Notitas antes de empezar: /pensamientos/, "Algo resaltante o alguna ironía"

Disclaimer: Ninguno de los personajes de Creepy pasta me pertenece.

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The Carnival of the Death "Prologo"

Me encontraba recostada sobre la cama en mi habitación, traía mis audífonos puestos, pero no escuchaba música, en realidad escuchaba mis lecciones de pronunciación Alemana que era el segundo paso de mi curso de tres pasos, de repente mi teléfono comenzó a sonar y me asusto, lo tome y observe que había recibido un msm de mi "mejor amiga".

Gabi:

Vamos al circo, será la última función de la noche, las demás y yo te esperamos donde siempre.

Atte. Bitrix

/ ¿Al circo?, bueno hace mucho tiempo que no voy a uno/ pensé, de inmediato deje lo que estaba haciendo, acomode mi habitación, alimente a mi cuervo-mascota y me di una ducha; Apenas termine escogí la ropa que me pondría: unos jeans azules, una blusa roja de tirantes, una gabardina negra y unos tenis converse negros que tenían un poco tacón con plataforma; deje mi larga cabellera azul natural suelta ("A veces odiaba mi cabello, ya que la gente nunca creía que fuese natural, pero lo era al igual que mis ojos, aunque no era un azul común era azul eléctrico, y ambos son resultado de un pequeño accidente que mi mamá, quien es científica, hizo en su laboratorio cuando estaba embarazada, sin embargo ella no tuvo ningún efecto secundario solo yo". )

En fin, tome una pequeña bolsa y le metí algunas cosas indispensables sin las cuales no salgo de casa y me dirigí al "lugar de siempre", que era la esquina de mi casa, casi de inmediato un automóvil paro frente a mí, en la parte del frente se encontraban Bitrix y Samanta y atrás estaban Emily y Alison; Emily abrió la puerta y yo entre, todas me saludaron como si no me hubiesen visto en siglos.

– Chicas tranquilas, solo han pasado unas horas – les dije con una sonrisa incomoda.

– Pero desde que abandonaste el equipo te vemos menos – dijo Alison

Eso era cierto, las cinco junto con otros veintisiete chicos formábamos el equipo de porristas y de gimnastas, yo era la capitana en ambos equipos pero este era mi último año de preparatoria y decidí que mi prioridad era el estudio para entrar en una buena universidad.

– Ya ni siquiera vas a las fiestas e inclusive terminaste con cris – dijo Samanta

– Eso es porque ya no tengo tiempo para esas cosas – respondí con cierto aburrimiento.

– Si, con eso de que resultaste ser toda una cerebrito remplazaste tu diversión por calificaciones – dijo Bitrix, con algo que podría describirse como veneno en la voz.

– Si así lo quieres ver… pero me dio gusto que me invitaras al circo.

– Fue idea de todas, pero Bitrix insistió mucho – confeso Samanta, provocando en Bitrix un poco de sonrojo.

– Es normal que insistiese mucho, Gabriel y yo hemos sido amigas desde que tengo uso de la razón, y es normal que la extrañe ahora que se ha distanciado – dijo Bitrix mientras me miraba de forma tierna y acusadora por el retrovisor.

– Ok, ok, ¿Y cómo les ha ido en las competiciones? – pregunte intentando cambiar el tema.

– ¿Bromeas?, desde que te fuiste no hemos ganado nada… y pensar que fuimos campeonas nacionales dos años seguidos – dijo Emily con tristeza.

– ¿Tampoco en gimnasia? – insistí.

– Nada es nada Gabriel, deberías ayudarnos ahora que terminaste los exámenes finales, ya sabes con la última competencia de gimnasia – dijo Alison un poco más animada.

– No puedo, ese día es mi examen de admisión a la universidad.

– Pretextos para no ayudarnos, pero haya tú… solo te recuerdo que aun tienes una cuenta pendiente conmigo – dijo molesta Bitrix

– Losé, losé, y ya habrá oportunidades para que te pague. – (Cuanta razón tenía)

Poco después llegamos al circo… pero no lucia como un alegre circo normal, era un poco más tétrico, comenzando por su paleta de colores rojo y negro en casi todo; las cinco bajamos del auto y nos dirigimos a la entrada, Bitrix saco los boletos y se los entregó al alto y sumamente pálido hombre que los rompió y le devolvió el resto mientras nos dejaba pasar. Aún si era muy tarde el circo estaba repleto de gente, en su mayoría Adultos jóvenes.

