CAPITULO VII

GRACIAS, POR LA COMPAÑÍA

- Mmm por que tarda tanto, yo debería estar en mi habitación realizando mis deberes, pero ahora estoy varado aquí- observaba detenidamente la sala donde se encontraba – a pesar de tener una decoración sencilla, se siente un ambiente agradable y acogedor, me gustaría poder sentir esto en casa…

En otro lugar de esa misma ciudad

- Te dije que mejor nos regresáramos, ahora estoy empapado y hambriento- reprochaba un molesto Max

- Acaso fue mi culpa que lloviera, además necesito esos apuntes, recuerda que terminar mi reporte- dijo Rei – y no te quejes que yo siempre te ayudo, sin quejarme…

- Esta bien… esta bien, no te enojes, aunque se que no pierdes la oportunidad para acercarte a Salima- Max trataba de hacer sonrojar a su amigo.

- No es verdad… solo voy a buscarla por las notas y ella es solo una amiga… solo una amiga- se escuchaba algo nervioso- y no pienses mal, me molesta mucho que hagas eso.

-Hacer que- decía Max

- Que insinúes que yo… olvídalo, no caeré en tu juego.

- Pues la verdad, no te creo, tu mismo te delatas, cuando hablas de ella te pones nervioso- sonreía Max, pues había logrado su objetivo, poner nerviosos a Rei- ya confiesa que te gusta.

- Mira mejor nos apuramos, que ya es tarde y deja de hablar disparates- comenzó a caminar mas rápido- ojala ella también se diera cuanta de mis sentimientos- pensó Rei

- Ya falta poco para llegar a su casa, no camines tan rápido- Max trato de seguir el paso de su amigo, pero se sorprendió cuando este se detuvo- Y ahora que te pasa… Romeo

- Creo que no es el momento- su voz se escuchaba algo triste – además ya es tarde, no quiero que te regañen por mi culpa.

- Pero, si ya estamos aquí, mejor… - no continuó con la frase, por que se dio cuenta de motivo de la tristeza de su amigo- si tienes razón, hay que irnos, ya es tarde, no quiero que mi mamá me castigue otra vez.

Cerca de hay se encontraba Salima con Kane, parecía que no querían ser interrumpidos. Él la estaba abrazando y ella le correspondía.

En casa de Hilary, ella se encontraba en la cocina, esperando que la secadora hiciera su trabajo

Por que tarda mucho, ya termina, no quiero que piense que solo le estoy quitando el tiempo - estaba tan entretenida mirándola trabajar a la secadora, que no noto cuando llego Kai.

- Creo que es más entretenido, observar la secadora que mirar televisión - no pudo evitar reír

- Parece que si, ya que no hay nada bueno que ver por aquí- se notaba molesta por el comentario.

- solo fue un comentario, no quise molestarte- dijo Kai en forma de disculpa- vaya quien entiende a las mujeres- pensó él.

- no, discúlpame a mi, es que…– en ese momento la maquina paro- mira ya esta listo- abrió la secadora y saco la ropa- toma

- y que hago con ella, me cambio aquí.

- No –grito- como crees, puedes cambiarte en mi habitación- ella se ruborizo un poco.

- Gracias- le dijo al tomar su ropa

- no fue nada, si no hubiese sido por ti, yo me hubiese mojado, así que yo también te debo de dar las gracias.

Él subió a la habitación para cámbiense, mientras ella se sentó en la sala y observo las fotografías que él había visto.

- Vaya noche, jamás me imagine tener a Kai en mi casa y menos de esta manera, espero no haberle dejado una mala impresión, pero por que me preocupo tanto por él, no debo ilusionarme, no debo, él esta fuera de mi liga- miraba fija menta la fotografía que Max le dio del equipo, especialmente veía a un chico- eres demasiado especial para mí, por eso jamás me atrevería a decirte que lo que siento por el temor a… que no puedas corresponderme, no quisiera perder tu amistad. Es lo único a lo que puedo aspirar, hacer solo tu amiga…

Llego a la habitación, y encendió la luz al entrar, no había notado algunos detalles, la primera vez cuando entro, ya que solo le interesaba secarse, pero ahora podía observar bien el lugar donde estaba; no era una habitación tan ostentosa y grande como la suya, pero se encontraba muy bien organizada. La cama estaba cerca de una ventana, y junto a ella había un escritorio. Todo se encontraba en su lugar. Había algunos afiches en la pared de un grupo musical que el no conocía y de una obra de teatro.

- se nota que es de una chica esta habitación – lo decía por que predominaban mas los colores pasteles - creo que llego el momento que me quite esta estúpida playera – comenzó a vestirse – quien me iba a decir que yo usaría esto, y menos frente a una chica- se refería a la toalla que envolvía la parte baja de su cuerpo.

Al terminarse de vestir, coloco la toalla y playera en el cesto de ropa, y no pudo evitar curiosear un poco, se acerco al escritorio y noto los libros de texto de la escuela, unos cuadernos de notas y algunas revistas de adolescentes. En la cama había unos muñecos de felpa, tomo un pequeño osito blanco, que estaba recostado en un cojín.

