CAPITULO 13
EL PRIMER BESO
Después de desayunar Makoto llevó de regreso a Minako a la habitación, realmente estaban disfrutando el hecho de estar juntas, así que decidieron dejarles espacio, entonces Rei le recordó a Amy del masaje que le había prometido, le dio una bata de baño para que se cambiara y la llevo a la otra parte del templo, donde estaban los espacios para la meditación.
Desde que Rei se había hecho cargo del templo había ampliado los servicios que ofrecía y contaba con un grupo de mikos que le ayudaban en las tareas, por lo que el área de la vivienda estaba ya separada del resto del templo.
Se instalaron en un confortable cuarto que tenía una pequeña fuente, varias velas e inciensos y una mesa de masajes en medio
-Vaya Rei si que le has hecho mejoras al templo- exclamó Amy
-Asistí a un curso de masajes reparadores y comencé a practicar con las chicas después de las batallas, realmente funcionaron por lo que pensé que sería buena idea tener un espacio especial para ello y ofrecerlos al público, son muy populares, anda acomódate en la mesa mientras me preparo
Amy se sentía incomoda con el hecho de que Rei le diera el masaje, pensó en que no podría controlarse pero al mismo tiempo el imaginar sus manos recorrer su cuerpo la hacía estremecer, no había forma de huir, no una con gracia al menos, así que se despojo de su bata y se acomodo en la mesa, tapándose rápidamente con la sabana que estaba a un lado
A su vez Rei también estaba nerviosa, no sabía de dónde había sacado el valor para llevar a Amy a la sala de masajes, esperaba poder concentrarse pensando que era otra de las chicas, después de todo les había dado masajes a todas y no había pasado nada, aunque sabía que la situación con Amy era diferente, sonrío al imaginarse si ella sospechara todo lo que estaba pensando, sacudiendo la cabeza se encamino nuevamente al cuarto para comenzar.
-Estás muy tensa Ames, trata de relajarte un poco- dijo Rei mientras masajeaba la espalda de Amy- no me digas que no te sientes cómoda
-No, como crees Rei- respiro profundamente y trato de relajarse
Rei comenzó a platicar aspectos técnicos del masaje para lograr concentrase y relajar a su amiga, quien finalmente se quedó dormida, al observar eso los movimientos de la miko fueron cada vez más lentos y fue perdiendo su concentración, sus manos cobraron vida propia y comenzaron a acariciar la espalda de la diosa del agua y hielo, descubriendo una serie de cicatrices en su costado, recorrió con sus dedos cada una de ellas y al llegar a una que estaba sobre el hombro, no pudo resistirse y la besó, al instante reacciono sonrojándose violentamente, se incorporo e intentó salir, pero sintió que algo la detuvo sosteniéndola del brazo, al volver la cara para ver que la detenía se encontró con Amy.
-No huyas Rei, las dos lo hemos hecho durante bastante tiempo- la atrajo hacia ella- y no nos ha servido de nada- terminando de decir esto beso suavemente a la miko
Después de dudar un poco, Rei correspondió el beso con más fuerza y abrazo a Amy, finalmente sin palabras las dos se estaban declarando su amor.
-Esto es maravilloso Ames, no creí que me correspondieras por eso nunca dije nada
-Lo mismo pensaba yo, no quería arruinar nuestra amistad, creía ver señales pero no me quería hacer ilusiones al respecto, creo que las dos fuimos muy tontas-se rio Amy mientras desliza una mano en la cintura de Rei y con la otra acaricia su rostro- tenía planeada una cena para declararme, creo que ahora será de celebración
-Oh Ames, me haces tan feliz
Mientras en la ciudad Bavol instalaba un local de amuletos de la suerte, ofreciendo lecturas del Tarot y toda clase de sortilegios, en cada consulta que hacia les regalaba a sus clientes un collar con la piedra de su signo, la gente se iba contenta sin saber que esas piedras comenzaron a drenar sus auras para concentrarse en la esfera aural que Bavol mantenía oculta.
Como el robo del aura no era de manera inmediata las senshi habrían de tardar para descubrirlo, así que él tenía tiempo para mandar la energía a los mayores sin ningún contratiempo, era un buen plan, pensó.
