Capítulo2_
Estaba inmersa en ese profundo abrazo, en los brazos de su amado sempai, no podía pedirle más a la vida, estaba totalmente feliz, como hacía mucho no se sentía, por fin estaba completa. No quería separarse de él para irse a dormir, estaba dispuesta a pasar toda la noche en vela estando a su lado, por el solo hecho de tenerlo cerca. -No puedo creerlo, espere tanto por este momento…. No quiero que acabe!... Estoy tan feliz…- Pero claro, Ren, al igual que ella, debía ir a trabajar aunque fuera sábado, por lo que había que descansar. Pero no lo quería soltar, quería continuar abrazada a él para siempre… -Qué va a pasar después de esto? Como voy a ver a Tsuruga-san a la cara mañana?... me dijo que me ama… oh por Dios!... yo aún no le respondí… o sí?... no… debo responderle…-
Un lejano chillido comenzó a sonar en su mente. Cada vez se hacía más cercano. Era como una melodía. Comenzó a desconcentrarse, y comenzó a ver como su adorado sempai se alejaba de ella y para comenzaba a desaparecer ante sus ojos.
Un fuerte haz de luz le molestaba la vista. Donde estaba Ren? Tanta luz no la dejaba ver donde se había ido… -ese ruido, qué es? y porqué esta tan fuerte?... Que molesto… dónde fue Tsuruga-san?… y esa luz… me ciega…- pensaba mientras se cubría los ojos que le ardían de tanta luz.
Al cabo de unos cuantos segundos sus ojos color miel comenzaron a enfocar su entorno inmediato, adaptándose a la cegante luz. –Qué significa esto?... estoy en… mi dormitorio… en qué momento…?- El sol se colaba por las cortinas de su ventana y le pegaba directamente en la cara cegándole sus sensibles ojos que acababan de despertar. –Qué demonios?… Y Tsuruga-san?... Un sueño… Será que… fue todo un… sueño?- pensaba con desilusión.
Kyoko se sentó en su futón, se sentía frustrada. Su cuerpo estaba pesado y le dolía la espalda. Miró a su izquierda. Sobre el piso su teléfono que acababa de dejar de sonar, tenía una parpadeante luz roja en uno de sus vértices. Lo abrió para ver de qué se trataba y se sorprendió al ver la hora.
–Las 11 de la mañana… por dios! Me dormí!.. Que irresponsable!- gritó mientras se paraba para comenzar a vestirse, pero un fuerte mareo la dejo arrodillada en el suelo nuevamente.
-Kyoko-chan!- exclamó Okami-san entrando a la habitación con una fuente en las manos- debes descansar!- le dijo mientras dejaba la fuente en el suelo al lado del futón de la chica, para luego acercarse a ella para ayudarla a recostarse y arroparla –Kyoko anoche tuviste mucha fiebre, ahora estas mejor pero… debes descansar…- termino de decirle con una sonrisa, cual una madre regañando a su hija.
-…Fiebre?...- dijo Kyoko totalmente desconcertada, tanto que parecía que en lugar de cara tenía un gran signo de pregunta.
-Sí hija…- le contesta posando delicadamente sobre la frente de la chica un paño humedecido con agua fría de la fuente que acababa de dejar en el suelo -claro, anoche llegaste dormida, es razonable que no recuerdes nada…- comentó mientras miraba pensativa hacia la ventana.
-Pero… cómo es que llegue dormida hasta aquí…?- Pregunto dibujando una tímida sonrisa en su rostro, avergonzada por lo que preguntaba –Sola…?-
-Es que no recuerdas con quien estabas? – Preguntó la esposa del dueño del Daruma algo desconcertada.
-… Tengo una leve sospecha…- contestó la chica, tapándose la cara con la frazada para ocultar su sonrojo.
Okami-san se sonrió al ver la reacción de la chica –Te hubieras visto querida! Te traía dormida cargándote en sus brazos al mejor estilo princesa- le comentó con toda emoción en sus palabras, tomando un brillo especial en sus ojos. –Debería haberles sacado una foto para que la vieras, pero hubiera sido una falta de respeto.- Concluyó riendo muy emocionada.
Kyoko por primera vez en la mañana había sentido el calor de la fiebre, pero por el sonrojo que tenía en sus mejillas, que se había apoderado de toda su cara al escuchar lo que la dueña le decía. No imaginaba esa faceta en ella. La había tomado por sorpresa. Pero todavía no sabía quién la había llevado a casa, aunque tenía su teoría.
-…etto… Okami-san?... Quién me trajo?- Preguntó muy avergonzada.
