Estoy infinitamente agradecida con las personas que comentan este fic XD

Me alegra leer sus comentarios y saber que la historia es de su agrado, y pido diculpas por tenerlas en espera.

Soy lenta... pero segura

Disfruten su lectura tranquilamente XD


Capítulo 5. Ofensas, disculpas y una tentadora invitación.

-"No te acerques Tatsumi-san"- esas habían sido las palabras que dejaron completamente congelado a Souichi, el tono de voz que Takeshi usó y la forma en que lo miro lo dejo sin palabras, sin embrago la imagen frente a sus ojos le causó un dolor punzante en su corazón ese rubio apretaba posesivamente entre sus brazos a Morinaga y no solo eso, una de sus manos acariciaba su cabello.

-Morinaga… -

-¡QUE MIERDA ESTAS HACIENDO!- Solo esa frase pudo salir de sus labios, con un toque de irritación y desesperación en su voz, mientras su cuerpo se quedó estático en la entrada de la casa de su tía -"¡NO LO TOQUES!"- gritaba internamente sintiéndose impotente y molesto -"SUELTALO YA, MALDITO ESTUPIDO"- su subconsciente solía ser más sincero y honesto expresando las emociones que fluían en él en ese momento, su cuerpo reaccionó ante aquella situación también, comenzando a temblar en ira extrema que hasta los huesos de sus manos dolerían más tarde de tanta presión que sus puños ejercían -¡MORINAGAAAAA!- y grito con toda su fuerza.

Morinaga empujo rápidamente al joven Takeshi, quien miro como Tatsumi hecho una fiera se lanzaba a golpearlo, estaba muy enojado podía verlo en esos ojos que lo miraban como si quisiera comérselo vivo; Morinaga lo sujeto rápidamente quedando de frente a él, pues a pesar de siempre ser golpeado por él tantas veces, tenía la fuerza necesaria para detenerlo de igual manera.

-Sempai… tranquilízate…. por favor- suplicaba sujetando sus brazos como podía.

-¡SUELTAME! VOY A PARTIRLE LA CARA, ¡SUELTAME MORINAGA!- gritaba colérico el chico de anteojos quien estaba rojo de coraje.

-No puedes golpear a la gente así como así, por favor tranquilízate Sempai- trataba de razonar con él sin mucho éxito, pues Souichi lo fulminaba con su mirada, mientras trataba de zafarse de su agarre.

-¡SUELTAME!, O VOY A GOLPEARTE A TI TAMBIEN IDIOTA- le grito fuertemente, provocando que Takeshi interviniera en ese momento.

-¡TATSUMI-SAN!- le grito el chico rubio de hermosos ojos cafés claros, deteniendo los movimientos de esos dos chicos que forcejeaban delante de él.

-¡Takeshi-san!… - exclamó Morinaga viendo como aquellos ojos se afilaban lanzándole una mirada a su Sempai, rápidamente giro su rostro y vio que Souichi lo veía de igual forma -¡Sempai! … -.

-Tatsumi-san me disculpo por haber gritado aquellas… - el joven empezaba a hablar seriamente cuando Souichi le interrumpió gritando -¡COMO DEMONIOS TE ATREVES DE DECIR ESO!, YO NO SOY UN HOMO… ESO ES TAN DESAGRADABLE- termino la frase respirando agitadamente.

Morinaga al escuchar esas palabras tan cerca del él, agacho su mirada desviando la vista a otro lado -"Así que es tan desagradable para ti… claro tu odias a la gente como yo"- pensaba Morinaga tristemente.

-Desagradable dices, vaya jamás pensé que teniendo a una persona gay a tu lado por tantos años, fueras un maldito homofóbico Tatsumi-san- le reprocho directamente.

-¡QUE DIJISTE!- se erizo como un gato rabioso.

-Lo que oíste, conoces a Morinaga desde hace ya muchos años, y eres su mejor amigo, la señorita Tatsumi me lo dijo, y aun así, te atreves a hablar de esa manera, eres muy cruel sabes-

-… …- Souichi se quedó callado, pues cuando se enoja el suele hablar de más, antes de pensar si son crueles ó no sus palabras.

-Tatsumi-san sabes para mí sería un honor que me llamarán "Novio de Morinaga"- susurró, audiblemente para él.

-¿Eh?- expreso asombrado.

-Morinaga-san es un chico con un carácter muy amable… es muy agradable ver su sonrisa… es inteligente y muy atractivo… por supuesto que cualquiera que mirará esos maravillosos ojos quedaría encantado con él- confesaba abiertamente Takeshi con un brillo en los ojos y un muy notable sonrojo en sus mejillas.

-… ...- Se volvió a quedar en silencio, aquel chico le expresaba esas palabras sin ninguna vergüenza en su voz -"Este sinvergüenza idiota, como se atreve a decir eso, esas son estupideces"- pensaba Souichi, sin embargo aquel brillo que observaba en los ojos de aquel joven, por alguna razón le recordaban a "alguien" -"Morinaga"- pensó, si, ese chico se parecía a Morinaga en esa forma de actuar, tan directo expresando abiertamente los sentimientos que tenía, pero con el carácter lo suficientemente fuerte para mantenerse calmado y sereno, aun cuando su sonrojo delataba lo contrario -"Que demonios"- y cayó en la cuenta -"Espera… esas palabras… significan que…- y volteo a su lado, en donde el chico de cabello azulado con su mano apretaba fuertemente su camisa y vio su rostro, Morinaga tenía los ojos abiertos de par en par -"Esas palabras… no pueden ser"- Souichi se repetía en su cabeza -"Takeshi tu estas… "- y regreso su mirada al rubio frente de él.

Vio al chico cuyos ojos ya no mostraban aquel enojo en ellos, ni siquiera lo miraban a él, sus ojos estaban completamente fijos en Morinaga -"A ESTE IDIOTA… LE GUSTA MORINAGA"- grito mentalmente, su conclusión acertada.

El chico de los ojos verdes había escuchado aquellas palabras, sin embargo no venían de la persona que él deseaba sin embargo lo hizo voltear a ver a ese chico cuyo sorprendente valor le hizo expresar sus sentimientos nuevamente -¡Takeshi-san!- susurró.

