En primer lugar quisiera disculparme por la tardanza de este capítulo, lo se soy un monstruo inmundo y malo, es por eso que esta vez no los amenazare con dejarme comentarios…solo se los pediré amablemente.
Sinceramente no tengo mucho que comentar…así que rompamos este incomodo silencio empezando con el fic.
Yo no soy dueño de los Teen Titans…odio escribir eso, siento que se rompe el corazón, la historia tampoco es mía, lo único mío en esto es el esfuerzo por traducirles esta historia para su disfrute personal.
Philophobia
Capítulo 3: Día de madre e hija y películas
— ¿Quieres que te lleve a la escuela?— Pregunto mi madre mientras se acercaba a mí, con las llaves de su auto en mano.
— ¿Qué?— Pregunte bastante confundida por aquella propuesta —No gracias, yo puedo conducir, recuerda que tengo mi propio coche—
—Lo sé, pero…—Arella comenzó a morderse su labio inferior y miro hacia el suelo— Esperaba que… tal vez podríamos pasar algo de tiempo de caridad, pensé que podríamos salir un poco después de la escuela—
— ¿Por qué?—Pregunte un poco molesta. Básicamente no quería responder con ese tono de voz, pero no le encuentro lógica a su propuesta…ella no estará nada feliz.
—Porque soy tu madre y pienso que sería bueno si pudiéramos ir después de la escuela al centro comercial, ir a cenar o hacer algo…ya sabes…tener algo de tiempo madre e hija—
—Es viernes. Mis amigos y yo siempre tenemos la noche de película los viernes—
—Oh—Respondió mi madre frunciendo el ceño — ¿Por qué tus amigos no vienen por aquí para esta noche de película que tienen? Quiero decir, tenemos buenas películas y nuestra televisión no es para nada pequeña—
Suspire, no había forma alguna de explicarle a mi madre la razón por la que mis amigos no venían a nuestra casa. La razón de esto, es debido a que cuando comenzamos toda esta tradición de la noche de películas fue cuando acabábamos de entrar a secundaria y en esa época mi madre seguia teniendo sus problemas de alcoholismo, y sinceramente yo no quería explicarle a mis amigos lo que estaba pasando. Los únicos que saben que mi madre tuvo problemas con la bebida son Gar y Vic.
Sin embargo, esto no era algo que le pudiera explicar a mi madre.
—Porque nos gusta ir a la Mansión Wayne, tiene un cine en casa— Le respondí con una mentir. En realidad tenemos una especie de sistema para la noche de película. Cada mes comenzábamos con la casa de Kori, luego la de Gar, luego Dick y finalmente Vic. Mi casa jamás fue una opción y planeaba mantenerlo de esa manera. Esta noche era el turno de Kori.
—Eso tiene sentido. Así que ¿A qué hora comienza la película?—
—A las ocho— Le respondí, por supuesto que mi madre no sabe nada de esto. Casi todos sus viernes consisten en estar en una cita o estaba demasiado ocupada con alguna de sus pinturas e ignoraría todo lo demás, inclusive a mí.
—Está bien ¿Por qué no te llevo a la escuela y después de clases pasar por el centro comercial, podemos echarle un vistazo a algunas tiendas y después de eso…?— Sinceramente en ese momento ignore por completo a mi madre ya que por alguna razón, comenzó a tener varios flashback de cómo era y es mi relación con mi madre. Ahora sabía que no había forma en la cual podría escapar de esta situación. Cuando mi madre se decidía a hacer algo no había forma de hacerla cambiar de parecer. Era como si le intentaras quitar un enorme pedazo de carne a un perro; simplemente no había forma alguna de quitárselo. Posiblemente era una de las razones por la cual era una gran artista, ella no dejaría que la inspiración se le fuera, en cambio ella la tomaría y la mantendría encerrada con grilletas y candados.
—Eso suena bien— Le conteste con una sonrisa forzada.