La función comenzó cuando las luces se apagaron y el presentador fue iluminado en medio del escenario e hizo mención del primer acto, que fueron unos alegres y graciosos payasos vestidos un tanto tétrico pero que no perdían el esplendor, el siguiente acto lo interpretaron dos hermosas equilibristas montadas en elefantes que posteriormente cambiaron por caballos, los actos siguientes fueron aún más impresionantes sin embargo el que definitivamente más me gusto fue el último…

Fue el acto más maravilloso que alguna vez hubiese visto con trapecios y los cuatro chicos que lo ejecutaron tenían una técnica impresionante y estricta, todo fue simplemente mágico. De cierta forma todo me hizo sentir nostalgia hacia mis épocas de gimnasta, era muy buena, a pesar de ser alta… pero esas épocas no regresaran así que deje esos pensamientos de lado y continúe disfrutando del espectáculo.

Cuando termino la función, las cinco bajamos de la tarima y salimos del lugar pero al llegar al automóvil Bitrix dijo haber olvidado su celular en su asiento, ofrecí ir yo a buscarlo pero insistió en ir ella misma, las demás aceptamos y nos quedamos dentro del auto, el resto de la gente comenzó a irse y con cada auto que salía del estacionamiento, crecía la impaciencia por lo que tome la iniciativa y a pesar de que solo habían pasado 3 minutos dije.

– Voy a ver si necesita ayuda, no tardo.

– Te estas tardando, tráela aunque no encuentren el celular al fin que no es el primero que pierde – dijo Alison

Salí del automóvil y me dirigí nuevamente a la entrada de la carpa, entre sigilosamente y me preocupe al observar que ya no había nadie, nuevamente salí de la carpa y comencé a rodearla para buscar a mi amiga, de repente escuche un pequeño grito, acompañado de algún cristal rompiéndose, me dirigí lo más rápido que pude al lugar, era una pequeña carroza-oficina me asome por la ventana y vi como un hombre alto y anormal mente pálido de ojos rojos tenia acorralada a Bitrix.

– ¡Suéltala! – le grite mientras entraba por la ventana

– ¿Qué…?

El hombre no pudo terminar de hablar porque de un salto llegue frente a él y lo golpee con todas mis fuerzan en el rostro, lo que lo hizo retroceder y me dio oportunidad para tomar a Bitrix del brazo e intentar salir del lugar, pero no sé cómo el tipo nos cerró el paso.

– Quédate tras de mí – le susurre a Bitrix

Me enfrente a él y lo mire de forma desafiante.

– ¿Realmente crees que tú o tus amigas saldrán vivas de esta?

– No solo lo pienso, estoy segura.

Él se mostró asombrado, pero no por lo que dije, más bien parecía haber visto algo llamativo en mis ojos.

– Te propongo un trato, tus cuatro amigas a cambio de ti.

Yo fruncí el ceño, no estaba entendiendo a lo que se quería referir y él lo noto.

– Si trabajas para mi dejare libres a tus cuatro amigas y te aseguro que nada malo les ocurrirá pero… si te niegas las matare a todas y de todas formas trabajaras para mí. – dijo esbozando una macabra sonrisa.

Cuando dijo "mataremos" (ósea en plural) supuse que se refería al resto de los que trabajaban en el circo… tal vez pueda vencerlo a él pero no creo poder salir viva de esta si no uso la cabeza.

– ¿Puedo leer el contrato antes de firmarlo?, ¿Y despedirme de ella? – dije después de haber pensado en todas mis posibilidades y en los pros y contras de quedarme.

– Por supuesto – El hombre apareció de la nada un pergamino que dejo sobre el escritorio y salió de la oficina.

– ¿Enserio te piensas quedar? – me pregunto Bitrix con preocupación en el rostro.

– Si, no hay otra forma de que salgamos con vida, y soy muy adaptable no debes preocuparte por mí, además te debía una y ahora que te la pagare con creces espero que me hagas un favor…

– Pero Gabriel, no te dejare aquí, simplemente no puedo.