Souichi no podía expresar el mar de emociones que sentía en ese momento, para él era muy difícil, jamás podría expresarse ante nadie sin salir discutiendo, parecía sin embargo que la ira era el único sentimiento que expresaba mejor, aunque se sentía muy incómodo ahora ese chico había declarado abiertamente que estaba interesado en Morinaga y su exkouhai lo había escuchado, tristeza y enojo esas dos emociones se concentraron y su cuerpo comenzó a temblar explotaría en cualquier momento, Morinaga se dio cuenta de ello y rápidamente le expresó al joven Takeshi.

-Takeshi-san creo que es mejor que te vayas, este no es el momento para discutir ese tema, por favor vete- expresó Morinaga amablemente.

-Pero Morinaga yo no quiero dejarte así- este joven tenía la misma obstinación que él.

-Takeshi-san por favor yo….- no pudo terminar de hablar, pues el reloj que marcaba la cuenta regresiva en la paciencia de Souichi llego a cero.

-¡LARGATEEEEE DE UNA MALDITA VEZ!- expresó lleno de ira soltándose del agarre de Morinaga y lanzándose directo al joven quien esquivo su golpe con agilidad -"Es igual a Isogai"- pensó al detenerse y voltearse para volver a lanzarle otro puñetazo a Takeshi quien no se quedaría con los brazos cruzados, si Souichi quería pelea, pelea tendría, sin embargo Morinaga se asustó al ver al joven rubio levantar el puño también, no quería verlos pelarse y volvió a detener a su Sempai tomándolo por sorpresa por detrás.

-¡SUELTAME MORNAGA, SUELTAME!- gritaba furioso.

-NO SEMPAI- le contestaba al chico quien se retorcía por zafarse -Por favor Takeshi-san vete a casa… después hablaremos de esto…. por favor ya no quiero más problemas- le decía con una cara de preocupación en su rostro.

El joven Takeshi miraba sorprendido a Morinaga, esa acción solo había sido para que el no tocara a Souichi -"Ya veo no quieres que lastime a la persona que amas"- cerro sus ojos y soltó un suspiro fuertemente.

-¡SUELTAME IDOTA!, ¡QUITAME LAS MANOS DE ENCIMA!-

-YA TE DIJE QUE NO PUEDES GOLPEAR A LA GENTE ASI COMO ASI-

-LO ESTAS DEFENDIENDO IDIOTA-

-NO ES VERDAD SEMPAI-

-CLARO QUE ES VERDAD, NO LO NIEGUES IDIOTA-

-SEMPAI TRAQUILIZATE POR FAVOR-

Miraba a ese par discutir abiertamente, Souichi ante sus ojos era un hombre atractivo y de apariencia intelectual sin embargo descubrió lo violento que podía llegar a ser, además de homofóbico -"¿Qué de especial tienes Tatsumi-san? ¿Cómo para tener a Morinaga tan enamorado de ti?"- se preguntaba intensamente.

-¡Morinaga-san!- volvió a suspirar pesadamente -Morinaga-san me iré, ya que en el estado que se encuentra Tatsumi-san, no se puede hablar como la gente decente, te llamaré mañana, para saber si estás bien- le decía esto mientras se adentraba a su auto -Buenas noches Morinaga- cerro la puerta y arranco su vehículo marchándose del lugar.

-¡ESPERA COBARDE REGRESA, NO HE SALDADO CUENTAS CONTIGO!- grito Souichi sintiéndose como fiera enjaulada.

-¡Al fin se fue fuiii!- expresó más aliviado y con un gran suspiro Morinaga.

Souichi estaba desesperado no solo no fue capaz de golpear aquel sujeto que se largaba en su auto, si no que Morinaga lo detuvo de repente, no podía creer que fuera más fuerte que él, se sentía ridículo en ese momento así que solo le quedó desquitarse con él.

-¡ERES UN IDIOTA MORINAGA¡- se zafó de su agarre y le planto tremendo puñetazo en la cara haciendo que cayera de sentón chocando con la puerta.

-… ... …- Morinaga no dijo nada, solo se quedó en el piso con su rostro agachado, sobándose el lado derecho de su rostro con la mano, esperaba que con esto Souichi se hubiera desahogado pues el golpe lo había sentido demasiado fuerte.

-… … ...- Souichi respiraba aceleradamente mientras miraba a Morinaga en el piso, su ira se convirtió en vergüenza cuando escucho los murmullos de personas detras de él, volteo y pudo ver a los vecinos que habían salido a fuera a ver el motivo de tanto escándalo, lo miraron con molestia pues habían visto cuando golpeaba aquel joven que seguía en el piso.

-¡DEMONIOS TODO ESTO ES TU CULPA MO…- regresó la mirada al frente y se silenció de golpe, ante esos ojos que lo miraron con tremendo enojo, jamás lo había mirado así en toda su vida esa persona tan amada por él.

-¡NISAN! como te atreves a golpear a Morinaga-san de esta manera- le reprochaba la niña que se encontraba de rodillas a lado del joven de ojos verdes -¡ERES MUY MALO!- le grito soltando unas pequeñas lágrimas en sus ojos.

-Kanako yo…- Souichi trato de explicar sin embargo no sabía que decir.

-¡Dios mío! Mori-kun mira cómo se te puso tu ojo y tu mejilla esta inflamada- expresaba Masuda-san quien levantaba el rostro del joven y que también había salido tras kanako, al escuchar la pelea.

-… … ...- Souichi se sintió muy mal, al ver el rostro de Morinaga, hacía tiempo que no lo golpeaba de esa manera y parece que esta vez, si se le paso la mano.

-Ven hijo levántate, vamos dentro- le ayudaba a levantarse -Kana-chan ve a la cocina por una bolsa de hielo por favor- le solicitaba la buena mujer a la entristecida niña.

-Si voy inmediato- le contesto, pero antes de seguir a su tía y a Morinaga dentro de la casa le dijo a su hermano quien se encontraba con los puños apretados y el rostro agachado mirando el piso.

-Nisan, será mejor que no entres hasta que no estés más tranquilo- le dijo la pequeña jovencita -No puedo creer que te pusieras así por un simple comentario y una confesión- la niña se dio la vuelta abriendo la puerta para entrar a la casa -Sin embargo… si, él tiene razón… quien conozca a Morinaga solo un poco, se sentiría inmediatamente atraído por él… él es un Ángel… - susurró para ella, sin embargo lo bastante audible para que su hermano la escuchara.

Souichi vio cómo su hermanita entraba y cerraba la puerta, ella tenía razón debía quedarse afuera y respirar el aire, pues se encontraba bastante confundido, se quedó fuera y volvió a sacar un cigarrillo, lo encendió y comenzó a fumar, mirando indiferente a la gente chismosa quien regresaba dentro de sus casas

-Mierda… que me paso…- expresaba para sí mismo.

