Muy buenas~ Este es el último capítulo que subiré de esta serie. Espero que os guste mucho y que comentéis si tenéis tiempo. Besos
CAP FINAL B
ANTONIO'S POV
Gracias a dios en cuestión de minutos salimos de la mansión sin mayores problemas. No sé que vamos a hacer, así que en momentos como estos lo mejor es seguir al de delante, un maldito inglés que puede que esté corriendo en una dirección al azar… No me fio.
-¿Y ahora cómo piensas volver? ¿Tienes algún plan?- Arthur simplemente me mira y sonríe mostrándome las llaves de un coche- ¿De dónde las sacaste?
-América 2p no estará muy contento cuando descubra que no tiene sus llaves- le miro atónito por lo que acaba de decir. No pensé que volvería a ver este lado de Arthur desde que dejó la piratería- parece que lo que me enseñó sí que me servirá.
-Fusososo, siempre supe que nunca dejaste de ser una sabandija pirata.
-Tú también lo fuiste y al menos yo doy soluciones a los problemas…- Ugh, no soporto a este tío, era solamente una broma- ¿O es que tienes alguna idea mejor?
Ni se me ocurre nada que decir ni creo que sea un buen momento para arrancarle la legua y obligarle a tragársela, así que nos montamos en el coche de Allen y Arthur empieza a conducir hacia la casa de Arthur. El silencio lo consumía todo y realmente Arthur ni siquiera pensó en camuflarlo con la radio, así que no me quedó más remedio que encender la radio por mí mismo. Al encenderla suenan unas voces raras y algunos gemidos que me ponen la piel de gallina. Voy cambiando de frecuencias hasta encontrar lo más parecido a una canción que hubiera por ahí. Era un sonido estático con el pequeño rumor de una guitarra de fondo. El sonido de Arthur gruñendo sobrepasa al de la radio y cuando voy a subir el volumen me coge la mano y apaga la radio.
-¿¡Qué haces?!- intento encender otra vez la radio y nuevamente mi mano es capturada- suéltame la mano, quiero poner la radio.
-No, para escuchar esa mierda mejor esperas hasta volver a nuestro mundo y escuchas algo decente- Inglaterra me mira de reojo y vuelve su vista de nuevo al frente. Frunce su ceño levemente y fuerza una sonrisa- además parece que ya estamos aquí.
Miro al frente y soy recibido por la gigantesca mansión de Oliver. Después de aparcar el coche vamos hacia la puerta y, como no, estaba cerrada a cal y canto. Sin embargo antes de que me diera cuenta la cerradura estaba rota y la puerta abierta. Llevo pensándolo desde hace unas horas y puede que sea cosa mía, pero Arthur está muy raro. No sé lo que le habrá pasado con la versión alternativa de América, pero está claro que fuera lo que fuese ha afectado mucho a Inglaterra.
Entramos en la casa y comenzamos a perdernos por el laberinto que tenía por casa. Arthur parecía bastante seguro de a donde se dirigía, pero ya he visto el mismo cuadro de caramelos cinco veces. Miro por un rato a Arthur hasta que este empieza a sudar un poco al pasar por el mismo puñetero cuadro una sexta vez y se gira para plantarme cara.
-¡Ya que has estado aquí por semanas podrías ser de más utilidad!- sus mejillas están rojas de rabia o de vergüenza y sus manos le tiemblan un poco- ¿Y bien?
-Claro, pero podrías ser más amable al pedirlo- lo que faltaba es que además de sabandija maleducado fuera gruñón… aunque gruñón ya lo era de antes- Oliver es más amable que tú. ¿O tengo que recordarte cómo se piden las cosas?
-¿Sabes? el encontrar el maldito portal y volver a casa nos conviene a los dos o incluso más a ti que a mi viendo como that fucking sugar addict (ese jodido adicto al azúcar) quiere quedarse bien a gusto con tu culo. ¿Qué tienes el síndrome de Estocolmo o qué?
-Estás más cabrón que de costumbre y no pienso soportarte ni un segundo más – me adelanto y comienzo a andar en una dirección distinta a la que llevamos tomando hasta ahora- Al menos podrías decirme donde crees que está el portal.
-En el ático, por supuesto- sigo el camino hacia mi habitación para tomarla como punto de referencia y saber cómo ir al ático. Cuando llegamos allí Inglaterra dice 'ejem' para llamar mi atención.
-¿Y ahora cual es el problema?
-Siento haberte respondido antes así- ¿Y eso? ¿De verdad Arthur Kirkland está disculpándose con alguien? ¿Y entre todas las personas conmigo? Parece que la realidad realmente supera a la ficción- Pero vamos a volver a nuestro mundo y llevo sin tomar té desde hace bastante ¡No puedes esperar que esté tranquilo!
-Fusososo, no hay problema- es bastante gracioso pensar que alguien como Arthur se ponga así por falta de té- la próxima vez que te sientas así dame la mano.