– Bitrix no me hagas una escena cliché en este momento y mejor escucha lo que tengo que te voy a encargar…

– No, tú escucha lo que yo tengo que decir, ME GUSTAS, siempre me has gustado, por eso no te puedo dejar aquí – dijo y acto seguido me beso…

Dios Bitrix me beso, yo no caía en cuenta de que estaba pasando así que di un paso atrás y puse distancia entre las dos.

– Bitrix, tal vez si me hubieses dicho esto en otra situación yo podría pensarlo mejor y responderte de forma correcta pero ahora ya no tenemos tiempo, lo lamento pero tendrás que hacerte de tripas corazón y seguir esto que te voy a decir… primero quiero que no le cuentes nada a nadie acerca del porque me voy a quedar aquí y segundo, deberás ir a mi casa, entrar a mi habitación, liberar a Jareth e indicarle que me busque, con que le digas mi nombre antes de abrir su jaula será suficiente.

– ¿Estas segura que esto es lo que quieres?

– No, pero tampoco tengo más opciones – le dije mientras la abrazaba.

Tome el pergamino y comencé a leerlo, había un par de cosas que no me gustaban, pero decidí fírmalo, apenas termine el hombre volvió a entrar.

– Bienvenida a tu nuevo hogar – dijo mirándome, después se giró para ver a Bitrix y continuo – y tú, es mejor que te vayas de una buena vez, las demás deben estar desesperadas.

Le di un último abrazo a Bitrix y observe como salía por la puerta.

– No te pongas triste, tu lugar ahora es aquí, pero pasando de tema, eres un nuevo miembro de y mientras descubro el talento escondido en tu rareza /maldito loco/ te dejare el trabajo que nadie quiere, todos aborrecen y que por cierto es el más peligroso de todos… Cuidaras a los animales y les darás mantenimiento a sus jaulas… por cierto y cambiando nuevamente de tema, mi nombre es Iván Baryshnikov (N/A: A mí me gusta el nombre, no sé si exista en la realidad), pero tú al igual que el resto debes llamarme "maestro", ¿Entendiste?

– Si – No estaba entendiendo muchas cosas y me empezaba a costar trabajo el procesar toda la información.

– ¿Cómo te llamas?

– Alba Gabriel Macbeth.

– ¿Y cómo prefieres que te llamen?

– Gabriel.

– Maestro, ¿Cuándo empezara mi castigo? – pregunto un chico que acababa de entrar en la oficina, vestía como un payaso pero los colores de sus ropas eran blanco y negro, más bien parecía un mimo macabro – ¿Quién es ella?

– Que oportuno L.J. , Gabriel él es Laughing Jack, y L.J. ella es Gabriel, el nuevo miembro del circo, ella se encargara de los animales, así que ya pensare en otro castigo para ti, ahora muéstrale donde están las jaulas, dale las indicaciones que te di a ti y la dejas en el camper que está desocupado.

– Si maestro – volteo a verme, me miro de arriba hacia abajo y dijo – Sígueme.

Hice lo que dijo, salimos de la oficina y comenzamos a andar por las instalaciones del circo hasta que llegamos al lugar en el que se encontraban las jaulas de todos los animales.

– Toma son las instrucciones del maestro para que cuides a los animales – me entrego un pequeño libro, forrado de cuero titulado "como cuidar animales de circo o morir en el intento" – y te deseo suerte, esos animales ya han matado a doce cuidadores este año, odian prácticamente a todo el mundo, en especial a los que los utilizan en el show, no sabes los líos que se arman en cada ensayo.

– Ooo, ¿Y tú ibas a ser el siguiente cuidador?

– Algo así, realmente los iba a cuidar porque me castigaron justo cuando los koalas mataron al encargado.

– ¿Y porque te castigaron?

– Me salí de la rutina y rompí un par de reglas… cambiando de tema, te llevare a tu camper.

Nuevamente emprendimos la marcha, no podía creer lo grande que era el terreno del circo, en especial porque lo habían establecido hace solo dos días en un terreno baldío que yo recodaba más pequeño, pasamos por la zona donde estaban todos los remolques, pero no había nadie.