Cabe decir que la idea de pasar algo de tiempo de caridad con mi madre no era algo que me hacía completamente feliz. Tome algo de mi ira y la canalice en contra de los estudiantes de primer año, no era que tuviera algo en su contra, simplemente lo hice porque podía y ellos de ninguna forma se defenderían. Era un simple método con el cual podía calmarme.
—Whoa, ahora ¿Qué es lo que te pasa, Raven?— Me pregunto Garfield caminando a mi lado —Nunca he visto que te comportes tan cruel con los de primero…o con cualquier otra persona—
—Estoy bien, solo cállate—
Pero por supuesto esto no iba a pasar, se trataba de Gar con quien estaba hablando, él siguió insistiendo hasta que finalmente terminamos peleándonos y diciéndonos cosas horribles uno al otro. Sinceramente se sentía bien liberar esa rabia que tenía reprimida aunque esta fuera solo una pequeña parte, pero yo sabía muy bien que la estaba canalizando en contra de la persona equivocada.
Cuando finalmente habíamos terminado y tomamos caminos separados me tope con una pequeña niña que estaba a mi lado y le di una mirada que ni sus peores pesadillas podrían igualar.
— ¿Qué estas mirando?— Le pregunte con una voz gutural.
La pequeña solo me miro un momento antes de salir corriendo, no me sorprendería que la haya asustado tanto que tuviera que ir rápidamente al baño.
—Cálmate…solo cálmate— Me suplique mentalmente a mí misma. Tanta ira acumulada no era algo bueno para mí, eso lo aprendí hace años. Rápidamente busque el baño más cercano y entre lo más rápido posible, ya dentro me senté en uno de los inodoros donde comencé a masajear mis sienes mientras respiraba lenta y profundamente.
Pasaron los minutos y finalmente sentí que él ritmo de mi corazón desaceleraba y me las había arreglado para relajarme, por lo menos lo suficiente para dejar de ser una completa perra. Finalmente pensé en la pelea que había tenido con Gar, probablemente él no querría hablar conmigo en estos momentos y yo no podría culparlo si él decidió ignorarme por el resto del día. Habían pasado años desde la última vez que habíamos tenido un pleito de esta magnitud y es probable que estuviera teniendo recuerdos postraumáticos de aquellos días.
Suspire de frustración. Mi madre de alguna u otra forma encontraba la forma de arruinarme la vida.
Finalmente pasaron las horas y mi madre había venido a recogerme con una enorme sonrisa.
—Hola cariño ¿Qué tal la escuela?— Me pregunto mi madre.
—Todo bien— Le respondí aunque esto fuera una completa mentira, pues había decidido faltar a cuatro de mis clases incluida una que compartía con Gar, esto con el fin de calmarme y no perder los estribos por lo que restaba del día. Decidí también saltarme el almuerzo para poder evitar no solo a Gar sino también a los demás, casi todo el día estuve sentada bajo un árbol leyendo algunos libros.
Aunque los otros no hicieron un esfuerzo por preguntarme que me pasaba, tal vez Gar les conto sobre nuestra disputa y decidieron darme un tiempo a solas.
— ¿Qué tal el tuyo?— Me obligue a preguntar.
—Fue perfecto, finalmente termine mi pintura—
— ¿Serendipia?— Pregunte pues realmente no recordaba muy bien el nombre.
—Así es. Tengo una idea para una nueva obra de arte, pero necesito algo de tiempo para que la inspiración venga a mí—
— ¿Qué tienes hasta ahora?—
—Bueno…aun no estoy segura cual será el esquema de colores, estoy pensando en hacer algo nuevo, algo que no he hecho, encontré algo interesante en una revista sobre un artista ya retirado y planeo ir a visitarlo…claro que solo si eso está bien contigo— Me explico mi madre mientras me miraba. Estaba bastante sorprendida pues jamás me había pedido su opinión sobre cualquier cosa que ella hiciera.
