Hola o(^o^)o a toda(o)s Soy Naomi!
Vengo a entregarles un nuevo capítulo de esta alegre historia, que me han estado solicitando mucho en estos días, muchísimas gracias por leer mis alocadas fantasías, mandarme comentarios muy motivadores, mensajitos personales, comentarios increíbles, muchísimas gracias, en verdad no me imagine que les gustará tanto, no me considero muy buena escritora, al contario a veces siento que me van a lazar tomates por la cabeza, debido a las cosas que escribo, sinceramente no sé de dónde salen, solo les puedo decir que cuando estoy inspirada mis manitas transcriben lo que mi cerebro imagina (saben a lo que me refiero ***lemon subido de tono***) pero bueno eso es otra historia.
Las dejo disfrutar del capítulo tranquilamente XD
Comenzamos!
Capítulo 6. EL hechizo llamado "Dulce o truco".
Días antes en la tienda de disfraces…
-¡Waoooo esto es increíble Ayumi-san!- expresaba emocionada la pequeña niña.
-¡Kanako-chan! ¿Que haces aquí?- salto de sorpresa con una mano en su pecho, al descubrir a la inocente niña detrás de ella.
-Perdóname Ayumi-chan, es que me dejaste muy intrigada sobre tu habilidad… ese poder… de leer los corazones de las personas, por eso… te seguí hasta aquí… lo siento mucho Ayumi-chan- explicaba apenada la pequeña.
La amable y linda joven suspiro pesadamente -No te preocupes, ya no se puede hacer nada, ven te mostrare algo- le tomo de la mano y mientras caminaban, le mostro un sin fin de objetos en las vitrinas que tenia detrás de las cortinas del mostrador, que separaban ese misterioso lugar de la tienda de disfraces.
-Ayumi-chan ¿Que es todo esto?- preguntaba entusiasmada la pequeña, observando, cartas, amuletos, pulseras, anillos, frascos, cristales y otros objetos muy hermosos y llamativos.
-Bueno mi tienda es especial, vendo disfraces pero a la vez ayudo a las personas… soy… lo que la gente llama… ¡una hechicera!- le confesaba la joven con una tenue sonrisa.
-¡Una hechicera, waooo es genial!- expresaba emocionada la niña.
-¡Shss!, No alces la voz, solo gente de buen corazón entra conmigo a este lugar, yo utilizo mi magia para hacer buenas obras, pero en ocasiones la gente pide cosas sin pensar en las consecuencias, es por eso que solo ayudo a las personas que realmente lo necesitan- le decía en voz baja mientras se sentaba en un gran sillón.
-Dime entonces… yo podría… solicitarte un favor… Ayumi-chan- le comentaba dudosamente la niña, mientras se acercaba a ella.
-¡Eh! ¿Qué clase de favor Kanako-chan?- le preguntaba muy interesada.
-Tú podrías usar tus poderes para hacer que mi nisan y Morinaga-san estén juntos por siempre, es decir podrías hacer que mi nisan se enamore, sea más amable, tierno, gentil, cariñoso con Morinaga-san- decía la niña emocionada.
-¡Eh! Espera… tranquila, los sentimientos son muy complejos Kanako-chan, no se puede jugar con ellos, es muy complicado además no me parece correcto forzar a una persona a amar a otra, el amor debe nacer, crecer y darse mutuamente entre dos personas… y pues… veo que Morinaga-san ama mucho a tu hermano, yo no lo conozco pero él debe de sentir algo por el también ¿Vedad?- le explicaba y preguntaba dulcemente Ayumi.
-Bueno… La verdad es que mi nisan es muy engreído, tirano, de carácter impulsivo, es muy seco, un poco agresivo y siempre anda negando que siente algo por Morinaga-san, además siempre dice que son solo amigos… pero yo sé que en el fondo mi nisan… si siente algo muy fuerte por Morinaga-san, yo se lo mucho que le importa- le confesaba tristemente a la joven quien la miro sorprendida.
-¡Wao! Kanako-chan tu hermano es todo un caso, jajaja pobre Morinaga-san, sí que debe sufrir… pero como te lo mencione, manipular los sentimientos es algo que rara vez me ofrezco a hacer, es mejor que dejes que las cosas sigan su curso y si su destino es estar juntos, así será- le decía acariciando su cabello dulcemente.
-Pero es que mi nisan es muy orgulloso y si por el fuera se quedaría solo toda su vida- sollozaba la pequeña niña.
-¡Kanako-chan por favor no llores!- se afligió la chica al ver a la niña muy preocupada.
-Mira vamos hacer algo, no estoy segura si funcionará… pero puedo usar eso- Ayumi-chan hablaba con voz decidida levantándose del sillón.
-¡Eh! ¡Vas ayudarme en verdad! ¡Vas ayudarme Ayumi chan!- expresa la niña con sus ojitos brillosos.
-Primero me tienes que prometer algo, usarás este hechizo con responsabilidad- le dijo seriamente.
-¿Hechizo?- preguntó sorprendida la niña.
-Bueno… además solo funcionará una vez según recuerdo… mmm a ver… como era mmm… ¡Ah! sí ya recordé jajaja- Ayumi hablaba consigo misma, mientras se rascaba su cabeza y caminaba de un lado al otro, como tratando de recordar algo importante.
-¿Eh? Ayum…- Kanako la miraba extrañada y quiso hablarle pero…
-Kanako-chan… ¿Estas segura que tu hermano ama a Morinaga-san? no quiero que cometamos un grave error- la miro y le pregunto, observando una sonrisa tierna en la niña.
-Sí, mi nisan lo ama mucho, pero ni muerto se lo diría… ¡Oh nisan porque eres así!- respondía y ahora era ella quien hablaba sola, causando una risa en la joven, quien ya había llegado a un gran estante.
-Ok mira, podemos usar esto- le decía mientras buscaba entre las reliquias una cajita de terciopelo negro que al abrirlo contenía un simple dije, el cual al mostrárselo a la pequeña niña, ella vio que era un dije rectangular pequeño, era de plata con una inscripción borrosa en el -Esto es un amuleto muy especial, sirve para hacer que una persona se enamore de otra, claro mediante un hechizo… esto es algo que no me gusta hacer realmente, involucra muchos sentimientos, pero así funciona- le decía inquietamente.
-¡Eh! no entiendo- le comento la niña.
-Mira te explicaré, si crees que en realidad tu hermano ama a Morinaga-san tienes que hacer que él use esto, su enamorado deberá besarlo después, si, eso es, un simple beso activara la primera fase del hechizo haciendo que se enamore inmediatamente de la persona que tiene enfrente-
-¡En serio! Ayumi-chan no me engañas ¿Nisan se enamorará?- le decía la pequeña emocionada.
-Si, pero eso solo durará unos minutos, horas o incluso días hasta que la segunda parte del hechizo se realice correctamente y esta es la parte mas importante verás…. Morinaga-san deberá pronunciar la inscripción que está aquí, mira la ves "Dulce o Truco" esto se debe de hacer desde el día 31 Octubre a las 23:00 hrs de este año ó a más tardar 3 días después, ¿Me entiendes? Es un periodo en donde la magia es más fuerte; después de decir esta frase, si tu hermano le responde "Dulce" estará enamorado para siempre de él y si responde "Truco" como su nombre lo dice solo es un truco y no pasara nada de nada, ahí termina la magia y todo regresará a la normalidad- explicó tratando de haber sido clara.
