Hola Hermosas (^o^)/
Soy Naomi sigo viva
Ofrezco una enorme, gigantesca disculpa por no publicar y tenerlas de los nervios XD
Espero compensarlas con este capitulo.
Capitulo 7. ¡Celos!
Muchas Gracias por leer y espero sus hermosos comentarios
-¡Morinaga…onii-san!- expresaba de manera sorprendida la pequeña Kanako quien tenía sus manitas temblorosas tapando su boca en un acto de increíble nerviosismo.
Aquella escena delante de sus ojos hizo que sintiera un terrible miedo, todo había salido mal, mejor dicho muy mal, ella creyó haber iniciado la ejecución de su plan "enamorar anii-san" con maestría, sin embargo no consideró los actos inconscientes que su querido hermano podría llegar a hacer en cualquier momento-"Nii-san… ¿Cómo pudiste arrojar ese collar de esa manera?"- se repetía en su cabecita, mientras a su lado este pasaba bajando los escalones lentamente con sus manos fuertemente en puño -¡QUE MIERDA ESTAN HACIENDO!- le escucho gritar aquello, volteó y vio su mirada, estaba enojado muy enojado -¡Nii-san!- susurró por lo bajo.
Souichi termino de bajar el último escalón y grito -¡MORINAGA!- a punto estaba de lanzarse a golpes sobre él y aquel rubio, cuando Kanako reaccionó en defensa de aquellos dos chicos que había caído en su inocente trampa, lo detuvo agarrándose de su brazo fuertemente -No nii-san… espera por favor- le grito la niña casi al borde de las lagrimas -es mi culpa… es mi culpa… todo esto es mi culpa- logró detener a Souichi, pues se colgó de su brazo fuertemente.
Souichi la miro extrañado -¡Que dices Kanako!- susurró a su hermanita y de nuevo regresaba la mirada a aquella escena frente de ellos, sin embargo toda la ira se esfumo de golpe-¡Eh! Mori… naga-expresó alarmado al ver caer de rodillas a su exkouhai, quien era sostenido por aquel rubio.
-¡Morinaga-san!, ¡Morinaga-san!¡Ah! despierta ¡Morinaga-san!- el cuerpo de Morinaga se encontraba en el suelo, sentado en el piso siendo sujetado por la espalda por Takeshi quien le daba palmaditas en el rostro, para reanimarlo.
-¡Morinaga-san!- corría la pequeña para ponerse de rodillas junto al jóven Takeshi.
-OÍ ¡MORINAGA!- gritó Souichi -¿Qué demonios le hiciste imbécil?- le cuestionaba a Takeshi a quien sujeto del cuello de la playera y lo levantaba de un tirón del suelo, dejando caer a Morinaga completamente en el suelo.
-¡Nii-san!- expresaba la niña quien miraba a Morinaga recostado, muy abatida y temerosa su vista se fijo en el dije que traía en su mano e inocentemente se lo quito y lo guardo en la bolsa de su pantalón, deseando con todas sus fuerzas que la magia no tuviera ningún efecto en su querido onii-san.
Mientras tanto Souichi seguía agitando bruscamente y gritándole a un Takeshi desconcertado -¿Que le hiciste imbécil? habla maldición- apunto estaba de darle un golpe en la cara, cuando los reflejos del joven Takeshi se alertaron deteniendo el puño de Souichi rápidamente y girando su brazo velozmente se lo quito de encima con facilidad -¡YO NO LE HICE NADA!-le gritó molesto, en realidad le resultaba frustrante que Souichi se alterará de esa manera cuando según para él, Morinaga solo era su amigo -Tatsumi-san sabes que esa actitud no es muy común para alguien que solo se preocupa por su amigo- le expresó viéndolo a los ojos -De que hablas- le contestó irritado -Mas bien pareciera que esta CELOSO- le dijo acomodándose la playera y mirándolo sarcástico-¿QUIEN MIERDA ESTA CELOSO?...VOY A PARTIRTE LA CARA AHORA MISMO- sentencio apretando los puños -Ven inténtalo haber si puedes-el joven rubio apretó sus puños de igual manera.
-¡DETENGANSE USTEDES DOS!-gritó con todas sus fuerzas la pequeña Kanako.
-Quieren dejar de pelear, debemos llamar a un doctor- expresaba muy enojada -Nii-san deja de estar discutiendo y lleva a Morinaga-san al departamento ahora- ordenó la pequeña -Por favor Takeshi-san váyase… por favor- kanako dijo con pena en su voz agachando su rostro.
Souichi se movió rápido y levanto la mitad del cuerpo de Morinaga hasta sentarlo de nuevo, mientras le llamaba fuertemente -Oí idiota abre los ojos, oí ponte de pie… Mori- sin embargo Morinaga se encontraba en un profundo sueño -"Idiota tienes que reaccionar, eres demasiado pesado para mi"- pensaba muy avergonzado de su muy poca fuerza física -"No sé… si sea capaz de llevarte hasta arriba"- pensó con impotencia, colocando su brazo alrededor de su cintura, y colocado el brazo de Morinaga alrededor de su cuello, para darle impulso a levantarlo, con dificultad pudo hacerlo y subir el primer lote de escaleras frente a ellos.
Takeshi se acercó a la pequeña Kanako, quien los comenzó aseguirviendo el esfuerzo de su hermano, después Takeshi también camino detrás de Souichi, observando atentamente todas sus acciones-"Tatsumi-san ¿En verdad solo lo vez como un amigo?"-pensaba viéndolos atentamente, sin embargo un pequeña mano tomaba la suya -¡Takeshi-san!-el joven la miro con una sonrisa y se agacho a su altura -Tatsumi-chan no puedo irme aunque una niña linda como tu me lo pida, sabes a mi me preocupa mucho Morinaga-san y además creo que tu nii-san necesita mi ayuda ¿Verdad?- expresaba a la niña y ambos voltearon a ver que el pobre Souichi ya no podía más -entonces…podría ayudar a llevar a Morinaga onii-san al departamento- la niña expresó inocentemente aquella frase -¡Eh!, claro-respondió sonriente pero al mismo tiempo sorprendido al oír como llamaba a Morinaga.
Subió las escaleras rápidamente y llego hasta donde Souichi se encontraba -Déjeme ayudarle- le dijo serenamente usando su educado modo de hablar-Lárgate… yo puedo solo… Kanako te dijo que te fueras-le respondió con un gran esfuerzo -Es muy necio sabe-le dijo esto mientras tomaba el otro brazo de Morinaga y lo ponía en alrededor de su cuello -Te dije que no necesito tu ayuda ¡SUELTALO!- le reclamaba Souichi exasperado -Se ve que esta haciendo mucho esfuerzo, yo lo llevo suéltelo usted- le contestaba Takeshi poniendo una mano en la cintura de Morinaga -¡NO! yo lo llevaré, así que quítale las manos de encima, me oyes-le reclamaba jalando a Morinaga a su lado -Yo lo llevo Tatsumi-san- le recalcaba Takeshi jalándolo hacia el -¡DIJE QUE NO!- exclamó fuertemente Souichi.
Kanako quien subía despacio detrás de ellos, solo podía ver angustiada a un par de jóvenes peleando por llevar a Morinaga, ya que su querido onii-san inconsciente era jaloneado de un lado al otro. Estaba nerviosa, asustada y molesta al miso tiempo el plan había fallado y ahora tenia que esperar la reacción del chico de cabezo negro azulado, para poder explicarle a Ayumi la situación.
-Ya fue suficiente lo va a lastimar- gritó Takeshi irritado -De quien crees que será la culpa idiota- respondía el joven de anteojos -Suya por supuesto- reprochó con molestia en su voz, Souichi ya estaba cansado de ese juego y en un intento por jalar a Morinaga de nuevo a su lado se detuvo impresionado-Takeshi-san…- un susurro de los labios de su exkouhai se escapó deteniendo el andar de los dos jóvenes que lo llevaban en sus brazos-Takeshi-san-de nuevo había susurrado el nombre de aquel rubio que no tardo en responderle -Aquí estoy Morinaga-san-le dijo con suave voz; Souichi observó detenidamente su rostro, estaba inconsciente aun -Takeshi-san-sin embargo seguía repitiendo insistentemente su nombre -"Por que lo llamas a él… Idiota"- pensó con un dolor en su pecho.
Llegaron al segundo piso y Souichi ya estaba exhausto, su respiración era casi audible para el joven de ojos cafés claros, así que lo soltó de la cintura un momento y en ese lapso Takeshi aprovechó atrayéndolo de un fuerte tirón hacia el poniéndolo ágilmente sobre su espalda y sujetándolo de las piernas lo cargo con facilidad-¡Vamos! así será más rápido-le expresó subiendo mas rápidamente las escaleras, dirigiéndose al tercer piso en donde se encontraba su departamento -Oí, que haces bastardo- le reclamó inmediatamente siguiéndole el paso.
Kanako quedo sorprendida al ver la fuerza de aquel joven de cabello rubio, alcanzó a su hermano y no pudo evitar cuestionarle -Nii-san¿Por qué no lo cargaste así, desde un principio?-aquella pregunta golpeo su orgullo como una gran piedra en la cabeza y pensó con impotencia -"Si tuviera la fuerza lo hubiera echo Kanako… esos dos son unos fuertes monstruos, demasiado altos… memolestan demasiado-pensó muy irritado.
Llegaron al departamento y Souichi se dispuso a abrir lapuerta, en cuanto lo hizo Takeshi entro como si nada y aventó sus zapatos en el recibidor hábilmente al quitárselos y entro -¡Con permiso!- expresó pasando por el pasillo -Cretino a ¿Donde vas?- lo alcanzó en el pasillo -A su habitación por supuesto, hay que recostarlo en su cama, es lo más conveniente-expresó sincero, con sus ojos completamente preocupados -"¡Eh! a su habitación… ni en un millón de años idiota!"- pensó tajantemente -Claro que no, solo recuéstalo en el sillón de la sala- le abrió la puerta que conducía a la sala y el rubio pudo visualizar aquelgran sillón, en donde con cuidado ayudado por Souichi lo recostaron en el sofá, la pequeña tomo un cojín y lo puso en el brazo del sillón para que apoyaran su cabeza en el.
-¡Morinaga-san!¡Morinaga-san!-le llamaba la niña.
-Tiene una toalla húmeda, alcohol o algo para reanimarlo Tatsumi-san- le comento Takeshi a Souichi -¡Eh! si-quien reaccionó y fue al baño no sin antes volver a escuchar aquel susurro que hacia que el estomago se le encogiera -Takeshi-san…-miro el rostro de Morinaga antes de abrir la puerta que conducía al pasillo en donde se encontraba el baño.
-Morinaga-san, aquí estoy-el joven rubio se arrodillo en la alfombra, a la altura de su ángel inconsciente y con una mano acaricio su cabellos -Tranquilo estoy aquí- repitió mirándolo con ternura.
Kanako miraba la escena,el joven rubio tenía una mirada muy amable y tierna, y no tenia ya ninguna duda, ese joven estaba enamorado de Morinaga sin negarlo, ni esconderlo, mirando esa mano que acariciaba sus cabellos y después la otra tomaba su mano tiernamente-"Nii-san…porque tú…no puedes ser así"- expresó en sus pensamientos.
Morinaga de repente frunció el ceño y abrió lentamente los ojos, parpadeo un par de veces adecuando sus pupilas a la luz de la habitación, aún estaba algo mareado y fijo su vista en la persona que sujetaba cariñosamente su mano, esta le sonrió con alegría y le llamo con emoción-¡Morinaga-san despertaste!, gracias a Dios- expresó aliviado llevando la mano que sujetaba,a su frente mientras agachaba el rostro -Estoy bien Takeshi-san no te preocupes… por favor-mientras decía eso su mano derecha se dirigió a tocar tiernamente la mejilla del rubio quien rápidamente levantó su rostro y se sorprendió con tal acción de parte del chico de hermosos ojos verdes que le sonreía tiernamente -Tranquilo no pongas ese rostro-se miraron a los ojos por unos minutos, el joven Takeshi sintió algo extraño en esa mirada, aquellos preciosos ojos verdes lo miraron de manera profunda, y un sonrojo se presentó en su rostro -¿Morinaga-san?- cuestionó muy extrañado, por qué aquel chico que le confesó que amaba a su Sempai de la Universidad desde hace másde 5 años y que le había negado una oportunidad con él, le miraba de esa manera tan especialcomo si sintiera lo mismo que él-Tu mano… es muy cálida-Morinaga expresó sonrojándose levemente también,perdiéndose profundamente en aquellos ojos cafés claros, esos ojos expresaban mucha tranquilidad, sin apartar aquel agarre del cual expresó esa frase, sin apartar la mano que había puesto en la mejilla de aquel rubio sintió su corazón latir rápidamente.