—Está bien, no hay problema— Le respondí con simpleza.
—Muy bien, entonces estoy planeando que podría ir a verlo este fin de semana, creo que una vez hable con él ya tendré todo lo necesario para empezar mi próxima obra— Me explico mi madre con una enorme sonrisa.
—Genial— Respondí con simpleza, estuvimos en silencio por un largo tiempo. Me di cuenta de que mi madre estaba intentando desesperadamente entablar alguna conversación conmigo. Aunque yo solo le respondía con simples palabras que lo único que hacían era ponerla aún más nerviosa. No tenía idea de lo que mi madre tenía planeado, pero yo no sería parte de su plan.
—Así que…— Comenzó a hablar mi madre con cierto nerviosismo— ¿Cómo te ha ido? ¿Qué tal tu vida? ¿Aun sigues saliendo con ese chico…eh…Mal…Mal…—
—Terminamos hace más de un año— Le respondió interrumpiéndola, sabía que si no lo hacía quien sabe hasta cuándo recordaría su nombre.
—Oh…—
— ¿Por qué no pasaste esta noche con Kevin?—
—Pensé que sería divertido pasar algo de tiempo madre e hija, que estar con él esta noche— Sinceramente yo no podía entender los planes que tenía mi madre. Nunca en su vida había tratado de pasar "tiempo de calidad" conmigo. ¿Por qué de repente había cambiado de opinión?
El resto el día o "nuestro tiempo madre e hija" fue igual a como me lo había imaginado. Mi madre finalmente dejo de intentar entablar una de esas torpes conversaciones conmigo como lo había hecho en el carro. Pasamos varias horas de tienda en tienda, aunque no le preste mucha atención a lo que estaban vendiendo.
Finalmente cuando le dije que ya era hora de irnos, ella me dio una mirada de agradecimiento, tal vez debido a que su plan que había fracasado, finalmente había terminado.
Me di cuenta de que mi madre se sentía tan aliviada que cuando llegamos a la casa de Kori, ella ni siquiera se molestó en preguntarme porque no me había dejado en la Mansión Wayne. Una vez baje del carro, ella solo se despidió y se marchó a toda velocidad.
Cuando entre, ya todo el mundo estaba allí y se estaban preparando para la noche. Dick estaba en la cocina vaciando las palomitas en un enorme tazón, mientras que escuchaba a Vic y Gar bromear sobre algunas cosas que debieron haber sucedido el día de hoy que no estuve con ellos. Kori tarareaba alegremente mientras revisaba las películas que tenía. Todo era como debería ser, a pesar de que yo no estaba allí.
Cuando Kori escucho que abrí su puerta corrediza, dejo de tararear y me miró fijamente.
—Oh…Hola, Raven…— Me saludo Kori algo sorprendida—No estábamos completamente seguros de sí vendrías o no, así que había pensado que podríamos ver esto—
Kori entonces me enseño la película que tenía en sus manos "Cuando Harry conoció a Sally". Para ser honesta yo solía ver esa película cuando mi madre salía de casa a quien sabe dónde. Me encanta esa película, al grado de que recuerdo casi cada uno de los diálogos. Claro que jamás lo admitiría en voz alta.
A los chicos probablemente no les gustaría mucho la película a excepción de algunas partes divertidas, pero siempre el anfitrión elegiría la película de la semana. Dick y Vic normalmente elegirían una película de acción que tuviera que ver con espías o detectives. Con Gar veríamos por lo general una película de terror o ciencia-ficción. Y finalmente con Kori veríamos algún documental que extrañamente ella encontraba fascinantes o alguna película cursi. Por lo menos esta noche no sería tan mala.
