Fuego líquido


Era una tarde tranquila en el departamento de Pilika Usui, el olor a jazmín se esparcía por todo el cuarto de baño, donde Pilika se encontraba tomando un relajante baño en la tina. Todos los músculos de su cuerpo le dolían. Definitivamente había sido una buena noche. El mejor s-e-x-o de su vida. Aunque, claro está, que Ren Tao no tenía porque saber de tan insignificante detalle, después de todo el hombre era un arrogante petulante por excelencia, y si le hiciera algún comentario sobre sus habilidades en la cama, su ego masculino se elevaría hasta el infinito y más allá.

La bella mujer sonrió al sentir el satisfactorio dolor entre sus muslos y dejó vagar su mente a la noche anterior…

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Ren la había depositado en su cama con una delicadeza sorprendente en él. Pilika había aprovechado esto para impulsarse hacia atrás para quedar sentada frente él, le sonrió con picardía mientras abría las piernas con sensualidad, provocándole, logrando que Ren soltara un gemido estrangulado mientras comenzaba a gatear hacia ella, como un león acechando a su presa. Una vez alcanzada su victima, comenzó a besar su cuello, mientras sus manos acariciaban las suaves piernas de la mujer.

"Eres una chica muy mala" – gruño contra su cuello.- "¿Qué haré contigo?"

"Castigarme" – le respondió ella con una sonrisa torcida, antes de morder su labio inferior, logrando que Ren gimiera, mientras sus manos llegaban a la entrepierna de la mujer, quien gimió al sentir el roce de la mano de su amante en su intimidad.

"Estás tan húmeda" – gruño él, mientras introducía uno de sus dedos en el interior de Pilika.

"Tú me pones así" – gimió ella, mientras movía su cadera contra la mano de Ren, tratando de obtener más fricción. Él metió dos dedos más sin problema, logrando que Pilika suspirara con satisfacción, bombeo sus dedos dentro y fuera de ella con rapidez logrando que la mujer frente a él se retorciera de placer. La sintió contraerse y guío uno de sus dedos hacia su clítoris, logrando que Pilika se arqueara extasiada. Acarició su clítoris en círculos, logrando que ella se contrajera, apretando sus dedos en su interior, bombeo un poco más fuerte y la sintió venirse, mientras veía como se arqueaba y se retorcía. Sacó sus dedos y los lamió frente a la mirada lujuriosa de Pilika. No había nada más caliente que ver a Ren Tao, saboreándote.

"Debo admitir, Tao, que me haz complacido mejor de lo que esperaba" – le dijo ella con una sonrisa torcida, mientras se acercaba a él.- "Ahora me toca complacerte a ti" – sentenció ella mirándolo a los ojos y pudo ver el fuego líquido que desprendían los ojos de Ren.

Lo hizo recargarse en el respaldo de la cama para después besarlo con ardor ¡demonios, cuanto lo deseaba!, introdujo sin permiso su lengua en la boca de su amante, mientras una de sus manos vagaba por el pecho de este, logrando que se estremeciera. Mordió con lujuria su labio inferior, algo que se estaba convirtiendo en una verdadera adicción y dejó que su mano llegara a la parte sur del hombre frente ella. Con su uña recorrió la longitud de su miembro en una sutil caricia, logrando que Ren gimiera y apretara la cadera de Pilika con sus manos. Ella sonrió por el efecto causado y ahora su dedo recorría la longitud del miembro de Ren, quien volvió a apretar la cadera de la mujer desesperado. Decidió no torturarlo más y su pequeña mano envolvió su miembro, la movió de arriba abajo marcando un ritmo lento, para después moverla más rápido, logrando que Ren gruñera contra el cuello de la hermosa mujer. Pilika sintió el líquido pre seminal en su punta y se lo llevó a la boca, bajo la intensa mirada de Ren, quién la miraba con los ojos ardiendo de deseo. Antes de que él pudiera preverlo, Pilika se había inclinado sobre su miembro para besarle la punta, logrando que la cara de Ren se contrajera de puro y carnal placer.