- No había visto uno de estos desde que tenía como seis años- observo con cuidado el muñeco- me pregunto por que a las chicas les gustaran tanto estas cosas, al igual que las flores y los chocolates; cosas de chicas.

Coloco con cuidado el pequeño osito en su lugar y salio de la habitación. Bajo hacia la sala, donde se encontraba ella. Escucho que hablaba por teléfono.

-Si, ya cerré bien las ventanas y la puerta; si, también cene y termine con mis tareas… a ja ya me voy a dormir, no me voy a desvelar viendo televisión… si yo también te quiero, hasta mañana.- colgó el articular- perdón no vi cuando bajaste, estaba hablando con mi mamá.- lo observó cuidadosamente, parecía que le faltaba algo y es que en su rostro no había ninguna marca de la que él se ponía.

- ¿pasa algo?- preguntó él- ¿Por qué me ves así?

- no, es nada… es que te ves diferente cuando no traes esas marcas azules- bajo su mirada al suelo- no quise molestarte, lo siento.

- no te disculpes, además ya me tengo que ir, es algo tarde y entre semana tengo toque de queda.

- espero no meterte en problemas- agrego ella

- no lo creo

- gra...gracias – dijo ella

- por que me agradeces- se sorprendió él

- gracias… por la compañía, se que has perdido mucho tiempo conmigo hoy…- continuaba con la mirada en el suelo, no se atrevía a mirarlo a los ojos.-

- no tenía otra cosa mejor que hacer, créeme odio la química por ser tan inestable.

- gracias,

Él se acerco y se detuvo enfrente de ella - No te preocupes, la pase bien contigo, mojado pero bien, y… gracias también por tu compañía, nos vemos mañana-

Ella lo acompaño hacia la puerta- cuídate, ya es tarde.

- Recuerda, cerrar bien - le dijo él- o tú mamá se va a enojar contigo.

- Que gracioso eres- ella sonrió- ¡oh! espera un momento, por favor – entro rápido a su casa.

Se quedo algo sorprendido, que es lo que ella quería- ojala y no sea otra taza de té, por que esta tarde he tomado demasiado, lo suficiente para no probarlo por una semana- una sonrisa se dibujo en sus labios, hasta que escucho que ella regresaba.

- Se me olvidaba darte esto – traía en su mano un blade y una billetera- lo saque de tu pantalón antes de meterlo a la lavadora.

- Dranzer… como lo pude olvidar- lo tomo con cuidado y por un momento sostuvo la mano de ella- esto nunca me pasa

- También dejabas esto- le enseña la galleta que le había dado la señora Harada.

- No creo en esas cosas, si la quieres quédatela-

- No puedo hacer eso es tuya- ahora ella tomo la mano de él y la deposito ahí- tu sabes que haces con ella.

- Esta bien, ya es tarde nos vemos mañana- dio la media vuelta y comenzó a caminar- ya se a quien se la voy a dar a Daichi o Tyson, a ellos les gusta comer estas cosas.- Pensó él –

Ella lo vio alejarse, hasta que lo perdió de vista, cerró la puerta y se dirigió a su habitación. Se cambio la ropa y se puso su pijama.

Rei y Max caminaban juntos, no se habían dicho ni una solo palabra, hasta que llegaron cerca de la casa de Max.

- Rei, yo…

-Gracias

-¿Por qué? No hice nada

- Gracias por la compañía, y por ser un buen amigo Maxi, espero que no tengas problemas por mi culpa.

- no lo creo, y Rei ya sabes que para eso están los amigos, cuídate- Max quería decirle mas cosas, como esa chica es una tonta por no darse cuenta de que tu eres una gran persona; pero no se atrevía, ya que no quería lastimarlo mas.

Los dos se despidieron. Tres chicos ahora se encontraban solos caminando, cada quien seguía su propia dirección.

El primero en llegar a su casa fue Max, estaba triste por Rei, sabia que a su amigo le había dolido ver a Salima con Kane; aunque él no había tenido novia, sabía bien lo que se siente querer a una chica y no ser correspondido, al estar pensando estas cosas no se dio cuenta de que sus padres lo estaban esperando en la sala.

- pero que horas son estas de llegar- lo cuestiono su mamá

- mira estás empapado- agrego su papá

- lo siento, es que acompañe a Rei para ayudarlo con… una tarea y esta lluvia repentina nos sorprendió.

- No tienes disculpas Max, nos hubieses avisado, para que tu madre y yo no estuviésemos preocupados.

- si, lo se, y discúlpenme, no volverá a pasar.

- ya es tarde, descansa y mañana seguiremos con esta conversación, jovencito- dijo su mamá –

-pero, no hice nada malo, solo llegue un poco tarde- Max estaba molesto por la actitud de sus padres

- no le contestes así a tu mamá.

