Para Aol, María y Usura, les quiero mucho~

Espero les guste a todo quien lo lea.

Prólogo.

Una antigua leyenda.

Poseedor de una fuerza suprema y de un valor sin paragón, fue bendecido por los dioses, amado por los mortales y deseado por todas las mujeres y hombres que posaban sus ojos en él. No conocía la ley, y no acataba ninguna.

Su habilidad en batalla, y su intelecto superior rivalizaban con los de Aquiles, Genghis khan y Alejandro Magno. De él se escribió que ni siquiera el poderoso Hachimanjin en persona podía derrotarlo en una lucha cuerpo a cuerpo.

Y, por si el don del poderoso Dios de la guerra no hubiera sido suficiente, también se decía que la misma diosa Benten lo bendijo con su toque al nacer, y se aseguró de que su nombre fuese siempre guardado en la memoria de los hombres y mujeres.

Bendecido por el divino toque de esta diosa, se convirtió en el hombre al que ninguna mujer u hombre podía negarle el uso de su cuerpo. Porque, llegados al sublime Arte del Amor… no tenía igual. Su resistencia iba más allá de la de cualquier mero mortal. Sus ardientes y salvajes deseos no podían ser domados.

Ni negados.

De cabellos tocados por el mismísimo astro rey, piel dorada y con ojos de un guerrero del mar, de él se comentaba que su sola presencia era suficiente para satisfacer a quien sea, y que con solo un roce de su mano les proporcionaba un indescriptible placer.

Nadie podía resistirse a su encanto.

Y proclive como era a provocar los celos de otros, consiguió que lo maldijeran. Una maldición que jamás podría romperse.

Su condena fue eterna: nunca encontraría la satisfacción por más que la buscase: anhelaría las caricias de aquella persona que le invocara, pero tendría que proporcionarle un placer exquisito y supremo.

De la luna a luna, yacería junto a un elegido, quien obtenga su libro, y le haría el amor, hasta que fuese obligado a abandonar el mundo.

Pero se ha de ser precavido o precavida, porque una vez que se conocen sus caricias, quedan impresas en la memoria. Ningún otro hombre será capaz de dejar a esa mujer plenamente satisfecha, o ningún otro hombre dejará más satisfecho a ese hombre que él. Porque ningún varón mortal puede ser comparado a un hombre de tal postura. De tal pasión. De una sensualidad tan atrevida.

Guárdate del maldito.

Naruto Uzumaki.

Sostenlo sobre el pecho y pronuncia su nombre tres veces a medianoche, bajo la luz de la luna llena. Él vendrá a ti y hasta la siguiente luna, su cuerpo estará a tu disposición.

Su único objetivo será complacerte, servirte.

Saborearte.

Entre sus brazos, aprenderás un nuevo significado de paraíso.

Naruto, Naruto, ¿por cuales manos pasas? Usado pero no amado, sin conocer el tacto ni sentirlo, con pobres emociones pero no sensaciones.

¿Quién te liberará, quien será aquél o aquella que finalmente te muestre lo que es la calidez de una persona, quien te ame en verdad?

Hachimanjin: Dios de la guerra japonés.

Benten: La diosa japonesa del amor.