It's the fear,
The fear of the dark
It's growing inside of me
They won, they will come to life
Have to save,
Save my beloved,
There is no escaping
Because my fate is horror and doom

"It's the Fear" – Within Temptation

Desafiando al Destino

Capitulo 5

Harry y Hermione iban caminando por Callejón Diagon con unos cuantos Aurores siguiéndoles. Mirando a la multitud mientras caminaban, Harry busco la mano de Hermione tomándola entre la suya, y entrelazando sus dedos con los de ella la acercó hacia el sin quitar la vista de la multitud.

Hermione sintió su piel arder por el contacto de sus manos entrelazadas y dándose cuenta de lo pequeña y pálida que se veía en comparación con la de él.

Sonriendo levemente, recordó la conversación que habían tenido esa mañana.

*****Flash Back*****

-Hermione, cuando digo que no es no. Y lo digo en serio-

-¿Entonces qué vamos a comer?- demando mientras que con un rápido movimiento de la varita los gabinetes se abrieron de golpe dejando ver que estaban vacios. –No tienes de nada aquí, y no solo hablo de la cocina-

-Como sea no tenemos porque salir de aquí- le argumentó sin siquiera levantar la mirada de los papeles hacia ella, -mandare a alguien que…-

-¡Ese no es el punto!- le interrumpió Hermione poniéndose frente a él. Viendo como Harry no la miraba aun, se subió encima de su escritorio y le rebató los papeles de las manos. –Es sábado, además, no puedes dejarme encerrada para siempre-

-Lo sé- la observó.

Tomándola de la muñeca la haló hacia él y sus caras quedaron a centímetros de distancia. Hermione lo miraba con sus ojos marrones bien abiertos, y Harry sin dejar de mirarla le quito los papeles con su otra mano, pero no la soltó por un segundo.

-Es un riesgo innecesario- le dijo firmemente.

Hermione lo considero por un momento antes de mover su mano y posarla encima de la de él en donde la estaba agarrando. Harry se tenso antes su tacto mirándola escandalizado mientras ella se reía y sonreía dulcemente.

-¿Por favor?- pregunto, sin quitarle la vista de encima y dándose cuenta como sus hermosos ojos verdes miraban fijamente sus labios mientras hablaba…

*****Fin Flash Back*****

Perdida en sus pensamientos, Hermione se cruzo con una mago chocando de golpe. El hombre venia caminando en dirección contraria y no la había visto. Chocaron de golpe y la mano de Hermione se salió de la de Harry mientras retrocedía por el impacto.

Harry se giró rápidamente cuando sintió la mano de Hermione irse y la escuchó quejarse detrás de él. Tomándola del brazo, la empujo detrás de él. Sacó su varita y le apunto al hombre quien lo miraba asustado y sorprendido tratando de disculparse.

-¡Baja la varita Harry!- le ordenó, -honestamente, solo chocamos- insistió al ver que no bajaba la varita.

Hermione miró a su alrededor. Los aurores habían empezado a rodearlos.

-¡Estoy bien Harry, ya basta!- le dijo agarrándole el brazo, -la gente esta mirando-

Harry pareció dudar por un momento mientras miraba al hombre a los ojos. En un segundo bajo la varita y dándole una señal con la cabeza, los aurores se dispersaron nuevamente. Harry tomó su mano nuevamente y siguieron caminando.

-Un poco nervioso, ¿no?- le dijo al cabo de un minuto.

-Nunca se sabe lo que puede pasar- le dijo seriamente mirándola a los ojos.

-Harry estamos en público, rodeados de gente. ¿Qué persona seria lo suficientemente estúpida para intentar algo ahora?-

Harry simplemente la ignore, mirando la multitud mientras caminaba a Sortilegios Weasley para visitar a Fred y a George. Iba a ser su última parada del día y Harry estaba más que listo para salir de Callejón Diagon lo antes posible.

Estaban a punto de acercarse y entrar cuando una familia de magos los pararon en medio de la calle con dos hijas adolescentes quienes miraban a Harry descaradamente.