GENERAL POV
Arthur sonríe levemente y asiente. Llevaba demasiado tiempo en ese mundo sufriendo y viendo como otros sufrían. Todo aquello se asemejaba más a una pesadilla que a cualquier otra cosa y aun habiendo vivido por menos de un mes en aquel infierno, este ya había hecho mella en él. Había ido a aquel mundo a ayudar a España a volver y debía ser fuerte, como siempre lo había sido. Desde pequeño había sufrido ataques de enemigos sin descanso y desde entonces se había prometido a sí mismo nunca volver a ser débil, no volver a llorar, no dejar que nadie lo hiera… Pero no en ese mundo, ese mundo estaba condensado de violencia, desesperanza y muerte. No se sentía con fuerzas para seguir manteniendo su fachada, de seguir siendo el imperio, el pirata o el caballero mientras se zambullía en la 'Divina Comedia' de Dante. Y sin embargo allí estaba la única persona que conocía en aquel mundo y su enemigo, dándole todo su apoyo y sonriéndole.
Después de unos segundos de descanso volvieron a emprender el camino hacia el ático sin ningún problema. Los pasillos eran más largos de lo que España recordaba y el techo daba la sensación de ser más alto también. Al paso de los minutos Antonio se volvió paranoico y cualquier sonido lo ponía alerta. Sabía como reaccionaría Oliver si averiguaba lo que iba a hacer y realmente lo aterrorizaba, por eso mismo permanecía alerta ante cualquier sonido aparte de sus pisadas aun si con eso se acabara volviendo loco. Para tranquilizarse empezó a pensar con sentido común y decirse a sí mismo que a no ser que se escuchara el sonido de un coche aparcando era imposible que Oliver estuviera en casa. Poco consiguió con eso cuando dos pares de pisadas se unieron a las suyas. Los ojos de Antonio se abrieron aún más de los que ya estaban mientras se concentraba en esos nuevos pasos. Se escuchaban como si fueran las pisadas de dos personas andando descalzas y suavemente sobre el suelo para evitar ser escuchadas, como un par de niños tratando de escabullirse en la habitación de sus padres tras haber tenido una pesadilla. Sin embargo España sabía que no eran dos niños y que si por algún casual lo eran era preferible no cruzarse con ellos y evitar que los pillaran.
Antonio le indicó a Arthur que ralentizara sus pasos y que hiciera el menos sonido posible. Si era una patrulla de 'hadas' o de alguna otra cosa el sonido era lo que las atraía. Los pasos seguían ahí y, aun peor, ahora se oían con mayor claridad. España contuvo el aliento unos segundos y después lo soltó lentamente. El andar sin hacer ruido no funcionaba y el ático todavía estaba lo suficiente lejos como para que fueran lo que fueran los dueños de esas pisadas los atraparan e hiciera con ellos lo que les plazca. Decidiendo que el andar silenciosamente no les servía de nada volvieron a andar como antes y, aún más importante, a la velocidad de antes. Pronto Antonio pudo identificar el sonido como el de un animal a cuatro patas y se lo comentó a Inglaterra mientras seguían andando.
-Ahora que lo dices sí que me recuerda a un animal- Arthur sonríe y deja de andar- ¡puede que sea Flying Mint Bunny! Me pregunto por qué no vuela en vez de andar… ¡Puede que esté herido!
Inglaterra se gira para correr hacia las pisadas, pero España lo coge de la muñeca con todas sus fuerzas y comienza a andar arrastrando a Inglaterra todo lo que podía, que no era mucho.
-¡SUELTA! Flying Mint Bunny necesita mi ayuda.
-Arthur, sea lo que sea que es eso te aseguro que no es tu 'flaing mint bani'- Antonio trata de racionar con Arthur como mejor puede intentando dominar su pánico ante la cada vez mayor proximidad de 'eso' con ellos- o aun peor, su otra versión.
-¿Pero y si en verdad es Flying Mint Bunny herido? ¿Cómo quieres que lo deje ahí tirado?- parece que lo que se acerca se ha dado cuenta de que se pararon, porque las pisadas eran más rápidas.
-Hazme caso y corre, si en verdad fuera tu 'mint bani' ya te hubiera hecho alguna visita durante este tiempo.
-No entiendes lo importante que él es para mí ¿me estás escuchando?
Los ojos de Antonio estaban abiertos como platos y llenos de lágrimas; su boca estaba ligeramente abierta; y parecía mirar algo por encima del hombro de Arthur. Inglaterra lo miró extrañado y se giró para ver qué era lo que había robado la atención del español, pero un fortísimo estirón de su mano lo obligó a ponerse a correr mientras Antonio gritaba 'CORRE'. España abrió una puerta que estaba al final de ese pasillo y la cerró detrás de Inglaterra, que tenía una expresión contorsionada de miedo. Antes de que Antonio hubiera cerrado la puerta Inglaterra pudo echarle un vistazo a su supuesto Flying Mint Bunny, pero por supuesto lo que vio no se acercaba a nada a lo que era su pequeño y verde conejito volador. Corriendo hacia ellos con una sonrisa de oreja a oreja llena de dientes afilados había un gran conejo de color marrón y pequeños ojos rojos. Unas enormes alas de águila colgaban de su espalda, obviamente son demasiado grandes para desplegarse en el pasillo y volar, algo que les había salvado la vida.
