CAPITULO 14

LAS DETECTIVES

Habían pasado ya varios días del ataque de Dika y Sounya, los enemigos no se habían manifestado de nuevo, Venus estaba completamente repuesta y Amy y Rei disfrutaban de su relación, sin decírselo a sus amigas todavía.

Una tarde Usagi fue a buscar a Rei al templo pidiendo que la acompañara a realizar unas compras, pero una vez en el centro la llevó a la parte de las oficinas, se sentaron en un café frente a las oficinas de Minako

-Usago que es lo que estas tramando?- preguntó finalmente Rei, cuando vio que Usagi no pensaba en moverse de ahí por un rato

-Le estamos haciendo un favor a Mako-chan Rei

-Y porque no dijiste eso desde un principio? A que se debe tanto misterio?

En eso Usagi se agacho debajo de la mesa, se incorporó rápidamente jaló a Rei y ambas quedaron ocultas por un momento

-Usago que haces?-grito Rei

-Estuvimos a punto de ser descubiertas- se levantó rápidamente, miró por la ventana y volviéndose hacia Rei le hizo señas con las manos - vamos date prisa o la perderemos

Sin saber que estaban haciendo, Rei pensó que lo mejor que podía hacer era vigilar de cerca a la rubia que gesticulaba frente a ella, sabía que era muy buena para meterse en problemas así que se incorporó y salió a toda prisa tras de su amiga

-Perderemos a quien?

-A ella – señalo Usagi

Minako iba por la calle después de abandonar el edificio donde tenía sus oficinas su representante, tenía asuntos que resolver antes de salir de gira y no podía pedirles ayuda a sus amigas para ello, no en esta ocasión

-Pero-se sorprendió Rei- es Mina, porque la vamos a seguir? Makoto sabe que estás haciendo esto?

-Estamos haciendo esto- corrigió Usagi- y no, no lo sabe ni debe saberlo

-Usagi no pienso ayudarte si no se en lo que me estoy metiendo- se paro en medio de la calle Rei- así que dime de una vez por todas porque estamos como niñas de secundaria siguiendo a Mina

-Está bien, pero ocultémonos para que no nos vea- Minako estaba entrando en ese momento a una florería- Mako-chan me dijo el otro día que Mina estaba actuando extraño, yo le dije que no se preocupara pero el otro día la vi salir de una florería con un enorme ramo de rosas y al día siguiente que le pregunte a Mako sobre su regalo, ella no tenía la menor idea de lo que le estaba hablando, gracias a Dios tengo mi fama de despistada así que logre convencerla de que yo me había equivocado, pero me preocupa que Mina pueda lastimar a Mako, por eso decidí averiguar qué es lo que estaba pasando

-Usagi-chan creo que estas exagerando las cosas, no es bueno entrometerse en las relaciones de las otras personas y mucho menos andarlas siguiendo, además no entiendo porque tienes que arrastrarme contigo

-Vamos Rei, necesito a alguien mmm que palabra busco exactamente? Mmm alguien mmm ok lo diré pero tienes prohibido repetirlo ok? – le indicó seriamente Usagi- alguien más centrado que yo que vea las cosas como realmente son y no me deje hacer el ridículo por adelantarme a lo que veo, me entiendes?

En ese instante salió Minako de la florería con un ramo de rosas y se dispuso a esperar un taxi

-Vamos Usagi, tenemos que tomar un taxi antes que ella- exclamó Rei

Después de seguir al taxi por las calles de la ciudad finalmente Minako llego a su destino, desde el automóvil las dos chicas vieron como Minako toco el timbre de un edificio de dos pisos con un local cerrado en la primera planta, una mujer pelirroja muy sonriente abrió la puerta y alegremente dejo que Minako entrara no sin antes darle un abrazo; las mandíbulas de las dos mujeres llegaban al piso.

Camino de vuelta al centro las dos mujeres seguían sin poder creer lo que habían visto, las dos tenían la esperanza de que Usagi estuviera equivocada, pero no era así, que le dirían a Mako? Cómo podrían intervenir en la relación de Mako y Mina? Cómo era posible que Mina hiciera esto?

-Ahora que vamos a hacer? - pregunto Usagi a media voz

-Por el momento nada – respondió Rei – no hasta saber más de esta situación y no hay que decirle a nadie, entendido?

-Entendido, mira Rei – grito la rubia – una tienda nueva, es de amuletos, anda entremos a comprar algunos para que nos ayuden con esta situación – y corriendo entro a la tienda

-Usago tonta – le grito Rei – en el templo tenemos amuletos – y de nueva cuenta siguió a Usagi

Cuando entro a la tienda ya Usagi tenía cantidad de amuletos en sus manos y estaba sentada frente a un hombre que le estaba por comenzar a leerle las cartas del tarot

-Tienes un alma vieja sabes? – le decía el hombre a Usagi – por lo que tienes una gran fuerza interior, en este momento estas preocupada por tus amigas, sobre ellas hay un gran peligro y no sabes cómo ayudarlas, debes dejar que las energías fluyan para que las aguas encuentren su cauce y todo sea como debe de ser

-Vaya usted si que sabe leer las cartas- comentó Usagi – que más dicen sus cartas?

-No necesito las cartas para saber lo que te pasa, todavía no he tirado tus cartas – dijo el hombre levantando la vista – esta chica tiene un aura muy fuerte, pensó, adelantaré mucho mi trabajo cuando logre arrebatársela

-Usagi debemos irnos – interrumpió Rei – tenemos prisa- tengo un mal presentimiento sobre esto, pensó

-Vamos Rei esperemos un poco más – suplicó Usagi – esto se está poniendo interesante

Dos auras muy fuertes, hoy debe ser mi día de suerte pensó Bavol – Señoritas si tienen prisa pueden volver otro día, pero les ruego se lleven estos amuletos– finalmente dijo extendiendo dos collares- para su protección

-Gracias!- contesto Usagi, pero cuando iba a tomarlos Rei se adelantó y le dio un manotazo a los collares

-Noooo, hay una presencia maligna en esta tienda – gritó

Bavol rio siniestramente mientras sacaba debajo de su túnica la esfera aural y la apuntó hacia las dos mujeres, antes de caer desmayadas Usagi alcanzó a usar su comunicador