Capítulo 3_


-Muy bien Mogami-kun, este es tu trabajo para esta semana, como siempre te llamare si llegan nuevas ofertas, bienvenida de nuevo a LME- dijo Sawara-san mientras le entregaba unos papeles con horarios y entre esas cosas algunos libretos –Lee los libretos y dime cual vas a tomar.- Agregó dándole una sonrisa amable.

-Me gustaría hacerlos a los dos…- Contestó la chica emitiendo un gran suspiro al final.

-Es demasiado trabajo para ti Mogami-kun, no debes esforzarte tanto, ya ves que caíste enferma…- Le regañó. -Por cierto, voy a hablar al presidente para que te asignemos un mánager, ya te estás haciendo muy popular y eres muy solicitada.- Agregó mostrando una picara sonrisa.

-Gracias Sawara-san pero no creo que sea necesario aún…- Le reprochó Kyoko. –Bueno, me voy a trabajar… Adiós.- Kyoko se despidió y comenzó a caminar para salir de la oficina de su provisorio mánager.

-Adiós Mogami-kun, éxitos.- El hombre saludo para seguir con su trabajo.

Kyoko caminaba por los pasillos de LME hasta la habitación de la sección LoveMe mirando los papeles en su mano. Tomo los dos libretos y leyó los títulos –*Marianela. Adaptación de la novela "Marianela" de Benito Pérez Galdóz.* Que lindo nombre- Pensó mientras tomaba el otro libreto -*El Amor en los Tiempos del Cólera. Adaptación de la novela de Gabriel García Márquez.*- Suspiro profundo mientras levanta la vista de los papeles ya que estaba llegando a la puerta de LoveMe.

De pronto su concentración fue quebrada bruscamente por los gritos al final del pasillo de –Un montón de chicas tontas desmayándose de amor porque seguro viene Tsuruga-san- Pensó burlonamente haciendo una mueca de desprecio hacia las que gritaban –Un momento… Tsuruga-san?...- se interrogó internamente mientras podía escuchar a algunas gritar el nombre de su sempai. Su corazón se aceleró.

-Mierda!...- Grito dando unas cuantas zancadas para poder terminar de llegar a la puerta de LoveMe intentando abrirla forzosamente. Presionaba, giraba el picaporte, empujaba pero no había caso, la maldita puerta no se abría. Miró hacia el tumulto y pudo ver como comenzaban a juntarse mujeres al final del pasillo. Aún no aparecía el muchacho en cuestión asique siguió peleando con la puerta hasta que recordó –LLAVE!-

-Maldición…!- Mustió agachándose al piso para dejar la pila de papeles y ponerse a revolver su bolso en busca de la bendita llave. –Rápido! Kami… ayúdame! No quiero cruzármelo… No… Me da vergüenza…- en ese instante comenzó a recordar ese sueño maravilloso pero según ella impuro que había tenido con su sempai. –Maldición! Dónde estás llave?- Pensaba mientras buscaba desesperadamente.

-KYAAAA!- pudo escuchar a las mujeres que cada vez gritaban más fuerte. Aumentó la velocidad de la búsqueda y por fin la encontró. Mientras se levantaba miró a hacia la multitud embravecida y vio que quedaba tiempo. Abrió y entró cerrando la puerta con toda velocidad tras de sí dando un portazo. Se sentó en el piso apoyando su espalda en la puerta. –Bien! Justo a tiempo!- Pensó sonriendo victoriosa apretando los puños con satisfacción. –Ahora a leer los libr… Libretos?...-

-Diablos!- Maldijo por tercera vez en la mañana, ya que en el apuro había dejado los libretos, los horarios y su bolso tirados en el piso mientas se adentraba en su refugio anti Tsuruga-san.

Kyoko aún sentada en el piso en posición de indio con los brazos cruzados los ojos cerrados y el ceño fruncido comenzó a formular un plan de rescate para sus pertenencias. No pensó mucho y actuó. Giró el picaporte con cuidado de no hacer ruido y en "cuatro patas" abrió la puerta; primero la entornó para ver que tanto movimiento había, la vista le daba justo a donde estaba el tumulto de mujeres pero ya no quedaba nadie gritando por su sempai, luego abrió lo suficiente para que pase su delgado cuerpo y comenzó a aventar las cosas hacia adentro, pero su bolso le quedo fuera de alcance por lo que tuvo que sacar su cuerpo de su refugio más de lo planeado para poder tomarlo. Y lo temido se hizo una trágica verdad…

-Mogami-san?...-

A la chica se le erizó la piel y sintió un escalofrió corres desde la punta de sus pies hasta la cabeza a una increíble velocidad. Levanto la mirada al frente pero no vio a nadie asique pensó que solo fue su imaginación, estaba muy perseguida. Continuó con lo que hacía pero pudo sentir que le tocaban el hombro derecho. Inmediatamente giro a su derecha y reconoció a quien la había llamado. Sus ojos se pusieron como platos. Tragó en seco y pudo sentir como su cara se acaloraba.