Paso la lengua, por todo su miembro, para después metérselo a la boca, cubriendo sus dientes con los labios, comenzó a subir y bajar sus labios apretados alrededor de su duro miembro. Ren alzaba las caderas y Pilika abría la boca para recibirlo, mientras lo giraba dentro de su boca.

"Para" – gimió él.- "Quiero llegar dentro de ti" – le dijo él, al sentir que estaba a punto de correrse.

Tras decir eso la hermosa mujer dejó de jugar con él, Ren la miró con la mirada ardiendo, estiró su mano hacia la mesita de noche y alcanzó un condón, se lo puso, bajó la mirada expectante de Pilika y una vez listo ella se sentó a horcajadas de sobre él. Antes de que Ren pudiera darse cuenta, la bella mujer se dejó caer sobre su gran erección, logrando que él soltara un gruñido estrangulado, mientras apretaba con fuerza la cadera de Pilika, quien gimió al sentirlo completamente duro dentro de ella, lo abrazó con desesperación y dejó que los latigazos de placer la recorrieran. Podía sentirlo enterrado hasta el fondo de ella, poseyéndola. Una vez que regularizó su respiración comenzó a moverse arriba y abajo sobre él, jadeo al sentirlo enterrarse una y otra vez en lo más profundo de su ser. Pilika aumentó su ritmo sobre él, montándolo duro. Ambos gimieron extasiados por el ritmo salvaje. Ren agarró la cadera de Pilika y la ayudó a saltar sobre él, mientras le marcaba un ritmo más rápido y fuerte, clavándola en él una y otra vez, logrando que la mujer encima de él comenzara a arquearse y soltar pequeños grititos, anunciando así, que estaba cerca de su liberación. Ren abrió los ojos y quedó deslumbrado al ver a Pilika moviéndose sobre él con los ojos cerrados y una expresión de total placer en su rostro, se veía como toda una diosa sensual, con sus senos moviéndose al compás de sus movimientos. Desvió su mirada hasta la unión de sus cuerpos, y la sola visión de su pene entrando y saliendo de la hermosa mujer logro mandarlo a los instantes previos al orgasmo, no queriendo terminar antes que ella, llevo su mano a los pliegues de Pilika, para acariciar su clítoris con brutales caricias rápidas, logrando que ella se contrajera mientras llegaba a su orgasmo y arrastraba a Ren con ella al inmenso placer.

Se quedaron así por unos minutos mientras intentaban regularizar su respiración, mientras Pilika se separaba de Ren y rodaba hacia un lado, quedando acostada al lado de él.

"Wow" – dijo Ren aún jadeando.

"Wow es quedarse corto" – respondió Pilika también jadeando.

"¿Quién iba a decir que podías montarme duro?" – preguntó Ren, apoyándose en su brazo mientras veía a la mujer al lado de él, quien río socarronamente.

"Y aún no haz visto todo de mí, Tao" – le dijo ella sonriéndole con picardía, logrando que Ren riera con voz ronca.

"Si sigues diciendo eso, tendremos que ir por otra ronda" – la amenazó él, a lo que ella río.

"Me encantaría, pero en verdad estoy cansada, me has exprimido… por hoy, pero mañana será otro día" – le ronroneo ella, mientras le daba un inocente beso en los labios, logrando que él riera divertido.

"Buena noches Pilika" – le deseó él antes de voltearse y quedarse dormido.

"Buena noches Ren" – le contestó ella antes de caer en los brazos de Morfeo.

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Pilika sonrió al recordar la noche que pasó con su jefe y salió de la bañera, dispuesta a ponerse su pijama, pues ese día se dedicaría a descansar. Se vistió con su short de seda azul y una blusa de tirantes que le hacia juego, se recogió su hermoso cabello en una coleta a la cual se le escapaban varios mechones de cabello y dejó su cara libre de maquillaje.