Kanakotapó con sus manos su boca en sorpresa -"No puede ser la magia funcionó, ¡FUNCIONÓ! ¿Qué voy hacer ahora?"-expresó mentalmente la pequeña, quien se quedó inmóvil ante aquella escena y sus ojitos rápidamente se llenaron de agua.
Un golpe sordo de oyó sacando a ese par de su transe romántico, quienes volteaban a ver a un chico de lentes que se había quedado estático en la entrada de la sala, se había tardado en regresar por que él no había encontrado el botiquín de primeros auxilios, Morinaga era el encargado de guardar todo en perfecto orden y él nunca prestaba atención en donde, cuando lo encontró tomo una toalla pequeña y regreso junto a ellos, pero cuando volvió su corazón se sacudió, con tal escena, su exkouhai con una mano en el rostro del maldito rubio, el idiota aquel tomándolo de la mano y ambos mirándose a los ojos como dos estúpidos enamorados, sintió que sus manos perdieron la fuerza y dejo caer el botiquín y la toalla al suelo. Solo un minuto paso cuando sintió las tres miradas sobre el, tragó el nudo que sele formo en su garganta y se agacho a recoger las cosas del suelo.
-Así que ya despertaste idiota, me puedes decir ¿Qué demonios te paso?- cuestionaba con su muy conocido tono de voz, siempre molesto -Creo que ya no… necesitas esto-camino lentamente y aventó el botiquín junto con la toalla en la barra de la cocina -Entonces… tú ya te puedes largar, me escuchaste, ya no tienes nada que hacer aquí- le dijo al rubio, quien se levanto del suelo y soltó la mano de Morinaga.
-¡Tatsumi-san!... yo… yo no sé que fue lo que me paso, me encontraba sentado en la entrada del edificio junto con Takeshi-san, recuerdo estar platicando con él y después creo que me comencé a marear, luego todo se puso negro, después desperté aquí, lamento haber causado molestias- Morinaga se expresó sinceramente, se sentó en el sofá agachando el rostro en una reverencia a su mayor, dejando completamente frías a esas tres personas por su forma de hablarle a su Sempai -Por otro lado… te pido por favor que no corras de esa manera a Takeshi-san, recuerda que yo también vivo aquí y…él es una persona muy especial… para mi-dijo aquellas palabras con una voz tranquila y unos ojos suplicantes.
Takeshi estaba sorprendido, Morinaga no recordaba el beso que le había robado, recordaba su platica completa, pero no entendía a lo que se refería cuando lo llamo especial, Kanako estaba al borde de las lagrimas todas las palabras y acciones de su onii-san le dejaban en claro que la primera fase del hechizo se había cumplido, por su parte Souichi se sorprendió al escuchar como lo había llamado, sintió que se estaba burlando completamente de él -A quien demonios le llamas Tatsumi-san, tu no me llamas así ¿QUE CARAJOSTE PASA?, como que no recuerdas NADA y que quieres decir con que este imbécil es ESPECIAL para ti-expresó a gritos aquellas palabras no entendíapor qué su exkouhai decía eso y lo que más le molestaba era la forma en que lo llamo.
-¡Ah! lo siento, lo lamento en verdad Tatsumi-sempai no era mi intención ofenderlo, pero como ya somos colegas pensé que podía llamarle Tatsumi-san, y en cuanto a recordar en serio ya le dije lo que recuerdo y si digo que Takeshi es especial… es por que… lo es- dijo eso ultimo sonrojándose de nuevo.
-… … … - Souichi se quedó sin palabras, Morinaga le hablaba de una manera tan formal, no le llamaba "Sempai" como siempre le decía, escuchó que no recordaba nada más, eso quería decir que ese beso que aquel idiota le dio, se había borrado y si era así por que demonios le llamaba especial, no comprendía nada de nada.
-¡Morinaga-san!-expresó la niña lanzándose a los brazos del chico de mirada angelical, le devolvió el abrazo sincero, mirando con temor a su Sempai por hacer eso, pero esa niña y el tenían un vinculo muy fuerte y especial que no comprendía muy bien en ese momento -¡Morinaga-san! sabes quien soy yo ¿Verdad?- le preguntaba Kanako desesperada entre sollozos, a lo que el chico respondió -Claro que lo sé, por favor… no llores así Kanako-chan, eres la pequeña hermanita de mi Sempai ¡Auch!- al decir eso último sintió un latigazo en su cabeza y se la sujeto con ambas manos.-¡Morinaga-san! ¿Te sientes bien?- le cuestionó la niña suspirando deshaciendo el abrazo -si, no te preocupes…es que sentí un pequeño dolor punzante en la cabeza, ya no llores por favor- le decía mientras limpiaba las lagrimas de sus ojitos con sus dedos.
La niña asintió con su cabeza y puso atención a lo que decía -¿Será que su mente trata de recordar a mi Nii-san?-tenía que buscar una manera de reparar el error que había cometido, no quería que el joven Takeshi saliera lastimado, y no quería ver a Morinaga enamorado de él.
-Morinaga-san creo que tienes que descansar y lo mejor es que me vaya paraqué descanses tranquilo-Takeshi expresaba amenamente, mientras colocaba una mano en su hombro -Además seria recomendable que fueras al doctor mañana, los desmayos no son normales-le comentaba tranquilamente con una sonrisa.
Mientras ese joven de cabello rubio hablaba, el corazón de Morinaga latía rápidamente, la primera etapa del hechizo hacia efecto por completo, Morinaga no podía quitarle los ojos de encima, sentía que aquel chico era lo más hermoso y tierno del mundo, las atenciones que tenia con su persona, le hacían sentirse especial y sin dase cuenta tomo su mano y lo miro tiernamente, lo que hizo sonrojar a Takeshi quien se puso muy nervioso, lo cual hizo que Morinaga riera un poco. Todas estas acciones siendo presenciadas por un iracundo Souichi quien no creía lo que estaba pasando.
-GraciasTakeshi-san, pero no es necesario que te vayas, es más… por que no te quedas a cenar con nosotros, prepararé la cena, ademásmañana iremos a una fiesta de disfraces, así que tenemos que ponernos bien de acuerdo, ¿Verdad Kanako-chan?- se dirigió ala pequeña que sorprendida por la manera de actuar de su onii-san, asintió e inmediatamente volteo a ver su hermano quien estaba a punto de reventar de coraje, así que tenía que explicarle a su hermano o le daría un ataque.
-OÍ, QUIEN DEMONIOS DICE QUE ESTE BASTARDO SE PUEDE QUEDAR A CENAR, YO NO QUIE…-gritó colérico pero no termino de hacerlo ya que su linda hermanita lo interrumpió.
-Nii-san tengo que hablar contigo, vamos a tu habitación- la niña tomo la mano de su hermano y lo arrastró como pudo a la primera habitación que era la de él -Espera, oí ¿Qué haces Kanako?-cuestionaba sorprendido de las acciones de su hermanita menor.
-Bien entonces, no se hable más vamos a preparar la cena- dijo el chico de apacibles ojos verdes poniéndose de pie y dirigiéndose a la cocina con una sonrisa -Yo…te ayudo- le comentó nerviosamente Takeshi a lo que el joven mas bajo solo asintió, así ambos alegremente comenzaron a sacar, lavar y picar los ingredientes delo que sería una cena deliciosa.
Takeshi no entendía nada, pero el hecho de que Morinaga estuviera actuando de esa manera y le hiciera de cenar era increíble -"Supongo que puedes preparar la cena para alguien más que no sea él"-pensó observándole -"¿En verdad no recuerdas que te bese?"-no quería agobiarlo con preguntas, ya había escuchado la respuesta que le había dado a "Tatsumi-sempai" ese era otra duda desde cuando le llamaba así -"Después pelearse, me imagino que le llama así"-reía en sus adentros, por que el aprovecharía esa pelea para adentrarse en su vida.
-¡QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEE DICES KANAKO!- exclamó Souichi desde su habitación, lo cual hizo que Takeshi brincara y dejara caer la tabla de picar que traía en las manos.
-Jajajaja no te preocupes eso es normal, esos hermanos siempre se están peleando, Kanako-chan suele sacar de sus casillas a Tatsumi-sa… ¡eh! digo a Tatsumi-sempai jejeje- le decía riéndose y ayudándolo a levantar la tabla.
-¡Ya veo!- expresó, el chico rubio regresando a su tarea.
-¡POR QUE HICIESTE ALGO COMO ESO! Además te aseguro que el idiota aquel esta fingiendo solo para molestarme, hoy tuvimos un problema, pero es solo eso, LA MAGIA NO EXISTE BAKA- le decía el chico de cabello largo.
Kanako le había explicado el objetivo de aquel collar con el pequeño dije que le había regalado, le contó lo que la señorita Ayumi-chan le había dicho y el procedimiento cuidadoso que el hechizo llevaba, sin embargo Souichi aunque escuchó con atención a su linda hermanita, su mente completamente racional no creía en lo mas mínimo que eso realmente pudiera suceder, para el era solo un berrinche más de su exkouhai, quien para hacerlo enojar no solo se había ido a comer con aquel rubio idiota, al hablar con él lo llamaba diferente, incluso su tono de voz no era el mismo, y para el colmo ahora se le ocurría la grandiosa idea de invitarlo a cenar -"No, esto no es posible y voy a desenmascarar a ese idiota… ya verás Morinaga"- pensaba con una sonrisa macabra.
-¡NO ME LLAMES BAKA! Es verdad… es verdad…yo quería que TÚ nii-san te enamorarás de él, pero ahora es Morinaga-san quien se ha enamorado del joven Takeshi, buaaaaaaaa¿Que vamos hacer? Nii-san tienes que ayudarme-exclamaba la niña entre llantos.
-Ya deja de llorar Kanako, escucha a tu hermano quien te dice que eso no es verdad, la magia no existe y Morinaga jamás se enamoraría de ese bastardo- le decía con seguridad en su voz.
-¡Nii-san! ¡Estas tan seguro del amor de Morinaga-san!Tienes razón- la niña tuvo un poco de esperanza-Eres increíble… pero solo necesito preguntárselo ¿Verdad?- le decía su hermanita con sus brazos cruzados y mirándolo fijamente.
-Yo no estoy diciendo nada referente a eso, simplemente te digo que Morinaga no puede fijarse en ese rubioestúpido- le reclamaba a la niña señalando la puerta, estaba aguantándose las ganas de patear y echar a la calle al idiota ese, pero quería ver hasta donde era capaz de llegar su idiota exkouhai.
-Y ¿Por qué no?...Nakamura-san es apuesto, atento, inteligente y muy amable además se ve que a él, le gusta mucho Morinaga-san- le recalcóla pequeña Kanako en su cara -Aun cuando digas que Moringa-san no está enamorado y que según tú esta fingiendo, sería muy fácil conquistarlo con esa cualidades- le miro a los ojos seriamente.
-… … …- Souichi se quedó callado ante esas palabras, era verdad Morinaga era gay y si alguien más aparecía acosándolo como aquel chico lo hacía ¿Morinaga cambiaría con él? ¿Morinaga lo intentaría con alguien diferente a él? ¿Qué pasaría si eso sucediera?¿Morinaga ya no estaría a su lado?esos pensamientos emergieron velozmente en su cabeza provocando que pusiera un rostro extraño, mismo que fue percibido rápidamente por su pequeña hermana.
-"Nii-sanbaka dices que no sientes nada pero, mírate estas todo preocupado baka, baka, ba…"- regañaba mentalmente a su hermano cuando se le ocurrió una idea, podría usar su inocente error a su favor, para provocarle celos a su querido hermano y así hacerlo confesar lo que realmente siente, dibujo una sonrisa y lo miro de nuevo.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué estas sonriendo ahora…Kanako?- le pregunto a su hermanita.
-Nada,nii-san por nada- le respondió sencillamente, agarrando sus manitas por detrás de su cuerpo.
-"Aunque Morinaga se comporte así, se que en el fondo te ama y mucho y tu lo amas a él, vamos nii-san pelea por él, si tanto celos te provoca que ahora ellos dos estén juntos"-pensaba decidida la pequeña.
-De todas formas lo de la magia es una estupidez y es totalmente imposible Kanako, además ellos dos apenas se conocen, además te aseguro que ese idiota solo esta jugando, y lo pondré en su lugar a golpes-le comento Souichi.
