi brazo hacia la acera de nuevo, en un segundo se fueron.

Con las pupilas dilatadas, gire la mirada hacia la cabeza rubia de cabellos electrizantes, que se escondía en mi brazo, temblado, acercándose a mí con violencia y timidez al mismo tiempo

-Twe…ek- pronuncie, de vuelta una vez más

-¡J-JESUCRISTO! ¡C-C-C-CRAIG D-DEBES TENER MAS, GHA, CUIDADO!- grito desoladamente con pequeñas lagrimas acumuladas en sus claros orbes, que ahora el agua que rodeaba esos globos oculares tan colosales se iluminaron y cristalizaron, siendo admirados por la tenue luz de los escasos rayos que las nubes dejaban escapar.

-¿Craig, vas a avanzar o no?- dijo algo molesto Kevin que se había adelantado a cruzar la calle. Levante el dedo medio y avance… aun con Tweek aferrado firmemente a mi brazo.

-ah… te decía que si quieres terminar con ella…- y siguieron como si nada, delante de nosotros esos tres, alce mi mirada al frente, y puse mis manos en los bolsillos, intentando ignorar la tan brillante presencia de Tweek justo a lado mío.

Los ligeros temblores y tics en su ojo derecho habían disminuido, sus ojos, anque cristalinos, libres de lagrimas desbordantes, brillaban con aun más intensidad, ante cualquier mínima luz que se presentaba

No quería… moverme.

Las distantes voces alrededor con sutileza fueron desapareciendo

Ah… sabía perfectamente que lo deseaba

Las luces y la oscuridad se mesclaron creando una gama de contrastantes colores, llegando, a un oscuro carmesí que con recelo nos cubría

-kon~…- cerré los ojos, sabía que al mirar podría ver esos felinos ojos violeta que inmovilizarían todo mi cuerpo y harían estremecerme ante el

La herida comenzaba a rehacerse… y jamás estuve más agradecido… no quería, pero lo deseaba, cada minuto del día deseaba que ese momento pasara, aunque en mi se debatiera la credulidad o la razón de lo que en verdad debería desear

Abrí los ojos… no me sorprendía realmente el haber llegado en ni siquiera un segundo a la escuela, aunque cubierta de un carmesí oscuro, las estrechas y altas paredes, después de tanto me había dado cuenta de que tan viejo se veía absolutamente todo, las rotas ventanas, puertas, el rechinante piso ¿de madera? Tal vez.

¿En verdad…

-kon~!- el ronroneo de su voz se hizo aún más lasciva, cuando me di cuenta que no tenía más que un aprenda puesta.

Respire agitadamente al sentir la herida punzante crecer más, el ardor en toda mi piel empezó a quemarme, la carne que se separaba de mis músculos creo en mi un suspiro pesado, y una sonrisa más ancha en su rostro

-kon~… recuerda…- sus manos ya no estaban aferradas a mi brazo, si no frente a mí, tocando mi pecho y pegando con sutileza su rostro, mirando hacia arriba, con esos felinos ojos

Era detestablemente hermoso…

lo detestas?

Sentí los pequeños y afilados dientes clavarse en la piel de mi pecho, un agudo dolor junto con el placer de sentir su lengua lamer cada gota de sangre que brotaba

El dolor había parado por completo

Mire de reojo la herida que repulsivamente siempre se creaba, y que en su lugar, el mismo círculo perfecto, de color grisáceo se había colocado; los felinos ojos violeta me miraron con tranquilidad y melancolía mientras apegaba sus piernas entre la mía.

El sedoso tacto de la tela con mi piel provocaban un calor en mi estómago. Mi mano se movió sin autorización, acercándose con dificultad a su rostro, deslizando con la punta de los dedos desde la barbilla hasta abarcar enteramente su mejilla, y acariciarla con sutileza con el dedo pulgar

Sentí una ligera curva formarse en mi rostro.

El tiempo se hizo eterno, mientras que todo a nuestro alrededor parecía corromperse con las llamas del inframundo, el cual con furia no podía acercarse

-ku…- pronuncio con las mejillas sonrosadas… su rostro siempre lascivo fue seducido por un sentimiento más puro y admirable, la felicidad tan serena que mostraba era tan apacible… tan apacible que sin saberlo dolía… las orejas que curiosamente se movían hacia abajo.