-¡Harry Potter! ¡Miren chicas, es Harry Potter!- exclamó la madre apuntándolo mientras empujaba a sus hijas delante de él.

La gente alrededor se iba acercando al escuchar las exclamaciones de la mujer. Harry le había dicho que ocasionalmente esto pasaba, pero ella jamás lo había experimentado hasta ahora.

-¡Mucho gusto señor!- exclamo el padre extendiéndole la mano.

Harry gruño por lo bajo mientras las muchachas se reían tontamente mientras lo miraban. La mayoría de la gente estaba alrededor de ellos formando un tumulto. Harry sonrió levemente mientras le daba las manos mientras que con la otra trataba de mantener a Hermione muy cerca de él.

"Genial"

Sin importar cuantas veces le había pasado, era algo que nunca se había acostumbrado y mucho menos disfrutado. No le gustaba la atención y siempre se sorprendía al ver como su popularidad no bajaba con los años.

La gente estaba un poco fuera de control mientras más se acercaban y Harry mantenía su mano firme en la de Hermione mientras mantenía la vista en la multitud.

Poniéndose de puntillas, Hermione le susurró al oído, -Creo que están enamoradas-

Harry sintió su cálido aliento contra su piel y los pelos de la nuca se le erizaron. Giro la cabeza para mirar la risa que salían de sus hermosos ojos marrones.

-¿Tú crees?- dijo mientras su mirada se perdía en sus labios.

Ella rio asintiendo y Harry la miro a los ojos. Siguió su mirada hasta mirar a las dos muchachas quienes parecían que iban a babear.

Harry trataba de dispersar a la multitud y Hermione apoyo su mejilla en su espalda un ya cansada por todo el asunto. Miro hacia el lado y ahí estaba la tienda Sortilegios Weasley.

Pensando que la gente no se iba por el momento decidió que tenía que alejarse de la multitud y tomó el brazo de Harry para llamar su atención.

-Voy a seguir caminando- le dijo. –Solo es una cuadra abajo- agregó al ver la intensa mirada del ojiverde en su rostro.

Harry solo apretó más su mano y negó con la cabeza.

-No, Hermione…- pero ya ella se había soltado de su agarre.

-Espera…-

Al alejarse varias personas tomaron el lugar de Hermione y se acercaron a Harry bloqueándole el espacio para salir detrás de ella. Había desaparecido así de repente y no había manera de salir de esa multitud que se acercaban a él y le daban la mano sin él pedírsela.

-¡Hermione!- llamo furioso ignorando los saludos y tratando de seguirla.

Harry estaba furioso por lo cabeza dura que Hermione podía ser. Su malhumor llego al limite cuando la gente no cooperaba y devolvía todo lo bueno que sentía hacia ella recientemente.

Estaba al sacar su varita cuando escuchó un ruidoso crack y unos cuantos magos encapuchados aparecieron tirando maldiciones y poniendo a la multitud en pánico.

-¡Demonios, HERMIONE!-

~..~..~..~..~..~

Hermione escuchó a Harry gritar y se giro a su espalda.

"Honestamente, es un…"

No pudo terminar lo que iba a decir porque alguien le golpeo la cabeza haciéndola caer de rodillas al piso. Su corazón se aceleró al escuchar los ruidos y gritos en la calle. Levantando la vista solo se pudo fijar en una capa negra pasarle por el lado antes de que la agarraran y la levantaran bruscamente del piso.

El miedo la invadió tratando de reconocer el rostro del desconocido.

-¡Aléjate de mi!- gritó tratando de zafarse de su doloroso agarre, mientras la arrastraba por la calle -¡HARRY!-

Había humo en todas partes y la gente corría en todas direcciones.

-¡No se mueva!-

Buscando la voz desesperadamente, Hermione vio que no era Harry sino un Auror apuntando su varita al misterioso hombre.

Quitándola del medio bruscamente, el desconocido apunto una maldición contra el Auror.

Hermione se retorcía ante el fuerte agarre del hombre mientras este trataba de mantenerla en su lugar al mismo tiempo que peleaba con el Auror.