Morinaga se encontraba recostado en el sofá, siendo atendido por Masuda-san quien le colocaba un remedio en su rostro y en un pañuelo colocaba el hielo que había traído la pequeña niña y lo colocaba en su rostro -¡Auch!- se quejó un poco.

-Está muy inflamado, ese idiota de mi hermano se pasó de la raya- expreso molesta la niña con sus manos en la cintura.

-No le digas así Kanako-chan, Sempai se molestó mucho- defendía Morinaga.

-Mori-kun voy a prepararte un té calientito- dijo la señora quien estaba preocupada por el comportamiento de su sobrino, pero sin embargo no había realizado ningún comentario.

-No se moleste, Masuda-san no es necesa…- le decía a la mujer, que lo interrumpió.

-Mori-kun quédate ahí, ahora vuelvo- le dijo la mujer seriamente, a lo cual solo asintió con la cabeza.

-"Parece que esta familia tiene mucha autoridad en sus expresiones, sin embargo son muy buenas personas…incluso Sempai es muy noble también"- pensaba Morinaga viendo hacia la puerta, tenía ganas de ver entrar a Souichi, que los dos se fueran a su departamento, hablar con él tranquilamente sobre lo que sucedió la noche pasada esa frase "Yo no soy tu amante" aun lo tenia incomodo, sabia que no había ninguna relación establecida entre ellos pero a Morinaga no le importaba siempre y cuando pudiera estar a su lado -"incluso si no me permite tocarlo, yo estaría bien con eso… eso creo… si, no debo volver a tocarlo"- solo quería que todo regresara a la normalidad no haría ningún lio de esto, pero eso…-"¿sería posible en estos momentos?"- pensaba nerviosamente hasta que fue interrumpido por una tierna voz.

-¡Te duele mucho, Morinaga-san!- expresaba la niña con sus ojitos aguados.

-Estoy bien Kanako-chan no llores y no quiero que estés molesta con Souichi por favor- le decía con una dulce sonrisa sin darse cuenta de cómo lo llamo.

-"Souichi… le llamo por su nombre… Que dulce se oye…"- pensó la niña abriendo sus ojitos en sorpresa -"Nisan eres un idiota… Morinaga-san te quiere tanto, incluso después de esto"- lo miraba con tranquilidad -Está bien Morinaga-san, como tu quieras- le respondió sonriéndole de igual manera.

-"Morinaga onii-san que bueno eres"- pensó la niña mientras se quedaba sentada en la alfombra a su lado.

-Aquí tienes hijo- Masuda-san llegó con una taza de té caliente -Tómatelo antes de que se enfrié- le expresó con una sonrisa.

-Gracias Masuda-san- se incorporó del sillón y tomo la humeante taza para darle un sorbo -Esta delicioso- amablemente expresó.

En ese momento la puerta se abrió y se cerró tranquilamente, y un joven de mirada melancólica, paso frente a ellos, pasando de largo, subió rápidamente las escaleras para ir a una habitación, que normalmente utilizaba cuando se quedaba ahí.

-Mooo que le pasa, ni siquiera nos dijo nada, una disculpa eso lo que tenía que pedirle a Morinaga-san- dijo la niña con los brazos cruzados.

-Kana-chan ven vamos a preparar la mesa para cenar- dijo su tía amablemente.

-Sí, pero…- la niña le comento.

-Sou-kun debe de arreglar sus problemas con Mori-kun, esto es sólo entre ellos y nosotras no debemos meternos, ¿entiendes?- le comento su tía, quien se dirigía hacia la cocina.

-Si- contestó siguiéndola.

-¡Sempai… Souichi…!- Morinaga suspiro su nombre, sintiéndose incómodo con este nuevo problema, él había pedido disculpas esta mañana por lo que pasó la noche anterior, ahora tendría que pedirle disculpas de nuevo, por los comentarios de Takeshi, sintió que la cabeza le explotaba y por reflejo se tocó la cara -¡Auch!- y se volvió a recostar pues su mejilla dolía aun.

Souichi se encontraba en su habitación se sentía realmente mal por el comportamiento que había tenido hace unos momentos.

-Mierda… Ahora que hago… supongo que debo disculparme… Pero yo porque, el idiota aquel tuvo la culpa de todo, si el estúpido no hubiera gritado "aquello" yo no me habría enojado tanto; no, no solo fue eso… el muy bastardo lo abrazo… lo abrazo y acaricio su cabello y no parecía querer soltarlo además…-

-"No te acerques Tatsumi-san"-

- ¿Eh? ¿Es eso lo que más me molesto?... Pero después de mirar aquella escena… sentí que mi estómago se revolvía y una ira enorme me invadió por completo… ¡MIERDA NO ENTIENDO NADA!- Souichi llevó sus manos a los lados de su cabeza y grito lleno de confusión…

-¡AAAAAH MORINAGA TU TIENES LA CULPA DE TODO! Siempre haciendo que reaccione así… ¿Por qué? ¿Por qué? No lo entiendo….-

Mientras Souichi se debatía en sus pensamientos alguien toco la puerta suavemente.

-¿Puedo pasar Sou-kun?-

Una dulce voz le llamó, se trataba de su dulce tía quien esperaba que el joven le indicara que podía pasar.

-Adelante- respondió tranquilo.

La dulce tía entraba con una charola en donde le traía la cena a su sobrino quien la miro como dejaba la charola en el escritorio que Souichi usaba para estudiar, él se encontraba en la cama sentado sin pronunciar ninguna palabra.

-"Ay Sou-kun, porque eres tan orgulloso… así solo sufrirás demasiado… si supieras lo preocupado que esta por ti…"-

La amable mujer se quedó de pie mirándolo dulcemente esperando que él le dijera algo sin embargo, el joven de cabello largo se encontraba con su mirada perdida en el suelo, solo una leve luz de la lámpara del escritorio iluminaba esa habitación, la mujer suspiro y se acercó a Souichi y tomando asiento a su lado le tomo la mano hablándole tranquilamente.

-Sou-kun ¿Cómo te encuentras?- le pregunto la mujer con una sonrisa.

Su tía conocía a Souichi desde pequeño, sabia del carácter tan fuerte que poseía, y lo desesperado que podía llegar a ser, de pequeño siempre fue muy tranquilo y un niño muy estudioso no tenia amigos, aunque sus compañeros de escuela deseaban relacionarse, él se mantenía alejado, así había crecido hasta convertirse en un adulto.