-¡Kanako-chan! ¡Tatsumi-sempai! La cena ya esta lista- gritaba Morinaga alegremente desde la cocina.
-¡Ya vamos!- le respondió la pequeña desde la habitación de su hermano y le dijo a este -Vamos nii-san ya está lista-saliendo de la habitación.
Cuando llegaron a la cocina en la mesa había una cena muy completa, pollo, verduras, ensalada, y sopa de miso, incluso Morinaga había preparado unos panques, Souichi y Kanako se quedaron sorprendidos, todo aquello olía exquisito y era de suponerse que estaría delicioso también. Él y Takeshi habían preparado juntos la cena por primera vez así que Morinaga se veía increíblemente feliz, esto lo noto Souichi, quien lo observódetenidamente, lo molesto muchísimo ver como miraba y le sonreía aquel estúpido rubio, así que para sacar su coraje le comentó-Acaso eres idiota o que… ¿Por qué preparaste tanta comida?-Souichi conocía perfectamente la razón de aquella nueva actitud en su exkouhai sin embargo, no podía asimilarlo.
-¡ !- expresó su hermanita.
-¡Eh!... bueno es que el día de hoy Kanako-chan nos acompaña y Takeshi-san también, además el amablemente me ayudo a preparar todo esto… creo que me emocioné y preparé demás jajajaja, lo siento Tatsumi-sempai- se disculpaba y reía de lo lindo sin quitarle los ojos a Takeshi ni un solo momento.
-"Te emocionaste… de qué demonios hablas tarado"-Souichi pensaba, mirándolo muy molesto y apretando sus puños muy fuerte, se sentó a regañadientes en la mesa, le molestaba de sobremanera que no lo había mirado ni una sola vez desde que llego a la cocina, pero si le prestaba toda su atención aquel idiota -"No le sonrías de esa manera baka"-reclamaba mentalmente hasta que escucho a su hermana.
-Waaaaoooo Morinaga-san eres increíble en la cocina, como siempre todo se ve delicioso- le decía la pequeña juntandomus manitas -Gracias por la comida-no sabía por dónde empezar todo se veía muy bien. El joven Takeshi tomo un plato pequeño y colocó un poco de cada cosa y se lo entregó a la pequeña sonriendo -Toma Tatsumi-chan, como de todo-la pequeña extendió sus brazos y tomo el plato con alegría, ese chico en realidad era muy amable -Gracias-.
Mientras tanto Morinaga hacia lo mismo en otro plato colocaba pollo, verduras un poco de ensalada y con una sonrisa increíble se lo entregaba a Takeshi -Toma espero sea de tu agrado-le dijo con un tono suave en su voz, ese mismo que usaba cuando le hablaba a Souichi, quien ante tal acción se levanto de la mesa y comento seriamente -No tengo hambre-Morinaga lo miro levantarse e irse al pasillo de las habitaciones, en ese momento no entendía por que su Sempai actuaba así, sin embargo para sorpresa de Kanako, no lo siguió, como normalmente lo haría, se quedo sentado y viendo que ni siquiera se había servido ni probado nada -Supongo que no tiene hambre-expresó tranquilo y comenzó a platicar con Takeshi del día tan esperado que seriamañana por la noche, se ponían de acuerdo y afinaban los últimos detalles.
-¡Nii-san!- expresó la pequeña tristemente -"No puedes darte por vencido de esa manera"-pensaba la niña, escuchando a los dos hablar tranquilamente y entrando habilidosamente a la conversación, si su hermano no defendía a su amante, ella si defendería a su onii-san.
Souichi se había quedado recargado detrás de la puerta de la sala, con la esperanza de que Morinaga lo siguiera como siempre lo hacía, suplicándole que regresé a la mesa y cene algo antes de dormir pero no sucedió, aquel se había quedado en la mesa con su hermana y con aquel idiota cenando y platicando de lo lindo, mientras el tenia el estomago revuelto, aun así sí cenará, seguramente lo vomitaría todo mas tarde pues estaba muy mal.
Entró a su habitación sintiéndose raro, se recostó boca arriba en la cama, coloco su antebrazo en su frente y recordó las palabras de su hermanita…
*Recuerdo*
-Nii-san yo te regale ese collar, para que te enamorarás de Morinaga-san-
-¿Qué disparates dices?, no entiendo nada-
-Ese collar es mágico, quien lo porte se terminará enamorando del primer chico que lo besé-
-Lo adquirí en la tienda de disfraces y la señorita Ayumi-chan me explicó que… … …-
-Yo realmente quería que te enamoraras de Morinaga-san, así que utilicé ese hechizo de magia-
-¡QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEE DICES KANAKO!-
*Fin del recuerdo*
En realidad no creía, ni comprendía como utilizando un simple collar con un extraño dije y con un simple beso, "alguien" se podría enamorar de otro "alguien" eso es completamente irracional -Magia… que demonios-expresaba con fastidio, él era un científico jamás creería en esa ridiculez -La magia no existe Kanako-expresó molesto, colocándose de lado en su cama, jalando una almohada para abrazarla y hundir su rostro en ella-Ese idiota esta fingiendo… yo lo sé… él siempre dice que me ama, una y otra vez hasta hartarme… además dijo que no le interesaría nadie mas que yo… entonces… entonces… por que le habla, lo toca y le mira de esa manera… se supone que solo lo hace conmigo… porque demonios dice que es especial para él… por que le sirve la comida de esa manera… porque me llama Tatsumi-sempai… el idiota incluso a veces me llama por mi nombre… pero ahora…ese beso fue forzado… yo vi aquel idiota besarlo a la fuerza… ese maldito bastardo- abrazó la almohada con fuerza y cerró sus ojos un momento, sin darse cuenta que se quedó dormido.
Unas horas después, abrió los ojos y vio en su mesita de noche un pequeño plato con dos onigiris y una taza de te, sintió su corazón emocionarse, ese detalle era sin duda de Morinaga -¡Eh! me trajo algo de comer-se sentó en la cama y se comió esas bolitas de arroz y tomo el té que aun seguía tibio, tenía hambre y terminado se levanto para llevar el plato y la taza a la cocina, el departamento estaba en completo silencio, vi el reloj de pared,que marcaba las 23:00 hrs, se pregunto donde estaban todos-¿Acostados tal ves?…¡Kanako!-recordó a su hermanita y abrió la puerta de la sala, cuando vio un futónenel que se encontraba Morinaga recostado aun despierto, usando su móvil, con una leve luz de una lámpara encendida en un costado del sillón -¡Ah! Tatsumi-sempai buenas noches, te has levantado- le dijo tranquilamente -"¡Eh! Tatsumi-sempai"- se sintió raro de nuevo, esa manera de llamarlo en realidad lo irritaba-Si, ¿Dónde esta Kanako?-le pregunto atravesando la sala y llegando al lavabo de la cocina -Kanako-chan esta durmiendo en mi cama, ella dijo que un futón estaría bien, pero yo le ofrecí que se quedará en mi habitación… sería más cómodo para ella-le explicaba sin mirarlo, ya que toda su atención estaba en el móvil que vibraba y hacia un sonido muy bajo -Eso esta bien gracias… pero yo me hubiera acostado en el futón y ella hubiera utilizado mi cama, para que no tuvieras que dormir aquí-le comentaba tranquilamente deseando que lo mirará -¡Ah! no te preocupes por eso, cuando ella tocó a tu puerta y entró, dijo que estabas profundamente dormido, no quisimos molestarte-le respondía sin mirarlo de nuevo, sus dedos se movían con agilidad en ese teléfono -Veo que ya tomaste tu móvil, lo dejaste esta tarde en el laboratorio- se arrepintió haber dicho eso, pues recordaba la razón por la cual lo olvido - ¡Eh! si es verdad, me fui y lo dejé, que descuidado soy, muchas gracias por haberlo notado, pensé que lo había extraviado- le comento tranquilamente, ni siquiera cambio su expresión de voz, le hablabade manera natural y lo más extraño es que no le comento nada de su pequeña discusión -¡Eh! si no hay problema, por cierto gracias por los onigiris y el té… en verdad tenia hambre- Souichi expresó nervioso -¡Eh!-Morinaga expreso dudoso, giro su rostro y lo miro, después de no haberlo hecho, lo miro, Souichi se sonrojo y desvió su cara, no fue nada valiente para sostenerle la mirada,su corazón se aceleró, pero esa emoción se esfumaría en segundos cuando escucho aquellas palabras -¡Ah! ya recordé lo siento, pero yo no te los preparé, fue Kanako-chan quien antes de irse a dormir, me preguntó si había arroz y té y le dije que si, te las llevó a tu habitación y las dejo ahí. Yo jamás entraría a tu habitación, eso sería muy atrevido de mi parte… además tu siempre pones seguro a tu puerta… y me dices que no entre aun si no tuviera, por eso yo jamás entraré a ella-volteo rápidamente para ver la expresión de su rostro y ojos al decir aquello, pero no encontró ni brillo, ni ninguna emoción en el.
-"¿Quién eres Tú?"- pensó desconcertado al ver que Morinaga no era el mismo de antes, en otro momento incluso con solo estar ellos dos solos, se le lanzaría a invadir su espacio personal y a tratar de besarlo y tocarlo, intentaría hacer perversiones, incluso con su pequeña hermanita en el departamento, pero ahora ese chico solo le hablaba de manera normal y formal sonriéndole amenamente, regresando su vista al móvil que sonaba de nuevo y al verlo sonreía como idiota mientras veía ese brillo aparecer en ellos, eso molesto en sobremanera a Souichi quien le preguntó con gran autoridad-¿Con quién demonios te mensajeas tanto?-Morinaga lo vio confundido, por que se molestaba y le preguntaba eso, eran amigos y compartían departamento pero su vida personal era una cosa a parte, sin embargo sabia del carácter de ese chico frente a él y se sintió con la obligación de contestar inocentemente -con Takeshi-san- esa fue la gota que derramó el vaso de su paciencia, había estado todo el malditodía en su compañía, habían comido juntos, incluso el tarado lo invito cenar y ahora eran altas horas de la noche y seguían hablado por mensajes, sintió una ganas de golpearlo se acerco a el rápidamente y le arrebato el móvil mientras se lo guardaba en la bolsa del pantalón -¡Eh! Tatsumi-sempai…-no pudo terminar de hablar, lo sujeto del cuello de su pijama y lo levando de golpe gritándole.
-¡YA FUE SUFICIENTE!... AHORA SOLO ESTAMOS NOSOTROS DOS… ¿Qué mierda te pasa? por que demonios actúas así conmigo, fue por que peleamos hace dos noches, fue por que te golpeé ayer, fue por que te grite hoy, ¡RESPONDEME!- expresó aquello en gritos y se agitó-Además tu no me llamas Tatsumi-sempai, sino solo Sempai o incluso eres tan atrevido que me llamas por mi nombre, siempre andas hostigándome invadiendo mi espacio personal, diciendo toda esa mierda del amor y esa cursilerías, ¿Por que ahora dices que Takeshi san es especial?-cuestionó sin poder contenerse -por que de pronto me tratas y me hablas con tal indiferencia… ¿PORQUE?- estaba muy frustrado y termino diciendo todo aquello, sintiendo en su pierna el maldito móvil vibrar.
-Tatsumi-san, lo siento en verdad…yo creo que me desmayé y me golpeé muy fuerte la cabeza por que… por que…-lo miraba muy consternado, sujetando nerviosamente sus manos para separarlas de su pijama -yo… no recuerdo haberte llamado por tu nombre nunca, solo recuerdo haber estado contigo mucho tiempo y sé que eres mi Sempai, yo recuerdo haberte confesado que era gay por que eres mi mejor amigo y sé que tu odias a los de mi condición, sin embargo compartes departamento conmigo desde hace tiempo… yo no recuerdo haberte ofendido en invadir tu espacio personal o molestarte con expresiones hostigadoras y de ¿amor?- se sujetó las sienes y frunció el ceño, como queriendo indagar en su mente, lo que le provocó un dolor de cabeza -¡Auch!… lamento esta situación… pero… no entiendo… tus palabras… yo solo estoy seguro de una sola cosa en este momento- lo miro directamente a los ojos con determinación y seguridad en su voz -Yo me enamoré de Takeshi-san…cuando lo conocí en esa tienda de disfraces, lo he tratado solo unos días… y se ha convertido en alguien muy especial para mi… además ese beso que me dio, me confirma que el siente lo mismo por mi-termino de hablar soltando sus manos suavemente, Souichi lo veía y escuchaba con sus ojos completamente abiertos, no podía creer lo que decía, pero esos ojos tan fijos y profundos mirándolo, indicaban que no estaba mintiendo, pero Souichi se negó a aceptarlo -¡MIENTES!- le gritó -no alces la voz por favor, Kanako-chan está dormida-le pidió Morinaga amablemente.