-¿C-cómo has visto eso?- a causa del estado de shock casi se le pasa por alto, pero le extrañaba que España hubiera sido capaz de ver un ser fantástico como aquel y que fuera incapaz de ver los de su propio mundo- ¿cómo lo viste?
-Uff uff ¿el qué? – con todo lo que había sucedido no estaba muy seguro de a que se refería Arthur- ¿Qué he visto?
-Lo que nos perseguía, lo que está afuera… uff… de esta puerta.
-Yo… no vi nada… uff, solo sentí una sensación de miedo, como… uff si allí hubiera algo horroroso que quisiera sacarnos los ojos a arañazos.
-Jeje, tienes razón, era… uff… algo así.
Sin tan siquiera darles tiempo a recuperar el aliento el conejo comenzó a embestir la puerta con todas sus fuerzas. Alarmados, corrieron hacia la otra puerta de esa habitación que, para su desgracia, estaba cerrada. Los golpes no cesaban y parecía que en cuestión de minutos esa puerta sería solo un recuerdo del pasado junto a sus cadáveres. Inglaterra estaba a punto de tirar la toalla cuando una tenue luz morada procedente de un rincón del cuarto llamó su atención. En apenas unos segundos Arthur ya estaba al frente a la luz observándola durante unos segundos para comprobar que no era mortífera antes de acuclillarse frente a la luz para inspeccionarla. Se trataba de una pequeña hada pálida encorvada, con los brazos demasiado largos y con el pelo cubriéndole la cara. Arthur hizo un pequeño sonido para llamar la atención de esta sin ningún resultado satisfactorio. No se atrevía a tocarla, así que se levantó para seguir buscando una solución al problema que tenían entre manos. Para su sorpresa el hada se elevó junto a él hasta quedar a la altura de su cara antes de echar la cabeza hacia atrás un poco y sonreír. Cuando se apartó un poco el pelo de la cara se pudieron ver sus ojos o en este caso la ausencia de ellos. Dos clavos en el lugar de los ojos y los labios cosidos con un hilo rosa que al paso del tiempo se volvió rojo. Era, sin duda, una visión desagradable, pero por alguna razón Arthur no podía apartar su mirada de ella, porque tenía la impresión que haciendo eso la estaría defraudando o burlándose de su sufrimiento. Por otra parte su sonrisa no parecía ser una amigable del todo, más bien era la sonrisa de alguien que te mataría en cuanto tuviera la oportunidad. Y Arthur tenía claro de que ella lo haría.
El hada después de mirar a los ojos a Arthur por lo que para este fue una eternidad apartó su mirada y fue hacia la puerta cerrada por la que querían salir. Con un 'tick' el pomo de la puerta calló al suelo y la puerta se abrió un poco. España se giró hacia la puerta sorprendido y miró a Arthur, quien parecía igualmente estupefacto. Después de eso caminaron hacia la puerta y Arthur se giró para ver al hada. Esta estaba de espalda a ellos mirando a la puerta que seguía siendo golpeada por el conejo marrón. Una voz se escuchó en la cabeza de Ingaterra 'volved a vuestro hogar, yo me encargo del conejo'. Por mucha pena o compasión que pudiera sentir por el hada su sentido de supervivencia era demasiado fuerte para ser acallado, así que empezó a correr junto a España.
Otro pasillo exactamente igual al anterior se abría ante ellos dándoles una sensación de 'deja vú' nada agradable a los ojos de los dos países. No podían quejarse de nada, ya que ya no tenían un conejo asesino persiguiéndoles, pero el ver una y otra vez el mismo corredor les daba la sensación de no estar avanzando para nada. Lo peor de todo era intentar abrir las múltiples puertas del pasillo, que siempre estaban cerradas. Aunque de tanto en tanto tenían la mala suerte de toparse con una puerta que no estaba cerrada con llave. Lo malo de esas puertas solo era que no daban al ático, que les hacía perder unos segundos preciosos y que siempre tenían alguno de los 'invitados' de Oliver. El último invitado no era otra cosa que un tipo de bolsa de piel finísima y brillante con lo que vienen a ser tripas humanas dentro; y su correspondiente carcasa humana cogiéndolo como si fuera su bebé.
Después de lo que les pareció una eternidad llegaron a unas escaleras de madera mohosa y aparentemente olvidada. Subiéndola encontraron, por fin, el desván. Una risilla escapó los labios de Arthur llamando la atención de Antonio, quién lo miró confuso.
-jeje, ni siquiera este mundo se libra de la influencia de las películas americanas.
-fusososo. Lo único que le falta para ser igual es limpiar esos signos extraños en la pared- Antonio se acerca un poco a la pared para borrar el que tiene más cerca solo para sentir como alguien estira de su hombro hacia atrás con fuerza- ¿Qué pasa?