-¡Eeeeeeeeh!, pero… mi nisan al final tiene que responder algo, no es solo suficiente con el beso… ¡Pero él sabrá, realmente que responder! ¡No entiendo!- Kanako le comentaba muy dudosa.
-Los sentimientos de una persona son muy poderosos y aunque este bajo un hechizo si en realidad ama a esa persona "Dulce" será su respuesta pero si no, "Truco" lo será. A lo que me refiero es que aunque Morinaga-san sea feliz por unos días, horas o segundos, hasta que pronuncie esa frase y reciba su respuesta o bien pasen los días tope del hechizo, dependerá mucho de tu hermano el aceptarlo o no- declaró la hechicera.
-Ya veo- dijo con desanimo la pequeña.
-Pero si dices que lo ama, entonces será Dulce su respuesta ¿Verdad?- Ayumi le preguntó con una sonrisa.
-Ya no lo sé, pero… si mi nisan no lo ama en realidad, Morinaga-san sufriría por mi culpa ¿Verdad?- le preguntaba tristemente.
-Por eso te dije, que manipular los sentimientos en una muy mala acción, y como consecuencia más de una persona resultarían lastimadas- le puntualizó.
-¡Eh! No puede ser- expresó, la pequeña.
-Pero también puede haber algo complicado en todo esto, porque durante ese falso enamoramiento puede ser que su corazón se confunda y aunque no lo ame le diga Dulce y entonces se enamore forzosamente de él… susurró algo preocupada, sin embargo la niña la alcanzo a escuchar y le pregunto.
-¿Como puede confundirse su corazón Ayumi-chan?- preguntó rápidamente.
-¿Eh?-
-Si, dijiste que aunque no lo ame puede confundirse ¿Cómo es eso?- formuló mejor su pregunta.
-Bueno, verás una persona suele tener sentimientos por otra no necesariamente de amor, por ejemplo agradecimiento, amistad, cariño, ternura e incluso simple atracción física, al convivir con ella mas abiertamente durante la primera fase del hechizo, puede que su corazón crea que es amor en verdad, se confunda y acepte sin en realidad sentirlo- le explicó seriamente -Sin embargo eso no sería justo Kanako-chan, tal vez esa persona tenga a alguien más especial en su vida pero aun no aparece, o este enamorado de otra persona y se le esta forzando a amar a alguien, además eso seria un sentimiento falso ¿no lo crees? Esta es la razón por la que no uso estos hechizos, y es mejor que el amor surja de manera natural- le declaró estas palabras tranquilamente, tratando de hacer reflexionar a la pequeña de no usar ese hechizo.
-Puedo intentarlo Ayumi-chan- expresó decidida.
-¡Kanako-chan!- se sorprendió la hechicera, deseando no haber escuchado eso.
-Te prometo que lo usaré con responsabilidad, por favor, además solo puedo usarlo estos días ¿verdad?... tal vez, a lo mejor ni lo use al final y solo deje que Morinaga-san y mi nisan sigan siendo iguales- la niña movió su cabeza negando lo último que dijo -Bueno en realidad si lo quiero usar, por favor si… déjame usarlo… Ayumi-chan por favor- le decía mientras apretaba ese dije en su corazón y la miraba a los ojos.
Ayumi observó a la niña unos minutos y respiro profundamente, la pequeña realmente deseaba con todo su corazón que esas dos personas tan importantes para ella estuvieran juntas, y pensó que tal vez a aquel chico que aún no conocía, en verdad correspondiera los fuertes sentimientos de Morinaga, volvió a suspirar, sonrió y le dijo…
-Esta bien Kanako-chan, confió en lo que dices, si tu hermano lo ama y por orgullo no quiere decirlo entonces esto le servirá de empujón, pero por favor úsalo correctamente y regrésamelo después, esta bien- le decía tomando el dije nuevamente y guardándolo en su cajita, mientras le sonreía.
-Si lo prometo- le correspondió el gesto con sus ojos iluminados.
-¡Ayumi-chan! ¡Ayumi-chan! podría ayudarnos por favor!- Morinaga, buscaba a la señorita en el mostrador -¡Ayumi-chan! Necesitamos algunos accesorios- se escuchaba la voz del joven de ojos verdes más cerca.
La señorita Ayumi entrego la cajita a Kanako y salió detrás de las cortinas con una sonrisa muy animada -Si, disculpe la espera Morinaga-san ¿Que accesorios le muestro? - le preguntó.
Ayumi vio atentamente a Morinaga y volvió a sentir esos sentimientos que albergaban en su corazón, eran tan fuertes que incluso el poder de esa sonrisa que tenía quedaba corta en contra ellos.
-Si, por favor… Quiero los accesorio de este traje de príncipe ja ja ja- sonreía tiernamente.
-"Espero que seas muy feliz"- expresa mentalmente la joven, llevándolo a un aparador diferente, para mostrarle sus accesorios.
-Nisan necesito saber si de verdad te gusta Morinaga-san, por favor admítelo una sola vez… no me hagas usar esto por favor- expresaba la niña muy decidida…
-MORINAGA-SAN Y TÚ SON AMANTES –
-¡AAAAAAAAAAH! Te he dicho que saques de tu cabeza esa loca idea de que Morinaga y yo somos... AAAGH, ¿Cómo puedes decir es palabra?, te he repetido miles de veces que sólo somos amigos… "AMIGOS" ¡Entiendes kanako!-
-Nisan, en verdad ¿Tú no amas a Morinaga-san? ¿Eres su Amante?-
-Ya te dije que no-
-Morinaga es sólo un amigo para mí, así que por favor deja de hacer esos extraños comentarios-
Universidad de Nagoya 10:30 am (Momento actual)
La mañana transcurrió de manera tranquila, cuatro jóvenes se encontraban realizando sus actividades de manera animosa, en el laboratorio número dos del departamento de Agricultura; cuando Morinaga se encontraba ahí, los asustadizos asistentes se sentían más seguros que cuando se quedaban a solas con el temible Tatsumi-sempai. Ellos se sentían en completa confianza y le pedían indicaciones para realizar su trabajo, por supuesto que Souichi se sentía mucho mejor al no sentirse tan presionado por las dudas de sus inútiles asistentes.
-Ya ven chicos, esto se hace de esta manera- el chico de ojos verdes explicaba con mucha simplicidad un procedimiento de una prueba de observación.
-¡Oh! ya veo, que es bastante sencillo, ya estoy entendiendo un poco mejor muchas gracias- decía el joven Tadokoro.
-Si Morinaga-sempai gracias por la explicación es más claro ahora pero… disculpe que sea muy atrevida ¿Qué le paso a su ojo derecho?- preguntó directamente la joven Miharu.
-¡Eh! mi ojo- Morinaga había olvidado el pequeño detalle que presentaba su ojo, un moretón perceptible a los ojos de cualquiera, debido a la piel apiñonada que tenia, además presentaba un poco de inflamación aun.
-Debe de molestarle un poco ¿Verdad?- pregunta la chica con un dejo de preocupación.