Sin embargo sabia de igual manera que tenía un bondadoso corazón pues cuando su padre realizaba sus viajes de trabajo Souichi se encargaba de sus hermanos pequeños, los cuidaba y les daba el amor que ellos necesitaban, y se maravillo al ver crecer a kanako y Tomoe de una maravillosa manera.

Se sorprendió muchísimo cuando conoció a Morinaga, él chico que ayudaba a su sobrino en la universidad, por kanako se enteró del tiempo que llevaban juntos y lo bien que ambos se llevaban, en verdad se sintió tranquila pues al conocer a Morinaga en persona se dio cuenta de la gentileza de aquel chico de buen corazón, que a pesar de conocer el carácter de su sobrino jamás se alejo de él.

Masuda-san a lo largo de estos años tenía una sospecha acerca de la relación de Souichi con el chico de hermosos ojos verdes, hace tiempo se entero de que su sobrino Tomoe se había casado y estaba viviendo con otro joven, aun al principio se sorprendió, para ella lo más importante era ver a su familia feliz.

Souichi era feliz con Morinaga, ella estaba segura de eso; jamás había visto tantas emociones en el rostro de su sobrino y su comportamiento era muy diferente cuando estaba con él, pero ella no le diría nada solo procuraría hacerle entender que no había nada de malo en sentirse de esa manera.

-… … … - Souichi no era bueno expresando, sus emociones y solo la miro avergonzado.

-Hijo yo escuche lo que ese joven dijo, y bueno no tenías que molestarte tanto- le menciono la señora con una sonrisa.

-¿Perdón?- el chico la miro anonadado -Quieres decir… que me quedara callado-se exasperó.

-Bueno si nada de lo que dijo es verdad, no tenia importancia…- comento casualmente mientras cambiaba de tema.

-¿Eh?- se extraño por lo dicho.

-Además Morinaga-kun no se merecía que lo golpearas por eso, pobre niño tiene el ojo hinchado… tienes que disculparte con el- le mencionó con un toque de preocupación.

-… … ...- Souichi solo desvió el rostro y no dijo nada.

-Espero que lo hagas- dijo apretando su mano y dando un suave golpecito le mencionó -Bueno supuse que no querías cenar con nosotros, así que te subí algo de comer-

-No tengo hambre- le contestó desganado.

-¿Ah? Pero si bajo con la charola, kana-chan se preocupara, y Morinaga-kun querrá subir a verte- le realizo ese comentario a propósito, estaba usando una excelente excusa para que Souichi comiera.

-¿Eh?... No… no… déjala si me lo comeré- no le quedo otra opción.

-Así es mejor verdad… te dejo hijo voy a cenar con los demás- le dijo su tía mientras se levantaba y caminaba hacia la puerta, la abrió y antes de salir le dijo -Le pedí a Mori-kun que se quedará a dormir aquí, no quiero que se vaya solito a casa- cerro la puerta y se retiro.

Souichi se quedo callado, pero a el también le pareció mejor que Morinaga se quedará ahí donde el también estaba, sus sentimientos eran un caos, sabia que se había pasado, el no pudo disculparse en la mañana por las crueles palabras que dijo y ahora tenia otra nueva disculpa que dar.

-Maldición… tengo que hablar con él…- se dijo sujetándose la frente con ambas manos.

Morinaga ceno tranquilamente junto a Masuda-san y Kanako mientras les platicaba lo acontecido en ese día junto al joven Takeshi, les conto todos los detalles y a la pequeña niña se le iluminaron los ojos de la emoción, ella y su onii-san irían a la tan ansiosa fiesta de Halloween disfrazados.

-¡Siiiiii, vamos a ir a la fiesta!-saltaba la pequeña.

-Ves Kana-chan te dije que no te preocuparas- le decía su tía con una sonrisa.

-Si Kanako-chan todo esta preparado pasado mañana tu y yo iremos a un gran baile jajajaja- le sonreía gentilmente.

-Yujuuuuu siiiiiii que alegría- gritaba la niña, mientras los adultos reían con ella.

Mientras tanto en el segundo piso un joven escuchaba los risas, recargado en el barandal, sin ser notado por ellos, estaba muy indeciso en bajar, lo pensaría un poco más, tal vez reuniría el valor suficiente para hablar con Morinaga a solas.

-Pues mi traje de princesa es hermoso me quedo muy lindo jajaja, ¿Ah? dime Morinaga-san ¿Cómo te quedo tu disfraz?- le cuestiono la niña.

-¿Eh?- recordó cuando se lo probó aquella vez frente al espero y lo que paso después.

Con un leve sonrojo en sus mejillas y rascándose la cabeza le contesto -Creo que me veo bien, solo espero no hacer el ridículo jajajaja- reía tiernamente.

-¡Debes de verte muy guapo!, verdad Masuda-san que Morinaga-san ¿Es un chico muy guapo?-expresaba con una sonrisa.

-Claro Mori-kun debe de verse muy apuesto, seguro las chicas que vayan no te dejaran tranquilo jajajaja- le respondía la señora.

-Claro que no, no digan eso por favor- se excusaba, sin embargo en su mente estaba aquella mirada que Souichi le había mostrado al espiarlo tras la puerta -"se veía tan lindo avergonzado"- pensaba sonriendo.

Souichi por otro lado estaba rojo como un tomate, al recordar a Morinaga vestido de aquella forma, su memoria le mostro claramente aquella figura con traje blanco y acabados dorados, -"se veía muy bien"- pensó para el mismo -"Que demonios, claro que no… el pervertido aquel no se veía bien para nada"- se respondía igualmente; sin embargo su mente le comenzó a jugar una broma mostrándole de nuevo la forma en que esa ropa fue saliendo de aquel cuerpo, con delicadeza, hasta el punto de quedarse semidesnudo ante sus ojos –pero… tiene buen cuerpo- lo dijo inconscientemente y en voz baja, sin embargo reaccionó, se tapo su boca con las manos y entro de nuevo a la habitación.

-Maldición por que tengo que recordar algo como eso… porque… porque- se recostó en la cama mientras trataba de no pensar en Morinaga pero fue imposible como si fuera una película las imágenes iban y venían a su cerebro mientras su corazón se aceleraba incontrolablemente.