-Qué estás haciendo en el piso?– Le preguntó con cierto desconcierto mirándola con la cabeza de lado. Estaba agachado en cuclillas con sus largos brazos colgando apoyados sus codos sobre sus piernas.

-Tsu….Tsu….Tsuruga-san…Yo… es que… se me cayó esto cuando entraba y no me di cuenta- Mintió descaradamente. Se paro con el bolso en la mano y se sacudió las rodillas para saludar a Ren que se paró a al mismo tiempo que ella. Kyoko se preparó para hacer una respetuosa reverencia para su amado sempai, pero él se adelantó y le dio un beso en la mejilla que la descolocó totalmente y la dejó perdido en un mundo obscuro.

-Qué… demonios… fue eso?...- Pensaba Kyoko mientras miraba fijamente al hombre frente a ella colorada como un tomate.

-Qué hice?... no pude contenerme- Pensó el joven actor sonriendo felizmente por su impulso.

-Cómo estás de tu resfrío?- Le preguntó para romper el hielo sonriendo amablemente.

-Bien… Ya ayer me sentía muy bien.- Le contestó sonriendo avergonzada con sus mejillas rosadas agarrándose la cabeza por detrás con una mano. –Gracias- Agrego.

-Porqué?- Preguntó confundido.

-Por llevarme a casa, y por aguantarme… No estoy muy segura pero creo que te ocasioné muchos problemas esa noche.- le respondió mirando el piso.

-Por nada, pero no iba a hacer menos… Tú hubieras hecho lo mismo por mí.- Le contestó viendo como ella asentía. –Por cierto ya que lo mencionas, quería hablar contigo sobre lo que paso la otra noche.- Se atrevió a empezar a hablar.

-..- Lo miró atenta. -Oh! Kami-sama! Qué me va a decir… Me hablará sobre ese casi beso?-Y recordando sus mejillas se sonrosaron nuevamente.

-De hecho, me gustaría hablar en un lugar... más privado…- le dijo nervioso -Qué te parece si vamos a…-

-Ren! Diablos estamos esperándote!- Interrumpió el mánager del actor. –Oh! Kyoko-chan! Tanto tiempo sin vernos! Cómo estás?- Le habló a la chica que acaba de ver. -Supe que estuviste enferma.- Dijo mirando de reojo a su representado.

-Yashiro-san!- Saludo agradecida de que la sacara de aquel aprieto. –Estoy muy bien, gracias!- contestó a su pregunta.

-Ren vamos tenemos que irnos! Matsumoto-san nos espera.- Dijo el mánager regañando a su representado.

-Ok, está bien… Vámonos…- Contestó el actor revoleando los ojos. –Luego hablamos Mogami-san.- le dijo a la chica, y esta asintió. –Hasta luego.-

-Hasta luego Kyoko-chan.- Saludó el mánager.

-Adiós.- saludo la chica mientras veía que se alejaban. Emitió un largo suspiro de alivio y entro a la habitación.

Cerró la puerta y se recargó sobre ella apretándose el pecho con una mano respirando hondo. Recordó el beso q le dio Ren y llevó una mano a la mejilla en cuestión. Nuevamente suspiró. Miró sus cosas en el piso, las levantó, se acomodó en un banco y se dispuso a ver los guiones y de una vez por todas decidir cual trabajo tomar.

[*Marianela. Adaptación de la novela "Marianela" de Benito Pérez Galdóz.*

Mogami Kyoko: MARIANELA(La Nela): Una joven con apariencia fea. Huérfana y al amparo de la misericordia de la gente. Vive con la familia de Pablo, el ciego de quien es lazarillo. Sus últimos meses vivió feliz y enamorada de su amo Pablo. Tuvo una vida llena de desdichas.

Año 1878. Marianela, una joven huérfana y de pobres atributos físicos, sirve de lazarillo de Pablo, un joven ciego y de cómoda posición social, de quien se enamora. Pablo, que sólo conocía el mundo a través de los ojos de la Nela y de las abundantes lecturas que le hacía su padre y que Pablo recibía con avidez, jura a Nela que sus sentimientos hacia ella eran los mismos. Bajo la promesa de una vida juntos, Nela se entrega a la construcción de las más cándidas fantasías de vivir a su lado.