En su intento se salió de su agarre y cayó al piso nuevamente desgarrando su túnica mientras la pisaba.

~..~..~..~..~..~

Harry empujaba contra la multitud, buscando frenéticamente una melena de rizos marrones entre la multitud.

"¿Dónde está?"

-¡Hermione!-

Grito su nombre mientras empujaba la gente que se cruzaba en su camino. Uno de los magos encapuchados trato de tirarle una maldición pero Harry fue más rápido haciéndola rebotar y amarrando al sujeto en el piso rápidamente.

-¡HERMIONE!- llamo desesperado corriendo por donde ella había desaparecido.

~..~..~..~..~..~

Fred escuchaba la conmoción fuera de la tienda. George se acerco y ambos sacaron sus varitas acercándose más a la puerta., cuando de repente se abrió bruscamente dejando entrar a una persona.

-¡Hey! Que ha… Harry?! Que…-

-¿Han visto a Hermione?- demando rápidamente mirando a su alrededor.

-¿Hermione?- preguntó George.

-¿!Esta Hermione aquí!?- ya estaba histérico.

-No, por que…-

Harry no espero la respuesta y salió disparado de la tienda. Los gemelos se quedaron mirando la puerta para luego seguir a Harry con la varita en la mano.

Se pararon inmediatamente encontrando a Harry parado en la acera mirando a su alrededor mientras se concentraba.

Su cuerpo estaba rígido, sus ojos cerrados y su varita parecía temblar con su pulso mientras la apretaba con todas sus fuerzas.

Fred y George se miraron mientras Harry respiraba profundo, como si tratara de olerla, y su cuerpo temblaba ligeramente.

Luego de un segundo sus ojos se abrieron, dejando ver sus ojos oscuros e intensos sin un rastro del verde esmeralda que siempre está presente en ellos.

-Por aquí- dijo firmemente echándose a correr con los gemelos justo detrás de él.

~..~..~..~..~..~

Desorientada por el humo y el caos, Hermione corrió a ciegas tratando de buscar su varita entre su túnica desgarrada y buscando la cara de Harry desesperadamente. El pánico la invadió cuando se dio cuenta del hoyo que tenía su túnica justo en el bolsillo de la varita.

Bajando el paso, las lágrimas empezaron a salir cuando se dio cuenta de que su varita se había caído mientras caía. Instintivamente miro hacia atrás y se topo con el desconocido empujándose entre la gente para atraparla. Su estomago dio un vuelco violento al sentir sus ojos ponerse sobre ella.

Cuando el hombre alzó su varita, Hermione brincó a su derecha. La maldición le paso por el lado y escuchó alguien gritar detrás de ella al recibirla. Sin mirar hacia atrás ni un Segundo, Hermione siguió corriendo buscando alguien conocido. No había nadie por supuesto, y una ola de rabia la invadió al saber que cuando de verdad los necesitaba, los Aurores no estaban.

"¡Malditos Aurores!"

Sintió las ganas de ponerse a llorar ahí mismo pero inmediatamente se detuvo al ver una figura encapuchada en la dirección en que ella corría. Sin pensarlo dos veces se metió al callejón a su izquierda. Cada vez era más estrecho y no tenia salida alguna. Los edificios le daban un toque oscuro y mientras más corría mas oscuro se volvía. Su miedo se intensificó mientras daba los últimos pasos al final del callejón.

Al sentir los pasos del desconocido, Hermione se puso detrás de un barril de basura cuando una maldición fue arrojada en su dirección, fallando por un centímetro.

No había salida, no había hacia donde correr, no había escapatoria. Era el final y el miedo crecía sin control dentro de ella al pensar en lo que le esperaba.

Su cuerpo temblaba incontrolablemente y por primera vez en su vida supo lo que era sentir miedo de verdad. Su mente llamaba a Harry desesperadamente y gritó su nombre fuertemente cuando el desconocido se le acerco detrás del basurero.