-¡Ah! Bueno… verás yo… yo me tropecé en mi cuarto ayer mientras lo limpiaba, y me golpee con la esquina de mi cama jajaja soy un tonto, no te preocupes Miharu-chan- Morinaga no era muy bueno mintiendo, debido a su sinceridad, pero tenía que hacerlo para salir del problema; no podía decir que su Sempai lo había golpeado en una pelea, pues no le gustaba generarle a Souichi mala reputación delante de sus asistentes.
-¡Eh! así que fue eso, pero debe de tener mas cuidado la próxima vez Moringa-sempai- le decía el chico Tadokoro, entrando en la conversación.
-¡Ah! Si gracias, fui un descuidado jajajaja- decía rascándose la nuca un poco.
-Yo pensé que lo habían golpeado Morinaga-sempai- expresaba seriamente la chica de cabello corto.
-¡Eh! por que dices eso- se sobresalto al escuchar a la chica.
-Bueno vera, mi hermano menor que va al instituto, suele meterse en muchos problemas y así se ve exactamente cuando le dan un golpe en la cara, es por eso que lo mencioné- explicaba la chica, mirándolo seriamente.
-¡Ah! Miharu-san pero Morinaga-sempai es una persona muy tranquila y todos hablan buenas cosas de el, además jamás se ha escuchado que el tenga una pelea ó algo- le decía su compañero de anteojos.
-Es verdad, Morinaga-sempai es muy amable, y por eso pregunte, creí que alguien lo había agredido, jamás pensaría que peleo con alguien, es que estaba algo preocupada- decía la chica viendo a los ojos a Morinaga.
Morinaga se puso muy nervioso, al sentir las miradas de esos dos chicos sobre él, no estaba acostumbrado a mentir y lo que Miharu decía era la verdad, en realidad lo que él dijo había sido una estúpida mentira, ya que en verdad había sido el puño de su gran amor directo en su cara, lo que provoco aquel ojo morado e inflamado.
-Morinaga-sempai lamento haber sido tan osada en preguntarle… lo siento mucho- la chica hizo una reverencia y lo miro muy preocupada.
-No te preocupes Miharu-san estoy bien en serio- le decía con una sonrisa dulce.
Esa escena, por alguna razón molesto a Souichi y le distrajo de su trabajo, aquella chica para él era una metiche, ¿Por qué tanta preocupación por Morinaga?, él ya había explicado con una mentira pero ella siguió hablando con él, así que se exasperó.
-Pueden callarse de una maldita vez, estoy tratando de concentrarme y sus chismes de lavadero no me dejan hacerlo- expresó molesto el Sempai, mirándolos con rabia.
-¡Sí!- respondieron a coro aquellos tres guardando silencio de inmediato y regresando a sus actividades.
Souichi de alguna manera se había librado de las insistentes preguntas que Miharu-chan le estuvo haciendo a un mortificado Morinaga por varios minutos, en esa mañana, callándolos de inmediato cada vez que empezaban a susurrar algo en referencia al moretón que tenía en su ojo derecho.
-"No debí haber dejado que Morinaga me ayudará el día de hoy, tropezarse y golpearse definitivamente no es una buena excusa idiota"- regañaba mentalmente a su exkouhai, mirándolo con una cara de pocos amigos -"Ni se te ocurra decir nada más"- pensaba mirándolo fijamente.
Concluyeron parte del experimento con gran éxito y se encontraban analizando otras muestras y escribiendo sus reportes en silencio, mientras tanto Souichi miro el reloj de su muñeca y vio que marcaba las 13:00 pm -"Ya es tarde"- pensó al voltear y ver que Morinaga seguía muy concentrado en sus actividades.
-Oí Morinaga- le llamo de repente con su típica voz seria.
-Si- contesto el chico al instante, mirándolo.
-Ya es mas de medio día, ¿No tienes que irte ya?- le pregunto tajantemente.
-¡EH!- se asombró, vio el reloj de la pared y le regreso la mirada dudoso, pero capto en seguida la pregunta, al mirar su ceño fruncido.
-¡Ah! sí es verdad jajaja se me había olvidado que tengo cosas que hacer, gracias Sempai por recordarme- mintió el joven poniendo una sonrisa simple en su rostro.
-Es cierto Morinaga-sempai solo nos ayudaría medio día- expresó el joven asistente de anteojos.
-¡Oh! El tiempo se pasó volando- expresaba Miharu viendo el reloj en la pared también.
-Ustedes dos pueden ir a comer, asegúrense de regresar a tiempo más tarde- les daba instrucciones a sus asistentes quienes obedecieron enseguida, realizaron una reverencia a sus Sempais y salieron felizmente del laboratorio para ir a la cafetería a almorzar juntos.
-¡No puedo creerlo! Para eso si se dan prisa este par de idiotas- expresaba irritado.
-¡Uh! Sempai no quieres ir a comer algo, yo invito vamos a la cafetería- proponía el chico de ojos verdes con una linda sonrisa.
-No, yo tengo que ir a ver al profesor Fukushima en un rato, solo tengo que terminar esto- decía mientras terminaba de escribir en su bitácora.
-Ya veo… entonces puedo ir a buscarte algo para cuando regreses ¿Qué quieres?- insistía Morinaga haciendo tiempo y reusándose a dejar el laboratorio.
-Ya te dije que no, además no tengo nada de hambre-
-Pero si no comes te pue…- Souichi irritado no lo dejo terminar su oración, golpeando fuertemente la mesa.
-MORINAGA ¡YA LARGATE DE UNA VEZ!- grito exasperado.
Morinaga se asustó, no quería hacerlo enojar al principio de la mañana, evito besarlo por esa razón, pero ahora su insistencia hacia que se enojara, se sintió un poco mal y se dirigió rápidamente hacia el locker en donde guardaba su bata, se la quito y la colgó en su gancho correspondiente.
Souichi se irrito mas aun, le había gritado sin ninguna razón, pero es que ya no quería que estuviera ahí para cuando sus asistentes regresaran y le siguieran preguntando sobre aquel golpe que sabia perfectamente que él lo había provocado.
Lo vio colgar su bata rápidamente y cerrando la puerta del locker le dijo en voz baja -¡Uh! bueno, ya me voy, te veo en el departamento Sempai- no lo miro al decirle esas palabras simplemente Morinaga camino hacia la puerta y se fue.
-Maldición… soy un idiota- se dijo sentado en su silla agarrándose fuertemente la cabeza.
Habían pasado unos 20 minutos desde que Morinaga había salido del laboratorio cuando escucho un sonido que lo distrajo en el área de los lockers, el lugar estaba en silencio absoluto y el sonido se escuchaba claramente, se levanto y pudo notar un objeto encima del locker que mostraba una luz encenderse y apagarse.
-¡Eh! un móvil- expresó, reconociendo perfectamente ese dispositivo que sostuvo entre su mano -¡Es el móvil Morinaga!- dijo mirando la luz de la pequeña pantalla led que se encendía en la tapa.