-Estos signos son nuestra única esperanza de volver a casa, solo los borraremos cuando estemos de vuelta en nuestro mundo para evitar que ese git (imbécil) pueda entrar en nuestro mundo- los ojos de España se entre cerraron mientras intentaba buscar un término adecuado para eso.
-¿Un portal?
Arthur estaba concentrado descifrando los signos, por lo que solo afirmo con la cabeza antes de erguirse y volver junto a Antonio.
-Voy a leer lo que pone para que se ponga en marcha y después podremos dejar atrás este mundo- Arthur sonrió un poco antes de girarse para mirar a las escaleras por las que habían subido una vez más- este mundo sí que es un valle de lágrimas y no el nuestro.
Inglaterra empezó a leer con voz solemne mientras el portal se iluminaba gradualmente hasta que el centro del portal quedó engullido por los colores celeste y rosa. Antonio sintió como Arthur le daba la mano y se dirigía hacia la puerta que vinculaba ambas dimensiones. España se dejó llevar por Arthur mientras observaba atentamente esos dos colores que le hacían recordar los ojos de Oliver.
ANTONIO'S POV
Estoy a punto de volver a mi mundo y ver a todos mis amigos. Voy a dejar este mundo endemoniado para siempre y nunca más tendré que ver a Oliver. FUSOsososo… Algo no está bien. Noto un pinchazo en mi garganta y mis ojos escuecen. ¡Debería estar feliz! Arthur está conmigo, él confía en mí… Nada de lo que digo me hace sentir mejor y se perfectamente porque me siento así. No puedo dejar a Oliver solo. Eso es. Cada vez que pienso en cómo se quedará Oliver una vez que no esté me dan ganas de dejar mi mundo atrás y ayudarle… ¡Y obviamente es lo que haré!
Me suelto del brazo de Arthur de un tirón y doy unos pasos atrás para evitar una escena tan cómica como renunciar a mi mundo para después tropezarme y caer en el portal. Arthur gira sobre sus talones y frunce sus enormes cejas.
-¿A qué estás jugando?- la desesperación es notable en su voz y en el brillo de sus ojos. Tengo que acabar pronto con esto- hay está la salida. Si te has dejado algo en tu habitación te mato. No pienso volver a la habitación para coger nada. Si eso es tan importante para ti te prometo que te lo compraré en nuestro mundo.
-No, no es eso.
-¿Entonces qué…- Inglaterra me mira a los ojos y parece entender que es lo que voy a hacer, porque en seguida sus ojos se abren como platos y me coge de la muñeca- ¡ME DA IGUAL! No pienso dejarte aquí, no al cuidado de él.
-Arthur…
-¡NO!- me sujeta con más fuerza y nunca desvía su mirada de la mía aun con sus ojos llenos de lágrimas- ¡Te quiero!
-Arthur Kirkland - me suelto de un tirón de su agarre y no puedo evitar mirarle con cariño- no debes decir cosas que no sientes solo para llevarme contigo.
-No es mentira- en un visto y no visto me encuentro en los brazos de Arthur mientras este me besa apasionadamente. Logro separar nuestros labios, pero su abrazo es demasiado fuerte- Te amo y no pienso dejarte ir.
Apoyo mi frente en su hombro y me relajo un poco. No hace falta mirarme en un espejo para saber que tengo la cara totalmente colorada. Le devuelvo el abrazo y resoplo. Un futuro con Arthur sería un futuro de comodidades con alguien gruñón y amable con sus seres queridos… La persona o, más bien, país que acabe con él será uno muy afortunado, sin embargo me temo que no seré yo. Los brazos de Inglaterra se relajan y tomo esta oportunidad para frotarlos de arriba hacia abajo.
-Eres perfecto- casi puedo sentir como Inglaterra suspira de alivio al escuchar esas palabras y se relaja- por eso quiero que cuides de España.
-¿Qué quieres decir…?- observo los rasgos de Arthur y me esfuerzo en memorizarlos, porque sé que no volveré a ver el mismo pelo rubio ni los mismos ojos verdes ni volveré a intoxicarme al comer por accidente algo que haya cocinado él. Me alejo un poco y le muestro mi mejor sonrisa.
-ESTO… ES… ¡ESPARTA!
Con una patada en el estómago lo mando volando al portal, donde desaparece sin dejar rastro. La situación puede parecer muy seria, pero siempre he querido hacer algo así… Me gustaría pensar que lo que brillaba en sus ojos justo antes de la patada no eran lágrimas, sino el brillo de su sonrisa. Estoy por volver a mi habitación y asimilar la idea de que acabo de renunciar a mi pasado para empezar una nueva vida con Oliver. No es que sea sádico ni cada por el estilo, pero solo de imaginármelo llorando en la cama por perderme y después sonreír al ver que no me fui me hace muy feliz. Ups, casi se me olvida lo más importante. Me aproximo con cautela al portal evitando cualquier contacto con el mismo y con la palma de mi mano borro unos cuantos signos. Ahora ya puedo irm-
CLUNK
Siento algo golpearme la cabeza y caigo al suelo cual plomo. Mi visión se hace borrosa y solo alcanzo a ver los zapatos de la persona que me golpeó.
