Capítulo 2:
Con Tobi y Zetsu:
-¿Dónde piensas que está, Zetsu-san?-preguntó Tobi.
-No me importa, ¡cuando lo encuentre voy a comérmelo!-dijo la mitad negra de Zetsu.
-¡No, no vamos a comérnoslo! Apuesto a que está bien Tobi, probablemente sacrificando a alguna persona inocente-aseguró la mitad blanca de Zetsu a Tobi.
Con Kakuzu:
-Cuando encuentre a mi compañero voy a arrancarle la cabeza- murmulló Kakuzu para sí mismo con enojo, evidentemente.
Con Itachi y Kisame:
-¿Por qué tenemos que buscar al fanático?-Suspiró Kisame. Sabía que Hidan estaba bien, podría cuidar de sí mismo. ¡Demonios, que era inmortal!
-Porque el Líder quiere los rollos…-dijo Itachi con la mirada vacía.
Ahora con Sasori y Deidara:
-Danna, ¿crees que Hidan está bien?-preguntó el rubio.
-Sí, es inmortal después de todo…¿Qué le puede ocurrir a un hombre inmortal?
-Hum…¡Ey, Danna, escucha, un!-dijo Deidara, esforzándose por oír el suave sonido en la lejanía.
-Suena como alguien llorando…Vamos a echar un vistazo-dijo Sasori echando a correr (no estaba en Hiruko.) Deidara siguió a Sasori detrás suya y pronto se acercaron al sonido.
-Es como si fuera un niño pequeño sollozando- dijo Deidara frunciendo el ceño.
Al fin encontraron de donde provenía el sonido.
-¿Hidan? ¿Ese eres tú?- preguntó el pelirrojo, sorprendido.
Hidan estaba hecho un ovillo como una pelotita, sollozando y cubierto por su capa de gran tamaño.
-¿Qué leches te ha pasado? ¡Eres un niño, un!
-¡L-lo sé, zo*ra!- hipó aún llorando.
-¿Estás bien, un?
-¡N-no!- gimió el pequeño.
-Hidan, ¿qué pasó?- le preguntó Sasori, mirándolo fijamente.
-¡UNOS MALDITOS GILI**LLAS DE JASHIN ME CONVIRTIERON EN UN NIÑO! ¿QUÉ DEMONIOS TE PARECE?- gritó él. Jaló de su capa más fuertemente alrededor suya y miró hacia abajo, secando las lágrimas de sus ojos.
-¿Por qué estás llorando? No pareces tú, un- dijo Deidara, dándole a Sasori una mirada de preocupación.
El marionetista cogió en brazos a Hidan, que estaba todavía envuelto en sus ropas.
-Vamos, silencio Hidan. No hay razón para llorar, nosotros estamos contigo. Eres un criminal de rango S y estás berreando con los ojos enrojecidos- lo calmó Sasori.
-¡C-cállate la pu*a boca!- se quejó el niño, sintiéndose molesto.
-¡No digas palabrotas, solo eres un niño, un!
Comenzaron a volver corriendo hacia la base, pero se toparon con los otros, quienes habían decidido esperar por Sasori y Deidara.
-¿Es ese Hidan?-preguntó Kakuzu.
-Sí…-fue la corta respuesta del pelirrojo.
Tobi, Zetsu, Itachi, Kisame y Kakuzu observaron al pequeño niño en los brazos de Sasori.
-¿Puedo comérmelo?-preguntó la mitad negra de Zetsu.
-¡Que no nos lo vamos a comer! No te preocupes Hidan, no vamos a comerte- dijo sonriendo la mitad blanca de Zetsu.
-Déjame sostener a mi compañero; es prácticamente mío- dijo Kakuzu alargando la mano hacia
Hidan.
Sasori puso al pequeño en los brazos de Kakuzu, pero Hidan comenzó a quejarse y a decir palabrotas.
-¡No! ¡Ponme en el suelo, jodi*a perra! ¡Asqueroso pagano ca*ron!- gritó el albino. No quería que Kakuzu lo sosteniera en absoluto.
Varios miembros de la organización miraron divertidos la reacción del pequeño.