Golfín, médico de mundo que llega al pueblo para visitar a su hermano y se presenta a la vista del padre de Pablo siendo la única esperanza que posee Pablo para recuperar la vista. Después de varias vicisitudes, Golfín otorga a Pablo el don de la vista y con esto la esperanza de conocer un mundo lleno de maravillas. Ya una vez con la capacidad de ver, Pablo cree haber encontrado en la belleza de su prima Florentina a la mujer a quien prometió amor eterno, Marianela.

Marianela, que sin poder reponerse del sobresalto que le produjo lo inevitable—el desencanto de su joven amado—se entrega a la muerte al saberse desprovista del amor de quien era para ella su única razón para sentirse viva. Golfin, al no poder salvar la vida de la chica exclama "Nela ha muerto de amor.". ]

Kyoko tenía los ojos hinchados y vidriosos. Con solo leer el resumen de la historia estaba sufriendo sintiendo lo que debió sentir esa pobre criatura presa de aquel maldito sentimiento que es el amor.

-No está mal, es diferente a lo que vengo haciendo, pero preferiría ser una bella dama de alta sociedad, no una pobre, huérfana y fea criada- Suspiró y tomó el otro libreto.

[*El Amor en los Tiempos del Cólera. Adaptación de la novela de Gabriel García Márquez.*

Mogami Kyoko: FERMINA DAZA (edad: Joven): Hasta el capítulo final no recibe mucha atención. Pocas apariciones. Es una mujer orgullosa y altiva. Existen momentos de debilidad, como cuando acepta el matrimonio con Juvenal, resignándose a las reglas del futuro. Sus dudas se disipan porque la relación con Juvenal le permitirá ascender socialmente, aunque lucha toda su vida por preservar su libertad. Siempre mantiene un asomo de rebeldía. Se caracteriza por su inseguridad y su incapacidad de soportar el sentimiento de culpa (necesita dejar clara su inocencia siempre). Es impulsiva, como cuando deja a Florentino o cuando acepta casarse con Juvenal sin amarlo. Siempre interpone la rabia para que no se le note el miedo.

La historia cuenta el círculo amoroso existente entre los tres personajes principales: el doctor Juvenal Urbino, Fermina Daza y Florentino Ariza.

Al comienzo, Fermina y Juvenal aparecen como dos personas mayores, él casi de 81 años y ella de 71, ya casados. La muerte de Juvenal al caerse de una escalera, tratando de atrapar el loro que él había amaestrado, desencadena la declaratoria de amor eterno que Florentino le hace a Fermina Daza. No se sigue una secuencia de los acontecimientos, sino que se van narrando los hechos con referencias al pasado y de esa manera se aportan los datos y se descubren los personajes y las acciones, de manera que la narración salta de una época a otra.

Desde que la vio por primera vez cuando fue a su casa a llevarle un telegrama, Florentino Ariza se enamoró de Fermina Daza y comenzó a conquistarla con sus apasionadas cartas y a mirarla desde un banco del parque frente a su casa. Ella se negó por un tiempo a corresponderle, después sucumbiría a ese amor, y es cuando encuentra la oposición de su padre, quien la envía lejos para que lo olvide. Después de un período, cuando ella regresa y ve a Florentino, se desilusiona de ese amor platónico y lo rechaza. Al poco tiempo conoce al doctor Juvenal Urbino, quien había llegado de París al finalizar sus estudios de medicina. Después de un noviazgo breve, animada por su padre y aunque no estaba enamorada de él, se casan. Se van dos años de viaje a Europa y regresa embarazada de su primer hijo, cambiada y como una feliz pareja que ha tenido tiempo de enamorarse. Durante este lapso Florentino ha pensado en ella todo el tiempo y, a pesar de que incumple su promesa de mantenerse virgen para ella, pues tiene cantidad de relaciones amorosas, sigue enamorado y decidido a que algún día ella será para él, es decir, cuando muera el esposo.