La mano que se mantenía a mi costado descendió hasta su espalda, flexionándose justo hasta llegar a su cintura, tomándola con cuidado, cada acción que sin mi consentimiento traviesas se realizaban

Mi rostro fue bajando hacia el de el con lentitud, acercándome con deseo desesperado de poder admirar esos orbes violeta con mas exactitud

-Kurai…- pronuncio, haciendo esa ilusión desaparecer y dispersarse…

-Kurai…- pronuncie con inmensa familiaridad…

Mirando perdidamente el techo, con ambas manos en mi nuca, y la sabana cubriendo la mitad de mi cuerpo, el frio de la ventana acariciaba mi piel, acariciaba el lugar donde esa herida siempre renacía

La oscuridad de la habitación, que era tan solo iluminada por la pobre luz de la luna, como casi siempre, mostraba ante todo un aire tan pesado

-no puedes escapar- pronuncio una voz armoniosa, que provoco en mi la reacción de levantarme; mire relativamente hacia el rincón más alejado

-¿Qué carajo haces en mi habitación, Pip? Sal- dije algo molesto con la voz aún más ronca por el reposo. Solo me miro en su lugar, la mitad de su ser era iluminado por la tenue luz blanca, mientras que la otra era cubierta por completa oscuridad, mientras que sus ojos, azules como el cielo de primavera, se mantenían brillantes ante todo

-deja de intentarlo… no sirve de nada…- aun con ese rostro inmóvil, las palabras que con tanta amabilidad eran dichas parecieron tener ningún significado

-¿no te he dicho que salgas de una vez? ¿o es que quieres una paliza?- dije sin ninguna clase de sentimiento

-puedes golpearme todo lo que quieras, pero aun así la ignorancia hacia tu destino permanecerá en ti- ¿en verdad ese era Pip? Sus ojos que siempre ilustraban el cielo, parecían convertirse en un temerario azul metálico

-¿pueden tú y Damien dejar de decir estupideces siempre?- pedí, mas como una orden

-si quieres cambiarlo, primero tienes que conocerlo- como en una ilusión, toda la habitación cayo, pen un segundo, ya nos encontrábamos en la escuela, en la vieja y carmesí escuela

La herida parecía no renacer

El alrededor de Pip pareció resplandecer en oro, y sus ojos anteriormente brillaron con aun más fuerza

-¿Qué cara…- cubrí mis ojos al ver ese oro resplandecer aún más, hasta que de golpe fue opacado por una oscuridad aún más pesada que la de toda la vieja escuela

Parecía en si la imagen de un ángel y un demonio

-admite tu destino, o cámbialo- dijo con simpleza Damien, con los mismo y aun más secos ojos rojizos

La cálida aura oro de Pip se acercó a mí, con los pasos poderosos de Pip

Era demasiado irreal esa imagen de Pip

-no cometas la misma tragedia, por favor…- se arrodillo para estar a mi altura, pues la impresión me había hecho caer

Lo mire incrédulo

-Kurai, ya no perteneces a este cuerpo- dijo preocupado, con la misma voz sumisa

El aire parecía no querer entrar a mi cuerpo, y ambos cuerpo opuestos se alejaron de mí, las siluetas negras fueron opacadas con la luz y oscuridad de ambas, dejándome ver la toga y la túnica en sus cuerpos, las pesadas y estorbosas ropas divinas y malditas, cegándome hasta cerrar con fuerza mis ojos

Cuando los abrí de nuevo

No solo soy yo… en este cuerpo…

La habitación en completo orden y en la misma posición

¿La misma luna impostora…

Pude divisar en el reflejo del espejo…

pudiera ser que se encuentra alegre?

El dorado que mis ojos reflejaban en mi sonriente y perverso rostro.

Creo que es un poco claro lo que pase, o tal vez no bueno ese fue el capitulo atrasado (tonta melo) espero lo hayan disfrutado al menos un poco XD y pues una pequeña nota n.n

Aunque Kurai no sea un nombre, (realmente es un sustantivo pero pues bueeeno, ficción es ficción) si intentan pronunciar el nombre de Craig en japonés sonara un poco parecido

Ooootra nota

Lo de la segunda luna, pues lei que lo que tweek es en los momentos de alucinación de Craig, pueden convertirse en lunas también, sea o no correcto el dato me gusto XD

Reviews, comentarios, criticas lo que quieran

Aquí escribió melo

Coyote Smith. MUCHISIMAS GRACIAS POR LOS REVIEWS! n.n