Se acostó en su cama dispuesta a leer un poco, pero su mente no dejaba de enviarle inapropiadas imágenes del increíble "desayuno" que había tenido en la mañana con Ren, después de su excepcional velada. Pilika sintió un agradable cosquilleo en su vientre y dejó su mente desviarse a su increíble "desayuno"…

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Pilika se despertó a la mañana siguiente, con la luz del sol golpeando su cara, se talló los ojos y se desperezó un poco, su cuerpo le dolía, pero ese dolor tenía un buen significado. Busco con la mirada al autor del dolor en su cuerpo y no lo encontró, sin embargo un agradable aroma a comida inundo sus fosas nasales. Se puso de pie y fue cuando sintió el aire rozar sus senos, que cayó en cuenta de que estaba desnuda. Buscó algo para taparse y entonces recordó que habían tenido sexo en la sala y por consiguiente se habían desvestido allí: mierda. ¡Pues ni modo, tenía un buen cuerpo que se jodiera Tao!

Antes de salir, paso al baño a retocarse, se mojó la cara y se enjuago la boca, se seco la cara y se arreglo un poco el cabello. Se volvió a mirar al espejo y le sonrió a la imagen que este le devolvía. Salió del baño y se dirigió a la sala tarareando una canción, como si estuviera en su casa.

Mientras tanto, Ren se encontraba cocinando tranquilamente un delicioso desayuno para ambos, ya que quería impresionar a Pilika con sus habilidades culinarias, demostrarle que tenía otras habilidades, además de ser bueno en la cama. Pero poco le duró la tranquilidad cuando vio salir a Pilika de su cuarto… completamente desnuda. Caminaba con parsimonia por la sala buscando su ropa, sin tener en cuenta que a solo unos metros de ella Ren veía hipnotizado el vaivén de sus senos, su redondo trasero y sus cremosas piernas torneadas. Sintió como toda su sangre se acumulaba en su parte sur y gimió cuando Pilika se agacho a recoger su vestido. Fue allí cuando ella se "percato" de la presencia de él.

"Bueno días, Tao" – saludó ella con fingida inocencia, mientras dejaba su ropa encima del sillón para poder caminar hacia él. Ren sentía su erección palpitar bajo su bóxer cada vez que los senos de Pilika rebotaban cuando caminaba. Ren pensó que la bella mujer iría directo a él… gran error. Pilika se acerco a la estufa donde se cocinaba un rico huevo, el cual olfateó.

"Mmm huele realmente bien" – murmuró ella, mientras el veía embobaba la curva de su trasero. Ren sabía que tenía que hacer algo, o moriría del placer de solo verla. Necesitaba tocarla, ¡YA!

Pilika se sobresalto al sentir un gran bulto en su espalda, y unas manos apoderándose de su cadera.

"Mmm al parecer no es lo único que huele bien" –ronroneo él contra el cuello de ella, mientras aspiraba el aroma de su cabello.

Pilika se dio la vuelta e instantáneamente su boca fue aplastada por la de Ren en un ardiente beso. Pilika acarició el pecho de Ren hasta llegar a sus bóxer de los cuales se deshizo con rapidez, sintió como sus pies eran despegados del suelo, pero poco le importaba, lo único que podía sentir en ese momento era la boca de Ren sobre la suya, abriéndose camino con su lengua, degustando cada recoveco de su paladar. La bella mujer se sobresalto cuando su espalda choco contra la mesa de la cocina.

Aún de pie, Ren le indicó que se diera la vuelta y ella le hizo caso obedientemente. Lo sintió besar su cuello, sus hombros y después su nuca, lo que logro estremecerla de pies a cabeza, Ren volvió a besar sus hombros para ir bajando lentamente por su espalda, hasta llegar a su trasero, al cual le dio una pequeña mordida, logrando que Pilika gimiera. Volvió a besar su cuello, mientras sus manos recorrían su plano vientre, mientras subían con tortuosa lentitud hasta sus pechos. Pilika soltó un gritito al sentir la erección de él apretarse deliciosamente a su trasero, comenzó a moverse contra él para tener más fricción logrando que Ren gruñera y apretara inesperadamente uno de sus pechos, a lo que la mujer gimió extasiada.

"Tenía el presentimiento que lo necesitaría contigo aquí" – le dijo Ren con voz ronca, mientras rasgaba el paquetito del condón y se lo ponía. Pilika sentía todo su cuerpo en llamas, ardiendo de necesidad por él. Lo sintió rozarse contra su humedad y gimió arqueándose contra él.