-"Kanako… el hechizo que Kanako uso… no puede ser… eso es una estupidez…"- solo pudo pensar en eso, pero esa era la única razón lógica que encontraba para oír a Morinaga hablar de esa manera -"Todos los recuerdos, de esos momentos conmigo se borraron de su memoria… ¿En verdad no recuerda nada? ¿No recuerda que es ami… a quien ama?"-pensaba muy abatido, agachando su rostro y sintiendo sus ojos humedecerse, lo miro y vio que su rostro también estaba muy confundido.
La maldita vibración de ese móvil, lo hacia sentirse muy mal, su cuerpo temblaba por la combinación de varias emociones en el, su mano buscó el dispositivo y lo apretó en su bolsillo lo saco y se lo arrojo en la cara -¡VETE AL DIABLO MORINAGA!- gritó esto antes de salir corriendo a su habitación y encerrarse en ella, no habría quien lo siguiera ahora, así que no le vio la razón de ponerle seguro a la puerta, se arrojo a su cama y apretó la almohada de nuevo gritando en ella para ahogar su desesperación -¡TE ODIO MORINAGA! Eres un idiota, un gran idiota, como fuiste capaz de olvidarte de lo que sientes por mi ¡TE ODIO! en verdad ¡TE...- no terminó su frase cuando sintió unas lagrimas escaparse de sus ojos, enterró más su rostro en la almohada, buscando de alguna manera callar tan vergonzoso estado, se sentía completamente frágil en ese momento, solo quería cerrar sus ojos y despertar de esa pesadilla, que Morinaga lo despertara con un "Buenos Días Sempai" y una sonrisa estúpida en su rostro, tratando de invadir su espacio personal, llevándolo fuera de control como solía hacerlo -Mori…naga-su nombre fue lo último que pronuncio después de varios minutos, antes de quedarse dormido.
Morinaga se sentó en el suelo de la sala y se quedó pensando en las palabras de Souichi, había mandado un último mensaje para finalizar la conversación con esa persona que era en ese momento tan especial para él, se quedó observando el móvil y se sobo el rostro, Souichi lo había lanzado con fuerza -Tatsumi-san… por que actuaste así y que fue todo eso que me dijiste… yo no lo entiendo- suspiraba tratando de recordar alguna situación lo bastante parecía a lo que había dicho, sin embargo su cabeza dolía y rápidamente en sus pensamientos solo el rostro del joven rubio de apacibles ojos cafés claros aparecía, haciendo que su corazón latiera de repente -Takeshi-san…-suspiró varias veces y se recostó en el futón, para poder descansar completamente.
Cerró lentamente la puerta de la sala y pudo escuchar como su onii-san llamaba entre suspiros al joven Takeshi, paso al lado de la puerta de la habitación de su hermano y no escucho ruido alguno, abrió la puerta lentamente y se adentro en ella, vio a su hermano recostado boca a bajo en su cama, sin haberse colocado su pijama y sin abrigarse con la sabana, ya que ni laquitó de su cama -Que descuidado eres nii-san- regaño la niña bajito, sacando una frazada de su armario y colocándosela encima, al momento de sentir lo confortable de esa frazada sobre su espalda, Souichi susurró entre sueños -Mori… Morinaga-kanako se sorprendió -Lo sabia… siempre lo supe… tuestás enamorado de Morinaga-san-comentó la frase antes de cerrar la puerta con calma y retirarse a la habitación de Morinaga a dormir, mañana tendría que ir a visitar a Ayumi-chan, para poder contarle todo el enredo que había cometido, seguro recibiría un fuerte regaño, pero estaba segura que Ayumi podría ayudarla.
Un nuevo día había llegado 31 de Octubre, esta fecha tan importante se hacia presente, dentro de unas horas cuando la noche comenzará a caer Kanako, su amiga Yui, el joven Takeshi y Morinaga asistirían a una fiesta de disfraces, estaban completamente emocionados, era la primera vez para todos, aunque en realidad solo Yui lo estaba realmente, las otras tres personitas, tenían que resolver un enigma, Kanako tendría que ir a hablar con Ayumi-chan a la tienda de disfraces del centro comercial de Nagoya, para que le ayudará de alguna manera a deshacer el lío que había hecho, Morinaga se encontraba completamente ilusionado con Takeshi, de quien falsamente estaba enamorado gracias al hechizo Dulce o Truco que se había activado tan solo por portar aquel pequeño dije y recibir un beso de parte de Takeshi, quien también se encontraba confundido por la manera de actuar de Morinaga, quien desde la noche anterior, había cambiado notablemente y parecía que estaba intentando corresponderle sus sentimientos.
Dos jóvenes y una pequeña señorita se encontraban desayunando en completo silencio, Morinaga no dejaba de mensajera por el celular con una sonrisa increíble en su rostro, los hermanos Tatsumi lo veían fijamente uno irritándose en sobremanera -Deja ese maldito celular, estas desayunando idiota- regañaba a punto de quitarle el celular -¡Eh! es que… bueno es… es-desvió rápidamente sus manos evitando que se lo quitara -¿Es Nakamura-san?-preguntó la pequeña quien lo miraba seria -¡Eh! si… es él- se sonrojo al decirlo haciendo que Kanako suspirará preocupada -¡Morinaga-san!-mientras su hermanita estaba preocupada Souichi quería golpear a Morinaga hasta que este lo recordaba de nuevo -"Infeliz, idiota como te atreves de decir su nombre de esa forma, ya no lo soporto"-casi no había probado bocado tomo sus platos y los llevo al fregadero -¡Nii-san! No has comido casi nada, regresa a la mesa- regaño su pequeña hermana -Tatsu…- el chico de ojos verdes iba a decir algo cuando lo silencio de golpe -No tengo hambre además, me voy a la universidad, TÚ quiero que vengas a ayudarme y no quiero quejas ade…-no termino de hablar cuando el timbre del departamento se escuchó-¡Yo abro!-Morinagase levantó de golpe de la mesa y corrió hacia el pasillo -Que demoni….-trató de expresar cuando escuchó una voz que le revolvió el estomago.
-¡Muy Buenos Días Morinaga-san!- el joven Nakamura se hacía presente en ese momento en el recibidor con una dulce sonrisa en su rostro. -¡Muy Buenos Días Takeshi-san!-contestaba un emocionado Morinaga -Pero por favor adelante, ¿gustas un poco de café?- ofrecía el chico de encantadores ojos verdes -No, muchas gracias, solo vine a buscarte para que vayamos al doctor, como te mencioné anoche, me quede muy preocupado por tu desmayo- le comentó el joven Nakamura seriamente -¡Ah! y yo te dije que no fue nada, no te preocupes, tal vez fue cansancio jajaja-Morinaga trato de que Takeshi no se preocupara por lo ocurrido la noche anterior, ya que era un joven muy bondadoso, sin embargo también tenía un fuerte y estricto carácter -Por supuesto que me preocupo por ti, ya que eres muy especial para mí, lo que sucedió no es normal, además solo me quedaré tranquilo, si dejas que te hagan un chequeo general, está bien-Takeshi tomo su mano mientras le decía aquellas palabras, mirándolo fijamente -Está bien iremos al doctor-Morinaga se sonrojo levemente mientras contestaba, se emocionó al escuchar la voz de preocupación en él, al sentir la calidez de esa mano y al ver esos ojos cafés claros brillar al mirarlo, sin duda, ese chico le gustaba.
Mientras compartían miradas, un joven investigador había visto y escuchado toda la conversación, ya que salió al pasillo de la entrada siguiendo a Morinaga, inmediatamente regreso a la sala atravesándola con rapidez e ingresando a su habitación en donde azoto la puerta fuertemente. -Qué demonios es esto, ese idiota haciendo ese tipo de caras frente aese bastardo, me molesta demasiado ¡Aaaaaah! Morinaga quiero golpearte con todas mis fuerzas- exclamaba violentamente Souichi, aventando cosas en su habitación, siendo escuchado por una pequeña niña que se pegó a la puerta al verle entrar de esa forma -"¡Perfecto!, parece que mi nii-san esta celoso, es muy cruel de mi parte pensar así pero, mi nii-san tiene que darse cuenta que pueden quitarle a Morinaga, si no actúa de manera rápida, reclamando lo que es suyo"-pensaba la niña quien al escuchar las voces de aquellos chicos en la cocina, se despegó de esa puerta y fue a saludarlos.
-¡Buenos Días Nakamura-san!-saludo la pequeña niña con un plan en su cabeza.
-Buenos Días Tatsumi-chan- respondía educadamente aquel chico rubio.
-Pensé que lo veríamos hasta en la noche- le decía amenamente la pequeña al joven.
-Bueno verás, vine a buscar a Morinaga-san para llevarlo al médico para un chequeo general, será algo rápido- explicaba a la pequeña, mientras Morinaga camino rumbo a su habitación a cambiarse de ropa.
-¡Ya veo! Usted es un buen amigo de mi onii-san, pero él tiene que ir con mi nii-san a la universidad, tal vez vayan ellos dos juntos después, no tiene de que preocuparse-la niña se expresaba de una manera un poco egoísta, pero tratando de dejar en claro que Morinaga y Souichi tenían una relación más íntima.
-¡Eh! En serio, bueno verá yo estuve platicando anoche con Morinaga-san, y se lo comenté, pero él no me mencionó nada de la universidad-le respondió un poco nervioso el joven Nakamura, se dio cuenta inmediatamente que esa niña no estaba muy de acuerdo con su salida.
-Mi nii-san le pidió apoyo, él jamás se negaría a ir, además Morinaga-san aprecia mucho a nii-san, se conocen desde hace un largo tiempo y estoy segura que Morinaga-san se sentiría más cómodo asistiendo al doctor con él- volvía a contestarle la pequeña.
-¡Ya veo! Tú quieres mucho a Morinaga-san ¿Verdad?-le cuestionó con una sonrisa.
-¡Eh! Si lo quiero mucho-contestó firmemente.
-Tatsumi-chan y su Nii-san ¿Lo quiere también?-preguntó directamente y sin rodeos.
-¡Eh! Claro que lo qui…- se sorprendió la pequeña, pero rápidamente iba a contestar cuando fue interrumpida por Souichi.
-¡Kanako! ¿Dónde está el idiota de Morinaga? Se nos hace tarde Y TÚ que haces aquí tan temprano-cuestionó a su hermanita y al invitado nada deseado en su casa.
-¡Uh! Tatsumi-sempaiyo… yo quedé con Takeshi-san de ir al médico esta mañana, solo será un chequeo rápido, y después iré a ayudarte a la universidad, esta bien-contestaba el joven de ojos verdes sinceramente, ya listo para salir y haciendo una reverencia se despidió de él -Me voy… con permiso, vamos Takeshi-san-le indico mientras le tomaba de la mano y salían rápidamente de ese departamento -… … …-Souichi vio en cámara lenta como Morinaga pasaba justo enfrente de él sin mirarlo con aquel Joven a quien tiernamente llevaba de la mano, no pudo reclamar nada, Morinaga daba más prioridad a estar con ese otro chico que con él, nunca antes Souichi se había sentido ignorado por Morinaga, pues este siempre era el que quería compartir el mayor tiempo posible junto a él, a veces al grado de hartarlo y correrlo a golpes, pero ahora sentía un abismo enorme entre ellos dos y eso sin duda lo hacía sentir completamente solo.
-¡Nii-san!-
Kanako miro a su hermano quien se quedo de pie con la vista perdida, mirando aquella puerta donde Morinaga había salido, tenía que actuar debía hacerlo ahora, sin perder más tiempo pues ese joven estaba llevando una ventaja enorme sobre su hermano.
-¡Nii-san! Ven, démonos prisa, debemos ir a ese lugar de inmediato- decía la pequeña tomando de la mano a su hermano y saliendo del departamento a gran velocidad.
-¿Eh? ¿A dónde Kanako?-Souichi no pudo reclamar, fue arrastrado por su hermana a un destino desconocido para él, sin embargo estaba tan confundido que no opuso resistencia hasta que se vio en el tren tomando una ruta que no era precisamente la de su amada universidad.
-Oí, me quieres decir a dónde demonios vamos, tengo que ir a la escuela, me oyes, oí ¡Kanako!-le reclamaba a su pequeña hermana quien tenía sus brazos cruzados y su mirada puesta en él, sin embargo su mirada estaba completamente perdida en sus pensamientos.