-Hola preciosa- dijo con satisfacción y una sonrisa triunfante en su rostro, -no creo que lo logre, ¿verdad?-

Mirándolo, Hermione cerró las manos en puños y presiono su pulgar encima del puño tal y como Ron le había enseñado. Si iba a ser secuestrada, no sería sin una pelea primero.

Riéndose, el hombre se agacho para agarrarla pero su cuerpo cayó al piso cuando ella lo golpeo en la quijada con su puño.

-¡Perra!- gruño y con sus manos la golpeo en la cara.

El golpe la noqueó contra el basurero fuertemente. Su cabeza dio vueltas y su visión se puso borrosa por un segundo. Sintió su mejilla arder mas cuando la agarró halándola por el cabello.

Hermione gritó y forcejeaba con él, sus manos contra las suyas en donde la estaba halando. Cerrando los ojos, enterró sus uñas en sus manos tratando de zafarse de su agarre.

Sus ojos se abrieron de golpe al escuchar una voz gritar un hechizo. El agarre del desconocido se flojo y salió disparado de su lado. Se alejo rápidamente chocando su espalda con el basurero mientras escuchaba pasos correr por el callejón y de repente Harry estaba ahí, frente a ella, diciendo su nombre y ayudándola a parase.

Sin darle tiempo se colgó de su cuello y empezó a sollozar.

Harry la atrajo hacia él respirando tranquilamente al saber que estaba bien. Estaba agarrando su mano para salir de allí cuando los gemelos y un grupo de aurores se aparecieron delante de ellos.

-Están detrás de nosotros- dijo George.

-Sáquenla de aquí- ordenó Harry entregándole a Hermione al Auror mas cerca, pero ella no se soltó. Una mano sobre la de él y la otra sobre su brazo. Harry la miró mientras ella negaba con la cabeza y sus ojos reflejaban miedo.

-Me quedo contigo- dijo moviéndose hacia él.

-Hermione no es momento de discutir- dijo Fred sobre su hombre pero ella no le hizo caso.

Una maldición voló en su dirección y Harry la empujo contra el basurero mientras los demás formaban una pared de defensa.

-Tom- llamo Harry mientras acercaba el cuerpo de Hermione al suyo bloqueándola mientras su cabeza se acercaba a la de ella.

-Tom te va a llevar a mi departamento,- dijo mientras el Auror se acercaba, -estarás a salvo allá-

-Me quiero quedar contigo- dijo firmemente si dejar de mover la cabeza.

-Hermione, tienes que irte,- le dijo acariciando su mejilla, -estaré allí en unos minutos, ¿está bien? Estarás bien. Lo prometo-

-Sin argumentos Hermione. El sabe lo que es mejor- dijo George.

Otra maldición chocó contra la pared cerca de ellos y Harry la empujo a los brazos de Tom antes de que protestara. Sacó una moneda de su bolsillo y se la tiró a Tom mientras miraba los furiosos y asustados ojos de Hermione. Solo dijo su nombre y desaparecieron por el traslador hacia la seguridad.

Cuando se fueron, Harry entrecerró los ojos y salió de atrás del basurero. El miedo en sus ojos llenaba sus sentidos. Ligándose con su furia, sus pupilas se dilataron en un instante, borrando nuevamente el verde de ellos por un segundo antes de volver a la normalidad.

~..~..~..~..~..~

Había pasado casi una hora hasta que Hermione salió de su habitación, y a decir verdad, ella no quería enfrentarlo pero no estaba en su naturaleza esconderse.

Harry estaba sentado en el sofá con la mirada perdida y una cerveza de mantequilla olvidada en su mano.

Hermione combatió la urgencia de devolverse hacia su habitación, pero camino pasándole por el lado y se sentó en el otro extremo del sofá.

Harry salió de sus pensamientos cuando ella paso frente a él y se movió mirándola.

-Hey- dijo mientras Hermione subía sus piernas en el sofá y abrazándolas contra su pecho, mirándolo por primera vez.

Tomó todo su autocontrol para mantener su vista en la de ella, determinado para no ver sus labios.