El celular se encontraba en modo vibrador, era un celular tipo clamshell en color azul muy estético para su gusto, pero que era del tipo favorito para Morinaga, observó que en la pantalla se visualizaba un número desconocido pues no estaba registrado y no sabía quién era, dejo de vibrar e inmediatamente después llego un mensaje de texto, él no era de las personas que contestara o que mirara cosas ajenas, así que regreso a la mesa y lo puso ahí, -"El idiota de Morinaga regresará enseguida por el"- pensó con seguridad, sin embargo después de algunos minutos más, el celular de Morinaga volvía a vibrar insistentemente, el mismo número se reflejaba en la pantalla por un largo tiempo y cada vez que lo hacia y no se tomaba la llamada un nuevo un mensaje llegaba.
-¡AH! ¡QUIEN DEMONIOS LO ESTA LLAMANDO TANTO!- grito colérico.
Su impulsividad hizo que tomará el teléfono y lo abriera para revisar los benditos mensajes que llegaban, podía tratarse de algo urgente y él podría avisarle a Morinaga después y reclamarle por haberlo olvidado. Sin embargo la molestia que sentía en ese momento desapareció sintiendo un dolor agudo en el estómago cuando leyó detenidamente el primer mensaje que había llegado, ese mismo número estaba registrado en el remitente de los que habían llegado en la mañana cuando el y Morinaga llegaron al laboratorio.
"Mensajes"
8:05 am
-"Te invito a comer, por favor acepta, estoy muy preocupado por ti, además necesito pedirte disculpas apropiadamente, no quiero que te enfades conmigo, si aceptas te esperaré a las 2:00 pm, en el mismo restaurant de ayer. Que tengas una maravillosa mañana Morinaga-san"-
8:08 am
-"Buenos días Takeshi-san, muchas gracias por preocuparte, pero quédate tranquilo estoy bien, y no estoy enojado contigo, sobre la invitación no creo poder ir, le deseo igualmente una linda mañana"-
8:10 am
-"Gracias por responder, pero no puedo evitar preocúpame por ti, sin embargo yo estaré esperándote por si cambias de opinión"
13:20 pm
-"Morinaga-san debes de estar muy ocupado para no contestar mis llamadas, lo siento no quería molestarte, es solo que quería insistir en invitarte a comer el día de hoy, el menú de hoy es muy agradable y los postres son suculentos, lo menciono por que se que te gustan las cosas dulces"
13:30 pm
-"Disculpa mi insistencia, pero ¿en verdad no estas enojado conmigo?, es que no me contestaste el mensaje anterior, voy saliendo de la oficina ¿Estas en tu departamento? Dime puedo ir a recogerte, contéstame por favor Morinaga-san"
13:40 pm
-"Morinaga justamente estoy afuera de tu departamento, perdona que me tomara el atrevimiento de venir así, pero en verdad estoy preocupado por ti, ¿Estas en casa?"-
El dolor desaparecía con forme leía cada uno de esos mensajes de texto en el celular de Morinaga, sentía su sangre hervir al ver "ese nombre" en uno de los mensaje que había contestado Morinaga, ese chico con quien había salido a desayunar el día de ayer, aquel que lo llevo a casa de su tía por la noche, aquel que había insinuado que eran "novios", aquel que se atrevió abrazarlo y aquel a quien no le pudo dar un puñetazo y el cual Morinaga defendió.
-¡MALDITO BASTARDO, POR QUE DEMONIOS TENDRIA MORINAGA QUE COMER HOY CONTIGO!- grito cabreado, apretando fuertemente ese celular entre sus manos.
-Idiota, Idiota, Idiota, Idiota, Idiota- repetía una y otra vez.
La vibración del dispositivo en sus manos le indico de una nueva llamada entrante, dirigió la mirada a la pantalla del mismo y Souichi al ver ese número de nuevo, no lo pensó dos veces antes de contestar de manera muy brusca.
-¿Que quieres?-
-¡Eh! Disculpe, ¿Es el número xxxxxxxxxx de Morinaga Tetsuhiro-san?-
-Lo es-
-Buenas tardes habla Nakamura Take….-
-Ya sé quién demonios eres bastardo, te pregunte ¿Qué demonios quieres?-
-¡Eh! Quien eres… ¡Ah! ¿Tatsumi-san? ¿Porque contesta el móvil de Morinaga-san?, podría pasármelo por favor-
-¡NO PUEDO! El idiota, olvido su móvil aquí en la universidad, así que ya deja de fastidiar, y no lo llames más-
-¿Disculpe? En primer lugar ese es el móvil personal de Morinaga y yo le hablo cuantas veces quiera, y en segundo lugar usted no tiene por que contestarlo después de todo-
-¡QUE DIJISTE BASTARDO!-
-¡LO QUE ESCUCHO ¡ Y apropósito, ya que estoy hablando con usted o por lo menos eso intento, quiero que sepa que no fue mi intención ofenderlo con mi comentario de ayer por la noche, si lo mencioné fue por que Morinaga me comentó que usted era esa persona tan especial del cual esta enamorado, pero nunca creí que sería un amor unilateral-
-NO SÉ, DE QUE MIERDA HABLAS-
-Por favor Tatsumi-san, lo sabe perfectamente, Morinaga lo…-
-¡Morinaga-san! para ti, IDIOTA-
-Ok, Morinaga-san lo ama desde hace 6 años y usted en todo este tiempo no me diga que no se dio cuenta de esos hermosos sentimientos, claro que los noto, pero jamás los a aceptado, Moringa-san es un joven muy atractivo e inteligente, además su carácter es tan dulce y alegre que encantaría a cualquiera…-
Mientras escuchaba esas palabras Souichi sentía que el estomago se le revolvía del coraje tan grande que sentía, quería desquitarse, quería tener aquel sujeto frente de el y golpearlo hasta desahogar la ira que tenia dentro.
-"Este estúpido bastardo diciendo todo eso, que mierda le pasa, Morinaga Idiota siempre contándole tu vida a cualquiera"- pensaba muy irritado.
-Con todas esas bellas cualidades y además increíble su honestidad cualquiera se terminaría enamorando de él- terminaba de hablar el joven Takeshi, con expresión en su voz.
-¡QUE MIERDA DICES!- grito al escuchar ese tono tan suave y ese suspiro en la voz del hombre aquel.
-Lo que oyó, quien tuviera a Morinaga a su lado se enamoraría de él inmediatamente y usted que vive con él, aun así no ha correspondido sus sentimientos- le recriminó directamente.
-¡YO NO SOY GAY!, métetelo en tu cabeza maldito homosexual, ¡YO NO SOY GAY! Yo no tengo que corresponder a nada, ¡ENTIENDES!- su poca paciencia desapareció, dejando salir sus tan conocidas excusas cuando le mencionaban ese tema con Morinaga.
Otra vez Souichi se dejaba llevar por la ira, ese tal Takeshi lo hacía perder la compostura, hacía que sintiera un fuego consumirlo y por su impulsividad si no gritaba él sentiría asfixiado.
-ASÍ, QUE ¡CALLATE DE UNA VEZ!-
-Entonces usted no… ¿No ama a Morinaga-san?, ¿No son amantes?-
-¡Eh!- de nuevo, otra vez, las mismas preguntas que su linda hermanita le había hecho hace dos días -"Nisan, en verdad ¿Tú no amas a Morinaga-san? ¿Eres su Amante?"- ese chico las repetía con la misma expresión en la voz.