Terminaron de cenar y platicar tranquilamente, se encontraban kanako y Morinaga en la sala platicando mientras su tía le preparaba el futón en donde dormiría esa noche.

-¿Nisan ya se quedó dormido?- le cuestionaba la pequeña a su tía.

-Si, fui a recogerla charola y lo vi durmiendo tranquilamente, por lo menos ese niño comió bien- sonreía la señora tranquilamente.

-Que bueno, me alegro mucho- contesto Morinaga con una sonrisa.

-Bueno Mori-kun ya está listo, si necesitas otra manta o algo me avisas- le decía la señora mientras llamaba a la pequeña -Kana-chan hay que ir a dormir, ya es tarde-.

-Pero yo quiero platicar con Morinaga-san un poco mas- reclamaba a su tía en un susurro.

-Vamos, mañana platicaras lo que quieras con él- comentaba mientras empujaba a su sobrina en dirección hacia las escaleras.

-Kanako-chan tranquila, falta poco para ir a divertirnos- le tocaba suavemente su cabeza - buenas noches- le dijo Morinaga con dulce sonrisa.

-Tienes razón nos divertiremos mucho- le respondió de la misma forma.-"ojala mi hermano también fuera, estoy segura que solucionarían sus problemas bailando"- fantaseaba mientras se retiraba a dormir con su Tía.

Se acostó en el suave futón y miro su celular, había un mensaje sin leer en su bandeja de entrada.

-¡Takeshi-san!- exclamó comenzando a leer el nombre de quien lo enviaba.

-"Podemos vernos mañana, por favor"- leía detenidamente esa simple frase escrita en el mensaje.

-"No, lo siento, necesito resolver mis problemas con mi Sempai primero y no quiero que piense cosas que no son"- envió la respuesta rápidamente.

-"Solo un momento por favor, quiero saber si te encuentras bien"- le envió otro mensaje.

-"Takeshi-san no te preocupes estoy bien, en serio"- escribió su respuesta.

-"No, no es suficiente, necesito ver tu rostro cuando me digas "estoy bien", solo así lo sabré si es verdad"- le volvió a responder.

-"Por favor, nos veremos en la fiesta, buenas noches"- escribió lo que sería su último mensaje.

-"Ok, no insistiré más, sin embargo mañana por la tarde yo estaré libre, si me necesitas llámame ok, por favor confía en mí, buenas noches Morinaga-san"- el joven rubio respondió, aun con la esperanza de que aceptara verle.

-¡Takeshi-san!- suspiro mientras leía el último mensaje que le enviaba.

Se acomodó en su futón y cerro sus apacibles ojos, toco su mejilla suavemente mientras sus labios susurraba un saludo para su ser amado -Buenos noches Souichi-…

Era la noche tan esperada por todos, sin embargo no sabía cómo demonios había llegado ahí, había mucha gente, era un lugar muy amplio y vistoso, las luces de colores alumbraban todo el lugar y la música resonaba con potencia, caminaba tranquilo por el lugar con su mirada confundida, no te tenía idea de lo que pasaba en esos momentos, era como si su mente se hubiera desconectado y de repente hubiera aparecido ahí, en esa odiosa fiesta que para él no tenía sentido; de repente llego hasta un gran ventanal en donde pudo ver su reflejo completamente.

-¡QUE DEMONIOS ES ESTO!- expresó lleno de confusión, al ver el disfraz que traía puesto.

Un hermoso vestido color rosa pardo, en corte A, cuya parte de arriba era formado por un corset sencillo ajustado con lazos gruesos del mismo todo, entallado en la cintura y la caída de este era muy amplia dándole una figura impresionante. Su cabello estaba ajustado por un broche que detenía su lago cabello, tenía unos aditamentos que le hacían parecer una princesa totalmente.

-Que… que… hago yo usando… ¡ESTA PORQUERIA!- grito colérico, sin embargo, parecía a nadie importarle, cada persona presente, ni siquiera lo notaba, se sentía muy avergonzado, su cara ardía en un rojo vivo, tenía que huir de ahí lo más rápido posible.

Mientras las personas bailaban y se divertían con otras; él se encontraba corriendo entre ellas en dirección a la salida de aquel salón -"Que hago aquí, no debí venir… nunca debí venir aquí… maldición"- pensaba molesto mientras que de sus ojos salían pequeñas lágrimas, alzaba y sujetaba aquel disfraz que le imposibilitaba el correr con ligereza, estaba a punto salir de aquel lugar cuando de repente algo lo detuvo fuertemente, volteo la mirada y lo vio -¿Eh?-

Un apuesto joven de profundos ojos verdes cuyo disfraz de príncipe en color blanco, le hacía resaltar lo apuesto que era, lo miro con un rostro preocupado -¡Eres tu!- le dijo sorprendido.

Rápidamente Morinaga lo tomo y jalo del brazo antes de que saliera del lugar, lo atrajo hacia el rodeándolo con sus brazos fuertemente. -Te amo demasiado Souichi yo… jamás te aparataría de mi vida- le estrecho con mas fuerza hundiendo su cabeza entre su hombro y su cabello sintiendo como aquel cuerpo temblaba entre sus brazos.

-¿Eh?- no comprendía sus palabras -Suéltame idiota… quiero irme a casa…- Intentaba zafarse de su agarre, sin conseguir separarse ni un milímetro.

-Nos iremos a casa después, ven por aquí- le dijo Morinaga con una dulce voz.

-Adonde demonios vamos Mori…- Souichi trato de resistirse, sin embargo la fuerza del otro chico lo superaba en esos momentos.

Morinaga abrió una de las puertas del lugar, dentro se encontraba todo el material de decoración y todas las cosas requeridas para esa noche, entro atrayendo a Souichi consigo que apenas podía caminar con aquel según él "ridículo" disfraz, sin embargo había que reconocer que se le veía muy bien, y ante los ojos de Morinaga era perfecto para la fiesta.

Entraron y al cerrar la puerta Morinaga puso el seguro en ella, ni siquiera encendió la luz, pues por el ventanal se dejaba ver la luz de la maravillosa luna llena que alumbraba esa increíble noche. Se acerco a Souichi que miraba confundido todo el lugar.

-¿Que hacemos aquí Morina… mmm- no pudo terminar su frase, sus labios fueron reclamados por un príncipe que lo tomo del rostro con dulzura en sus manos.