-Harry,- empezó a decir. Había estado practicando que decirle en su habitación, pero estar frente a él hizo que todos sus pensamientos volaran hacia afuera. –Yo… yo no sé qué decir… yo…-

"Bueno, esto está yendo bien" pensó mientras deseaba en su interior haberse quedado en su habitación.

-No te preocupes sobre eso,- le dijo Harry meneando la cabeza. –Estabas asustada. Solo estabas… creo que es mejor si lo olvidamos. No importa-

"Si claro" respondió su mente mientras movió sus labios, "como si lo pudieras olvidar"

Claro que no podía olvidar eses beso. Lo que sea que su cuerpo sintiera, su mente le recordaba constantemente que esto era su trabajo. El estaba aquí para protegerla, no para seducirla. Estar atraído a ella era una cosa, pero actuar en base a eso era algo completamente diferente; algo que no haría, especialmente considerando quien era.

Hermione lo estudió por un segundo antes de asentir y relajarse un poco, sintiendo que olvidarse de lo que paso no era una opción para ella.

-Así que… ¿fue Malfoy?-

Harry tomo un sorbo de su cerveza de mantequilla y la puso sobre la mesa antes de mirarla a los ojos.

-No estaba ahí, pero fue él. Estaba probándonos; quería ver cuántos aurores estaban contigo. No creo que querían atraparte, no está listo para ti aun-

-¿Cómo lo sabes?-

Harry se paso una mano por su cabello antes de tocarse la nuca. –Bueno, es complicado. Los ingredientes que necesita, algunos son muy raros. Solo los puede conseguir en algunas ocasiones y en algunos sitios. Las cosas que tiene que hacer para preparar la poción y para el ritual, toman tiempo-

Hermione asintió, pero eso no la hizo sentir nada mejor.

-Siento haberme alejado de ti… todo esto fue mi culpa-

Harry negó con la cabeza. –No lo hicieron porque te alejaste, estaban esperando como quiera. Solo… me asustaste-

-Yo también,- agrego en voz baja y Harry sintió la urgencia de confortarla; hacerla sentir segura, pero no estaba seguro si podía hacerlo sin tenerla entre sus brazos. Sabía que era una mala idea, así que solo la observo y sus ojos se encontraron.

Hermione fue la primera en moverse.

Mirando hacia un lado, se masajeo la sien y poso su vista en su cerveza de mantequilla sobre la mesa. Acercándose, la cogió y tomó un sorbo antes de recostarse de nuevo en el sofá. Estrechándose, se encontró con la intensa mirada de Harry otra vez, notando una mirada que no podía leer en su rostro.

-¿Qué?-

Harry enarco una ceja y la miro a la vez que miraba la botella.

-Eso… no es tuyo,- dijo.

Escuchando el asombro en su voz, sonrió.

-Oh, ¿no me lo diste acaso?- preguntó dulcemente.

-No, no creo que lo haya hecho,- dijo mirando su cuello mientras ella bebía terminándose la botella.

-Bueno, estaba muy rica,- dijo mirándolo pararse del sofá.

-Me alegro que la hayas disfrutado- dijo secamente y ella le sonrió.

Tomo la botella de sus manos mientras pasaba frente a ella y paso su otra mano sobre su cabellera, caminando a la cocina. Volvió luego de un segundo con dos nuevas botellas. Le paso una mientras se sentaba a su lado con la suya.

Se sentaron juntos en silencio por unos minutos; Harry mirando la pared otra vez pensando en todo lo que paso en el callejón. Hermione miraba la chimenea hasta que decidió hablar.

-¿Podre ir a trabajar mañana?-

-Creo que sí,- dijo luego de un segundo. –Dudo que intenten algo nuevamente tan rápido, pero ese es el único sitio al que iremos por un tiempo. Lo arreglaré todo así podremos aparecernos inmediatamente a una habitación vacía y luego aquí-

-Ok- asintió y se giro para mirarlo, -pero tengo que ir al banquete este fin de semana-

Harry frunció el ceño y le dio un sorbo a su bebida.