No aguantando más el roce de sus sexos, Ren la embistió con fuerza y Pilika tuvo que agarrarse de la mesa mientras gemía audiblemente. Desde el principio Ren marcó un ritmo primariamente salvaje, embistiéndola con fuerza, arrancándole gritos de placer a la mujer debajo de él, con estocadas firmes y fuertes se enterraba una y otra vez dentro de Pilika, quien comenzaba a sentir una tensión brutal en su vientre, mezcla del dolor con el placer, casi podía sentir la piel interior de sus muslos enrojecer por la ferocidad de los movimientos de él, pero no le importaba, era deliciosamente placentero ese dolor. Ren cambio el ángulo de la penetración al saberse cerca del orgasmo, para así rozar el clítoris de ella en cada embestida, logrando que Pilika gritara completamente enloquecida de placer, mientras lo apretaba en su interior. Él aceleró el ritmo y la fuerza de sus movimientos logrando que Pilika gimiera y su interior se contrajera mientras tenia un gran estallido de placer. Ren sintió como el interior de Pilika apretaba su miembro deliciosamente y se vació en ella. Ambos se retorcieron de placer disfrutando de su orgasmo, mientras jadeaban buscando aire, para regularizar sus respiraciones. Ren salió de Pilika y se dejó caer en el suelo, ella simplemente se subió a la mesa y se quedo mirando el techo, ya que aún veía algunas estrellas.

"Eso fue… fuera de este mundo" – dijo Pilika al cabo de unos minutos.

"Bueno… tu eres una inspiración" – le respondió él y ambos rieron, pero el olor a quemado los hizo dejar de reír automáticamente.

"¡EL DESAYUNO!" – gritaron ambos al unísono mientras se paraban a apagar la estufa y ver el sartén que echaba humo y dejaba ver unos huevos completamente quemados. Ambos rieron al ver el desayuno completamente arruinado, pero definitivamente había valido la pena.

"Bueno siempre hay cereal" – dijo Ren y Pilika asintió con una sonrisa.

Pilika se había puesto su vestido y Ren volvió a ponerse su bóxer, para evitar más "distracciones" mientras comían su cereal, en medio de pícaras sonrisas y miradas coquetas. Al terminar ambos su desayuno ya era media mañana, por lo que la bella mujer se terminó de vestir y se despidió de su amante con un inocente beso en los labios, para después agradecerle por la velada y el desayuno con una sonrisa torcida, logrando que él riera y le dijera que cuando ella quisiera ya sabía donde encontrarlo.

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Pilika sonrió embobada al recordar tan buen "desayuno", extrañamente no habían quedado de verse ese día, ni el siguiente, quizás porque el lunes tendrían que trabajar y muy a fuerza tendrían que verse las caras. ¡Demonios! Sería difícil ver a Ren ahora sin imaginárselo encima o bajo ella… pero en fin, la magnate de la moda esperaba que eso no interfiera con su trabajo y más aún con la relación profesional que debía mantener con Tao, porque lo de la velada anterior y ese día había sido solo un polvo ¿o no? Eso esperaba, lo peor que podía hacer a esa altura era enrollarse emocionalmente con Ren Tao, magnate empresarial… otro empresario, no señor, ella se había jurado a sí misma no volver a caer y haría lo que fuera necesario para mantener eso… hasta que su corazón interfiriera.


Notas de Autora:

Lo prometido es deuda, aquí esta el cap con mucho lemmon (:! En verdad siento mucho la tardanza, había estado muy ocupada sin mencionar que mi muso (así es, con 'O') inspirador se disolvió trágicamente u_u tuve algunos conflictos emocionales con el muy nalga! La verdad me ha costado un mundo escribir algo decente, pero ustedes son una inspiración :D! Espero que les haya gustado el capitulo, el siguiente no tendrá tanto lemmon, capaz y algo de lime, aun no lo se, lo que es seguro es que se irán revelando más cosas del pasado de estos dos, además de que tendrán una cita, pero jojo no una cita común y corriente ;)! Bueno con este adelanto del próximo cap, me despido :D recuerden dejar sus siempre bien recibidos comments :D se cuidan!