- ya estoy harto de que me traten como a un niñito- al decir esto ultimo subió rápido para su habitación y cerro la puerta con todas sus fuerzas.

Rei llego a su casa, se dirigió a su habitación. El vivía en casa del señor Dickenson, desde que se había mudado a Japón. Algunas ocasiones él la pasaba en casa de Tyson, con el pretexto de entrenar o realizar alguna tarea. Al entrar a su habitación se recostó en su cama, y a su mente venían las imagines de Salima y Kane.

- Por que… por que solo me ve como un amigo, por que no le gusto- pensaba él- hasta cuando te darás cuenta de mis sentimientos o cuando tendré el valor para confesarte lo que siento por ti.

El último de los chicos entro a su casa sin ser visto por nadie, no quería ser cuestionado. Al entrar a su habitación se puso su pijama y encendió su computadora para terminar son sus deberes. Miro el reloj y se dio cuenta que ya pasaban de las once de la noche.

- tenia que haber llegado desde las 7, como se me fue el tiempo tan rápido a lado de ella, pero a que horas terminare este trabajo, lo único que espero es que no hayan notado que llegue tarde.

En ese momento alguien toco la puerta.

- sr. Hiwatari ya es tarde y no abajado a cenar, desea que le suban algo de comer- hablo el señor Nikolai quien era el viejo mayordomo de la mansión.

- no gracias, estoy ocupado terminando mis tareas de la escuela, hasta mañana.

- como lo desee, hasta mañana y que descanse, recuerde no desvelarse mucho, y si va a llegar tarde no es necesario que salte la barda para entrar.

- si lo se, solo que es divertido.

- No se preocupe, nadie de seguridad lo noto. Pero, si necesita llegar tarde, solo avíseme, no quiero que tenga problemas.

Kai no respondió, se concentro en terminar su trabajo.

Hilary esta recostada en su cama, pero no podía dormir, abrazaba muy fuerte a un pequeño oso. Y no dejaba de pensar en los acontecimientos de los últimos días, desde su tonta caída, cuando chocaron los dos y terminaron en el suelo y todo lo que pasaron este día, desde el entrenamiento, después la lluvia repentina, el establecimiento de la señora Harada, de los celos que sintió cuando Yumi acosaba a Kai con preguntas tontas, la galleta de la suerte y la historia del pájaro azul, pero lo mejor de todas las cosas que la habían sucedido fue tener a Kai en su casa y disfrutar de su compañía por un rato. Esta vez fue distinto a otras veces, ya que pudieron entablar una conversación, solo ellos dos y conoció un poco mas sobre él. Estaba pensando todas estas cosas hasta que el sueño la venció.

Paso un poco más de una hora, hasta que por fin Kai pudo terminar su trabajo. Aunque no era mucho no se podía concentrar. Imprimió su reporte y respaldo la información en su computadora. No era uno de sus mejores trabajos. Se estiro un poco y bostezo. Se levanto de su asiento y fue al baño para asearse antes de dormir.

Al recostarse en su cama, recordó todas las cosas extrañas por no decir raras que le ocurrieron ese día. Y todo había comenzado desde la caída que tuvieron cuando chocaron los dos. Siempre la había visto como una amiga, pero esta vez algo era distinto y no sabía como explicarlo. Era una sensación diferente.

-pero que tonterías estoy pensando, ella solo es una amiga y fue amable conmigo porque la ayude, solo por eso. Ella ya tiene a su pájaro azul a su lado. Mejor descanso y me olvido de todo esto.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

HOLA, gracias a todos los que dejaron review les agradezco mucho sus comentarios y espero que les haya agradado este capítulo. La verdad no sabia como terminar la velada de Kai y Hil, por eso tarde mucho. En el siguiente capitulo, me esforzare mas. Esta vez tengo una petición, es sobre la frase que tenia la playera que Hilary le presto a a Kai, que se imaginan que estaba escrito. Recuerde que era de Tyson y Kai no se la queria poner. Bueno es todo.

Cointinuare con los agradecimientos, a las personas que se tomaron la molestia de escribirme un comentario, si olvido mencionar a alguien, disculpenme, ups.

Malu, gracias por tu consejo de que siga escribiendo y espero que te este yendo bien, cuidate mucho amiga, recuerda que te extraño mucho. Edi, espero que te haya gustado y que sea lo suficientemente largo, de verdad me costo. Vero, gracias por seguir leyendo. Riku san, disculpame por no actualizar rapido, falta de inspiracion (la excusa de siempre). Kawaii, gracias por tu mensaje. Hermy-sant, gracias por tu mensaje y que bueno que a ti tambien te gusta esta pareja. Traky, gracias por decir que este fic es super guay, me alegra que te alla gustado, espero que tambien te guste este capitulo. Claudy, ojala y no me odies, garcias por tu apoyo a esta historia, y ya falta poco para el compromiso. Marian-14, gracias por tu comentario y no creo que Kai sea un tonto, solo que es algo despistado, recuerda que es un chico