-No lo sé. Sería mucho trabajo asegurar un sitio como ese. Después de lo que paso hoy, seria mejor si…-

-Voy a ir Harry,- le interrumpió en un tono que lo hizo mirarla. –Ayude a planearlo, tengo que estar presente. Solo tienes que buscar la manera que funcione-

Harry la observe por un minuto, fijándose en su fuerte mirada marrón.

-Está bien,- dijo derrotado pasándose la mano por su cabello, -pero no andes por ahí sola… y si digo que nos vamos, nos vamos; sin argumentos-

-Absolutamente- asintió Hermione, estrechando sus piernas y poniéndolas encima de las de él.

Se sentaron en un silencio confortable por un rato hasta que ella hablo nuevamente.

-Así que, ¿cómo va a funcionar con mi cita?-

Harry pareció salir de un trance y su cabeza giro automáticamente hacia Hermione con los ojos bien abiertos.

-¿Cual cita?

-Mi cita para el banquete, Nate me va a llevar-

Harry parpadeo.

"¿Ella tiene una cita? ¿Quién es ese tal Nate?"

Su mente pareció rechazar la idea; una extraña presión comenzaba a crecer en su pecho.

-No-

-¿No?- pregunto sorprendida.

-Vas a ir conmigo. No me haré responsable de él también y no vamos a ir los tres juntos-

-¿Y que pretendes que le diga?-

-No me importa,- dijo encogiéndose de hombros. –Dile que soy un amigo de la familia o algo. Dile que soy Harry Potter y me dio la gana de ir. ¿Qué va a hacer? Y no trates de discutirme… una cita lo hace mas pesado, va a ser difícil mantenerte cerca sin hacer un circo de todo esto-

Hermione frunció los ojos, pero los de Harry estaban fijos y su mandíbula apretada. Luego de un largo minuto, bufó y se cruzó de brazos sacándole una sonrisa a Harry.

-¿Qué?- demandó molesta.

Su sonrisa se expandió.

-Nada. Solo se siente bien ganar un argumento así de rápido- dijo y Hermione le pateo la pierna y sus labios temblaron.

-¿Como conseguiste una cita?- pregunto sin poder aguantarse más, -siempre estoy cerca-

Hermione levanto los labios sarcásticamente, -Algunas personas más me preguntaron. Creo que solamente no te diste cuenta-

-Pero… siempre estuve ahí,- dijo cruzándose de brazos.

"Que guardaespaldas soy"

No podía creer que hubiese dejado que pasara algo así. Perdía el control cada vez que un hombre le hablaba en el trabajo, aunque ignoraba fuertemente la razón de ello.

La miro rápidamente al escuchar su risa.

-¿Qué?-

-Recibo cartas Harry,- dijo con una gran sonrisa. –Después que los aurores revisan el correo por supuesto-

Eso lo hizo sentirse un poco mejor por un momento hasta que sintió su humor desplomarse.

"¿A quién le escribe? ¿Quien le escribía?"

Ella podía estar hablando con cualquiera, podía tener una relación que ni quiera el sabia. Trato de no pensar sobre el tema y le surgió ir a ver a Ron por red floo. Quería saber si algún idiota entrometido estaba tratando de seducirla con cartas de amor…

Hermione miro todas las emociones que surgían de la cara de Harry, frunció el ceño y se mordió su labio tratando de esconder una sonrisa. Parecían celos. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo, pero lo evadió, sin estar completamente segura si estaba en lo correcto.

Cuando fueron a acostarse más tarde, Harry estaba hecho un desastre interior. Se sentó con las piernas cruzadas en el suelo mientras se centraba, controlando sus emociones antes de ir a dormir. Aun estando en la cama, continuo mirando el techo.

Ella era demasiado popular por su propia seguridad. No quería que aceptara citas de otros y de verdad quería volver a besarla pero eso, desafortunadamente, no era una opción.

Finalmente se durmió, tratando de averiguar cómo iba a sobrevivir las siguientes dos semanas sin hacer el completo idiota de sí mismo.