El viaje.
Disclaimer: Ni Star Trek ni "El principito" son de mi propiedad.
El bebedor.
(XII)
El planeta siguiente estaba habitado por un bebedor. Esta visita fue muy breve, pero sumió al principito en una gran melancolía.
Decir que Jim se sorprendió cuando, al doblar una esquina, se encontró a su tío Frank es decir poco. Spock tuvo que reprimir la inquietud que le asaltó cuando Jim le contó eso—sabía que una vez, mientras su tío estaba borracho, le había golpeado—.
Spock odiaba a Frank más de lo que era vulcanamente posible y por ello, en una ocasión, había estado a punto de esconder a Jim en su cuarto del hotel donde se hospedaban y fingir demencia. Pero los vulcanos nunca miente y había sido realmente sencillo para su madre saber donde estaba Jim.
Pero el caso es que Jim se había encontrado con su tío borracho, el mismo que le había golpeado, el mismo que le había dejado solo para irse a beber, el mismo hombre que le ignoraba… Jim se había enfrentado solo a una enorme sombra y Spock no había estado allí para él.
—No pongas esa expresión, Spock. —Le había dicho Jim con una sonrisa dulce como los rayos del sol tras el invierno. —Tenía la estrella que me diste, ¿recuerdas? Estaba a salvo, totalmente a salvo.
Spock asintió aun no muy seguro, apretándole la mano a Jim un poco más sin ser consciente de ello. Pero no le importó, no si era algo relacionado con Jim.
Y el pequeño humano retomó su relato, mientras Spock se repetía una y otra vez que debía cuidar a su estrella particular.
Frank estaba borracho otra vez, había dicho Jim, bebiendo algo de color ámbar que olía dulzón—tal vez por eso podía beber tantas cantidades de alcohol—. Dudó durante una larga fracción de segundos si debía pasar por ahí o, por el contrario, rodear el lugar para esquivarle y no verle.
Sin embargo ya vislumbraba la estación. Parecía un faro en mitad de la tormenta, un faro que le guiaría hasta Spock.
Y aunque tenía miedo de su tío siguió adelante, tomando una gran bocanada de aire mientras se encaminaba al hombre que más miedo le daba en toda la tierra. Pero era necesario, se repitió, tenía que afrontar sus temores.
Cuando su tío le gritó a una farola le quedó claro que podía pasar perfectamente y sin problemas. Así que con un gran suspiro de alivio caminó por la calle, posando su mirada azul en su tío sentado en el suelo.
—¿Qué haces ahí?
Preguntó al bebedor, a quien encontró instalado ante una colección de botellas vacías y una colección de botellas llenas.
Frank alzó la vista, con los ojos turbios a causa del alcohol.
—Bebo…—Respondió con aura lúgubre.
Jim le miró por un largo rato, pensado, decidiéndose a preguntarle lo que siempre había querido preguntarle, lo que Sam jamás se había atrevido a preguntar por miedo a la reacción de Frank.
—¿Por qué bebes? —Preguntó Jim.
Frank resopló.
—Para olvidar. —Masculló con aire melancólico.
—¿Para olvidar qué? —Inquirió Jim, comenzando a compadecer al tío al que tanto había aborrecido desde niño.
¿La pena que acosaba a su madre también le acosaba a él?
¿Su estrella, su pequeña, fuerte, lumínica y hermosa estrella podría comerse también las sombras que amenazaban a Frank?
—Para olvidar que tengo vergüenza. —Confesó Frank con la cabeza gacha y la voz ronca.
Pero Jim quería saber más. ¿Tan vergonzoso era sentir vergüenza?
—¿Vergüenza de qué? —Indagó una vez más, tratando de socorrer a su tío.
Pues el instinto de ayudar estaba adherido a su piel como una segunda capa.
—¡Vergüenza de beber! —Terminó de confesar el tío Frank, con los ojos no solo turbios a causa del alcohol.
Jim abrió la boca del asombro, viendo como su tío se sumía definitivamente en el silencio, cobijado por sus botellas de alcohol.
Y el principito se alejó, perplejo.
Spock tampoco pudo entender al tío Frank cuando Jim le contó la historia. Solo pudo aventurar que, tal vez, beber era una manera de enajenarse mentalmente y no afrontar los males de la vida. Lo que no dijo fue que pensaba que se merecía aquello por haberle levantado la mano a Jim.
Las personas mayores son decididamente muy pero muy extrañas, se decía a sí mismo durante el viaje.
Continuará...
Con gran alegría quiero decir que pronto Jim entrará en la nave que le llevará a Vulcano con la ayuda de un personaje especial. Además Sarek ya esta a punto de volver a su casa, por lo que habrá una escena de la familia de Spock con su nuero, vosotros decidís cuando aparece ese capítulo especial, si tras este o cuando lo tenía planeado—que sería después del capítulo de mañana—.
Como siempre se admiten dudas, quejas, sugerencias, correcciones...
