Estaba limpiando mi habitacion, la que anteriormente pertenecio a mi madre, abri la ventana y me asome, veia como Kazuyo y Miroku entrenaban juntos, Kazuyo tenia puesto su parche, tenia que proteger su ojo derecho, termine de limpiar y baje, vi a Sota afilar las armas de Kaname y Kagome, sali sin que me viesen, me tumbe junto al arbol sagrado, ¿que era lo que sentia cuando estaba junto a el?, si, era eso...
-Tranquilidad...- suspire cerrando los ojos mientras sonreia, empece a cantar- Kagome, Kagome, eres como un pajaro en una jaula, jamas podras ser libre, al amanecer o al anochecer, la grulla y la tortuga resbalan y caen, ¿quien esta detras de ti ahora?- Abri los ojos- Sekai.
Una "pequeña" niña con cola de zorro, salio de detras del arbol y me miro.
-¿Como sabias que era yo?- pregunto enfadada ya que no lograba pasar desapercibida.
Me rei y la mire.
-Simplemente lo supe, ademas...- toque mi nariz- tengo un buen olfato ¿recuerdas?
Sekai rabiosa se fue corriendo a por Kazuyo, no se sabe que le conte que entonces...
-¡IZAYOI!- grito Kazuyo- ¡SIENTATE!
Mi collar se ilumino y me tiro hasta el suelo.
-¿¡P-pero que haces, estupido!?- grite furiosa levantandome.
Kazuyo me miro se cruzo de brazos y me dio la espalda.
-Sientate- repitio.
Volvi a caer contra el suelo.
Kazuyo se fue a entrenar y me dejo tirada en el suelo.
Me frote la nariz y me fui corriendo de casa enfadada, me subi a un arbol y me quede ahi.
El cielo se empezo a poner oscuro.
-¿Mmmm?- mire al cielo- ¿habra tormenta?
Sin saberlo, una luz oscura empezo a salir del pozo.
En Ese Mismo Lugar
La noche fue cayendo, sin saber, que hoy habia luna nueva.
-Maldicion...-me empece a convertir en humana.
Empezo a llover y veia como mis orejitas de perro desaparecieron junto con mis garras, mi cabello se volvio negro y azabache a la vez, mis ojos azulnegrizo.
Paso un rato y decidi volver a casa, pero antes de bajar del arbol...
-¡Cobarde!- grito un chico.
Al escucharlo volvi a sentarme en la rama.
-¡Kyo!- grito otro- ¡si vuelves a venir por aqui te matare, no me importa que seas un sacerdote sagrado!
Mire hacia abajo y vi a un chico, se tambaleaba intentando aguantar de pie, pero al poco tiempo cayo al suelo desmayado.
Me acerque corriendo y le vi con varios golpes en su cara, era guapo, la lluvia caia sobre el, cuando iba a tocar su cara, abrio un poco los ojos y me miro.
-Mmmm...- se quedo mirandome.
Abri los ojos sorprendida.
-Yo...- intentaba hablar para preguntarle que le habia pasado pero no pude.
-¡Kyo!-gritaron unos chicos- ¡Kyo! ¿¡donde estas!?
Ese chico llamado Kyo, intento levantarse, pero no podia, asique hizo una luz luminosa en su mano izquierda.
-¡Esta alli!- grito otro chico.
Fueron corriendo y entre unos cuantos cogieron a Kyo.
Mientras se lo llevaban, ese chico me miro fijamente, sorprendentemente, sabia en que lugar estaba encondida ¿quien era ese chico?.
Pasaron 3 dias, entre al templo de nuestra familia y vi a Kazuyo.
-K-kazuyo- asustada le mire como se acercaba.
Kazuyo me miro furioso.
-¡Idiota!- me grito- ¿¡sabes lo preocupado que estaba por ti!?.
Empezamos a discutir en alta voz.
-¡Tal vez, si no me mandaras tantas veces al suelo no saldria corriendo!- le eche en cara.
Derrepente note como Kazuyo me abrazaba llorando.
-N-no lo vuelvas a hacer...-llorando- estaba muy preocupado...
Triste entorne mis ojos y le abrace.
-Lo siento Kazuyo- aprete mi abrazo.
Me separe derrepente.
-Tu tambien lo sientes ¿verdad?- me pregunto Kazuyo soltandome.
Asenti.
Miroku, Kaname, Kagome y Sekai salieron corriendo de casa, cada uno con sus armas.
Prepare mis garras y Kazuyo su arco y flechas.
Las puertas del templo del pozo se rompieron y miles de demonios salieron del pozo.
-¡Maldicion!- grite.
Empezamos a luchar, pero mas demonios salian de del pozo.
-¡Son demasiados!- grito Kaname.
-¡No resistiremos mas!- dijo Kagome.
Miroku seguia lanzando sellos.
-¡Aguantad chicos!- grito Kazuyo mientras lanzaba flechas sagradas.
Los mire, estaban cansados.
-Si tuviera un arma...- dije entredientes.
Derrepente, unas flechas mataron a 10 demonios.
-¿Que fue eso?- pregunto sekai.
Todos miramos hacia la entrada del templo, y alli estaba...
-Tu...-le miro.
Era aquel chico, el mismo de aquella noche pasada, ¿que hacia alli?.
Luchamos y luchamos y luchamos, hasta que pudimos romper el sello demoniaco.
-Se acabo...- suspiro Kazuyo.
Todos sonrieron, pero Kyo me apunto con una flecha sagrada.
-Tu- me miro- eres una medio demonio.
Le mire desafiante.
-Y si lo soy ¿que pasa?- le mire.
Kazuyo apunto a Kyo.
-Ni se te ocurra lanzar esa flecha- le miro.
Kyo le miro de reojo.
-Oye Miroku- preguntaron las dos gemelas al unisono.
Miroku las miro.
-¿Si?- las miro.
Las gemelas se acercaron a el.
-No te parece...- miraron a Kyo y a Kazuyo- ¿que se parecen demasiado?
Miroku los miro.
-Si- miro serio- parece... como gemelos.
Ninguno prestaba atencion a la fuerte aura demoniaca que habia en su alrededor,
arriba, en el cielo, una muchacha, de cabello negro rizado que le llegaba por la cintura, ojos rojos y piel palida les observaba desde una esfera morada.
-Volveremos a vernos...- me observo- Izayoi...
