El viaje.
Disclaimer: Ni Star Trek ni "El Principito" son de mi propiead.
Aclaración: Hago una pequeña aclaración para un review que me ha llegado: Jim sería el Principito y Spock el Aviaor, que es el narrador de la historia. La Rosa, que apareció en el fic "el principito" sería Winona. Si hay más dudas puedo hacer una lista de los personajes del fic con sus respectivos roles del libro.
El vanidoso.
(XI)
El segundo planeta estaba habitado por un vanidoso:
Si a Jim le hubo parecido extraño el capitán Khan—aunque Spock apoyaba la teoría de que, en cierta forma, tuviese razón—este nuevo hombre le pareció muy raro. Había llegado hasta una casa muy lujosa y pija, con un jardín sumamente bonito que parecía sacado de un cuento de hadas. Por lo que, sin dudarlo más de dos segundos, Jim decidió colarse.
Seguramente encontraría algo bonito para Spock, había pensado. Spock le había dicho que por muy bonito que fuera algo no podías quedártelo si ya pertenecía a alguien. Y Spock entendía de esa tema.
En cualquier caso Jim entró en el jardín de hadas. Allí encontró a Kodos, como más tarde—para su desagracia— descubriría que se llamaba.
—¡Ah! ¡Ah! ¡He aquí la visita de un admirador! —Exclamó desde lejos Kodos no bien vio a Jim.
Pues, para los vanidosos, los otros hombres son admiradores.
—Hola. —Saludó Jim, mirando la insignia que llevaba en el pecho con el ceño fruncido. —Eso es muy raro.
Kodos sonrió.
—Es para que la gente sepa que soy. —Respondió hinchando el pecho. —Es para que la gente me aclame como futuro gobernador de una colonia.
Jim no sabía que la Flota fuera a poner otra colonia, pero le resultaba más interesante eso de aclamar.
—¿Ah, sí? —Preguntó Jim, mirándole con más curiosidad. —¿Y cómo tienes que aclamar?
Kodos sonrió nuevamente.
—Golpea tus manos, una contra la otra. —Aconsejó.
El principito golpeó sus manos, una contra otra. El vanidoso saludó modestamente, levantando el sombrero.
Jim rió cuando Kodos hizo una reverencia en respuesta de sus aplausos. Aquello era divertido, se dijo. A Spock—cuando se lo contó—no le hizo gracia. ¿Por qué se debe aplaudir a alguien que no ha hecho nada en absoluto? ¿No es contra producente?
Jim miró a Spock con una sonrisa suave y le dijo: "Pero Spock, querido Spock, ¿no es realmente triste solo felicitar a quien consideramos eficiente?". Spock había mirado a Jim pensativo. Vulcano y la Tierra podían llegar a ser muy diferentes, realmente diferentes.
Jim prosiguió su relato, contándole a Spock y Amanda lo divertido que resultaba aplaudir—incluso había intentado que Spock aplaudiese, pero para los Vulcanos las manos son diferentes—. Así pues Jim aplaudió otra vez.
Después de cinco minutos de ejercicio el pricipito se cansó de la monotonía del juego:
—Y ¿ya está? —Preguntó con el ceño fruncido. —¿No pasa nada más?
Pero el vanidoso no le oyó. Los vanidosos no oyen sino las alabanzas.
Finalmente, hastiado por Kodos—quien creía que cuanto hacía estaba bien—Jim decidió marcharse nuevamente. Ni siquiera se despidió de aquel hombre, simplemente salió por el mismo sitio por el que se había colado y no volvió a mirar atrás ni una sola vez.
Ojalá, se diría dos años después de aquel encuentro, ojalá le hubiese perdido la placa. Así no hubiera tenido que pasar por todo aquello; pero eso era otra historia, una historia de dos años después.
Las personas mayores son decididamente muy extrañas, se dijo simplemente a sí mismo durante el viaje.
Continuará...
¿Sabéis quien es Kodos? Sino lo sabéis os lo contaré en el siguiente capítulo. Sé que he sido un poco cruel al sacarlo en la historia y que le he colocado el papel de vanidoso queriendo y que, además, tampoco me he interesado mucho en Kodos, pero me cae tan mal que no he podido evitarlo. Espero que aún así este capítulo haya quedado más o menos decente.
Como siempre se admiten dudas, quejas, sugerencias, correcciones...