-Que estupideces dices ya lo he dicho muchas veces antes, Morinaga solo es mi amigo, fue mi asistente aquí en la universidad, comparto departamento con él, pero nada más, Yo no soy gay, Yo no amo a Morinaga y mucho menos seria su amante-
Souichi dijo cada palabra con ira absoluta, cualquiera que lo escuchara, pensaría que en vez de ser amigo de Morinaga, era su enemigo y lo odiaba, quien tan tajantemente lo rechazaba en toda su totalidad, ¿En realidad era amigo de Morinaga? En realidad no estimaba ni un poco a ese chico gay de la universidad quien le confesó sus sentimientos abiertamente y que no perdía la esperanza de ser correspondido hasta el último segundo de su vida…
"… existe una persona muy importante dentro de mi vida, esta persona es alguien que he amado por 6 largos años, que amo y amaré por siempre, él es muy especial… para mí en realidad no existe nadie más, mi corazón le pertenece completamente a él…"
-… … … - El joven Takeshi se quedó sin palabras y recordó aquellas palabras de Morinaga y el sentimiento al pronunciarlas una por una.
-¡Oí lo escuchaste bien!... Oí- al no escuchar sonido del otro lado del teléfono, Souichi le llamo.
-Si lo escuche perfectamente… Entonces en verdad… yo tengo una oportunidad- declaró tranquilamente.
-¿Eh? De que hablas idiota- no le gusto nada lo que escuchaba.
-Tatsumi-san, a mí sí… me gusta mucho Morinaga-san, yo lo amaría por siempre y si me gustaría ser su amante- le expresó con una voz muy suave.
Aquellas palabras hicieron que el corazón de Souichi sintiera un fuerte latigazo, no fue por el coraje lo que sentía, no fue por esa discusión telefónica que tenía con aquel hombre, fue una sensación de miedo, esa frase del joven Takeshi hizo que sintiera miedo de perder algo que pertenecía a su vida en estos momentos, esa frase retumbaba en su cabeza, aquel hombre le decía abiertamente que le gustaba y amaría a su exkouhai y que quería convertirse en su amante sin ningún descaro.
-¿Qué fue lo que….- no termino la frase pues del otro lado de la línea escucho la voz que hacía que su corazón se acelerara y sus piernas perdieran fuerza.
-¡Takeshi-san! ¿Qué estás haciendo aquí?- le pregunto al joven rubio, casualmente vestido con un pantalón de mezclilla azul y una playera blanca con franjas rojas, quien se encontraba recargado en su auto, frente a la entrada de los condominios en donde vivía.
-Morinaga….- Souichi expresaba del otro lado de la línea, estaba relajándose poco a poco después de esa acalorada conversación con ese odioso rubio, que lo sacaba de sus casillas y más ahora que sabía que Morinaga se había encontrado con él.
-Morinaga-san muy buenas tardes, permíteme un momento por favor- le decía y le hacía una señal con su mano, mostrándole que tenía su teléfono móvil en su oído.
-¡Eh! Lo siento, no quería interrumpirte- Morinaga se disculpó con aquel joven, con una triste expresión en su rostro.
Takeshi vio esa expresión en su rostro e inmediatamente después vio ese moretón en su ojo derecho y frunció el ceño sintiendo una molestia acrecentar en su interior, así que termino su llamada diciendo solo la frase que declaraba la guerra totalmente en contra de la persona del otro lado de la línea…
-No lo volverás a lastimar de nuevo, porque iré con todo lo que tengo y haré que se olvide de ti para siempre- dijo aquello con mucha determinación en su voz, finalizando la llamada.
-Oí ¡Que estas diciendo! Oí- Souichi no comprendió aquellas palabras y quería una explicación ahora mismo sin embargo el sonio de la finalización de la llamada, resonaba en su oído, cerro con fuerza el celular de Morinaga y lo azotó en la mesa de trabajo -Maldita sea, ese idiota se encontró con él- declaró en un susurro.
-Con permiso, Tatsumi-sempai- un saludo lo interrumpió de golpe.
-¡QUÉ!- contesto fuertemente.
-¡Uh! Lo siento, pero el profesor Fukushima quiere saber si va a ir a su oficina, me mando a buscarlo- respondía un asustado, Yamaguchi quien aún no comprendía como su amigo había soportado a esa terrible fiera tantos años.
-¡Ahs! Lo olvide, vamos- le dijo tomando sus cosas, miro el celular de Morinaga un momento en la mesa, lo tomo y lo guardo en la bolsa de su bata, se dirigió junto con Yamaguchi a la oficina del profesor Fukushima, en donde estaría un buen rato.
En un agradable Restaurant lejos de la Universidad de Nagoya…
-Me alegra que aceptarás mi invitación ¿Algo en especial que quieras comer Morinaga-san?- le preguntaba cortésmente Takeshi, mirándolo atentamente a los ojos.
-No nada, me gustaría pedir solo el menú de hoy, por favor- respondía un apenado Morinaga que no pudo negarse a esa invitación, desviando su mirada a otro lugar recordó que cuando el joven Takeshi le pregunto sobre su ojo, Morinaga le dijo que se había golpeado con la esquina de la cama, algo que por supuesto no le creyó y cuando el rubio mencionó la posibilidad de que Tatsumi lo había golpeado la noche anterior, Morinaga inmediatamente dijo que tenía mucha hambre.
Takeshi entendió completamente que Morinaga no quería tocar ese tema y eso sólo le comprobaba que efectivamente Tatsumi había sido el responsable de ese golpe en su rostro, sin embargo al escucharlo decir como excusa que tenía hambre, aprovecho esa oportunidad y lo invito nuevamente a comer, esta vez no pudo decirle que no. Subieron al auto y se dirigieron al mismo restaurant en donde habían desayunado el día de ayer, Takeshi le comentaba los últimos preparativos de la fiesta y lo emocionada que estaba su pequeña hermanita también. Moringa se sintió un poco mejor en esa tranquila comida y agradable conversación, que olvido un poco sus preocupaciones comentándole también lo emocionada que la pequeña Kanako se encontraba, no quería ser descortés con ese joven que le había invitado a comer, pero tenía que aclarar ciertas cosas, para que no se hiciera ideas equivocadas. Una de las razones por las que no quería ir a comer con él, es que ahora conocía los sentimientos que Takeshi sentía hacia su persona y no quería lastimarlo aceptando sus invitaciones.
-Takeshi-san escucha yo no quiero que… tengas una idea equivocada de esto, es solo que no quiero que haya malos entendidos entre Sempai y yo, acepte venir a comer el día de hoy, pero esos no significa que…- no pudo terminar de hablar, cuando vio la mirada profunda que Takeshi le otorgaba, sus ojos cafés claros clavados en él y una sonrisa en su rostro lo hicieron sonrojarse, ese chico sí que sabía incomodar con una mirada.
-No te preocupes por eso, ayer lo dejaste bastante claro, tu amas a Tatsumi-san- agacho su rostro y miro su postre frente a él y comenzó a jugar con el tenedor sobre la mesa -"Pero yo tengo una oportunidad y no la voy a desperdiciar, tengo que conquistarte, déjame hacerte feliz"- pensó, levanto su rostro y sonrió tranquilamente comenzando a hablar tratando de soñar lo mas casual que podía -Sé que no aceptaste por otra razón que no fuera por cortesía, pues eres una persona muy gentil y amable, yo admiro mucho eso, no te voy a negar que estoy feliz porque estás aquí conmigo, pero no quiero que te sientas incomodo por eso- declaró nerviosamente.