GENERAL POV
España se removió un poco en la cama, intentando encontrar una postura más agradable con la que dormir. La cama era muy cómoda y, sin embargo, todavía había algo que no parecía correcto. Varios factores se hicieron notables: inmovilidad de los brazos, frialdad en las muñecas y sensación parecida a cuando está cerca de Rusia. No quería ser grosero, pero si se suman las dos primeras más la última podía parecer un secuestro, pero si después pensaba en que se encontraba en una cama... Antonio lo entendió todo bastante rápido. Abre sus ojos verdes rápidamente para escanear la habitación en la que estaba y se tranquiliza al ver que está en una de las habitaciones vacías de la mansión de Oliver.
-¿Qué tal, poppet?- Antonio mira hacia el origen de la voz reconociendo la voz en seguida y viéndose incapaz de contener su alegría.
-¡Oliver! Me alegro tanto de verte- el aura oscura de la habitación parece empeorar a causa de su comentario, pero Antonio está demasiado entretenido hablando como para darse cuenta- ¿puedes desatarme? Alguien extraño parece haber entrado en la casa y haberme atado para no sé que.
-Umm, si claro. Es completamente comprensible que una persona que estaba a punto de abandonarme diga que se alegra de verme sin avergonzarse.
-¿Abandonarte? ¿De qué habl-
-¡De que si llego a venir un segundo más tarde me habrías dejado solo para irte a tu mundo!- Oliver salta a la cama y pone sus rodillas a cada lado de las piernas de Antonio mientras acerca un cuchillo a la garganta de España- confiaba en ti… ¡Creí que me amabas!
-¡TE AMO!- Antonio empezó a entender porqué estaba atado a una cama y porqué fue golpeado- ¡Renuncié a mi mundo para estar contigo!
-¡MENTIRA!- lagrimas caían de los ojos de Oliver a borbotones. Espirales rosas giraban rápidamente en el fondo azul de sus ojos dando a entender que tenía un enfado monumental- ¡Vi que intentabas huir para dejarme por ese doble de pacotilla!
-Oliver, escucha…
-Cállate, poppet- fue entonces cuando Oliver entro en algún tipo de trance depresivo- yo no soy la copia, soy mejor, soy mejor, soy mejor, soy… mejor, yo…- las lágrimas no dejaban de caer y su voz se perdió.
Antonio había permanecido en silencio todo el rato escuchando atenta y pacientemente las palabras de Oliver, pero él seguía repitiendo lo mismo una y otra vez. La gran paciencia del español parecía desvanecerse al comprender que si no hacía algo se quedaría así por mucho tiempo o sería asesinado, por eso escuchó esos instintos que mantenía bajo llave desde su época de pirata. Con todas sus fuerzas unió sus labios con los de Oliver y saboreó sus lágrimas. El silencio inundó la habitación, así que lo tomó como una clara invitación a continuar. Besó tiernamente sus párpados, sus mejillas, el borde de sus labios y, por último volvió a besarle en los labios. Para cuando hubo terminado Oliver ya no lloraba ni balbuceaba, solo le miraba con cara de póker.
-Tú prefieres tu mundo y quieres al otro Inglaterra
-yo prefiero mi mundo, pero me quedo en este mundo porque amo a Oliver y no al 'otro Inglaterra'- Antonio puede sentir la vacilación de Oliver y dice lo primero que se le vino a la mente- si tanto dudas de mí utiliza tu magia para saber la verdad.
-Mmph, si fuera tan fácil ya lo habría hecho- Oliver frunce el ceño aún más de lo que ya lo tenía y le mira directamente a la cara como si estuviera reprochándole algo-para hacer eso debería someter tu cabecita a una tensión casi total y probablemente morirías… y no quiero eso… todavía.
-Pues entonces-
-La otra forma de hacerlo sería compartiendo información y sentimientos mutuamente- los ojos de Oliver ralentizaron un poco su velocidad, haciéndolos más sensuales e hipnotizantes ahora que se podían distinguir los diferentes colores- pero eso sería cómo unirnos e intercambiar votos. ¡Y no pienso hacer eso con alguien que no me ama!
-fusosososo…- la risa de Antonio parecía extraña, algo áspero y siniestro residía en ella, algo que no se había escuchado en la voz del español en mucho tiempo-me drogas, me secuestras, casi me violas, me hablas de la manera más dulce posible hasta robar mi corazón… ¡¿Y AHORA NO TIENES COJONES A HACERME NADA Y NI SIQUIERA TE DIGNAS A RESPONDER A MI DECLARACIÓN?!
-Esa boca, poppet!
-¿¡eres un maricón o qué?!
-realmente, si me gustas sí que lo soy, jijiji- España pudo relajarse un poco al escuchar eso que tanto añoraba: la risa de Oliver.