-Espe… Mori… mm- Souichi trató de separarse pero uno de los brazos de Morinaga lo tomo de la cintura con fuerza, mientras su otra mano se encontraba detrás de su nuca entre sus cabellos ejerciendo presión para que no separara su boca.

El beso que había empezado dulce e inocente se transformó en un beso bastante apasionado y lujurioso, por parte de ambos que movían sus lenguas vertiginosamente, en la boca de cada uno. Souichi enlazo sus brazos al cuello de Morinaga y este apretó más su agarre en su cintura, los segundos pasaban haciéndolos suspirar, cada vez que el beso era interrumpido, ambos buscaban la boca del otro con los ojos cerrados, sintiendo el calor invadir sus cuerpos poco a poco.

-Mori… ¡ah! ¡ah!- Souichi intentaba regresar su compostura a su mente y cuerpo -deten… te ¡ah!- pero era imposible sintiendo esos besos en su cuello, le gustaba sentir tanto esos labios robándole el aliento y acariciando su cuello con lujuria -Morinagaaa- exclamaba extasiado.

-No puedo… ¡ah! Te deseo aquí y ahora Souichi… por favor ¡ah!- regreso de nuevo a sus labios mientras sus manos acariciaban su espalda por encima de esos gruesos lazos que se trenzaban en su espalda con un amarre en la parte de abajo, lo sintió con sus manos y sus dedos desanudaron aquellos lazos y comenzaron a aflojar la parte de arriba del disfraz que Souichi llevaba.

-Que haces idiota ¡ah! ¡ah!- sintió sus besos en su cuello y las manos de Morinaga en sus hombros bajando la parte del disfraz y dejando sus hombros al descubierto -Mori…espera aquí no- pronuncio aquello sintiendo que se desprendía la parte de arriba de aquel disfraz, las habilidosas manos de Morinaga acariciaron sus brazos, su espalda y comenzó a bajar la parte de su pecho con calma mientras seguía saboreando la boca de su amando - mmm Souichi te… amo- suspiraba Morinaga fuertemente.

El torso de Souichi quedo al descubierto, Morinaga lo había encaminado a un escritorio que se encontraba desocupado, lo recargo en el sin dejar de besar sus labios, sus manos que se aferraban a su delgada cintura, hicieron presión en ella para levantarlo un poco y sentarlo en aquella superficie. Souichi por su parte estaba completamente perdido en aquellos besos y caricias que Morinaga aplicaba con su boca sobre sus tetillas erectas, que no sintió nada de aquello ó en verdad no tenía ganas de hacerlo.

Morinaga se acerco a su amado para separar sus piernas y estar más cerca de él, pero un gran pliego de hermosa tela rosa se lo impedía. Así que sus manos acariciaron sus piernas por encima de la misma y buscando la parte de abajo la encontró y comenzó a subirla lentamente. Haciéndole sentir a Sempai las caricias directas de las manos de Morinaga en sus piernas.

-Espe…ra Morinaga, vamos hacerlo aquí… nos pueden escuchar ¡Ah!- suplica Sempai entre caricias y besos.

-Sempai no nos van a escuchar…la música… la oyes… es tan alta que apenas se escuchará tu voz- le decía sensualmente Morinaga en su oído.

-Idiota, perver…mmm- fue silenciado con un beso de nuevo mientras Morinaga ajustaba el agarre en su espalda desnuda que juntaba completamente sus torsos y acariciaba aquellas piernas que se ajustaban a su cadera con fuerza.

Minutos después las emociones se desbordaban -Souichi… ¡ah! Souichi…!ah! ¡ah!- Morinaga comenzó a gemir cuando una mano de Souichi se aventuro a tocar su endurecido miembro a través del pantalón -¡ah! ¡oh! ¡oh! ¡ah!- descanso su frente en el hombro desnudo de Souichi mientras este seguía masturbándolo ahora directamente con su mano, había sido tan ávido de bajar la cremallera del pantalón y buscar aquel palpitante y endurecido miembro -¡ah! Souichi…!ah! ¡ah!- la sensación era tan excitante, no podía creer que estuviera haciendo eso.

Morinaga no lo soporto por más tiempo cuando deshaciéndose de la ropa interior de su amado Souichi lo comenzó a masturbar también, el peli largo dejo lo que hacía y coloco sus manos en los hombros de aquel chico quien lo complacía cálidamente con su mano. Sus manos se aventuraron a quitar toda la ropa que Morinaga traía arriba y que no le permitían ver su muy torneado pecho.

Cuando estaba semidesnudo ante sus ojos y el completamente preparado, coloco sus brazos alrededor del cuello besándolo suavemente, por otra parte Morinaga lo ajusto de las caderas, penetrándolo de una sola estocada -¡AAAAAH!- gimieron los dos fuertemente al unirse por completo; aquel vaivén comenzó sobre ese escritorio Souichi se encontraba sentado con sus brazos y piernas alrededor de Morinaga, quien embestía con fuerza y dulzura al mismo tiempo -¡ah! Souichi te amo ¡ah!- repetía en su oído con una sensual voz mientras lo ajustaba de la cadera con una mano y acariciaba su espalda con la otra. -¡ah! ¡ah ¡ah! Mori…naga ¡ah! ¡ah!-

Realmente no tenía sentido nada de lo que acontecía en esos momento, lo único que él podía procesar en su mente era que el placer que ese joven le daba era increíble -Porque ¡ah! ¡ah! no lo entiendo, desde cuando yo me siento así ¡ah! ¡ah! Mori ¡ah! ¡ah!- gemía descontrolado completamente, apretando fuertemente sus ojos. Morinaga reclamaba sus labios y Souichi le daba acceso total a su boca mientras se ajustaba a su cuello con una mano la otra acariciaba ese suave cabello que a él tanto le gustaba -¡ah! ¡ah! Souichi te amo, te amo ¡ah!- el joven príncipe, susurro cerca de sus labios antes de llegar juntos al clímax de aquel encuentro - ¡ah! ¡ah! ¡ah! Morinaga yo tam….- todo se oscureció y entonces…

Sus ojos se abrieron de inmediato, se incorporó rápido de esa cama, su respiración estaba agitada, toco su pecho con sus manos temblorosas y pudo sentir su corazón palpitar -¿Eh? ¿Eh? Un sueño…. ¿fue un sueño?- se cuestionaba de inmediato -Porque tengo que soñar con ese idiota y lo que es peor, que hacía yo en ese lugar disfrazado tan vergonzosamente… yo y ese idiota haciendo… maldición yo jamás haría eso…- se decía mientras se abrazaba a si mismo temblando de ira; recordando el final de aquel sueño -yo… yo jamás diría eso…- Se levanto rápidamente a tomar una ducha para enfriar su cuerpo y su mente además tenía que ir a la universidad, había mucho trabajo por hacer.

