Naruto se había convertido poco a poco en un hombre digno de admirar, sus palabras, sus acciones y su sonrisa lo convirtieron en alguien capaz de inspirar a las personas, hacer que quieran mejorar.

- (¿Enserio... Cree eso?)

Su sueño era ser Hokage, no muchos conocían el significado de ese cargo ni todo lo que conlleva pero aun así, escucharlo hablar de esa manera sobre ello te daban ganas de querer intentarlo y el dejarse llevar por ese sentimiento fue el error que cometió ese hombre.

Kiba Inuzuka.

El sol estaba cayendo en Konoha, se estaba haciendo tarde y aun no había ido a casa desde entonces, es probable que su madre pensara que había muerto en la guerra y se encontrara corriendo en el cementerio buscando una lapida con su nombre, el debia reportarse, ese era su deber pero al menos para él la guerra no habría terminado, quizás ya no tenía que blandir una kunai en sus manos pero ahora mismo había algo en su interior que no le permitía avanzar, así que por primera vez decidió buscar ayuda en los demas y fue a buscar la unica persona que conocia que fuera de la suficiente confianza.

Tras subir varias escaleras en espira finalmente habia llegado a la terraza del centro donde gobernaba el Hokage, habia una persona con quien debia encontrarse.

- Hola, Kakashi-sensei.

- Kiba-kun, ¿Qué haces aquí?

- Hable con Tsunade, me dijo que tenias una reunión en unos minutos y que hasta entonces podría encontrarte aquí.

- Ya veo, parece que me necesitabas ¿Cual es la razón?

Caminando a través de la Terraza, Kiba avanzo lo más que pudo y se cruzo de brazos mientras veía a Konohagakure siendo arropada por el Ocaso.

- Ella no cree que pueda ser Hokage, ella me dijo que era un tonto por haberlo dicho. Hinata.

Muchas personas pueden pensar que el ser un equipo y hacer misiones juntos pueden unir a las personas, pero Shino no era hombre de palabras y Hinata aun estaba trabajando en eso, Kiba había trabajado duro por mantener el ánimo y el espíritu por tres personas ya que para un grupo que había perdido su Sensei era su deber ser quien le brindara apoyo.

- Te contare una pequeña historia, alguna vez tuve un amigo en la misma situación que tu. Estaba enamorado de la chica más linda mundo, era el hombre perfecto para ella y estaba dispuesto a aceptar cualquier herida para estar con ella, incluso si significado soportar como su compañero y mejor amigo sin darse cuenta... Lo apartaba de él.

Kakashi hizo una pausa, levanto su mano y cubrió su ojo izquierdo con la palma de su mano.

- Un día la chica murió en un accidente y en ese momento a él no le importaba si estaba enamorada de otra persona, solo quería que al menos supiera que había un hombre que la amaba. Kiba-kun, tienes que ir.

El no sabía si Kakashi había inventado esa historia o no, pero eso no le importaba.

Esas palabras habían llegado a él.

- Definitivamente...

La seriedad y melancólica mirada de Kiba desaparecieron, su rostro radiante y sonriente había vuelto a su cara.

- Gracias, Kakashi-sensei. ¿Pero este seguro? Naruto es tu estudiante, no me culpes luego.

Después de decir esas palabras adopto la postura de un perro, comprimió un poco sus piernas, olfateo un poco y finalmente dio un salto de de mas de 5 metros de altura para sumergirse en la ciudad.

Era el momento de Actuar.

Una vez se había ido otra persona apareció en la Terraza, era la quinta Hokage.

- Perdon Kakashi, se que me habías citado porque era una reunión importante pero cuando vi los ojos de ese chico supe que necesitaba tu ayuda.

- Esta bien, no queremos una quinta guerra ninja.

- Ahora, discutamos sobre el Sexto Hokage. ¿Para eso me llamaste no?

- Me entere que quieres renunciar y tengo a la persona candidata para el cargo.

Los tiempos cambian, las nuevas generaciones nacen y una buena águila sabe cuando esconder sus garras, ella ya había perdido mucho y era el momento de descansar.

La Generación de la quinta Hokage había terminado.

-¿Cómo es?

- Bueno, es alguien apuesto, un líder nato que inspira confianza a sus hombres, alguien en quien todos confían y poderoso, tan poderoso que su fama se extendió por todo el mundo como uno de los grandes héroes de la guerra.

- Yo también he pensado en Naruto pero es muy jov-

- ¿A qué te refieres?, ¿Naruto? Estoy hablando de mí por supuesto.

- ¡¿Kakashi?! ¿Es enserio? Sabía que eras la mejor elección, pero no te dije nada porque pensé que lo volverías a rechazar, pero ¿Porque ahora?

- No quiero volver a ver otra lagrima, no quiero volver a oír otro llanto, ya no quiero tener que visitar ninguna lapida otra vez. Esta vez no voy a llegar tarde.

Al principio Tsunade pensó que había decidido tomar el cargo solo provisionalmente porque no habría nadie que lo manejara o quizás solo para darle un descanso, pero el realmente quería convertirse en Hokage y proteger este pueblo gastando cada gota de sudar en su cuerpo.

- Ahora si me disculpas tengo que irme, no he ido a visitar a Guy al hospital desde que la guerra acabo.