-"¿Que podremos hacer? ¿De qué manera se deshace ese hechizo? Sé que ella dijo que en días sólo desaparecerá, pero no quiero ver a mi onii-san tan pegado a él, mucho menos quiero volver a verlos besándose otra vez, en verdad fue traumático, jamás he visto que besara a mi nii-san, como pude ver eso aaaaaaaaaaah estoy molesta, muy molesta"-la niña cambiaba constantemente las expresiones de su rostro, haciendo que su hermano la mirara extrañado.
-Oí Kanako, me estas escuchado, oí, oí- le llamaba insistentemente hasta que obtuvo respuesta.
-¡NII-SAN! ¡GUARDA SILENCIO! estoy tratando de pensar en una solución a este problema, que acaso quieres seguir viendo a Morinaga-san así- le señalaba con el dedo la pequeña, mientras le reclamaba su falta de tacto, los murmureos en el tren comenzaron, sintió una terrible vergüenza quedándose callado y pensando detenidamente la situación al final contesto.
-¡No!, no quiero ver a ese idiota comportándose así-respondió intranquilo desviando la vista hacia la ventana del tren, la verdad es que muy dentro de él quería que todo regresará a la normalidad, aún no había podido hablar con Morinaga acerca de esa noche en la que dijo esas crueles palabras, en el peor momento se le ocurrió gritar esa estupidez, haciendo que de alguna manera Morinaga pusiera ese rostro, después la pelea que tuvieron por ese molesto rubio lo cual había terminado con un fuerte golpe, después aunque Morinaga lo perdonará e intenta hacerlas pases con él, como siempre su terrible carácter había separado esa tarde sus destinos, sí el hubiera aceptado comer con él esa tarde, aquel rubio jamás se hubiera vuelto a involucrar con él, su hermanita hubiera aplicado su plan e incluso ahora él actuaria como un idiota con su exkouhai, pero serían ellos dos y nadie más, no sabia porque le era tan difícil aceptar, que dentro de él deseaba que Morinaga solamente se relacionará con el, eran colegas, amigos y con mucho derecho el uno sobre el otro, se sonrojo y su corazón palpito al recordar todas las veces que habían estado juntos.
-¡Nii-san! ¡Nii-san!- su hermanita lo llamaba, sacándolo de sus reflexiones.
-¡Eh!-
-Ya llegamos, hay que bajar, rápido- le tomó de la mano suavemente y bajaron del tren, llegado a la terminal en donde se encontraba el centro comercial de Nagoya-No, te preocupes, vas a ver que ella nos ayudara a recuperar a mi onii-san- le decía con una tierna sonrisa.
-¡Kanako!Dijiste Onii…-
-Si, ONII-SAN, Morinaga-san es mi onii-san y yo no pienso dárselo a nadie- declaraba con determinación, mientras caminaban a paso veloz por el gran centro comercial, para ir a buscar específicamente una tienda muy peculiar; mientras avanzaban Souichi no respondió nada, su hermanita no tendría remedio, ella era muy tenaz cuando se le metía algo en la cabeza, sonrió un poco, de alguna manera su hermana tenía razón, el problema era que el no lo aceptaba aún.
Las intensas miradas de las chicas que en ese lugar trabajaban o las que pasaban a su lado se clavaban en ese joven tan atractivo de anteojos y hermoso cabello largo en color castaño claro, era alto y tenía una presencia muy intelectual, que las mujeres no podían resistir, a pesar que venia tomado de la mano de su hermana la gente comenzó a murmurar de nuevo.
-Mira, mira que hombre más guapo ¿será su hija?-
-¡Como crees! es muy joven para ser su padre, debe de ser hermanita-
-Esa pequeña tiene suerte de tener un hermano así de lindo-
-¿Será su novio?-
-No lo creo, ella es muy joven-
-Me gustaría tener un novio así de guapo-.
-Oigan ¿le preguntamos su nombre?-
La paciencia de Kanako se fue por la borda, estaba pasando exactamente lo mismo que cuando fue con Morinaga, pero esta vez un grupo de chicas se decidieron a abordarlos, colocándose enfrente de ellos -"No puedo creerlo, mi nii-san y Morinaga-san están en constante peligro…son demasiados atractivos para salir solos a la calles mooooo"-pensó Kanako viendo con su ceño fruncido a las chicas frente a ellas quien eran observadas indiferentemente al mismo tiempo por Souichi quien no sabia por que los habían detenido -Disculpen pero mi Nii-san ya está comprometido-le expresó con fuerza y determinación pasando entre ellas arrastrando a su hermano quien no comprendió el actuar de su hermana. Dejando a esas chicas con la boca abierta y muy extrañadas.
-¡Kanako! Espera-exclamo Souichi, sorprendido.
-¡Ya llegamos! Mira este es el lugar-señalo con su mano.
-¡Eh!-Souichi observó aquel establecimiento que teníaun gran anuncio luminoso "El mágico mundo del disfraz"cuya puerta de cristal se encontraba decorada y cubierta con una cortina en colores muy llamativos, Kanako corrió la puerta y entro siendo seguida por su hermano quien no sabia donde demonios lo había traído su hermanita.
Miro el gran local repleto de disfraces para el tan esperado día de Halloween, que era precisamente el día de hoy, para el todo aquello era ajeno, pues el jamás había ido a fiestas como esas, ni en su vida se atrevería a ponerse tan ridículos disfraces -Oye Kana...- se quedó a media expresión cuando escuchó el saludo de alguien detrás de su espalda…
-¡Bienvenidos a mi tienda, pueden llamarme Ayumi-chan… puedo servirles en algo!-expresaba la voz dulce de una señorita disfrazada de una simpática brujita.
Souichi se quedó expectante, al ver a esa mujer tan extravagante, llegar a su lado sigilosamente y además ponerse a sus servicios. Estuvo a punto de reclamarle el tremendo susto que le había dado, sin embargo la voz de su hermana lo detuvo.
-¡Ayumi-chan! ¡Ayumi-chan! ¡Ayumi-chan!-expresaba la niña, llegando a su lado y abrazándola de la cintura fuertemente.
-¡Kanako-chan! ¡Que sorpresa! Que bueno verte por aquí de nuevo-le decía mientras acariciaba la cabeza de la pequeña con ternura.
-¡Ayumi-chan! Necesito queme ayudes por favor-expresaba preocupada, la pequeña.
-¿Que pasa Kanako-chan? Por que estas así, tan preocupada, tranquilízate por favor, a ver dime con calma que esta ocurriendo-le mencionó la chica mientras se ponía a su altura agachándose y mirándola tiernamente.
-Yo te lo diré, lo que ocurre es que por un maldito "dije" que tu le prestaste, ahora un idiota anda actuando raro y es muy molesto para mi, sabes debe de existir una ley que prohíba que uses esas extrañas mierdas en la personas, entiendes-replicó Souichi sin miramientos.
-¡Nii-san!- expresó la niña.
-¡Eh!... Disculpa, ¿Pero quien eres tu?-preguntó Ayumi-chan tranquilamente viéndolo con ojos brillosos -Creo entender algo de lo que dices… pero deberías presentarte primero ¿No lo crees?- le reprocho suavemente.
-¡Eh!... ¡ah! bueno… me llamo Tatsumi Souichi y soy….- no pudo terminar su presentación.
-KyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaSouchi-san, eres… eres… eres increíblemente apuesto, que lindo, y hermoso, se quien eres… el hermano mayor de Kanako-chan y el chico al que Morinaga-san ama con tanta fuerza-Ayumi-chan se lanzó a abrazarlo sin pudor, acariciando su cabello y tocando su rostro en unas caricias suaves, creando en Souichi una expresión de pánico, por su falta de respeto a su persona.
-¡QUE DEMONIOS CREES QUE HACES! Suéltame como te atreves a tocarme de esa manera, ¿Estas loca o que… ¡AAANG!- el fuerte carácter y la reacción esperada se hizo presente inmediatamente.
-Hay por dios tan atractivo que eres y tienes un carácter de los mil demonios, ahora entiendo lo preocupación de tu hermanita y el sufrimiento de ese angelito de ojos verdes que conocí la otra vez-le decía Ayumi-san jalando sus mejillas fuertemente hacia los extremos, para tranquilizarlo y bajarle la arrogancia un poco -Eres un chico y tienes una horrible forma de hablarle a las mujeres sabes-le decía mientras jalaba sus mejillas por ultima vez y se apartaba.
-¡Ayumi-chan!- expreso la niña con lagrimitas en los ojos.
-Haber explícame Kanako-chan que fue lo que ocurrió, por lo que veo, el no esta bajo ningún hechizo, así que supongo que no se pudo lograr tu objetivo- le dijo la brujita a la niña llevándolos a la sala que se encontraba detrás de las cortinas del mostrador, dando indicaciones a otra chica que estaba en el local que atendiera los clientes, y que no le molestara por un momento.
Una vez dentro de ese lugar Souichi observó con incredulidad todos los artilugios que se encontraban en los estantes de ese lugar, para una mente racional como la de él, aquellos eran objetos extraños y sin ningún efecto real, sin embargo ahora ya no estaba tan seguro de ello, después de ver con sus propios ojos el efecto que uno de ellos había producido en su exkouhai
La brujita y la niña se sentaron en la gran sala mientras Souichi analizaba cada objeto con detenimiento y con incredulidad, Kanako suspiró fuertemente y comenzó a relatarle a aquella chica todos los hechos ocurridos desde que se conocieron su onii-san y el joven Nakamura, hasta el momento en que este lo había besado por impulso provocando que el hechizo se activará por equivocación en Morinaga.
Ayumi-chan escuchaba cada palabra alternando la mirada entre la niña y el joven de cabello largo que caminaba como león enjaulado en ese lugar, definitivamente la presencia de ese joven era muy fuerte y altamente atractiva, pero en cuando a su carácter era algo que opacaba todo eso, sin embargo recordó haber sentido el inmenso amor de ese joven de verdes ojos y su sonrisa angelical, la esencia de ese chico era la parte complementaria de este otro quien tenia fuertemente encerrados sus sentimientos e incluso ella no podía descifrar. Cuando la niña termino de relatarle lo sucedido, le entrego el collar con el dije en el, todo le había salido mal, no solo no pudo unir su hermano con su onii-san, si no que ahora él se encontraba enamorado de alguien más.
-Y eso es todo lo que ha pasado, por favor, Ayumi-chan ayúdame por favor- le suplicaba la niña, en sollozos.
-¡Ya veo! Así que ese fue el problema, por lo que veo tu hermano es muy impulsivo, canaliza mal su energía y se deja llevar por su orgullo, es una lástima, de haber caído en el hechizo, seguramente serían muy felices, se hubiera sincerado y descubierto lo que realmente siente y Morinaga por fin seria correspondido como se debe- expresaba la brujita con tranquilidad.
-¡QUIEN DEMONONIOS ERES TU PARA DECIDIR DE QUIEN SE DEBE ENAMORAR UNA PERSONA!. Por tu culpa aquel idiota anda tan encaprichado con estar al lado de aquel maldito rubio y no se comporta como siempre… él no es el mismo de siempre conmigo, además como se te ocurre darle eso a una niña, eso va contra lasleyes-recriminaba Souichi muy molesto.
Ayumi-chan lo observaba detenidamente mientras lo escuchaba hablar, ese chico era recio en sus sentimientos y al mismo tiempo mostraba algo de debilidad al hablar -¡Ya veo así están las cosas!- expresó sonriendo de medio lado, volteo a ver a Kanako y le dijo -Kanako-chan me harías un gran favor- sonriéndole dulcemente saco su billetera y le entrego unas monedas -Podrías ir a buscarme un delicioso café en el negocio de aquí abajo, es una pastelería, puedes comprar un pastelillo, el que más te guste yo invito-le dijo cerrando su ojo.
-¡Oye! Mi hermanita no tiene que hacerte tus mandados ¡Hazlo tú!- le reclamó irritado.
-¡Ay! Tú no captas las cosas Souichi-san-suspiraba la joven tocándose la frente, por suerte la niña si lo entendió.
-Claro ya voy, necesito comer algo dulce, para animarme un poco, nii-san se sinceró por favor- le dijo su hermanita saliendo de ese lugar.
-¡Eh! a que te refieres, oí kana…-Souichi vio partir a su hermanita, tratando de reclamar hasta ser interrumpido por Ayumi.
-Souichi-san siéntate por favor-le indico la joven mirándolo minuciosamente.
-¿Que es lo que quieres ahora?, bastantes problemas causaste con haberle dado eso a una niña y además tien…- siguió reclamando hasta.