-¡Takeshi-san!- Morinaga sentía culpa, pues él sabía perfectamente lo que se sentía, compartir un pequeño instante con la persona que te gustaba, Takeshi al igual que él era muy sincero -"Yo amo a Souichi con toda mi alma, pero estará bien guardar tantas esperanzas, el jamás me aceptará, Morinaga deja de sentirte así"- pensaba insistentemente.-Lo siento, ¡Uh! cambiemos de tema por favor, ¡Uh! ¿Ya te probaste tu disfraz?- preguntó Morinaga, alegremente.
-¡Eh! Sí, mi hermana me saco muchas fotografías jajaja me siento como un niño, ya me veras mañana, por cierto quería comentarte, Yui le dijo hoy a Kanako-chan que pasaríamos mañana por ustedes para irnos todos juntos a la fiesta- le decía tranquilamente al chico de ojos verdes, quien se quedó callado.
-Kanako-chan no me dijo nada, me mandaría un mensaje- se tocó la bolsa de su pantalón y descubrió que le faltaba su móvil -¡Eh! ¿Dónde lo deje?- se decía a si mismo revisándose la otra bolsa y la bolsa de su chaqueta.
-Lo dejaste en el laboratorio- le dijo tranquilamente cortando un pedazo de su pay de limón -Te llame hace rato y me contesto Tatsumi-san- le dijo como si nada.
-¡Eh! En serio… si ahora recuerdo que lo puse arriba de mi Locker cuando me quite mi bata…- contestaba sereno -¡Eeeeeh!- proceso el ultimo comentario de Takeshi, quien vio como terminaba su postre -Sempai te contesto no lo creo- le comento golpeándose con su mano la frente -"Ahora si tengo problemas"- pensó nerviosamente -"De nuevo va a pensar cosas que no son"- seguía en su dilema mental, siendo observado divertidamente por el joven Takeshi.
-Por que estas tan preocupado, Tatsumi-san no tiene por qué molestarse contigo, me enteré que estuviste en la universidad y dejaste tu móvil allá, ya que cuando te llamé contestó tu móvil y cuando me escucho se enojo muchísimo, así que aproveche y me disculpe con él por lo del malentendido de anoche, yo realmente cometí un error al suponer que eran pareja, pero él ya me lo dejo todo claro- le comentaba a un sorprendido Morinaga.
-¡Eh! ¿A qué te refieres Takeshi-san?, ¿Que te dijo Sempai?- le preguntó inquietamente.
Takeshi lo miro muy interesado en su respuesta y pues honestamente repitió las palabras que de los labios de Souichi había salido unos minutos antes -Me dijo que solo es tu amigo, que fuiste su asistente en la universidad, que comparte departamento contigo, me reafirmo que no es homosexual y que no son amantes- concluyó mirando sorprendido como los ojos de Morinaga se opacaban y bajaba su rostro lentamente.
-"Solo amigos ¡Eh!"- Morinaga sintió su corazón dolido, Sempai le dijo a Takeshi esa frase, esa misma que siempre le decía a Kanako-chan -"Yo no soy tu amante"- recordó con tristeza esa otra dolorosa frase que el mismo Souichi le había dicho -"Morinaga date cuenta que Sempai no te ama, cuantas veces lo ha negado ya, siempre lo estoy forzando a sentir algo que no quiere"- reflexionaba mientras inconscientemente se tocaba la mejilla, sus dedos acariciaron su ojo, aquel golpe dolió nada en comparación al dolor que su corazón sentía -"Soy un idiota"- cerro sus ojos fuertemente, pero no pudo evita que sus lagrimas salieran de ellos.
Takeshi lo miro preocupado, aquel joven de hermosos ojos amaba tanto a aquel hombre, que al escuchar esas palabras sentía su mundo derrumbarse, sintió una gran molestia al imaginar el sin fin de veces que el otro simplemente rechazaba el buen corazón de este chico -No llores… el no merece que sufras así… por que no me das la oportunidad de hacerte feliz- movió su cuerpo hacia delante para alcanzar con su brazo y tocar con su mano la mejilla de Morinaga haciendo que este levantara su rostro y abriera de golpe los ojos para mirarlo al escuchar esas palabras.
-¡Eh! Takeshi-san yo no…- trato de responderle, pero al ver esos ojos cafés y esa tierna mirada, se quedo callado.
-No tienes que responderme ahora, conóceme y déjame conocerte mejor, seamos amigos por ahora, quien sabe mas adelante te comiences a fijar en mi jajaja y yo te lo preguntaré de nuevo, ¿esta bien?- le decía sinceramente aquel joven rubio aún con su mano en su mejilla.
-Pero yo en verdad no creo po…- Morinaga trato de hablar, pero Takeshi lo interrumpió, dejando su mejilla y sentándose de nuevo erguido en su silla.
-¡Me gustas mucho! no puedo evitarlo y prepárate que voy a conquistarte- le declaró con una increíble sonrisa, haciendo que Morinaga se quedara sin palabras, realmente el joven Nakamura tenía una confianza impresionante en sí mismo, aun cuando Morinaga le había dicho que estaba enamorado de Sempai y que no tendría oportunidad alguna con él, pero al parecer simplemente no le importaba en lo más mínimo, su alegría y persistencia le recordaron que durante 6 años ha estado perseguido un amor no correspondido, así que había olvidado lo que era sentirse perseguido también, provocándole una ligera sonrisa en sus labios -Bien regresemos a lo que estábamos, la gran fiesta es mañana ¡ah! pero come tu postre, esta delicioso- le decía animándolo.
-"Discúlpame… en verdad lo siento pero… yo jamás me enamoraría de alguien que no fuera Souichi"- pensó sonriendo con melancolía, -"La vida a veces puede ser muy injusta, la persona que amas no te corresponde y la que ni siquiera imaginaste te ofrece amor incondicionalmente"- pensó observando aquel chico mientras seguía platicando alegremente con ademanes en sus manos, tomo su tenedor e inicio con su postre -¡Takeshi-san! Gracias- expresó amablemente.
Había sido un día muy agotador en la universidad, regresaba agobiado de tanto estrés y se dispuso a detenerse en el supermercado de la esquina en donde compro cerveza y sus amados cigarros, unos minutos después llego a los condominios que eran su actual hogar, subió las escaleras poco a poco meditando todo lo que había pasado, hasta que sus pensamientos fueron interrumpido por una voz muy alegre.
-Nisan hasta que llegan, he estado tocando la puerta un buen rato, me convencí de que no estaban y me quede esperando a que llegaran- le explicaba a su hermanita, poniéndose de pie ya que se encontraba sentada y recargada en pequeña barda del pasillo de los condominios.
-¡Kanako! ¿Qué estás haciendo aquí- le pregunto asombrado.