-Te amo, te doy mi cuerpo y mi nueva vida, así que deja de pensar y bésame de una puta vez.
Esta vez España no quiso dejar que la indecisión apareciera en Oliver, así que sin importarle el cuchillo, que estaba demasiado cerca de su cuello para su gusto, juntó sus labios con los de Oliver. Inglaterra 2p correspondió al beso mientras le cogía del cuello de su disfraz para poder acercarlo aún más hacia sí. Sin embargo las esposas que mantenían las manos del español por encima de su cabeza impedían dicho movimiento y molestaban a Antonio.
-Quítame las esposas, así no puedo hacer nada.
-No te preocupes, no tienes que hacer nada- la mirada confusa de Antonio desaparece cuando Oliver enciende las luces para enseñarle unas cuantas mesas llenas de cosas que no podía ver bien- vamos a jugar un rato, poppet.
(SEXY TIME / LEMON)
Oliver empezó a mirar entre las cosas que había en las mesas y a reir ante la mirada asustada y a la vez expectante de Antonio, quien no podía evitar sentir cierta curiosidad. No duró mucho esta situación, pues Oliver acercó una mesa con algunas cosas sobre ella al lado de la cama. Estas cosas que al principio le habían parecido extrañas a Antonio no eran sino ingredientes y utensilios de cocina, a lo que España no pudo evitar mirar con recelo. Inglaterra 2p le sonrió para tranquilizarlo antes de abrir la boca para hablar.
-Déjalo todo en mis manos- la sonrisa en su rostro se ensanchó aún más mientras entrecerró sus ojos al imaginarse todo lo que podía hacer- empezaremos con algo fácil.
Oliver cogió un spray de nata montada e hizo señas a Antonio para que abriera la boca, a lo que él la abrió teniendo una ligera idea de lo que iba a pasar y tranquilizándose. Una vez abrió la boca Oliver acercó la boquilla del spray y le dio. La nata salía y salía y lo que en un principio podía haber sido un recuerdo de la infancia para muchos o algo 'romántico' para otros, se convirtió en un atentado contra su vida cuando no podía acoger más nata en su boca y se derramó bastante por su barbilla, que calló en su cuello. España va a cerrar la boca para intentar comerse la nata que tiene en la boca y poder hablar, sin embargo Oliver pone su mano en la nuca de España y lo besa. Inglaterra 2p introduce su lengua en la boca de España y empieza a degustar el sabor de la nata junto con el de Antonio, quien parecía muy ocupado tragando nata y evitando sonrojarse. Pronto la nata desaparece y Oliver se centra en frotar su lengua contra la del español, saboreando cada segundo como si fuera el último. Solo el primer contacto hizo que ambos gimieran. Era una sensación muy placentera y Oliver no pudo evitar sonreír en el beso cuando intentó imaginarse que tipo de sensaciones tendrían más tarde si tan solo un beso les hacía eso. Después de varios minutos se separaron para recuperar el aliento y mirarse a los ojos. Ambos tenían la cara y los labios rojos como tomates cherry.
Oliver bajó la mirada al cuello de España y bajo la cabeza para lamer la nata que se le había caído antes mientras escuchaba con satisfacción como la respiración de su compañero se aceleraba. Las cosas se volvieron interesantes cuando chupó la zona del cuello situada bajo su oreja derecha. Un gruñido reverberó en la garganta de España, el cual solo hizo aumentar el entusiasmo de Oliver. Tras mordisquear y lamer esa zona un poco más hizo el camino hacia su pecho solo para encontrar el tedioso disfraz de toro impidiéndole avanzar. España observó al inglés debatir mentalmente sobre algo y decidió que aunque estaba atado aun podía intentar hacer algo, así que alzó su rodilla para frotarla con la entrepierna del Oliver por debajo de la falda y alcanzó su oreja para darle un mordisquito. Esas acciones recibieron un gemido y un largo beso en la boca.
-no sigas jugando conmigo, poppet- por un momento España pensó que a pesar del gemido y del beso recibido había hecho mal al hacer lo que hizo, aunque si ese fuera el caso entendía a Oliver menos de lo que creía… Que era poco. Sin embargo lo que dijo después le aclaró todo- si haces eso me entrarán ganas de comerte~.
En un visto y no visto un cuchillo aparecido de no sé donde destrozó el disfraz de toro por completo destruyendo también sus bóxers. Antonio no tuvo tiempo siquiera para echar de menos la pieza de ropa cuando volvía a tener a Inglaterra 2p sobre él, pero está vez su atención no estaba dirigida a su cuello. Oliver se quedó mirando extasiado como Antonio se retorcía debajo suya cuando empezó a pellizcarle suavemente un pezón. Oliver bajó su cabeza y cerró sus labios alrededor del otro, jugueteando con él y mordiéndolo mientras disfrutaba de los sonidos provenientes que recibía. Tras atrapar el pezón entre sus dientes y tirar de él una última vez se levantó tambaleándose un poco para coger algo de la mesilla.