Más tarde al salir de la habitación listo para marcharse oyó varios ruidos; su hermanita acostumbraba a arreglarse para ir al colegio con música, su tía ya estaba en la cocina preparando el desayuno, lo supo por que la casa olía a café recién preparado y a comida, bajo las escaleras que daban a un costado de la sala y no vio ningún futón en el suelo Morinaga seguramente ya se había levantado.

-¡Buenos días Masuda-san!- saludo Souichi tranquilamente, entrando en la cocina.

-¡Buenos días Sempai!- saludo primero el chico de ojos verdes quien se encontraba ayudando a Masuda-san en la elaboración del desayuno.

-¡Buenos días Sou-kun!- le saludo su tía con una sonrisa -¿Dormiste bien hijo?- le cuestionó tranquila, mientras servía los platos y se los entregaba a Morinaga, quien los colocaba en la mesa.

-"¡Dormir bien… claro que no… con esa espantosa pesadilla!"- pensaba irritado mientras miraba a Morinaga con el ceño fruncido, hasta que el chico lo volteo a ver mostrándole una sonrisa amable y cuando sus ojos se cruzaron, su corazón palpito rápidamente y su rostro se sonrojo levemente.

Se miraron por varios segundos y Souichi se perdió en la tranquilidad de aquellos ojos, los mismos que lo miraban con un brillo increíble -Morinaga yo…- trataba de hablar cuando…

-¡MUY BUENOS DIAS!- grito una alegre niña, haciendo que Souichi brincará a causa de la sorpresa -¿Nisan tu cara esta roja? ¿Estás bien?- la niña lo miro y le pregunto.

-¡CLARO QUE NO!, POR QUE ME ASUSTAS ASI KANAKO- le reclamaba su hermano enfadado.

-¡YO!, pero salude y la única que me contesto fue Masuda-san, Tú y Morinaga-san estaban en la luna- le encaró la pequeña directamente -¿Ya se reconciliaron?- le pregunto con una sonrisa.

-¿EH?- expreso lleno de sorpresa.

-Morinaga-san ¿Nisan ya te ofreció una disculpa?- ahora le cuestionó a él -El te golpeo ayer sin una razón- le decía la niña mirando a su hermano molesta.

-Kanako-chan por favor te dije que no estés molesta con él, sabes yo tuve la culpa después de todo y…- le explicaba a la niña sonriendo.

Souichi tenia que reconocer que le había dejado un moretón en su ojo, que se veía levemente hinchado, y se sintió mal pues a pesar de eso, aquel chico se mostraba amable con él, así que lo haría, se disculparía además no le gustaba que Morinaga se culpará de todo, eso lo irritaba al máximo, a pesar de que su carácter bipolar siempre lo culpará de todo… eran tontas excusas para no reconocer que él tenia la culpa también.

-Lo siento mucho… Morinaga… - susurró dejando al joven y a la niña callados y viéndolo sorprendidos.

-¡Eh! Sempai yo…- trataba de hablar pero fue silenciado.

-Como siempre… yo… me irrite… por las estupideces que dijo e hizo ese rubio idiota… no era mi intención golpearte… lo siento mucho- le costo mucho trabajo, que de sus labios salieran una por una las frases que pronunciaba mientras veía a todas partes menos al frente.

-No te preocupes, disculpa aceptada- le respondía Morinaga con una intensa sonrisa, para él esa disculpa tan sencilla era suficiente, se encontraba muy feliz.

Souichi al escuchar esas palabras sintió que un peso cayo de sus hombros, aún faltaba que hablarán sobre la otra noche, aquella platica quedaba pendiente, pero ese tema tan delicado lo trataría a solas con él, vio aquella sonrisa y su corazón se aceleró al máximo y su rostro se sonrojaba, ese chico sin duda era muy bueno.

Kanako estaba feliz, y corrió a abrazar a su tía quien también escucho la disculpa de su sobrino y le veía con una tierna sonrisa. Sin embargo en su mente la niña aún tenía una misión muy importante alejar a Takeshi-san de Morinaga -"¡Lo sabia! yo tenia razón ese chico es muy peligroso"- pensaba, mientras veía las miradas de Morinaga y su hermano -"Necesito usar eso, Ayumi-chan me dijo que solo puedo usarlo una vez"-.

-Bueno ya que todo regreso a la normalidad, vamos a desayunar, que se enfriará además ustedes dos deben de ir a la escuela- les decía Masuda-san.

Desayunaron, tranquilamente mientras Morinaga les platicaba más detalles de la fiesta a realizarse el día de mañana, tratando lo menos posible de mencionar al joven Takeshi, para que Souichi no se enfadara, la pequeña Kanako preguntaba muchas cosas y él le contestaba enseguida.

-¡Genial mañana yo seré una princesa y Morinaga-san un príncipe!- expreso la niña

Souichi comenzó a toser, se atraganto con el café cuando escucho aquello, pues a su mente regreso aquel sueño tan lleno de emociones que tuvo con su exkouhai, -"Por que siempre tengo que soñar esas cosas contigo maldición"- pensaba viéndolo acercar.

-¡Sempai estas bien!- sonó preocupado Morinaga al preguntarle.

-Si, no es nada, tengo que irme ya- se levanto rápidamente de la mesa

-Kanako-chan debes de irte tu también miren la hora- le indico Masada-san viendo la hora que marcaba el reloj

-¡Nos vamos¡- expresaron los tres saliendo de aquella casa.

-¡Que tengan un buen día!- les despedía con una sonrisa.

Mientras kanako y Souichi comenzaba a caminar, Morinaga se regreso rápidamente a la puerta de nuevo.

-¡Muchas gracias por cuidar de mi Masuda-san!- le dijo Morinaga haciendo una reverencia a la señora.

-No hay de que Mori-kun- le contesto sintiéndose apenada -Además para mi eres parte de la familia después de todo- le susurró tiernamente tomando su mano -Por favor sigue cuidando de Sou-kun y disculpa sus rabietas, en el fondo es un buen chico- le dijo preocupada.

Morinaga se sintió muy feliz, aquella persona era tan amable con él, siempre haciéndolo sentir muy apreciado y parte de su familia -Claro, no se preocupe, siempre cuidaré de él- le respondía con una dulce sonrisa -¡Me voy!- se despidió alcanzando a Souichi y a kanako.

