Observé la silueta de Shane desvanecerse por la puerta y me quedé unos segundos más sentada en el escenario… Volví a repetir la acción de aquel momento en el campamento. Me toqué los labios con dos dedos recordando aquel pico y cerré los ojos, aunque no tardé en volver a abrirlos, una voz que me resultaba familiar me sacó de mis sueños haciendo que pegase un bote en el escenario. Salté de este para caer en el suelo y sonreí de medio lado, Harry estaba mirándome apoyado en la puerta.
"No sé lo que habrá pasado en esta sala hace unos segundos, pero parecías concentrada." Afirmó. Me acerqué colocándome bien la bandolera sobre el hombro y le empujé para que saliera. "Anda vamos." Comenté echándole de aquella sala y soltando una pequeña risita porque casi se cae.
Anduve junto a él por el pasillo de la PAA (Que por cierto era precioso, porque estaba lleno de color y de posters creativos.) hasta que una pregunta se formuló en mi cabeza. Aproveché que lo tuve al lado para lanzármela y hacérsela directamente, pero sin mirarle directamente. "Oye Harry, ¿Cómo supiste que eras… diferente?" Pregunté con algo de nerviosismo.
Él giró la cabeza y me miró. "Fue algo supongo que premeditado, quiero decir, yo ya sabía que algo no iba bien, cuando se supone que todos mis compañeros y amigos tenían novia o algo parecido a mi no me iban esas cosas. Yo preferí seguir en mi mundo. Hasta que apareció él." Señaló a alguien, pero no sabía quién era. Ahora la que le miró fui yo. "Se llama Austin. Él puso mi mundo patas arriba. Sentí todo lo que se supone que era el amor con una mujer con él. Salimos y no funcionó, pero desde entonces sé que no me gustan las chicas, quiero decir, puedo tener amigas, pero nada más que eso. De todas maneras sigue siendo un gran amigo." Le saludó con la mano y nos sonrió a ambos. Es bastante mono…
"¿Y esa pregunta? ¿Te estás informando para el trabajo o…?" Arqueé ambas cejas y volví a mirar al frente. "Sí, el trabajo…" Él pudo notar que no lo dije muy convencida pero aún así lo dejó pasar. Sabía que me iba a hacer una buena amiga de Harry. "¿Irás a la fiesta de Shane esta noche?" Pregunté interesada. Así al menos si se iba de madre o si Karma me abandonaba por Liam podía tenerle a él, que seguro que me hacía mucho más caso que mi mejor amiga…
"¡Claro! Shane Harvey hace las mejores fiestas de todo Austin. Te recomiendo que lleves bañador, es un consejo." Me guiñó el ojo y lo volví a mirar extrañada pero no quise preguntar nada más, la verdad, me daba un poco de miedo. Ambos fuimos a la cafetería para coger algo de almuerzo y al rato después de devorar un croissant como si fuera la única cosa que comíamos en semanas volvimos a clases donde conocí a un par de personas más, también becados de la fundación Harvey. David, el novio de Harry y una chica muy maja llamada Zoe que parecía tímida por lo que no me dijo demasiado, supuse que sería porque me acababa de conocer.
Clase de Ciencia, Tecnología y Sociedad. El profesor era el típico intento de profesor enrollado que cuenta anécdotas para hacer las clases más amenas. Me pareció un buen tipo pero ese pensamiento se fue de mi en cuanto dijo "Examen sorpresa." ¿EN SERIO EL PRIMER DÍA EXAMEN SORPRESA? Inhumano. Además de una asignatura que no habíamos cursado en nuestra vida. Él aseguró un "Oh, no os preocupéis, será fácil." ¿FÁCIL? Las preguntas tenían que estar en otro idioma.
Tras entregar cuándo quise salir para liberarme de ese tipo y dirigirme a mi encuentro con Karma el profesor me llamó. "Señorita… Raudenfeld. Acérquese un momento, por favor." Maldije en ese momento en 20 idiomas diferentes que dijese mi nombre y giré mis pasos para volver a dirigirme al profesor, cabizbaja, pensé que había puesto alguna gilipollez. "Me gusta su opinión sobre la sociedad y la influencia de la sociedad. Buen trabajo. Puede irse." Cerré los ojos un momento incrédula. ¿Una redacción que apenas tenía sentido felicitada por un profesor de la PAA? Eso sí que no tenía sentido.