-¡SIENTATE DE UNA BUENA VEZ!- le gritó la chica, mirándolo un poco molesta.
Souichi bufó pero al final tomo asiento, mirándola con indiferencia, al parecer esa joven tenia deseos de estar a solas para poder hablar con él -De que quieres hablar, hiciste que Kanako se fuera, suéltalo de una vez, ya que no tengo todo el día-le dijo cruzándose de pierna y sus brazos, se sentía muy nervioso al ser observado de esa manera, por alguna razón desconocida sentía que esa mirada lo traspasaba por completo.
-¡Ya veo! Por fin entiendo… eres alguien muy difícil de leer sabes- exclamó la chica con una sonrisa tierna.
-¡Eh! de que hablas- expresó confuso.
-Tienes una bondad increíble, y un amor hacia tu familia sorprendente, además tus sentimientos más profundos son igual de grandes que los de él-mencionó la chica dando un gran suspiro.
-¡Que dices! no te entiendo-Souichi no comprendía nada.
-Verás, cuando conocí a Morinaga-san y leí su corazón, me quede sorprendida, por su bondad, alegría y gran amor que albergaba,"el dueño de esos sentimientos debe de ser una buena persona", eso fue lo que pensé sin embargo, detrás de todo esos extraordinariossentimientos, una pequeña angustia fue lo que descubrí, un miedo de perder algo importante, dentro de él existe un vacio que necesita ser llenado, pero no por cualquiera, debe de ser llenado por alguien que lo ame como él se lo merece, pues las personas buenas como él, tarde o temprano tienen que ser felices- comentó tranquilamente, mientras miraba a un Souichi muy atento.
-¡Eh!- Souichi solo podía expresa aquello, al escucha hablar a la chica.
-El joven Takeshi-san es alguien de muy buenos sentimientos, que se enamoró inmediatamente de él, es muy raro presenciar el amor a primer avista, pero tuve la suerte de verlo, si te dijera que el vacio que hay en el corazón de Morinaga-san puede ser llenado por él, no te mentiríaincluso, te podría asegurar que Morinaga-san seria muy feliz, por que todo ese amor que tiene para ofrecer a manos llenas, seria correspondido y de la misma manera- le decía mientras se levantaba del sofá y comenzaba a caminar lentamente, jugueteando con el dije entre sus dedos.
-¡Que estas diciendo!- a Souichi no le gustaba ese último comentario.
-Sin embargo el amor no es tan fácil, y durante el camino de nuestra vida, nuestro corazón rige e indica a quien se lo entregamos, podrán amarnos muchas personas, pero si nuestro corazón ama a alguien tan intensamente, nada podrá cambiarlo jamás- detuvo un momento su andar quedando frente a el, se sentó a su lado viéndolo tiernamente a los ojos.
-Morinaga-san esta completamente enamorado de ti y tú le correspondes con la misma intensidad, tu corazón te ha indicado muchas veces que es él su dueño, pero tú eres muy orgullos en aceptarlo ¿verdad?- le declaró tranquilamente.
-… … … - Souichi no dijo nada, tenia sus ojos abiertos por completos y un leve sonrojo se mostro en sus mejillas, aquella chica tenía una mirada tan penetrante que sentía un poco de temor. Que clase de magia estaba usando, quería grítale por decirle todas esas cosas molestas, pero no podía moverse ni un milímetro, además esas palabras en parte eran ciertas muy a su pesar,
-Eres alguien muy atractivo y ese sonrojo te hace lucir tiernamente lindo, ahora veo por que le gustas tanto- realizó ese comentario, para después ponerse seria y preguntarle-Dime una cosa Souichi-san, ¿Serías capaz de renunciar a Morinaga-san y entregárselo a Takeshi-san?- pregunto sin rodeos
-¿AH?-
-Verás, él lo haría muy feliz, y tu no tendrías más que sentirte como lo haces, con miedo a expresar esos sentimientos abiertamente, con miedo a que tu familia se entere y que la gente te juzgue por haberte enamorado de un chico-le comentó viendo su cara de asombro.
-Quien… estas enamorado… por que di…-trató negar, como siempre su orgullo era más fuerte.
-Tú, Tú estas enamorado y en este momento estas sufriendo su indiferencia ¿No es así?- le preguntó inocentemente la chica.
-¡Ah! yo no… eso no es verdad… yo no… estoy enamorado-su sonrojo inundaba todo su rostro, haciendo evidente lo que con todas sus fuerzas trataba de ocultar.
-¡Ay! Souichi-san eres muy orgulloso y eso es muy malo, si por ti fuera estarías completamente solo, sin embargo tienes gente que te ama tal y como eres, y eso es increíble, por amor tú hermanita trato de usar este pequeño dije para hacerte entender lo que tu ya sabes, por amor Morinaga es capaz de aceptarte con todos tus defectos- suspiraba con preocupación la brujita.
-¡Como dices!... Mi hermana… Morinaga…-exclamaba por lo bajo Souichi agachando su rostro.
-Ahora bien Morinaga-santuvo la desgracia de caer en el hechizo, y se ha ilusionado de alguien más, pero eso no quiere decir que no te ame más, es sólo que este pequeño "dije" anula completamente los sentimientos reales que una persona tiene por otra, haciéndole olvidar cada pequeño detalle de su relación, convirtiéndola en una persona comúny corriente ante sus ojos- comenzó a explicarle Ayumi-chan más detalladamente.
-¡Eh! ya veo… por eso él no recuerda nada-susurraba Souichi, aún con su rostro abajo.
-Así es,lo olvida TODO, después crea una ilusión en donde la persona que lo besa es la persona más importante de su vida, esto es una mentira, hasta el momento en que la frase es revelada "Dulce o Truco" y es en este punto es donde su corazón puede vacilar o no- concluyó la chica de amable mirada.
-Deshazlo… ese estúpido hechizo deshazlo por completo- Souichi mencionó con molestia en su voz.
-No hay de que preocuparse, "el dije" esta con nosotros, solo tienes que esperar unos días más y el hechizo, por si solo se desvanecerá, TODO regresará a la normalidad, me preocupa un poco Takeshi-san pues es él será el más afectado y…- se silencio pues una aura extraña la distrajo.
-¿El más afectado dices?… ese bastardo es un aprovechado infeliz, no se le despega ni un maldito segundo, que te hace pensar que después que Morinaga regrese a la realidad, no seguirá acosándolo, además ¿Cuántos días más tengo que tolerar ese estúpido comportamiento de su parte? ¿EH?- le reclamó con una voz tétrica, haciéndole sudar un poco a la pobre chica, quien sonreía nerviosamente.
-Bueno Souichi-san eso no se puede evitar además tú puedes interferir y pelear un poco ¿no crees?-decía la chica con tranquilidad, viéndolo de reojo.
-¡QUE DEMONIOS! FUE TU CULPA, TU CULPA-reclamó Souichi en un grito, tomándola de los brazos fuertemente.
-¡MIA! EN PRIMER LUGAR, FUE TUYA POR AVENTAR ESE DIJE POR EL BALCÓN, ADEMAS SI TE VAS A PONER TAN CELOSO POR ESE CHICO, YA ¡DILE QUE LO AMAS Y PUNTO!-gritó la chica con desesperación al ver queSouichi la esta sacudiendo.
-… … …- Souichi la soltó de inmediato, y no respondió nada, simplemente se dio la vuelta para ocultar su sonrojo.
-En serio eres un caso y tienes poco tacto con las mujeres- le decía Ayumi-cha acomodándose su atuendo de brujita.
-Tú no sabes nada… absolutamente nada de mi- le dio Souichi sin mirarla.
Ayumi-chaN suspiró fuertemente, se acercó a él y tomando su mano le entrego ese dije, en su palma abierta, cerrándola lo miró y le comentó-Tienes admitir que lo amas, y no es necesario que se lo digas al mundo, con que tú y él lo sepan es más que suficiente para recuperar lo que te pertenece tienes que luchar te guste o no, aun cuando el hechizo se realice en Morinaga-san y él este influenciado, si el siente el amor de Souichi-san seguro que lo recordará de nuevo… cuando existe verdadero amor un milagro puede pasar-le expresó la joven al ver la confusión en los ojos de ese chico.
-¡Ayumi-chan! Aquí esta tu café y un pastelito, gracias por la invitación saben deliciosos-exclamaba la niña entrando rápidamente y entregándole una cajita a la chica y un vaso desechable con su café.
-Muchas gracias Kanako-chan, a mi también me gustan mucho- agradecía la joven brujita.
-¡Vámonos kanako! Ya me he saltado muchas horas de escuela- mencionó su hermano tranquilo caminando hacia fuera de ese lugar, guardando en su bolsillo aquel objeto mágico.
-¡Eh! pero nii-san ¿Cómo vamos ayudar a Morinaga-san?- cuestionaba la pequeña viendo a sus hermano y a Ayumi-chan
-No te preocupes Kanako-chan tu onii-san regresará a la normalidad muy pronto-le mencionaba a la pequeña mientras acariciaba su suave cabello
-Pero…-aún dudaba la niña, mirando a Ayumi-chan
-Ya verás que todo estará bien, anímate por que hoy es la fiesta de disfraces ¿verdad?-le cuestionó la brujita.
-¡Ah como sabes eso Ayumi-chan!- exclamó la niña asombrada.
-Soy una hechicera después de todo, sé muchas cosas- le comentó haciéndole un giño con su ojo.
-Sí, está bien, confiaré en que todo saldrá bien-le respondía con una sonrisa.
-Ok, tu hermano te espera, anda vamos- le dijo con una sonrisa, encaminándola a la salida.
-Ayumi-chan ¿El dije?- cuestionó a la chica
-¡Mmm! Se lo regale a tu hermano- le comentó con una sonrisa de oreja a oreja-
-¡Ah!-se sorprendió.
-El sabrá si lo usa o no, pero esta vez será más cuidadoso- le mencionó mirando a Souichi de espaldas
-¡Nisan!-exclamó muy emocionada.
-Date prisa Kanako, aun tengo tiempo de llega a la universidad, vámonos ya-apuraba a su pequeña hermanita, tomándola con cariño de la mano.
-¡Souichi-chan!-gritó jubilosa aquella chica, mientras llegaba justo frente de ellos con una gran sonrisa.
-¡Souichi-chan!-exclamaron sorprendidos los hermanos Tatsumi.
-Oye que falta de resp…- se silenció al ver justo enfrente de su cara un paquete -¿Qué es esto?- cuestionó, mirándola extrañado.
-¡Souichi-chan! con esto te verás increíble jojojo es un regalito muy especial de mi parte y creo que Morinaga-san quedará impactado jojojojo-le decía mientras dejaba en sus manos esa gran caja y se retiraba con un linda sonrisa y un giño -Buena suerte-.
-¿Qué es eso nii-san? ¿Un disfraz,déjame ver?-cuestionó su hermanita tratando de tomar la caja.
-¡No! ¡Vámonos ya!-se lo impidió y tomo su celular marcando un número.
-¡Hay que carácter!- dijo la pequeña con una mueca.
-¡Maldición aquel idiota no me contesta!, Kanako te llevaré con Masuda-san, le pediré a Morinaga que pase por ti y te lleve a casa-le dijo a su hermana.
-¡No! Yo puedo irme sola al departamento- reclamó a su hermano.
-¡No! Te llevaré yo, vámonos que se me hace tarde- la tomó de la mano y se la llevó a casa como el hermano sobreprotector que era, fue un viaje en tren muy estresante en donde su linda hermanita lo estuvo cuestionado todo el camino, acerca de la conversación que tuvo con Ayumi-chan. Souichi solo le dijo pequeños detalles, los necesarios para mantenerla tranquila, llegaron rápidamente a departamento y se metió en su habitación en donde escondió aquel paquete fuera de la vista de su hermana, por si ella llegaba a entrar a su habitación, sabia que ella no haría eso, respetaba ante todo su privacidad pero por las dudas lo oculto.
-Kanako, me voy a la universidad, regresó por la tarde esta bien, le mandé un mensaje a Morinaga, diciéndole que estas aquí sola y venga enseguida-le comentó a su hermanita que se sentó en la sala y prendió el televisor para entretenerse.
-Si, no te preocupes ya no soy una niña, vete con cuidado-le decía su hermanita con un sonrisa.
-Ok, hasta la noche entonces-
-Byebye-
Salió del departamento, se sentía mas tranquilo habiendo dejado a su hermanita en casa y pidiéndole a su exkouhaique se hiciera cargo de ella, sabía perfectamente que ya no era una niña, era una jovencita muy independiente, la razón para actuar así era que prefería dejarle a Morinaga la responsabilidad de su hermana, sabia que él la quería mucho y que no le fallaría en eso, además no quería que ese idiota de Takeshi, pasara todo el día con él de nuevo.