Al final del entierro del marido, se acerca pues a Fermina y le reitera su juramento de fidelidad y su amor de muchos años y se pone a su disposición. Ante esta inoportuna declaración, con el cadáver del marido acabado de enterrar, Fermina le pide a Florentino que se vaya y le manifiesta que no lo quiere ver nunca más. Florentino no se amilana y empieza a enviarle cartas: hasta un total de 131, con lo que vence la resistencia de Fermina, quien accede a verlo en su casa. Las visitas se hacen más frecuentes y así pasan los días, hasta que Fermina es convencida para hacer un viaje por el río Magdalena en uno de los barcos de la compañía naviera de Florentino, con el afán de que termine de reponerse del luto. Florentino la acompaña en ese viaje y es en ese barco, llamado la Nueva Fidelidad, en un camarote que Florentino siempre pensó sería para ellos dos, cuando al fin, después de 53 años, 7 meses y 11 días con sus noches de espera, se cumple el afán de Florentino, para seguir por tiempo indefinido en un ir y venir por el curso del río montados en el barco, y así demostrar que el amor persevera y que, más que la muerte, es la vida la que no tiene límites.]

-Demasiado amor…- Pensó. –Me gustan ambas historias… En esta si soy una bella dama de alta sociedad…Que haré?... Marianela sería todo un desafío…- Meditaba recostada sobre la banca en la cual estaba sentada leyendo hace unos momentos -Quienes serás los demás actores?...- Se incorporó y comenzó a hojear el libreto de Marianela…

[…

Nakamura Naoki: FRANCISCO PENAGUILAS (El padre De Pablo)

Fuwa Sho: PABLO PENAGUILAS (El ciego)

...]

Un pequeño demonio se asomaba sobre la cabeza de Kyoko mirando hacia todos las direcciones intentando buscar que lo había alertado.

-* Fuwa Sho: PABLO PENAGUILAS* … Marianela… enamorada de Pablo…. Pablo=Fuwa Sho… Marianela=Kyoko…- la chica relacionaba los personajes y los actores en su mente. Dos pequeños demonios mas se asomaban tras de Kyoko -Kyoko actúa de enamorada de… Fuwa Sho…- una decena de pequeños demonios ya se encontraban flotando de un lado a otro de la habitación al grito de "FUWA SHO, TE MATARE" o "MALDITO BASTARDO, TE DARÉ TU MERECIDO" o "DÓNDE ESTÁ ESE TIPEJO? LE VOY A MOSTRAR LO QUE ES BUENO" mientras Kyoko se encontraba bajo un aura sombría conteniéndose las ganas de gritar e insultar… Pero no pudo más.

-MALDITO SEAS! NI MUERTA ACTUO DE ENAMORADA DE ESA MALDITA BASURA!- gritó parándose de repente apretando fuertemente sus puños con furia haciendo que los pequeños demonios esparcidos por la habitación se escondieran por miedo a su propia creadora.

Una vez calmada tomo el otro guión y busco los demás actores.

[…

Okazaki Youhei: FLORENTINO ARIZA (Joven)

Tsuruga Ren: JUVENAL URBINO (Joven)

Director: Matsumoto Yukari...]

Y nuevamente atando cabos en su mente… - *Tsuruga Ren: JUVENAL URBINO*… Juvenal es…marido de Fermina Daza… Fermina=Kyoko… Juvenal=Tsuruga Ren… es decir que, Ren y Kyoko son marido y mujer… Oh! Dios, tengo que hacer de la mujer de Tsuruga-san…- Un fuerte latido irrumpió en su pecho.

…[Escena en la mente de Kyoko]…

-Hola Cariño, ya llegue!- dice Ren dejando su maletín sobre la mesa.

-Hola Cielo, bienvenido!- dice Kyoko acercándose a él a saludar.

Se abrazan y unen sus labios en un tierno y corto beso.

-NOOOO PUEDO HACERLO!- gritó poniéndose de pie nuevamente agarrándose de los pelos desesperadamente. Volvió a sentarse aún agarrándose la cabeza. –Son muy buenos trabajos… Maldición!- y va la quinta maldición de día. –Tengo que actuar más profesionalmente…- Suspiro, juntó sus cosas pues debía ir a la sesión de fotos de Dolce & Gabbana… A trabajar con Ren.

Suspiró y salió pero antes de ir a la locación de D&G tenía que hacer algo.

..

.

-Sawara-san, ya decidí que drama tomar.- Dijo muy segura de lo que iba a hacer.

-Dime Mogami-kun.-


Hola! Cómo les esta yendo? Espero que les haya gustado el capi, en estos dias subo el proximo, ya lo tengo cocinado! Espero sus reviews (cosas lindas, amenazas de muerte, tomatazos, sugerencias, deseos, etc.) :)

Voy a tratar de subir dos capis esta semana que entra, por que la otra me voy de vacaciones ;) y hasta Febrero no voy a poder subir!

Bueno.. que lo hayan disfrutado, y muchas gracias por los reviews, dan muchos ánimos! Las adoro! :D Saludos! Nos estamos escribiendo.

AGUS.