-¡Eh! Pues vine a quedarme a dormir esta noche con ustedes, es que mañana me quiero ir de aquí directamente con Morinaga-san a la fiesta y una amiga pasará a buscarnos- le contestaba la pequeña, tomando su maleta que traía con ella -Pero en nisan ¿Dónde está Morinaga-san?- le preguntaba a su hermano mayor -No lo veo ¿Dónde está?- repitió la pregunta, buscándolo con la mirada.
-El vendrá más tarde- le comentó recordando con molestia, que el idiota había ido a comer con aquel estúpido rubio -Entra seguiremos hablando dentro de casa- le dijo abriendo la puerta del departamento y adentrándose en el.
-"Casa, le llamo casa a este lugar, era de esperarse si aquí vives con tu amante"- Kanako pensó alegre, siguiendo a Souichi.
-Traje todas mis cosas para mañana, Masuda-san me mando con una vecina que venía en su auto por esta zona- le decía a su hermano, mientras se quitaba sus zapatos y entraba al departamento.
-Por qué no me avisó, podría haberte ido a recoger yo a la casa y traerte- le dijo molesto mientras se sentaba en el sillón de la sala y la vio acercársele mientras ella se sentaba a su lado.
-Bueno es que no queríamos causarte molestias, además también llame a Morinaga-san, pero no me contesta su móvil- le decía al tiempo que veía su móvil y tecleaba lo que al parecer era un mensaje de texto.
Souichi sintió el vibrar del dispositivo en la bolsa de su pantalón y vio a su hermana que veía detenidamente la pantalla de su móvil esperando ansiosa una respuesta.
-No insistas, yo tengo su móvil ves, hoy en la mañana estuvo conmigo en la universidad, se fue después del mediodía y olvido su móvil en el laboratorio- le mostraba el dispositivo sacándolo de su pantalón y colocándolo en la mesita de la sala -Así que por más mensajes que le mandes o intentes llamarlo, no te contestará- finalizó sacando un cigarrillo de su cajetilla y encendiéndolo, comenzó a fumar.
-¡Ya veo!- dijo sorprendida -Pensé que estarían juntos todo el día, haciendo las pases- le dijo la niña, guardando su móvil y acercándose más a su hermano.
-Haciendo las pases, todo el día dices… no te entiendo- le comentó extrañado -Recuerdas que ya le pedí disculpas, ya se resolvió el problema, estamos bien… todo sigue igual que siempre- le dijo seriamente, sin embargo muy a su pesar, recordó que le había gritado y lo había corrido del laboratorio horas antes y que gracias a eso, el idiota de aquel rubio, tuvo la oportunidad perfecta para llevárselo a comer -"Soy un idiota no le debí haber dicho que se fuera"- pensó frunciendo el ceño fuertemente.
Souichi había recordado la discusión telefónica con ese tal Takeshi hace unas horas, recordó lo rabioso que estaba y después tuvo que aguantarse el enojo pasando un buen rato ayudando a el profesor Fukushima, sin embargo no estuvo tranquilo en toda la tarde y olvidándose del detalle del móvil de Morinaga le llamo para que regresará cuando antes a casa y en cuanto escucho el timbre de la llamada, sintió la vibración en la bolsa de su bata -"Maldita sea, es verdad yo tengo su móvil, el muy idiota no regreso por el"- renegando para sí mismo en sus pensamientos.
-Nisan…-
-"Pero ahora que regrese me va a escuchar"- pensaba molesto.
-Nisan…-
-Solo era una comida y ya paso mucho tiempo ¿Qué demonios estarán haciendo ese par de idiotas a esta hora?- seguía perdido en sí mismo.
-¡NISAN!- grito su hermanita al ver que su hermano no le hacia el menor caso.
-¿EH? Que pasa Kanako- le contestaba al fin saliendo de sus divagaciones.
-Mooo estoy hablando contigo y tu quien sabe en qué estás pensando- le dijo cruzándose de brazos y con molestia en su voz -Pero creo que te comprendo, estás pensando en Morinaga-san ¿Verdad?- le sonrió gentilmente.
-COF COF COF COF ¡QUE DICES! Porque tendría que pensar en él- casi se ahoga con el humo del cigarro, al escuchar las palabras de su hermana -Ya te dije que no pienses lo que no es, además yo…- le reclamó, sin embargo Kanako no lo dejo terminar de hablar.
-Por cierto nisan YO aún sigo molesta contigo- le dijo seriamente, mientras se ponía de pie y se ponía frente de él con los brazos cruzados.
-¡Eh! Sigues molesta por lo de ayer, tonta olvídalo ya- le comento sin inmutarse.
-¡EH! Qué clase de nisan eres, ni siquiera tienes remordimientos, le pegaste muy fuerte a Morinaga-san sin ningún motivo y encima te haces el ofendido, encerrándose en tu cuarto y dejando a Masuda-san y a mi cenando solas- le reprochaba furiosa.
-No estaban solas, Morinaga ceno con ustedes, así que da lo mismo- le señalo con el dedo.
-Pero ese no es el caso, te portaste muy agresivo enfrente de mí… jamás te vi así- Kanako, agacho la mirada, poniendo una mirada triste y lo vi con ojitos llorosos.
-¡Kanako! Lo siento, no quise asustarte- le dijo mientras se sentaba en la orilla del sillón y acariciaba su corto cabello -Perdóname- le susurró.
Souichi podía ser el ser más despreciable del planeta con todo el mundo, pero su familia era intocable y su hermanita más aún por ser una niña, comprendió que la pelea entre él y Morinaga había sido muy fuerte y si, se excedió bastante ya que Masuda-san y Kanako fueron testigos del fuerte golpe que le propino a su exkouhai en el rostro, mandándolo directo al suelo y chocando con la puerta de la entrada. Su hermanita era muy sensible y le tenía un fuerte cariño a Morinaga así que se sintió mal por ello -Kanako yo…- estaba por decir algo cuando su hermanita lo interrumpió.
-Si quieres reconciliarte conmigo… acepta esto por favor- le dijo mientras estiraba su mano y le entregaba un collar de caucho en color negro con el dije que Ayumi le había prestado. Esta noche haría reaccionar a su hermano de una vez por todas.
-¿Que esto Kanako?- le cuestionó Souichi, recibiéndolo en su mano y examinándolo.
-Un regalo que tu hermanita te obsequia y quiero que lo uses- le dijo con una tierna sonrisa.
-¿Qué es esto un collar? Es extraño… gracias- le dijo arqueando una ceja, Kanako solía tener unos gustos raros a veces.
-Póntelo nisan anda si… por favor te lo pondrías… anda solo esta noche- le dijo emocionada y con sus ojos brillantes, pues tenía que ejecutar su plan con maestría.
-¡No!, yo no uso estas porquerías lo sabes bien- le dijo con su inconfundible voz, Kanako sabía que no sería tan fácil que lo usará, pero tendría que idear algo para que lo hiciera.
-¡NISAN BAKA! No quieres hacer las paces conmigo- hizo un berrinche, y luego se puso las manos en el rostro fingiendo un pequeño sollozo. Tenía que conseguir que lo usara mientras Morinaga llegará y lo besara.
-Está bien, está bien, mira me lo pondré ¡ahs! ya estas contenta- le dijo para tranquilizarla, mientras se levantaba del sillón y se dirigía a su habitación.