Bajo las escaleras muy despacio cuando sus oídos escucharon una voz conocida, se detuvo a mitad de la escalera y se asomó un poco para ver que Morinaga había regresado y venía con el imbécil aquel -"Por lo menos lo trajo rápido a la casa más"- pensó molesto, mientras los escuchaba hablar escondido en la pared de las escaleras.
-Takeshi-san, muchas gracias por traerme, pero en verdad no era necesario-Morinaga agradecía tiernamente.
-Claro que si, fui yo quien interrumpió tus actividades, así que era lo mínimo que podía hacer-le respondía el joven de cabello rubio.
-Bueno por lo menos ahora estas más tranquilo, el doctor dijo que tengo una excelente saludjajajaja-reía sincero mostrándole una alegre sonrisa.
-Si me alegro mucho haber escuchado eso-le comentaba y se sonrojaba al escuchar esa linda sonrisa.
-Bueno nos vemos en la noche, tengo que preparar la comida, tengo una invitada en casa-se despedía Morinaga con un ademán de mano.
-Claro, me voy entonces… te veo al rato… cuídate quieres-se despidió nervioso el joven mientras lo miraba como comenzaba a subir las escaleras.
-¡Morinaga-san!- el joven Takeshi lo tomo del brazo de nuevo, y le jalo con un poco fuerza.
-¡Eh!- Morinaga asombrado retrocedió los escalones que había subido, quedando de nuevo en el principio de la escalera.
Morinaga miro aquellos apacibles ojos color café que lo miraban ilusionados, y sintió su corazón latir de repente, Takeshi por su parte se perdió en esas maravillosas orbes verdes y lo tomo lentamente de la barbilla, acercándose lentamente a sus labios, no hubo resistencia por parte el chico de cabello negro azulado quien solo se mantuvo estático a las acciones del otro, Takeshi toco sus labios con calma e inicio un beso bastante casto, sin embargo Morinaga por su parte colocó una mano en su pecho para detenerlo sin embargo aquel chico rubio lo tomo de la cintura atrayéndolo aun más, Morinaga no resistió esa situación y acariciando el rostro del rubio lo miro a los ojos profundamente, no había palabras aquellos dos hablaban con sus ojos, lentamente ambos los cerraron y en una fracción de segundos, sus labios se volvieron a unir en un beso poco profundo.
Souichi sintió una punzada en su corazón y el agua comenzó a salir de sus ojos, se volteo contra la pared y dejo de ver aquella escena que en verdad le había dolido y mucho, esto esta yendo demasiado lejos, ¿Morinaga en verdad se había enamorado de Takeshi?, su mete se preguntaba sin cesar, aun cuando sólo fuera una ilusión, hasta donde sería capaz de llegar en unos días más, conociéndolo perfectamente el sexo era algo que Morinaga disfrutaba bastante y más aun cuando el otro correspondía también, cerro con fuerza los ojos que aun derramaban lagrimas, negándose a imaginar una escena como esa, eso sería lo bastante serio como para dejarlo continuar así, se controlo lo mejor que pudo, no podía salir y medio matarlos a golpes, ninguno de esos dos sabían que estaban siendo manipulados por un maldito hechizo, pero dolía en verdad dolía y disfrazo su dolor con mucha ira -¡Maldición!-.
Morinaga sintió la intensidad de ese beso aumentar y apoyando su mano con fuerza sobre el pecho de Takeshi lo rompió -Creo que es mejor que suba ahora-no dijo nada más, no lo miro, solo se dio la vuelta y subió las escaleras con velocidad.
-Lo siento Morinaga-san… no pude evitarlo- susurró aquel joven Takeshi, para después darse la vuelta subir a su auto y marcharse.
Souichi escucho a Morinaga subir las escaleras hacia el departamento y el sonido del auto al partir, se quedó recargado en esa pared en silencio unos minutos, limpio su cara con la manga del abrigo y se dispuso a caminar fuera del complejo, tomo una desviación por un callejón y se fue hacia la universidad, a continuar con su vida académica, su único refugio en donde podía desahogase un buen rato.
Ese día se había convertido en un completo infierno para él, para el colmo su maravillosa vida académica no cambiaba absolutamente en nada monótona y aburrida como siempre, tratando de sobrevivir a los errores de sus asistentes -¡Inútiles! esto es un completo desastre, ¡Háganlo de nuevo!-dejando salir toda la frustración de su actual problema en contra de aquellos jóvenes quienes veían en peligro sus vidas cuando el demonio del laboratorio dossurgía, solo aguantó trabajar unas horas, ese día había llegado tarde por haber ido a hablar con esa tipa rara, que en vez de ayudarlo le complicó mas la existencia.
Cuando por fin se sintió libre de su laboratorio de golpe regreso a su vida personal y privada que era un total caos, llegaba y entraba lentamente al departamento -Estoy en casa-su saludo paso desapercibido sintiéndose completamente solo, sin embargo no lo estaba realmente cuando abrió la puerta de la sala vio a Morinaga navegando en internet en su laptop, sentado en la alfombra de la sala junto a Kanako con quien hablaba muy divertido acercade los últimos preparativos de la fiesta, sus disfraces y el maquillaje que deberían usar esa noche junto con sus disfraces -Bienvenido- fue ese saludo simple de parte del chico de ojos verdes que lo hizo sentirse extraño y afligido -"Ya no hay emoción en su voz"-pensó agachando el rostro, mismo que no paso desapercibido por su hermana -Bienvenido a casa nii-san-su hermanita le mostró una sonrisa mientras se acercaba a el -nii-san, hoy prepararemos la cena más temprano, Morinaga y yo nos alistaremos para irnos solo faltan dos horas…-mientras le decía su hermana emocionada, el solo levantaba su rostro y veía de nuevo a Morinaga quien revisaba su celular -"idiota"-pensó enojado sin saber si la frase era para él o para su exkouhai, unos minutos más tarde salió de su habitación ylo vio cocinar normalmente, se acercaba lentamente con él para preguntarle algo cuando el móvil de Morinaga comenzó a sonar, rápidamente contesto la llamada reflejando alegría al hablar con ese maldito rubio que se había pegado a él como chicle,Souichi no dijo más y se retiro de nuevo a su habitación.
Recostado en su cama acostado boca abajo reflexionaba todo lo que en este simple día había pasado, Morinaga casi no había con él, por lo menos no como antes, solo lo necesario, saludos cordiales y respuestas cortas a cuestionamientos triviales sin importancia,no se atrevía a hablar sobre lo que había pasado -No le puedo decir lo que vi… porque hacerlo… con que motivo… que caso tiene… solo diré que me hierve la sangre solo de recordarlo, el muy idiota no se negó y eso es lo que más me molesta…quiero golpear a ese desgraciado cuando lo vuelva a ver- susurraba mientras apretaba con fuerza la almohada y en un acto de ira la aventó fuertemente contra la puerta su respiración era muy agitada, se levanto de la cama a recoger la almohada del piso, no pensaba salir hasta que el idiota y su hermanita se hubieran marchado a esa maldita fiesta, sin embargo el grito de alegría de Kanako y la voz de Morinaga lo tentaron sin compasión -¡Kyaaaaaaaa Morinaga-san! te ves muy guapo y apuesto-decía la niña con una voz emocionada -jajaja no es para tanto Kanako-chan, en cambio tú si que te ves muy hermosa, eres una princesa adorable, déjame peinar tu cabello- le decía tiernamente entre risas -Si- contestaba la pequeña mientras se acerca a él -Morinaga-san usaste colonia, el aroma es muy discreto pero… la usaste ¿Verdad?- cuestionó, mientras Morinaga arreglaba su corto cabello -¡Ah! ¡Uh! Bueno… es que es una fiesta no suelo usarla, pero creo que hoy es especial jajajaja- reía nerviosamente mientras se sonrojaba, Souichi se encontraba escuchando en silencio detrás de la puerta se mantuvo así unos minutos hasta que su curiosidad no se controló y abrió la puerta lentamente…
Lo miro embelesado, estabamás radiante que nunca, no era por lo que traía puesto, Morinaga siempre a sido simpático, no lo podía negar, peroesta noche tenía que admitir que se veía increíblemente atractivo, sintió sus mejillas sonrojarse de golpe, ese joven vestido de príncipe tenía un porte enigmático -"Debe ser el maldito disfraz"-se trataba de mentir mentalmente, molesto consigo mismo por sentir su corazón latir rápidamente al mirarlo con una rodilla en el suelo, tratando de estar a la altura de Kakano arreglando los últimos detalles del vestuario de la niña quien lucia como una verdadera princesa, se encontraba maquillada muy sutilmente lo cual resaltaba mas sus hermosos ojos y su rostro inocente, terminando lo que estaba haciendo tomo la manita de la pequeña y le dio un sutil beso, sonriéndole tiernamente -Ya esta lista, creo que debemos irnos dulce princesa, seria tan amable de acompañarme- Kanako-chan embozo una sonrisa dulce y tomando un lado de su vestido hizo una reverencia -por su puesto apuesto príncipe-se miraron un momento y comenzaron a reír fraternalmente.
-"Que rayos les pasa a esos dos"-pensó a ver la escena frente a sus ojos con el ceño fruncido y abrió totalmente la puerta haciendo que esos dos voltearan a verlo -nii-san, pensamos que no saldrías, la cena ya esta lista ok, tienes que comer bien- le decía Kanako viendo que su hermano miraba fijamente a un Morinaga quien lo veía nervioso -¡Uh! ¿Que pasa? Tatsu…- no terminó de hablar cuando Souichi lo interrumpió -Veo que ya están listos, Morinaga te encargo mucho a Kanako, no la dejes ni un momento sola entiendes, no quiero que andes coqueteando con ese maldito rubio y descuides a mi hermana-e decía con tono irritado -No te preocupes, no la descuidaré, pero no puedo andar pegado a ella toda la noche, ella tiene que divertirse con sus amigas, yo la vigilare de lejos le daré su espacio y….-Souichi lo tomo del saco del traje y lo jalo hacia el -no la descuides o juro que te golpearé hasta la muerte, me entiendes- lo amenazo con su muy peculiar estilo sin embargo al tenerlo tan cerca, pudo percibir el sutil aroma de una colonia que el conocía muy bien, ese era el perfume que Morinaga solía ponerse cuando salían a cenar juntos al restauran familiar, había notado ese pequeño detalle antes pero no le presto la menor importancia,sin embargo ahora saldría con su hermanita y se encontraría con aquel rubio -"por que demonios esto me molesta tanto"-lo miro directo a la cara y sus ojos se cruzaron, era extraño el sentimiento que le causaba que esos ojos no le mostraran aquel brillo de siempre, se sintió débil ante él, quería que el idiota de siempre surgiera de repente y tratará de invadir su espacio personal, aun cuando él lo recibiera con un golpe él lo volvería a intentar muchas veces más -"¿Nada volverá a hacer como antes?"-´pensó viendo sus labios y sonrojándose cuando su hermanita lo interrumpió -Nii-san no soy una niña pequeña, Morinaga y yo nos divertiremos mucho además no pasará nada por que tu tienes eso ¿verdad? Y yo te pienso ayudar a cuidarlo-comentaba la niña, mientras giñaba un ojo a su hermano recordando las palabras de Ayumi-chan, apoyaría a su hermano para recuperar lo que ella ya sabia pero Morinaga quien los miraba confundido ignoraba por completo.
-"Tienes admitir que lo amas, y no es necesario que se lo digas al mundo, con que tú y él lo sepa es más que suficiente para recuperar lo que te pertenece tienes que luchar te guste o no, aun cuando el hechizo se realice en Morinaga-san y él este influenciado, si él siente el amor de Souichi-san seguro que lo recordará de nuevo… cuando existe verdadero amor un milagro puede pasar-"
-"¡Eh! es verdad yo… puedo usarlo también"- pensó recordando también aquellas palabras de aquella chica loca, era muy vergonzoso esa situación pero si había probabilidad de usarlo de nuevo lo usaría, aunque no estaba seguro de lo que ocurriría, sin embargo todo era mejor que verlo de nuevo besándose con el rubio bastardo, tembló al sentir las manos de Morinaga sobre las suyas extrañaba en verdad esa calidez -No, te preocupes yo la cuidaré muy bien, no quiero morir en tus manos muy joven jajaja-las sujeto y lentamente las bajo, sin dejar de mirarse.