Antonio se quejó un poco cuando Oliver se levantó para ir a la mesilla que había traído. Sin embargo no tardó mucho en terminar lo que fuera que estaba haciendo y volvió a la cama. Oliver movió las piernas de Antonio hasta que este se quedó en posición de parto y dejó algo al final de la cama. Con una manga pastelera en mano lleno de una sustancia blanquecina que España pudo reconocer como glaseado gateó hasta quedar frente a frente con su miembro. Oliver glaseó de la base hasta la punta del miembro de Antonio con el mismo cuidado con el que lo haría con una de sus cupcakes a pesar de tener que evitar que Antonio cerrara las piernas varias veces. Aunque sentía cierta vergüenza España no podía negar que estaba excitado ni que tan solo de pensar en lo que seguro venía a continuación le hacía aguantar la respiración. Inglaterra 2p acercó su boca y retiró con su lengua parte del glaseado de arriba sin llegar a tocar la cabeza del pene de Antonio, quién miro a Oliver enfadado. Inglaterra 2p sonrió pícaramente a Antonio antes de sujetar sus caderas e metérselo entero en la boca. Una oleada de placer recorrió el cuerpo de España cuando sintió el calor envolviéndole y soltó un gemido que retumbó por la habitación juntó con el sonido de las cadenas de sus manos al tirar de ellas. Oliver bombea su cabeza de arriba hacia abajo lentamente mientras lo rodea con su lengua y sonríe de vez en cuando al sentir a Antonio subir las caderas. El placer de España no hace más que aumentar cuando al abrir sus ojos se encuentra con la cabeza de Oliver subiendo y bajando; y se ve obligado a cerrar los ojos a causa del placer. Algunas gotas empiezan a salir del glande Antonio y Oliver aumenta la velocidad. Alejando una de sus manos de las caderas de España se la mete por sus bóxers hasta encontrarse con su necesitado miembro. Al sentir una de las manos de Oliver dejar sus caderas España abre con dificultad los ojos y observa como este se masturba a sí mismo, Con toda la fuerza de voluntad que le queda abre su boca para hablar.
-Oliver… Aaah- Inglaterra 2p abre sus ojos y miran al español sin dejar ninguna de sus acciones- déjame hacerlo también.
Oliver pensó que no estaba haciéndolo lo suficientemente bien, pero no quería dejar de saborear el dulzor que emanaba su amado, por lo que cerró su boca ligeramente para aumentar la fricción y ganándose otro gemido de Antonio.
-¡Oliver, para por favor!- con los ojos nublados por el deseo España alza su voz- ¡Quiero chuparte! ¡quiero hacerte sentir bien!
Inglaterra 2p libera el miembro de España lentamente dejando un hilo de saliva conectándolo. Entonces se levanta de la cama y se quita el vestido y los bóxers sin apartar la vista de los ojos de Antonio. Después de eso le quitó las esposas para hacer la tarea mucho más fácil. Oliver se sentó con las piernas cruzadas frente a Antonio y esperó a que este se situara frente a él. Tras haber observado como Oliver se masturbaba no podía evitar mirar su miembro con extraño deseo al saber que podía hacer que Oliver sintiera el mismo placer que él había sentido. Baja su cabeza hasta quedarse frente a él y besa suavemente la punta antes de acoger poco a poco el resto en su boca. España se sorprende al descubrir que es más grande de lo que parece en un primer momento y le cuesta engullirla por completo, pero tras un par de intentos lo consigue. Con movimientos seguros empieza a retirarla casi por completo de su boca para volver a recogerla. Oliver mira hacia arriba mientras gime y coloca sus manos en la cabeza de Antonio para empujarla un poco más. Es entonces cuando Antonio recuerda como Oliver había recorrido con su lengua todo su miembro antes y repite su movimiento mientras el placer lo sobrecoge tan solo al imaginárselo otra vez. Su legua rodea y recorre de arriba abajo su longitud… Es entonces cuando el aun necesitado miembro de Antonio, que obviamente no había tenido tiempo de soltar su contenido, llamó su atención de nuevo. Justo como anteriormente había hecho el inglés España coloca unas de sus manos en su miembro y empieza a moverla, pero las de Oliver lo detienen y mantienen las suyas detrás de su espalda. Antonio va a quejarse, pero otro par de manos lo mantienen en el sitio. Al mirar hacia arriba se sorprende al ver unos brazos salir de la espalda de Oliver.
-jijiji, tranquilo- la voz dulce de Oliver se había vuelto ronca por el placer- todo a su momento, poppet.