-Por supuesto que…. Tsuruga Ren- dijo mientras se paraba para salir de la habitación. –Enseguida regreso hija, voy a traerte algo para que te alimentes.-
Kyoko sentía como el calor en su cuerpo aumentaba. No podía dejar de dibujar e su mente la escena que la dueña del Daruma le describió. –*…dormida cargándote en sus brazos al mejor estilo princesa…* KYAAA! Cómo voy a actuar frente a él cuando lo vea nuevamente… aunque no es la primera vez que pasa… ya lo hizo cuando me accidente cargando a Ruriko-chan…- pensó recordando viejas épocas –Por eso no habrá mucho problema… Pero, cómo puedo mirarlo a los ojos después de ese sueño tan impuro e indecente que tuve… imaginar que él me ame… soy muy pretenciosa…- sonrió con tristeza.
–…Patética…- murmulló mientras giraba a la derecha en el futón para ponerse más cómoda.
En eso vio su celular que había dejado abierto en el piso de la habitación y recordó que debía tener llamadas o mensajes, además debía informar a la agencia de su estado, aunque Okami-san seguramente lo había hecho por ella más temprano. Lo prendió, y vio 4 llamadas perdidas, una de Sawara-san, dos de Kanae –Moko-san...- pensó alegrándose, y la cuarta y última llamada de Tsuruga san. Su corazón comenzó a latir fuertemente. Se sentó en la cama dispuesta a contestar las llamadas, cuando entró Okami-san con algo para comer.
-Aquí tienes Kyoko- le dijo dejando una bandeja con un té y bocadillos livianos a un lado del futón. –Yo hable con Sawara-san, ya le explique de tu estado, y tienes el día libre y el lunes retomas tu trabajo en LME.- le comentó viendo que la chica estaba preparada para llamar al trabajo. –Debes descansar así te recuperas más rápido-
-Gracias, Okami-san- contestó Kyoko con una gran sonrisa en los labios, se sentía muy feliz de que alguien se preocupara por ella. –No te preocupes, ya me siento mucho mejor, pero descansaré como me pides.- le dijo viéndola salir de la habitación y cerrando la puerta tras de sí.
Kyoko se acomodo para comer, mientras marcaba el número de su querida amiga.
~ -Hola?- ~
-Moko-san!- contestó gritando de emoción.
~ -Qué rayos…? No es que estas enferma? Que son esos gritos Kyoko!- preguntó la morocha en tono de regaño. ~
-Moko-san…- dijo la chica entristeciéndose –…Estabas preocupada?-
~ -…Solo un poco… - murmullo Kanae revolviendo los ojos enojada- Es que cuando llegue no te vi y te llame, y después me crucé con Sawara-san que me dijo que estabas enferma, asique te llame otra vez para saber cómo estabas… Y bien, cómo estás?- ~
-Ya estoy mejor, me desperté hace media hora más o menos, estoy comiendo algo, pero sigo en cama… Moko-san… vendrás a visitarme? Así tomamos el té con postres, como hacen las amigas?- preguntó Kyoko muy emocionada con la idea que se le había ocurrido.
~ -Estoy con mucho trabajo Kyoko, no puedo.- contestó avergonzada por lo que la ojimiel le pedía. ~
-..Ahh… Qué lástima- le dijo con voz de desilusionada.
~ -Debo volver al trabajo, me alegro que estés bien. Adiós.- se despidió apresuradamente la morocha. ~
-Adiós Moko-san, gracias por llamar.- contesto triste por despedirse de su amiga, procediendo a cerrar el teléfono para cortar.
-…- Kyoko suspiro mientras dejaba el teléfono sobre la cama, para terminar de tomar el té. –Debería devolver la llamada… Seguramente se ha preocupado… Pero me da vergüenza…- Pensaba a la vez que se sonrojaba. –Qué fue lo que pasó anoche?... Yo… sin darme cuenta... llegué a su departamento…- se esforzaba por recordar, y a la vez corría a un lado la bandeja con el desayuno que acabada de terminar y volvía a ver el teléfono. – Ahora recuerdo que tuvimos un momento… bastante incomodo… oh Dios! Casi nos besamos… Cómo pude olvidar eso?- seguía pensando torturandose mientras se agarraba la cabeza rodando de un lado a otro sobre el futón –Qué haré?… No me atrevo… No puedo llamarlo… Seguramente por eso soñé lo que soñé anoche…- recordaba sonrojada tocándose los labios con la yema de los dedos.