-Gracias Mori-kun, él algún día apreciará más tus sentimientos- susurraba la señora viendo partir a esos niños tan importantes para ella, entrando de nuevo en la casa para seguir con sus actividades.

-Yo me despido aquí, Morinaga-san que tengas un lindo día, nos vemos pronto- decía la niña abrazándolo dulcemente como despedida y moviendo su mano alegremente tomando otra dirección para ir a su escuela.

-Oye maleducada y de mi no te despides- le decía su hermano indignado.

-¡Ah! adiós Nisan- le dijo seriamente, haciéndole unos ojos afilados -Morinaga-san te disculpo pero yo no lo haré tan fácilmente- moviendo su mano se fue.

-¿Ah? Que le pasa a esa mocosa, como se atreve a decir eso- volteo a ver a Morinaga quien tenía una sonrisa nerviosa -¿Que no me disculpe? ó que más quiere esa niña- le decía con cara de fastidio.

-jajaja bueno ya se le pasará, no te preocupes ella es una buena niña, no estará mucho tiempo enojada, te aseguro que se le olvidará al rato- le decía mientras bajaban a los andenes para tomar el tren a la universidad -Vámonos o llegaremos tarde- lo apresuro.

-¡Eh¡ si vámonos- subieron al tren y cayo en la cuenta -Oye ¿Tú donde demonios vas?- le cuestionó.

-¿Eh? bueno yo voy contigo, quiero apoyarte hoy en el laboratorio ¿No puedo?- le dijo tranquilamente.

-Olvidas que ya tengo asistentes- le dijo con una mirada seria.

-No, pero aún así quiero ir contigo y ayudarte un poco el día de hoy… solo será la mañana… me iré a medio día… por favor déjame acompañarte - le miro con ojitos de suplica.

-¡Ahs! has lo que quieras idiota- le dijo viendo la alegría que sus ojos y su rostro presentaban, en verdad la sonrisa sincera de Morinaga lo desarmaba por completo y no podía negarle nada y entonces a unas frases llegaron a su mente.

"Morinaga-san es un chico con un carácter muy amable… es muy agradable ver su sonrisa… es inteligente y muy atractivo… por supuesto que cualquiera que mirará esos maravillosos ojos quedaría encantado con él"

-"Ese maldito rubio diciendo eso, pero… que demonios… si acaba de conocerlo…"- expreso en su mente, mirando a Morinaga más detenidamente.

"Sin embargo… si, él tiene razón… quien conozca a Morinaga solo un poco, se sentiría inmediatamente atraído por él… él es un Ángel…"

-Incluso mi hermanita piensa eso… pero yo lo conozco hace 6 años… además vivimos juntos… Morinaga es especial… yo creo que… - siguió perdido en sus pensamientos.

De repente sintió que lo tomaron del brazo y jalaban de él suavemente -¡Ya llegamos Sempai!, rápido o las puertas se cerraran- le decía mientras bajaban del tren.-¿Eh?, si-.

Salieron de la estación del tren, para llegar a la universidad, entraron y estaba vacía, era muy temprano y apenas uno que otro estudiante se veía, llegaron al laboratorio en donde entraron y se alistaron para comenzar el día. Souichi observo a Morinaga, quien estaba alegre comenzando a preparar todo el instrumental, para comenzar a trabajar, comenzó a sentirse extraño tenia a su kouhai de nuevo apoyándolo, sin comprender, su corazón comenzó a palpitar y se sintió nervioso.

-Morinaga… gracias- susurró sin pensar.

-¡Eh! no hay de que… a mi me hace feliz ayudarte- le dio acercándose a él, viendo como su rostro presentaba un leve sonrojo -Además yo…- lo tomo por los hombros acercándose más a su rostro, mirándolo con ternura.

-Mori…- susurró nervioso cerca de su rostro, sabía lo que iba a suceder y extrañamente no se opuso.

¡YO NO SOY TU AMANTE!...

A punto de besarlo estaba cuando esa frase llego a su mete, sonrió tristemente y se alejo, dejando a un Souichi confundido, regreso a la mesa de trabajo y le dijo -Bien empecemos Sempai, en que quieres que te ayude… eh veamos que hay aquí- le dijo leyendo unas observaciones en la bitácora. -"No debo tocarlo… o se volverá a enfadar conmigo… tengo que cumplir mi promesa"- pensaba melancólicamente.

-Morinaga- Souichi le llamo, se había quedado con una sensación muy extraña.

El sonido de un celular se oyó y Morinaga reconoció el sonido. -Lo siento, es un mensaje- le dijo revisando su teléfono.

La puerta se abrió y dos jóvenes ingresaron al laboratorio -¡Muy Buenos días Tatsumi Sempai!- saludaban cortésmente -¡Ah! Morinaga Sempai también esta aquí, buenos días- hicieron una reverencia.

-Buenos días chicos hoy trabajaré toda la mañana con ustedes- respondía alegremente.

-Bien apúrense a listarse, llegaron tarde par de holgazanes- les reclamó molesto, mientras veía a Morinaga responder su celular -"¿Quien te envió ese mensaje?"- frunció en ceño quedándose con la duda, pues no le preguntaría eso.

Los chicos se apresuraron, y se alistaron enseguida, comenzando todos juntos sus actividades, Souichi tenía un extraño presentimiento, quería saber por que Morinaga se detuvo en ese momento y con quien se mensajeaba tan temprano, sin embargo más adelante lo descubriría.

-"Te invito a comer, por favor acepta, estoy muy preocupado por ti, además necesito pedirte disculpas apropiadamente, no quiero que te enfades conmigo, si aceptas te esperaré a las 2:00 pm, en el mismo restaurant de ayer. Que tengas una maravillosa mañana Morinaga-san"-

-Buenos días Takeshi-san, muchas gracias por preocuparte, pero quédate tranquilo estoy bien, y no estoy enojado contigo, sobre la invitación no creo poder ir, le deseo igualmente una linda mañana"-

-"Gracias por responder, pero no puedo evitar preocúpame por ti, sin embargo yo estaré esperándote por si cambias de opinión"

Continuará…


Espero que les haya gustado, ya que me gusta escribir para ustedes (^o^)/

las románticas aventuras de esta pareja XD

Espero sus lindos comentarios

Saludos preciosas nos leemos pronto XD