-No digas palabrotas Hidan, te estás portando muy mal- dijo el marionetista arrebatándole el chico a Kakuzu- "Supongo que acabaré encasquillándome a cuidar de él"-pensó para sí mismo.
-Wow…Hidan un niño….¡Esto podría ser interesante!-comentó Kisame.
En fin, todos volvieron a la base para hacer frente a Pain…
¡¿QUÉ DEMONIOS LE HA PASADO A HIDAN?- gritó Pain, abriendo los ojos como platos.
-Líder-sama, no chille por favor, está asustanto a Hidan- murmulló el artista.
El Jashinista estaba escondido tras Sasori. Kakuzu lo cogió e inmediatamente Hidan dio un capirotazo y empezó a soltar palabrotas de nuevo.
-¡HIDAN! ¡No digas palabrotas, eres un niño!- le dijo Pain al pequeño Jashinista, mirándolo ferozmente.
-Después de todo sigue siendo él mismo-dijo Sasori quitándole a Hidan al tesorero de nuevo y sentándolo en el escritorio del Líder.
Kakuzu frunció el ceño enfadado.
-Hm…¿Qué edad pensáis que tiene?-preguntó el pelinaranja.
-Probablemente sobre cuatro o seis años…Aunque no estoy realmente seguro-supuso Kisame.
-Maldición…Pues id a cuidar de él o algo…-concluyó Pain.
Acatando la orden de Pain, lo llevaron a la sala de estar.
-La verdad es que necesita ropa nueva…-dijo Itachi mirando a la vestimenta de sobre tamaño que llevaba el crío.
-Hey, Hidan, ¿quieres ir a comprar conmigo? –le preguntó Kisame.
Hidan se limitó a mirar feo al ninja tiburón.
-¡Maldito, vas a costarnos dinero!-le gritó irritado el tesorero.
-¡No me grites, cara cosida! Oh, lo olvidaba… Tengo los rollos-dijo sosteniéndolos en sus manos con orgullo y después arrojándoselos a Kakuzu.
-¡Awww~! ¡El Hidan pequeñito es tan mono y violento! –lo arrulló Tobi.
Todos estaban sonriéndole al pequeño, excepto el tesorero, que salió de la habitación para darle los rollos a Pain. Una vez que se lo hubo dado, volvió a la sala mirando con ferocidad a Hidan.
-No soy mono…pu*a-musitó el pequeño.
-¡Que no digas palabrotas! Bien…ven aquí Hidan-dijo Deidara.
El Jashinista le lanzó una mirada mortal.
-Va a matarte-dijo despreocupadamente la mitad blanca de Zetsu.
Se fueron al centro comercial para conseguir ropa. Le entregaron a Hidan algunas prendas y lo enviaron al probador.
20 Minutos después…:
-Oye ¿estás bien? ¿Necesitas ayuda?- lo llamó Kakuzu.
-¡Claro que no, pedófilo!-gritó el niño.
5 minutos más tarde:
-Hidan, date prisa- dijo impacientemente Kisame. Quería terminar con esto; sabía que a Kakuzu le daría un ataque al ver el precio.
-¡Ya voy jodi*os pesados!- dijo Hidan saliendo del vestuario con una pila de ropa en sus brazos, poniendo mala cara.
-¿Te están bien todas?-preguntó Itachi sin prestar mucha atención.
-Sí, gili**llas. ¿Podemos ir ya a casa? ¡Tengo hambre!-se quejó él.
-¡No digas palabrotas! ¡Eres tan molesto como un mocoso de verdad!-dijo Kakuzu.
-¡CALLA LA MALDITA BOCA, PAGANO! ¡TE VOY A SACRIFICAR AL TODOPODEROSO JASHIN!-chilló.
Todo el mundo en la tienda se volvió mirando fijamente a Hidan.
-¡DEJAD DE MIRADME, ATEOS! ¡OS MATARÉ A TODOS!
-Para de decir palabrotas de una vez. Tranquilízate y ven con nosotros, tenemos que pagar- dijo tranquilamente Itachi cogiendo a Hidan, quien empezó a forcejear.
Y fueron a pagar…