El celular de Kanako sonó y ella contestó muy animada -moshi, moshi ¡Ah! Yuri-chan si dime, ok… ok… ahora bajamos, si yo también estoy emocionada… ok y gracias por venir a buscarnos-la niña terminó la llamada y viendo que tanto su y su onii-san se quedaron mirando, no quería interrumpir el momento, pero tenia que hacerlo -Morinaga-san el auto del joven Nakamura-sanya ha llegado por nosotros, vámonos-le comentaba feliz a el jóven quien nervioso desvió la vista rompiendo el extraño contacto visual que había echo -"Que extraño ¿por que estoy tan nervioso al mirar a Tatsumi-san?"- se preguntaba mentalmente mientras soltaba aquellas delgadas muñecas que tenia entre sus manos.
-¡Uh! entonces vámonos Kanako-chan- le dijo el joven con una ligera sonrisa- Tatsumi-sempai ya nos vamos, no te preocupes cuidare bien de ella- se despedía con un movimiento de cabeza, mientras caminaba, para dirigirse al baño rápidamente y verse en un espejo, acomodarse su saco y cabello correctamente, como quien quiere lucir impecablemente ante alguien -Me voy nii-san, estás seguro que no quieres ir, Nakamura-san puede intentar algo esta noche, ven con nosotros yo te ayudaría a que estuvieras solo con Morinaga, puedo mantener ocupado a Nakamura-san, mientras hablas con el-le susurraba al oído una linda princesita quien ayudaría a ejecutar el plan recuperando a Morinaga onii-san.
-¡No!, te dije que seria después de esa dichosa fiesta-le susurraba bajito, volteando a ver hacia el pasillo del baño.
-Mooooonii-san ¿Por qué eres tan tímido en esto? ¿Tienes miedo de hablar con el?-Kanako le reclamaba cruzándose de brazos.
-¿Quién demonios tiene miedo?-le cuestionó indignado, comenzándose a irritar y fruncir el ceño.
-Yo creo que esta seria una buena oportunidad para intentar recuperarlo y con eso ale….-Kanako expresaba sus más sinceros deseos.
-¡Kanako!-se exasperó y tapo la boca de su pequeña hermana, para evita que Morinaga la escuchara.
-¡Esta bien! pero no entiendo tu necesidad de ocultar algo tan obvio, te gusta Morinaga-san y estas muy celoso de Nakamura-san-se soltó del agarre de su hermano y se enfrentó a él.
-¡Yo no estoy celoso!-le volvió a insistir, sin embargo en su interior sabia que esa molestia que sentía al ver que Morinaga se interesaba en otra persona que no fuera el, lo ponía de los nervios, sin embargo el jamás había experimentado ese sentimiento antes -"En verdad… no lo entiendo"- pensó afligido.
-Si, si, si, está bien lo que tú digas…- le reclamabaalgo molesta, sin embargo se silencio al ver el rostro de Souichi confundido -¡nii-san!-exclamó Kanako tocando su mano y no le dijo más.
-Lista princesa… nos vamos- Morinaga se hizo presente, la tomo de la mano y se dirigieron a la puerta en donde al cruzar Souichi lo tomo a él del brazo.
-Morinaga espera un momento…- lo detuvo, sintió que si lo dejaba ir a ese lugar lo perdería para siempre.
-¡Uh! me adelanto- la pequeña se separó y comenzó abajar las escaleras -espero que mi nii-san le diga algo ó es más que intente usar de nuevo el dije-susurraba para si, mientras descendía preocupada, pero a la vez emocionada y no sabia por que.
-¿Que pasa Tatsumi-sempai?- cuestionó el joven de apacibles ojos verdes, mirándolo tranquilo.
-Escucha hay algo importante que tengo que decirte….- comenzó a hablar,con el rostro bajo y sintiendo que sus piernas comenzaban a temblar -Esta situación no puede seguir así… sabes… tu desde ayer te estas comportando indiferente conmigo… aho…- se expresaba con mucho esfuerzo cuando se fue interrumpido.
-¡Eh! indiferente yo no entiendo… siempre te he hablado de esa manera… pero no creo que… este sea el momento para hablar… Takeshi-san esta abajo esperándome y debo ir…- dijo Morinaga restándole importancia a sus palabras dichas con anterioridad, molestando de sobremanera a Souichi.
-¡IDIOTA! Como quieres entender si no me dejas hablar- le gritó molesto al sentirse ignorado -ahora le prestas más atención a ese rubio Idiota… dices estar enamorado de él… cuando sólo tienes tres días de conocerlo… cuan…-le reclamaba, irritándose rápidamente.
-Se llama Takeshi-san, no le llames idiota por favor, además… el me gusta y me estoy enamorando de él, aun cuando tú… dices que solo tengo tres días de conocerlo fue AMOR A PRIMERA VISTA-Morinaga defendió increíblemente al dueño de sus actuales sentimientos, haciendo que Souichi abriera sus ojos completamente sorprendido, sin embargo esas palabras lo hicieron perder su compostura por completo.
-¡QUE MIERDA DICES! Eso es una mentira, a lo que tú llamas AMOR A PRIMERA VISTA es solo una ilusión causado por un maldito hechizo, que…- no terminó de explicarle, pues Morinaga lo vio increíblemente molesto y se acerco más a el.
-¡COMO PUEDES DECIR ESO!... ¡ES VERDAD! lo que yo siento por él ES VERDAD, no puedo creer que digas eso, sé que Takeshi-san no te agradó desde un principio, se que te molestan mucho este tipo de relaciones… pero son mis sentimientos, no es algo en lo que tu tengas que intervenir-Morinaga gritó enojado,le alzaba la voz, solo para restregarle que, aquel chico le gustaba y además decirle que no se metiera en sus asuntos, algo que Souichi no soporto, el sabia la verdad de ese comportamiento y se le hacia increíble que ese maldito hechizo creará esas reacciones en él.
-¡ESCÚCHAME!, ESTAS EQUIVOCADO, NECESITO QUE SEPAS QUE ESTAS SIENDO INFLUENCIADO POR MAGIA ENTIENDE, ¡ESCÚCHAME POR FAVOR! incluso has olvidado quien soy yo realmente para ti… yo soy…-
-¡NO ESTOY EQUIVOCADO!… ¡MAGIA! ¿QUE MAGIA?… EL ME GUSTA… Y TÚ SOLO ERES MI SEMPAI DE LA UNIVERSIDAD Y MI MEJOR AMIGO… POR QUE NO LO ENTIENDES… Como mi amigo deberías apoyarme en esto y…-
Morinaga y Souichi alzaban la voz, lo que tenia que ser una conversación amena y tranquila se convirtió en una nueva pelea, Souichi se molesto consigo mismo por ser tan impulsivo y Morinaga no quería escuchar esas extrañas razones que su Sempai le daba, no podía creer que sus sentimientos fueran una ilusión, pero algo en la mirada de desesperación de Souichi le hizo meditarlo un poco.
Se quedo callado y lo miro fijamente, que tenia que recordar en su relación kouhai-sempai que era más importante que lo que sentía en ese momento por Takeshi, forzaba a su memoria a indagar, sobre aquello que no recordaba de ellos dos, alguna situación que los comprometería en algo más que solo amistad. El hechizo había suprimido de alguna manera todos los recuerdos que sentimentalmente los involucraba, y sólo le dejo recordar el fuerte carácter de Souichi, algunos golpes obtenidos, situaciones vividas, no recodaba el momento de haberle confesado que era gay, pero sabia que se lo había contado, la razón de por que habían vivido juntos estaba confusa también, pero no tenia problema con ello, para él Souichi era un buen amigo.
-Por favor dejemos esto, no quiero que tengamos una discusión, ¡Uh! yo tengo que irme me es…- no termino su frase.
-¡TENEMOS QUE HABLAR!, tengo que contarte muchas cosas, y tienes que creerme- lo interrumpió con su peculiar voz molesta, pero los nervios se reflejaban en rostro, solo él sabia hacer esas expresiones.
-Ahora no puedo, no quiero hacerlo esperar, tengo que irme Tatsumi-sempai- trataba de alguna manera de terminar esa extraña conversación y salir de ahí.
Souichi le mantenía la mirada por segundos, luego la desviaba un poco y volvía mirarlo consternado al escuchar una y otra vez decir a Morinaga lo interesado que estaba por ese tal Takeshi, de alguna manera su corazón se estremeció al escuchar que ahora es sólo "su mejor amigo" y que los sentimientos que tanto le profesaba una y otra vez hasta sacarlo de sus casillas, ya no eran expresados.
-"No quiere escucharme, por más que mi voz se alza… es frustrante… ¿Qué puedo hacer para llamar su completa atención?"-se cuestionaba mentalmente sintiendo una terrible impotencia, sus manos temblaban y solo una idea asalto su mente en ese momento -"Tal vez si… yo hago"eso" "- pensó mirándolo fijamente a los ojos -"Si, eso es lo que tengo que hacer"-concluyó.
Se acerco rápidamente y sus labios tocaron los suaves labios de Morinaga, quien se sorprendió pero por alguna extraña razón no se pudo mover, mientras Souichi sentía que su corazón palpitaba fuertemente, sus mejillas se sonrojaban en extremo y su cuerpo temblaba fuertemente, se sujetó para no caerse fuertemente de los brazos de ese chico disfrazado de príncipe, que se encontraban a los costados de su cuerpo sin moverse, intentó mantener la presión del beso un poco más, pero Morinaga se apartó sutilmente de él.
-Lo siento Tatsumi-sempai… yo...yo… no puedo hacer esto, mi corazón le pertenece a Takeshi-san.- aquellas palabras fueron pronunciadas con mucha aflicción y tristeza en su voz y sus ojos se miraban preocupados-perdóname pero me tengo que ir o llegaremos tarde- le dijo con una ligera sonrisa, y luego desvió su mirada a otro lugar, como odiaba cuando hacia eso, sonreír de esa manera tan falsa. Le dolió mucho que se apartara -"¿El me rechazo?"-se preguntó tristemente a sí mismo, él se había atrevió a besarlo, dejando enterrado en el más hondo de su ser, su terrible orgullo,con esa acción creyó que Morinaga se comportaría diferente, pero no sucedió-"odio cuando no eres el mismo idiota de siempre"-gritaba fuertemente en sus pensamientos.
-Pero tenemos que hablar… por favor… necesito que me recuerdes por completo- le dijo en un susurro, rogando por que lo mirara y no lo alejara.
-Cuando regrese… te prometo que hablaremos de este tema ó mañana quizá… me voy- se despido sin mirarle, saliendo rápidamente del departamento-"¿Por qué? no lo entiendo, ¿Que es lo que pasa? Acaso él es mas importante que yo… él… él…él me esta robando toda su atención… maldición no lo soporto"-Souichi pensaba, mientras lo vio salir del departamento, miro por la ventana viéndolo llegar a un auto que lo espera, y "él" de nuevo ahí esperándolo con una fastidiosa sonrisa, hablaron un momento y pudo ver la mirada de ambos sonriendo, y eso hizo que su corazón doliera demasiado-"TE ODIO"- pensó fuertemente mientras miraba aquel rubio-sé que fue mi culpa y sé que yo… tengo que remediarlo de alguna manera-susurró con determinación.-Se han marchado y yo… … … YO no me pienso quedar aquí a esperar…¡Claro que no!-se dijo así mismo apretando sus puños fuertemente -Jamás lo tendrás… ni siquiera lo sueñes… YO NUNCA LO VOY ADEJAR IR- exclamó corriendo a su habitación en busca de "ese paquete" que se atrevió a traer de esa fastidiosa tienda donde conoció a Ayumi-chan y ella se lo obsequio con mucho entusiasmo.
-"Souichi-chan con esto te verás increíble jojojo será un regalito muy especial de mi parte y creo que Morinaga-san quedará impactado jojojojo"-
Mirando con un tic nervioso en su ojo, aquel extraño disfraz sobre su cama, no podía creer que se fuera atrever hacer eso,vestirse de esa manera, toda su vida recordaría este día, pero Morinaga era lo mas importante que tenia a su lado y no pensaba perderle jamás -Ya esta decidido, esta noche regresarás a la normalidad… Morinaga-sentencio con seguridad en su voz.
Tomo su celular y marco un número frecuente, el tono de la llamada se oyó e inmediatamente de escuchar la voz de su hermanita contestar…
-Kanako, dime la dirección…donde se llevará a cabo de tu fiesta-…
Continuará…
Llegamos al final emocionante? XD
En serio me divertí al escribirlo
Espero verlas muy pronto...
Chao lindas, cuídense y besitos ^o^/