– Pensé que habría más gente

– Deben haber ido a cenar.

Un tanto alejado de los demás campers estaba el mío, no estaba segura del porque estaba tan lejos de los otros, tal vez era porque no lo utilizaban, sin embargo a pesar de eso se veía como nuevo.

– ¿Por qué esta tan lejos de los otros?

– Porque este camper esta maldito, los que lo habitan siempre terminan suicidándose, por eso nadie lo quiere y prefieren compartir los demás campers entre dos o tres personas, inclusive los cuatro hermanos Williams comparten un solo camper.

– ¿Y yo tengo que quedarme aquí?

– Así lo indico el maestro, además este es el único camper que está desocupado.

– …Ok.

– Ahora todo lo que necesitas para vivir esta en el camper, a excepción de comida, para eso tendrás que ir al comedor, bueno te recomiendo que entres y duermas la vida en el circo empieza temprano… y recuerda este no es un circo común.

– Lo note desde que llegue.

– Por cierto, me encanta tu cabello, azul y largo hasta la espalda baja, te hace lucir hermosa.

– Gracias Jack… buenas noches. – dije mientras entraba en el camper y cerraba la puerta, pero desde dentro puede oírlo.

– Buenas noches Gabriel.

Encendí la luz y observe el lugar que sería mi nuevo "hábitat", era muy espacioso, tenía un par de sofás, estéreo, tv, no muy modernos pero que tenían estilo, tenía una pequeña cocineta sin trastes y un frigo bar vacío, en la parte que llamare "recamara" que solo se separaba del resto del camper por un biombo plegable, había una cama individual con cuatro cajones en la base, el primero tenía una etiqueta que decía "Diario", el segundo "Trabajo", el tercero "Interiores" y el cuarto "show", los abrí uno por uno y observe ropa justo como marcaban las etiquetas, excepto el ultimo cajón ese estaba vacío. También había un pequeño escritorio con silla y junto al escritorio una canasta de palma grande y vacía, fuera de la "recamara" al lado del biombo se encontraba la puerta del baño, el cual a pesar de ser pequeño tenía un toque de lindura. Me llamo la atención que todas las cortinas fuesen negras, pero no le tome mucha importancia.

Me quite mi bolsa y la coloque sobre el escritorio, / ¿Sera verdad lo que dijo Jack sobre la maldición de este camper?/ pensé mientras me recostaba sobre la cama /Da igual, mejor me duermo ya, al fin que mañana tengo que levantarme temprano/

Abrí las cobijas y debajo de la almohada me encontré con un pijama que consistía en un pequeño short negro con delgadas rayas blancas y una playera negra de manga larga sin hombros y con tirantes blancos, me quite mi ropa la deje en la cesta junto al escritorio, apague las luces y me quede profundamente dormida, pero al cabo de un par de horas me despertó un insistente toque en mi ventana, recorrí la cortina y me encontré a mi querido cuervo Jareth, sus hermosas plumas resplandecían con la luz de la luna, su plumaje también era resultado de los experimentos que mi madre hizo con él, era tornasol a la luz del sol se veía tan azul como mi cabello con toques de negro, con luz artificial se veía negro brillante pero con la luz de la luna se tornaba rojo escarlata con los mismo bisos en negro que con el sol, era simplemente hermoso; abrí la ventana y lo deje pasar para cerrar la ventana.

– ¿Te gusta?, este será nuestro nuevo hogar – le dije mientras le acariciaba la cabeza.

Jareth observo todo su alrededor y emitió un pequeño graznido.

– Lo tomare como un sí, ahora debemos dormir, mañana tenemos trabajo que hacer.

Regrese a mi profundo sueño y Jareth se colocó en la lámpara de noche que había en el escritorio.

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Bueno crayolis hasta aquí el prólogo de este fic, antes que nada quiero aclarar que este será un fic Mujer x Hombre y no un Yuri como se insinúa al principio, espero sus comentarios para saber si les gusto e intereso o no e inspirarme para escribir el siguiente cap. Y para los que siguen mis otras historias les digo que pronto subiré nuevos capítulos que ya tengo listos. Cariños cariñosos y bye.