Tomó el teléfono dispuesta a llamar a Ren, marcó en número, y oyó el tono. –No puedo… No me atrevo…- pensó y rápidamente cerró el teléfono y lo dejo a un lado, rodando nuevamente de un lado a otro del futón desesperadamente por lo que había hecho, a la vez que sentía el calor subir nuevamente. –Tengo que tranquilizarme- pensó quedándose quieta recostada mirando el cielo raso.
-…- suspiró –Mejor me duermo, así me recupero más rápido…- Y suspiró con resignación nuevamente.
Estaba ya relajada cuando de pronto su teléfono comenzó a sonar alterándola nuevamente, y del susto termino quedando nuevamente sentada en el futón. Buscó el teléfono. No podía encontrarlo, cuando corto la llamada a Ren lo tiro por Dios sabe dónde. Lo halló y atendió.
-Hola?- saludó aliviada de atender a tiempo.
~ -Kyo… Mogami-san! Cómo te encuentras? Al fin atiendes, estaba preocupado.- ~
-Tsuruga-san…- Se quedó muda de la sorpresa. En el apuro de atender a tiempo no se fijo quien llamaba.
~ -Hola, hay alguien?... Mogami san?- ~
-Tsuruga-san! Lo siento, estoy bien, mejor… Pero tengo que descansar- contestó totalmente sonrojada recordando lo poco que se acordaba de la noche anterior. –Yo…-
~ -Estabas durmiendo? Te llamo en otro momento mejor…- interrumpió el chico. ~
-No, no estaba durmiendo, me desperté hace como una hora ya…- contesto ella –quería hablar contigo sobre anoche…-
~ -…Ah, si… Dime…- contesto Ren algo inseguro. ~
-Quería agradecerte por traerme, seguramente te ocasioné muchos problemas desmayándome en cualquier lado…- rio avergonzada.
~ -De hecho fue en la esquina de tu casa que de pronto te desplomaste…- rio recordando el momento –Me asusté, porque estabas de lo mas bien.- comentó. ~
-Ya veo…- contestó pensativa –Es que debo haber tenido bastante fiebre ya en la tarde. A decir verdad, desde la cena no recuerdo nada más- confeso agarrándose la cabeza dibujando una sonrisa tímida.
~ -Ah… Ya veo.- comentó desconcertado –De verdad no recuerdas nada de lo que paso después?... Nada de nada?...- indagó a la chica reusándose a creerle. ~
-… De verdad… Paso algo? Dije algo que no debía? – preguntó comenzando a desesperarse.
~ -No es que hayas dicho algo malo…- contestó ~
-Entonces debería recordar algo importante?...- preguntó tomando un poco de calma nuevamente.
~ -No es nada, luego, cuando mejores hablamos bien- le dijo el chico desilusionado para rápidamente despedirse- Debo colgar, que te mejores pronto… Nos vemos.- ~
-Hasta luego Tsuruga-san- saludo la chica.
~ -Hasta luego Kyoko- saludó para luego cortar la llamada ~
-Kyoko?... Otra vez me llama por mi primer nombre…*…De verdad no recuerdas nada de lo que paso después?... Nada de nada?...* Seguramente dije algo que no debía… Kami! Ayúdame!- Pensaba mientras se sacudía el pelo para tranquilizarse y recostarse para por fin descansar.
…
..
.
Ren se encontraba en su descanso en el edificio de la televisora TMB antes de entrar a una sesión de fotos, recostado (como podía) en un pequeño sillón de dos cuerpos enfrentado a una mesa ratona donde yacía solitario el bento que le había dejado Yukihito para el almuerzo. Acababa de cortar con su amada Kyoko. Estaba desconcertado, ella le confesó no recordaba nada de lo que había pasado. Sonrió al recordar lo vivido la noche anterior y se incorporó para sentarse a comer antes que llegue Yukihito y amenace en acusarlo con Kyoko por no querer comer. –Qué haré a partir de ahora…? Le confesé lo que siento por ella, y no sirvió de nada… Debería… decirle todo de nuevo… y arriesgarlo todo… Pero… ni si quiera me contestó… No sé si mis sentimientos son… correspondidos… Aunque, aquel beso… fue correspondido… Qué significa eso…? Tengo que verla… y decirle…- pensaba Ren sosteniéndose la cabeza con los codos apoyados en las rodillas mirando con desagrado el bento. –…No tengo hambre…- Pensaba mientras comenzaba a comer.
La puerta del camerino se abrió.