Salí de clase con un ritmo rápido de paseo y me dirigí a la escalera de incendios del primer piso, donde había quedado con Karma gracias a un mensaje de Whatsapp que me mandó cuando estaba disfrutando como nunca del croissant de la cafetería. Al ver que no estaba por allí me giré y noté unas manos taparme los ojos. Fruncí el ceño. "Karma, no tiene gracia." Dije aparentemente enfadada. Noté como sus labios besaban mi mejilla y me dejaba libre. Me giré y sonreí tontamente.
"Si la tiene. Mira tu cara." Me puse bizca por un instante y negué con la cabeza. Al final acabé riéndole la tontería. Me acerco y me siento en un escalón de la escalera, ella justo en el de delante. La rodeo con mis piernas y paso mis brazos por su cuello. "¿Qué tal tu primer día?" Pregunto dulcemente.
"Bien. Mejor que bien… ¡Este sitio es genial! ¿Sabes el chico que ha entrado antes que tú en clase? ¿Liam? ¿El guapísimo? Me han dicho que está soltero, y que lo pasó mal con su antigua novia… Y yo podría…" En un momento dejé de escucharla para ver simplemente como se movían sus labios. Liam. Muy bien, ¿Quién es? Me da igual, ¿De dónde viene? Me da igual. Odiaba cuando Karma se obsesionaba con un chico, y más si ese chico está en el mismo instituto. Con Carter del instituto McKinley me daba igual, porque al menos no lo veía todo el día, pero seguro que la mitad de las palabras que pronuncie a partir de ahora llevarán un Liam de por medio… Liam Liam Liam… "Amy, ¿Me estás escuchando?"
Sacudí la cabeza cuando me sorprendió con aquella pregunta y asentí con la cabeza. "Esta noche cuando vayamos a la fiesta te presentaré a unos cuantos amigos de la fundación Harvey, seguro que te llevas bien con ellos." Ella me miró pillina, como si estuviese adivinando algo. "Te he visto con el Irlandés en la cafetería. Te gusta… ¿Eh?" Me dijo ella como si fuese la adivina más grande del mundo.
Solté un gran bufido y la miré a los ojos con una sonrisa irónica. "Karma. Es gay." Su sonrisa se tornó y se volvió inocente como para pedirme disculpas… "No lo sabía." Estuve a punto de aplaudirla con las dos manos, pero no lo iba a hacer. Karma no dejaba de ser mi mejor amiga y vacilarla no arreglaba mucho las cosas.
"Entonces… ¿Quedamos en tu casa para ir a la fiesta de Shane a las…?" Pronuncio cambiando de tema ya que seguir dándole bombo al tema de Harry no merecía la pena.
"Espera… ¿Vas a venir al final? ¿En serio? No sabes cuánto te quiero Amy." Y de pronto me encontraba rodeada por sus brazos casi sin respiración por ese efusivo abrazo. Suelto una pequeña carcajada y niego con la cabeza. Con Karma no había remedio. Aún así sus palabras me dieron para pensar… Si ella me quería no podía saber cuánto la quería yo. Sacudo la cabeza y miro el paisaje de Austin que nos ofrecían aquellas vistas. "Sí, bueno, tengo unos amigos que van a ir por si… bueno acabas con Liam." Carraspeo la garganta. Solo de pronunciar su nombre se me ponía una mala leche encima que… "A las 20 en mi casa, allí nos vestimos y nos arreglamos para ir a las 21:30 ¿Vamos en el coche de tu padre?" Asiento con la cabeza ya que pensaba llevarlo igual y sonrío de medio lado, aunque realmente no quisiera sonreír. "Va a ser la mejor noche de nuestras vidas, lo presiento Amy…"
Sí… Seguro que esa noche sería especial, pero para Karma, no para mí. Yo no tenía los ánimos suficientes como para nada. Solo de pensar que Karma podía acabar con Liam… ¿No me podía haber enamorado de cualquier otra persona que no fuese mi mejor amiga?
