Capitulo 1 "El Despertar"
10 años después
La grande y vasta llanura de Appleloosa estaba como siempre desierta. Eran pasadas de las tres de la mañana, y el frio del desierto yermo estaba en su punto mas alto.
En contraste con la inóspita y desolada tierra desertica de la llanura de Appleloosa, había vida animal en los alrededores: escorpiones del tamaño de un caballo rodeaban la zona, y aves de mas de siete metros de embergadura conocidas como urt, volaban en el oscuro cielo plagado de estrellas de la nación de Equestria.
Pero nada tenia que ver el festival del verano con lo que ocurria en Appleloosa, algo pasaba, fué un año despues de la derrota de Nightmare Moon, con esa explosión. Algo se movia dentro de la tierra, provocando un ruido atroz, como si se estuviera abriendo una tumba. Depronto, de la nada, el ruido cesó, y un horrible estruendo se escuchó en medio de la tranquila noche. Una mano de aparencia humana cerrada en puño rompia la dura roca de la llanura, al tiempo que un horrible grito se escuchaba en el perturbador silencio del desierto de Appleloosa.
Mientras tanto, en Canterlot, la princesa Celestia despertaba para prepararse para levantar al sol. Todo estaba en aparente orden.
-¡AAAAAH!- se oyó dentro del agujero abierto con la mano, era una voz masculina, con un dolor horripilante, mientras tortuosamente seguía rompiendo la roca para liberarse de su milenaria prisión. Para ese entonces ya habia amanecido y el sol brillaba como de costumbre. La figura se incorporó y con luminosos ojos rojos observó a su alrededor, una expresión de creciente desconcierto se manifestaba en su rostro cobierto por una mascara de un extraño metal azul pardo, lleno de rayones, mientras se decia a sí mismo: -¿y ahora? ¿Donde estoy ahora?- pero no habia una sola alma que le respondiera; al menos no por ahora.
La extraña figura bipeda caminaba pesadamente por el árido suelo del desuerto mientras pensaba en voz alta: -en el nombre de los Siete Dioses, ¿que demonios pasó? Ese malnacido traidor de Magma... ¡Sin duda algo tuvo que ver ese imbecil! ¡mierda!- el calor del desierto alcanzaba su punto mas alto cuando al medio día divisó el pequeño pueblo de Appleloosa. -¡al fin! ¡Un pueblito! ¡Gracias a Ferlak!- el hambriento soldado llegó hasta el publo a las cuatro o cinco de la tarde.
Cuando entró al pueblo notó algo muy raro: los habitantes eran cuadrupedos, como un caballo pequeño. No podía creer lo que veía: hablaban, reían, mostraban inteligencia avanzada- por... los ...dioses... ¿¡QUE ES ESTO?!- al gritar, todo Appleloosa lo miró, ciertamente desconcertados, todos lo miraban con ojos inquisitivos, mientras susurraban. Así estuvo la situación por unos veinte o treinta minutos, hasta que el soldado rompió el silencio: -Saludos... seres. Mi nombre es Maelstrom Reginát Metalex Tarkord, Supremo Comandante del Ejercito Templarian, no ataquen, y no atacaré. ¿Quíen es su lider?- el sherif y alcalde del comfundido pueblo, Apple Leaves, habló:- hola... Maelstrom, emm... ¿Que es usted?- Mealstrom, aún mas confundido, contestó:- un templarian, ¿y usted?
Mientras Maelstrom obtenia respuestas a su extraña situación, en Ponyville también tenián sus propios problemas: la noche que Maelstrom apareció, el terremoto que desató derrumbó parte de la alcaldía, y Celestia envió albañiles para iniciar las reparaciones del edificio, mientras Twilight discutia con ella sobre sus lecciónes de amistad. Extrañamente, nadie oyó el ruido.
En Appleloosa ya había anochecido, y todos los ponys estaban en sus casas, mientras en la alcaldía Maelstrom hablaba con el incredulo alcalde, respondiendo sus preguntas mientras tomaban café y comian pies de manzana. Habían hablado del pueblo, de los ponies, y de todos temas, hasta poco mas de las diez de la noche, cuando Maelstrom empezó a contar sobre el y su raza:
- así que, tu ¿eres un alien? Interesante.
- sí, no creo haber visto nunca algo como usted, alcalde
- pero cuentame sobre tí y tu mundo, Tem... Eso.
-plarian, Templarian, mi mundo se llama así, ¿y que le gustaria saber?
- bueno, primero que nada ¿que eres tú? Yo tampoco he visto nunca algo como tú
- Bueno, soy un soldado adepto al diós Reginát, diós de la furia, pertenesco a la especie templarian, unica especie inteligente de Templarian... O al menos creo que lo era-el alcalde puso cara de consternación
-¿por qué lo dice?
- habia una guerra, contra un enemigo implacable y casi indetenible... temo que sea yó el ultimo de mi raza...
-eso es terrible
-si, vaya que si. En fin, estaba peleando en lo que parecia la ultima batalla, con poco menos de quinientos hombres y mujeres, cuando de la nada, un traidor cuyo nombre no mencionaré, me arrojó por un portal; cuando salí del vorticé, me hallaba en el desierto, eran como la una o dos de la tarde. En ese momento, me dediqué a explorar el sitio, que aparentemente era de arenas movedizas. Cuando alcanzé terreno firme, una intensísima explosión de colores variados en el cielo me cegó, y caí a las arenas movedizas. Mi armadura me puso en estasis para limpiar mi cuerpo de la radiación. Desperté cubierto de roca, según el calendario, unos diez años despues.
-wow... Así que eres, aparte del comandante supremo de ese ejercito, una especie de armadura andante? ¡Que magia tan extraña la tuya!
-¿magia? No, no es magia, es tecnología, pura tecnología.
Eran ya las dos de la madrugada cuando el alcalde le dijo a Mealstrom:
-wow, que tarde es, ¿le gustaria pasar la noche aquí mientras le encontramos un sitio donde vivir?- Maelstrom, alagado, respondió:
- seria un honor para mí.