-¡En serio! gracias nisan- grito de felicidad -"Ahora solo tengo que decirle a Morinaga-san que lo bese o ellos solitos lo harán"- pensaba la niña emocionada, observando que se adentraba a su habitación con el collar en las manos -Seguro va a ponérselo ¡Muy bien Kanako eres increíble!- se echaba porras ella solita y siguió a su hermano, lo busco con la mirada y lo vio que estaba fumando otro cigarrillo en el balcón de su habitación.
-Nisan, eso a la larga te va a ser mucho daño- le reclamaba su hermana quitándole el cigarro y aventándolo por el balcón.
-¡Que haces! ¿Sabes cuánto valen?, no puedes desperdiciarlos así- le reclamaba a su hermana.
-No me importa, además si son tan caros como dices, no los compres- le respondía molesta, en verdad ese par eran hermanos siempre peleando, Kanako se quedó pensativa y miro hacia abajo esperando que no le hubiera caído a nadie en la cabeza, cuando de repente vio algo que no le agradó mucho; Kanako vio a Morinaga sentado en las escaleras de la entrada del edificio acompañado de… -¡Takeshi-san!- dijo sorprendida, expresión que no pasó desapercibida por Souichi quien se asomó también mirando hacia abajo.
-Nisan ¿Que hace Morinaga-san con Takeshi san?- le pregunto mirando a Souichi, notando en su rostro un dejo de molestia.
-¡Demonios! Ya era hora que regresarás Idiota- y en un arrebato de malhumor, lanzo la cajetilla de cigarros que tenía en las manos directo hacia la cabeza de Morinaga, sin embargo en ese arrebato impulsivo, el collar también se desprendió de sus manos.
-"Rayos se me resbalo el collar de la mano, Kanako va a matarme"- pensó cerrando sus ojos mientras, miraba a su hermanita, quien vio todo en cámara lenta y rápidamente le preguntó.
-¡Eh! Nisan, eso que lanzaste y brillo, no era el collar que te regale ¿Verdad?- no recibió respuesta y tampoco la necesito, pues solo mirando la cara que Souichi hizo supo cuál era.
-¡BAKAAAAAA!- le grito furiosa, sin pensarlo dos veces corrió para salir del cuarto de su hermano, atravesar la sala y salir hacia el corredor se sentó rápidamente a ponerse sus tenis y poder bajar en busca de ese accesorio tan importante para ella, apunto estaba de salir cuando Souichi la tomo del brazo.
-¿A dónde crees que vas?- Souichi le detuvo tajantemente.
-¡Nisan!... yo… tengo que bajar rápido… yo…-
-¡Uh! ¿Qué fue eso?- sintiendo un ligero golpe en su cabeza, levanto su mirada hacia arriba y logro ver por unos segundos, la figura de su Sempai en el balcón mientras se daba vuelta para entrar a su habitación -¡Souichi!- suspiro silenciosamente.
-¿Qué pasa?- preguntaba Takeshi quien estaba sentando a su lado, mientras observó una caja de cigarros que había caído en el suelo y miro hacia arriba sin lograr ver a nadie.
-No es nada, me callo algo en la cabeza ¡Ah! mira es esto- Morinaga le respondía levantándose y viendo algo brilloso en el suelo, lo recogió en su mano y lo observo detenidamente.
-¿Qué es?- de nuevo preguntó, tomando la caja de cigarros y deduciendo de quien eran.
-Parece ser un collar de caucho… ¡Eh! un dije, esta curioso creo que es de plata- luego una frase escrita en el llamo su atención -"Dulce o Truco"- leyó mentalmente.
-Vaya que suerte tienes en encontrártelo, es tu estilo y te quedaría bien, por qué no lo usas- le dijo mientras se levantaba del escalón y se acercaba a él.
-¿Tú crees?- le dijo mientras soltaba una risita y vio esa mirada apacible y esos ojos brillosos en Takeshi.
-¿Quieres que te ayude?- le dijo, mientras trato de tomar el collar de sus manos.
-No gracias, me lo pondré después- le respondió bajando sus manos y separándose un poco sin ser tan obvio -Bueno Takeshi-san ya debo entrar, Sempai debe de estar hambriento, suelo preparar la cena para ambos- le hizo ese comentario sin pensar, se reprimió mentalmente pues sabia de los sentimientos de aquel chico de ojos cafés, pero honestamente eso era cierto, la cena siempre la hacia él.
-Ya veo, Morinaga-san… eso está bien- sintió una punzada en su corazón, aquel chico de hermosos ojos verdes le preparaba la cena a esa fiera -"¡Que suerte tienes Tatsumi-san, pero no te durará mucho"- pensó seriamente -Cuídate por favor- expreso amablemente.
-Si no te preocupes- le respondía con una ligera sonrisa de cortesía.
-Bueno me despido… Muy buenas noches Morinaga-san… que descanses… compermiso- hizo una educada reverencia y se despidió dando la vuelta para dirigirse a su auto, Morinaga hizo lo mismo para subir a su departamento, sin embargo Takeshi cedió a un fuerte impulso en su corazón y dando media vuelta de nuevo le llamó -¡Morinaga! espera por favor-
-¡Eh!- Una simple expresión en segundos…
-Perdóname pero no puedo resistir esto- el joven de cabello rubio y ojos cafés expresaba esa frase con increíble emoción en su voz.
-¡Eh! take…- no pudo terminar de decir su nombre, de un momento a otro sintió como su brazo era tomado desde atrás y era atraído hacia ese joven más alto quien lo abrazo fuertemente y en un movimiento fugaz le robo un beso a un sorprendido Morinaga, quien de repente no supo que había pasado, fue todo tan rápido, que su mente proceso ese suceso en cámara lenta, sus ojos verdes estaban completamente abiertos y vieron aquel rostro tan cerca de él y sus labios sintieron una intensa presión en ellos, su cuerpo se tensó, su vista se nublo y comenzó a sentirse extrañamente mareado.
-¡QUE MIERDA HACEN!- Souichi expreso completamente iracundo, bajando por las escaleras, llegando hasta ellos apretando sus puños.
Kanako no podía creer lo que sus ojos veían, aquel atrevido joven le había robado un beso a Morinaga y no solo eso, pudo notar que su querido onii-san traía en ese momento aquel dije mágico en aquel collar que colgaba de su mano, sí… aquel mismo que su nisan dejo caer accidentalmente por el balcón -¡MORINAGA-SAN! no, no puede ser… no puede ser… esto no debía pasar así- expresó con mucha aflicción en su voz
-Morinaga…onii-san…-
Continuará…
Bueno hasta aquí llego esta parte de la trama XD lamento informar que haré retorcer las entrañas de Sempai en CELOS… TERRIBLE CELOS.
Pero bueno dejaré que sus mentes traviesas imaginen lo que viene y se diviertan conmigo en el próximo y divertido capitulo que será... **************************
Las dejo con la duda soy mala (¬ o ¬) jajajaja
Las quiero cuídense mucho y nos leemos en el siguiente, que confieso está en proceso y llevó 4 hojas U.U me doy tiempo créanme.
PD: No puedo entrar a mi Facebook, algo raro paso con mi cuenta o contraseña veré como lo solucionó, lo digo por si comentan por ahí disculpen de antemano que no conteste.
Muchas gracias
