Capítulo 18 "Descanso"
Maelstrom se la estaba pasando de maravilla: en menos de un més, ya se habia forjado la reputación de buén samaritano, ayudando aquí y allá, haciendo pequeños encargos para todo el que se lo pidiera, ademas de que vivia en una pequeñísima casa de madera justo atras de la de Fluttershy, por petición de esta. El y ella pasaban mucho tiempo juntos, y le habia enseñado a manejar mejor su furia, mientras el le mostraba como tomar control de la suya. Se habia aprendido los nombres hasta de las gallinas, y la ayudaba siempre que podía. Öhnren, por el contrario, vivia y trabajaba en las nuevas Industrias Porvenir, empresa que el y Celestia fundaron en Manehattan para la creación de nuevas tecnologías, tanto civiles como militares, y estaba feliz con su nueva vida de inventor equestriano.
Un dia, Maelstrom pensó que sería ya el momento para revelarle lo que sentía a su amada, pero un sinfín de escenarios le pasaban por la mente: desde rechazo no solo de ella, sino del pais entero, hasta perfectos desenlaces, en los cuales o terminaba casado con ella, o por lo menos se acostaban. Dado que por sus propios medios no pudo reunir el valor para decirle, se inyectó poco menos de un décimo de la sustancia que se suministró en la prisión adyi-kal. El efecto fué precisamente el que queria, y no solo le reveló toda la verdad, sino que los psicotrópicos de la droga le hizieron besarla de lengua en la sala de su casa. El resto no requiere demasiada explicación.
A la mañana siguiente, Maelstrom apenas y recordaba lo del dia anterior. Lo primero que recordó fué la inyección, y al verse no solo completamente desnudo en la cama de Fluttershy, sino con ella abrazandolo, se dió cuenta inmediatamente de lo ocurrido. (Nota: para los lectores foráneos, disculpen el uso de mexicanísmos, pero al ser de Tortillalandia no los puedo evitar, disculpen)
"¡QUE CHIDO!" pensó el templarian al verse en semejante situación. "¡A HUEVO!" procuró no hacer demasiados ruidos y se levantó de la suave cama de la pegaso. Bajó al primer piso para buscar algo de comer y luego regresar con Fluttershy, pero encontró la casa hecha un verdadero desastre: todos los libros estaban tirados, el librero estaba caído en la cocina y el sillón incluso estaba pegado al techo.
-orale… no puedo regresar con ella y dejar su casa así… tengo que limpiar.- y eso hizo. Desde las seis de la mañana, hasta bien entradas las tres de la tarde, estuvo recogiendo el chiquero de la casa de Fluttershy. Como esta seguía dormida, Maelstrom quizo hacer algo agradable por ella y le llevó a la cama lo único que sabia hacer que no llevara carne: hot cakes. (Nota: los hot cakes también son llamados "panqueques")
Como no sabía con que los comia la pegaso, le preguntó a Angel, el cual estaba escondido debajo de la mesa del comedor, que le gustaba ponerle, el conejo le llevó de un estante de la cocína un tarro gigantesco de miel de abeja.
-¿seguro que esto le gusta?.- le preguntó al conejo. Este asintió.- OK, tu mandas, vamos a despertar a tu ama.- y Maelstrom subió lo más sigilosamente que pudo, con el conejo parado en su hombro derecho. Angel le abrió la puerta, y lentamente depositó la charola en la cama.
-hey, ¡Shy!… ¡hey! ¡arriba!.- le susurraba con la poca ternura que le quedaba al templarian. Fluttershy abrió lentamente los ojos unos segundos después.
-hola… ¿que es eso?.- preguntó al ver la charola. Esta era color grís plateado, con un plato de porcelana con poco mas de cinco hot cakes bastante gordos y tibios. La miel estaba en una copa al lado de los mismos, y de tomar le llevó leche recién ordeñada en una taza metálica. El cansado rostro de la pegaso formó una de las mas tiernas sonrisas que Maelstrom haya visto jamás, y le ayudó a la pegaso a sentarse en la cama.
-¿tu los preparaste? ¿existian en Templarian?.
-no, un amigo mio de por aquí me enseñó a cocinarlos.- y la pegaso le virtió un poco de miel al primero, luego, cuando iba a darle el primer mordisco al desayuno, Maelstrom la detuvo.- por favor, permíteme.- y el soldado hizo un corte perfectamente cuadrado en el hot cake con un cuchillo de color que parecia más bien una versión miniaturizasa de su espada, y le pasó delicadamente el arma con el pedazo en la punta.
-¿como lo cortáste tan bién?.
-mi entrenamiento militar, Fluttershy. ¿Y como están?.- le preguntó, sentado a su lado.
-¡deliciosos!.- dijo la pegaso, devorando el plato entero.
-¡ja! me alegro, ¿creerias que es la primera vez que le cocino a alguien que no sea a mi mismo?.
-¿en serio? ¡son los mejores que he comido en mi vida! ¿les pusiste canela?.
La ahora pareja estaba recostada, cuando sonó una alarma en el comunicador de la armadura de Maelstrom, la cual estaba debajo de la cama. Estaban plácidamente dormídos cuando sonó.
-¿quien demónios es?.- dijo el templarian al tomar el círculo que hacia de recipiente.- ¡¿QUE?!.- gritó, y una imagen holográfica tridimensional de la cabeza de Öhnren en color morado apareció.
-Maelstrom, tenemos que hablar, ven al Mausoleo y… ¿estás ocupado?.- le preguntó al ver a Fluttershy acostada al lado de su hermano.
-gracias a tí ya nó. ¿Que demonios puede ser tan importante que no puedas resolverlo tu?.
-no es algo que se pueda discutir por comunicador. Solo ven aquí lo más rápido que puedas.
-OK, adiós.- y la imagen de Öhnren desapareció en pedazos cuadrados y rectangulares, dentro del círculo metálico. Eran las cinco de la tarde y el sol de inverno estaba ya dando paso a la noche, pero por el tono y la cara con la que su hermáno le llamó, sin duda era imperativo que Maelstrom fuera. No perdió el tiempo y se puso la armadura lo más rápido que pudo. La suya se terminó de construir en menos de un segundo, y se despidió de Fluttershy.
-no quisiera, pero adios, amor.
-nos vemos, que Celestia te cuide.- y le dió un beso en la frente puntiaguda del casco de Maelstrom.