-Ha, muy bien! Estas comiendo… Así me gusta, si no iba a tener que molestar a Kyoko-chan para que te haga comer- dijo Yukihito riendo burlonamente mientras cerraba la puerta.
Ren creó a su alrededor un aura sombría al escuchar a su mánager pronunciar el nombre de Kyoko. Yukihito se dio cuenta de inmediato e indagó.
-Paso algo?-
-No, nada…- contestó de mala gana -Porque?
-Porque esta mañana estabas más feliz que nunca, y aunque no me has querido contar, seguro que se trata de Kyoko…- comentó remarcando lo último –Y te dejo solo cinco minutos y parece que se viene el mundo…- finalizó haciendo un gesto de decepción.
-No es nada- contestó fríamente y terminado el bento se levanto del sillón, se puso un saco para salir del camerino –Voy a tomar aire-
-Está bien, no tardes-contestó el mánager sacando la agenda de Ren –Yo voy a organizar unos horarios… Ah!... Ren, trata de mejorar ese humor, queda mucho trabajo por delante el día de hoy.- agregó el manager.
-De acuerdo…- contesto el morocho cerrando la puerta detrás suyo.
Ren salió del camerino y caminó por un largo pasillo hasta un pequeño jardín donde se sentó en una banca de madera muy pensativo –que haré…? Que frustrante, le dije lo que sentía… y ella ni si quiera se acuerda… Demonios… si tan solo… me hubiese contestado… Porqué me siento tan inseguro? – Ren se torturaba con sus pensamientos sentado en aquella solitaria banca recargando su espalda en el respaldo, y así llevar una mano a la cara para taparse los ojos por el sol –Ahora que me acuerdo, ella dijo… que sabía que yo… estaba interesado en alguien… Pero…. cómo? Yo no lo he hablado con nadie… - dejo escapar un extenso suspiro –El único que sabe que la quiero es… Yukihito… - Ren se sobresalto por su pensamiento y se incorporo quedando de pie de un salto. –Si él le dijo eso, es porque Kyoko le preguntó… el debe saber que es lo que siente ella… ó… - pensaba con mucha emoción ir corriendo a su manager a preguntarle –Se va a burlar de mi con esto por el resto de mis días… Pero… Yukihito jamás se metería en esto… es decir… no me traicionaría de esa forma…- pensó mientras volvía a sentarse con una expresión de tristeza – Cómo es que Kyoko llegó a esa conclusión…?- pensaba mientras miraba su reloj, ya debía volver con su mánager para ponerse a trabajar, por lo que se paro y caminó de regreso al camerino muy pensativo cual detective intentando descifrar un homicidio.
Estaba a punto de entrar en su camerino, pero algo muy colorido a unos cuantos metros de su puerta le llamó poderosamente la atención. Se volvió sobre sus pasos para mirar más de cerca un póster colgado en el muro de aquel pasillo de TMB.
Ren se quedo observando ese cartelón. En el aprecian 3 muchachos jóvenes, que eran los conductores y en el margen inferior sosteniendo un cartel que -*KIMAGURE ROCK! Todos los viernes a las 17:00 por el 13, no te lo pierdas!*- su querido amigo el pollo Bou. Ese pollo que le había salvado las papas en varias ocasiones. –Podrá ser que…?- Ren se sorprendió con lo que se le acababa de ocurrir –Recuerdo que el pollo me ayudó cuento tuve problemas con Katsuki… y le comenté algo de esto… podrá ser que… Kyoko… nos estuviera espiando…? – Ren volvió satisfecho al camerino y entró para ponerse a trabajar.
-Veo que estas mejor….- dijo Yukihito levantándose con su agenda en la mano para irse.
-Puede ser...- contestó Ren tomando su bolso para salir junto a su manager a aquella sesión de fotos. –Vámonos.-
-Aún no se si ella… me corresponde… de que me estoy alegrando?… Kami-sama! Qué hago?... Tengo que encararla y decírselo de nuevo…- -Muy bien! Lo haré!- dijo Ren muy decidido y confiado.
-Que es lo que haras?- pregunto su mánager.
-No es nada, olvídalo- contestó algo avergonzado mirando al frente muestras caminaban al trabajo.
Hola a tod s! Tanto tiempo sin escribirnos, cómo andan? Yo bien, estoy de vacaciones asique le he pasado lejos a la pc, pero de pronto me bajo la inspiración y aqui les traigo el capítulo2 de este fic... Espero que les guste...
Quería agradecer los comentarios, ya que me dieron ganas de seguir escribiendo por ustedes que me apoyaron... Bueno, saludos a tod s! Bye Bye!