Las manos de Oliver que estaban sobre su cabeza lo dejaron ir y las otras le dieron la vuelta y pusieron sus manos frente a sí. Fue en ese momento cuando Oliver cogió lo que había de había dejado al final de la cama y volvió junto a él. Inglaterra 2p eleva sus nalgas, lo que deja al español apoyado sobre sus codos y sus rodillas mostrando su culo a Oliver. España mira sobre su hombro para saber qué es lo que iba a hacer el otro, solo para ver una jeringuilla de las que Oliver utiliza para decorar sus postres. Oliver no presta atención a las miradas extrañas que recibe de Antonio y acerca el artefacto a su agujero. España siente la punta del objeto rozar su ano y gime aun tras intentar evitarlo, pues seguía un poco mosqueado por lo de antes. El objeto entra un poco y se detiene para entrar un poco más. Antonio logró evitar que cualquier sonido escapara de su boca con toda su fuerza de voluntad, pero eso solo consiguió divertir a Oliver, quien decidió poner un punto y final a los intentos de su amante por mantener el silencio. Fue un simple movimiento de dedos sobre la jeringuilla y un líquido caliente salió. Un chorro caliente inundó a Antonio, quien soltó un grito de placer mientras su miembro tembló y soltó todo su contenido sobre las sábanas. España calló laxo sobre la cama esperando un descanso bien merecido cuando volvió a sentir la jeringuilla dentro suyo y se tensó cuando esta absorbió parte de lo que había soltado antes. La jeringuilla sale un poco y vuelve a entrar. Ese movimiento mantiene a España alerta. A la cuarta vez la jeringuilla entra con todas sus fuerzas y vuelve a soltar el mismo líquido, solo que esta vez ya no estaba tan caliente como antes. Después de eso la jeringuilla abandona su ano, haciendo que España suelte algunos quejidos a modo de protesta. Estas paran en seco cuando la legua caliente y húmeda de Oliver entra dentro de él. La sensación, mil veces mejor que la de la jeringuilla, hace que se le vayan las fuerzas y vuelva a excitarse como antes, su miembro erecto siendo prueba de ello. El órgano rosado se dedica a moverse cerca de su entrada. Como todo, el jugueteo con la lengua acaba y Oliver se sitúa sobre él, le gira la cabeza y lo besa, metiendo su lengua en la boca del otro para que pudiera saborear su sabor y el de la jeringuilla. Antonio gime y rompe el beso.
-Oliver… por favor- la voz de Antonio mostrando su necesidad- entra dentro…
-¿No crees que es demasiado pronto?- Oliver lo tentó mordiéndole la oreja, a lo que España supo como responder.
Con todas las fuerzas que le brindaba su necesidad echó su cuerpo atrás hasta sentir como el miembro de Oliver rozaba su ano. Ambos gimieron al unísono mientras Antonio seguía moviendo sus caderas para sentirlo. Oliver se alejó de la cara de su amante, lo cogió de las caderas para mantenerlo en el sitio y empezó a entrar en él lentamente. Los ojos de Antonio se abrieron como platos al sentir algo mucho más grande que la jeringuilla o su lengua dentro, la sensación llevándolo prácticamente al abismo durante unos segundos. Cuando estuvo completamente dentro Antonio se retorció de incomodidad. Inglaterra 2p empezó a sacarla lentamente sin escuchar nada de lo que dijera España y volvió a entrar. Al hacerlo, por suerte para ambos, tocó la zona G de España.
-AAaaah, ¡OLIVER!
Esa era la gota que colmó el vaso.
Oliver sacó varias manos de la nada y mantuvo a España suspendido ligeramente por encima de la cama y lo embistió con todas sus fuerzas. Su ritmo rápido y sus estocadas profundas tocando con cada embestida el punto G de Antonio. El final del trayecto llegó para España, quien soltó su semilla sobre su pecho mientras Oliver seguía embistiéndole cada vez más fuerte. Las paredes de Antonio apretaron el miembro de Oliver, causando que tras unos segundos más soltara su carga en el interior de Antonio y ambos cayeran a la cama, donde se durmieron al momento.
(FIN DEL LEMON)
(A LA MAÑANA SIGUIENTE)
Antonio escuchó la voz de alguien llamándole repetidas veces. Estaba cansado, pero esa voz tan familiar no le dejaría hasta que no se levantara. Lentamente abrió los ojos para ver el pecho de Oliver. Alzó un poco la mirada y, por fin, fue recibido por los ojos de Oliver, quien le sonreía.
Buenos días, poppet- la voz llena de energía de Oliver lo despertó totalmente- ¿quieres unas cupcakes?
-Claro, fusososo- España se levanta y ahoga un gruñido ante el dolor que procedía de su espalda, aunque ya lo esperaba- te amo.
-Ya lo sabía- Antonio se quedó congelado por un momento- yo te requeteamo.
-¿no será que lo 'sabes' más que lo 'sabía'?
-Nope, supe desde un principio que abandonaste tu mundo por quedarte aquí conmigo, mi poppet.
-¿Entonces por qué estabas enfadado anoche?
-Jijiji, no estaba enfadado, si lo hubiera estado enfadado ya no estarías vivo.
-¿por qué te comportaste así pues?
-Tenía la sensación de que tardarías mucho en confesarte- Oliver besa la boca del sorprendido Antonio antes de sonreír- y en hacerte mío de una vez por todas.
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'I love you, my poppet'