—No hay problema, Kori. De hecho me gusta esa película— Le respondí con calma. Finalmente los chicos se habían dado cuenta de mi presencia —Hola, chicos—
Les salude tímidamente, ya que fue bastante estúpido haberlos evitados durante todo el día y luego presentarme a nuestra noche de película como si nada hubiera pasado. Pero yo sinceramente necesitaba alejarme de mi madre lo más pronto posible. Y siendo honesta conmigo misma, yo realmente quería verlos, pues siempre me sentía segura cuando estaba con ellos.
—Hey— Me saludo finalmente Vic quien ahora centro su atención en Kori—Oye, Kori ¿Ya elegiste la película que vamos a ver?—
— ¡Si y será glorioso! Incluso Raven me dijo que le gusta— Exclamo Kori felizmente mientras les mostraba la película.
— ¿Cuándo Harry conoció a Sally? ¿En serio? Preferiría ver de nuevo ese documental sobre los Hot Dogs—
Acto seguido vimos como Dick parecía estar a punto de tropezarse, pero recupero el equilibrio, parecía que quería vomitar porque toda su cara estaba verde.
—Por favor, acordamos no hablar de nuevo sobre esa noche, no he podido ver esas cosas ni en pintura— Dijo Dick quien comenzaba a recuperar su tonalidad de piel —Solo veamos la película ¿Esta bien?—
Todos nos dirigimos a la sala de estar, la sala estaba decorada completamente de fotos de Kori y de sus hermanos, el lugar parecía una galería de fotos donde se exhibían exclusivamente fotos de ellos. El hermano menor de Kori había muerto en un accidente y ella no había visto a su hermana en años. Sin embargo tanto su tío como Kori decidieron mantener las fotografías, para así no olvidarlos jamás.
Vic rápidamente se sentó en el sillón reclinable, él siempre se sentaba en ese sillón cuando teníamos nuestras reuniones en la casa de Kori. Kori y Dick siempre compartieran el mismo sillón con Kori sentada en las piernas de Dick, y finalmente a mí me tocaba compartir el sofá con Gar.
Me senté algo nerviosa junto a él, no sabía si él todavía estaba enojado conmigo. Sinceramente no estaría sorprendida de que aún lo estuviera. Realmente había dicho algunas cosas bastante horribles que no debería ni haber dicho y utilizar en su contra.
Gar ni siquiera trato de entablar una conversación conmigo, el simplemente miro fijamente la televisión, ignorándome por completo. Sabía que él no se iba a disculpar por lo ocurrido en la escuela.
Y realmente no me gusta ser yo la que se tiene que disculpar.
Respire profundamente para poder relajarme y finalmente me decidí a hablar.
—Escucha…las cosas que te dije en la escuela…realmente lo siento mucho. No quise decir nada de eso…solo las dije porque…bueno…estaba un poco molesta—
—Tienes razón…— Hablo Gar haciendo una pequeña pausa— Creo que los dos nos comportamos como idiotas—
—Así que… ¿Todo bien?— Le pregunte, esperamos unos segundos antes de que él tomara una profunda respiración.
—Escucha Rachel…— Lo que debía decir debió ser serio, él casi nunca me llamo por mi verdadero nombre— No puedes seguir haciendo eso, no puedes desquitarte conmigo solo porque estés molesta, eso no está bien, creí que ya habíamos superado todo esto de insultarnos uno al otro al grado de querernos arrancarnos las cabezas—
—Lo se…y lo siento, pero es fácil volver a los viejos hábitos ¿No lo crees?—
—Si…— Me respondió con calma —Entiendo lo que quieres decir, pero realmente deberías decirnos lo que te molesta, en vez de ponerte a la defensiva y gritarles cosas desagradables a la gente que te quiere ayudar—
—Así que… ¿Me perdonas?—
—No hay nada que perdonar— Respondió Gar regalándome una sonrisa y al igual que él yo también le sonreí.
—Gracias, Gar— Le agradecí aun con la sonrisa plasmada en mi rostro —Eres el mejor—
— ¿Acaso ustedes dos ya se van a callar? La película está a punto de empezar— Nos interrumpió Vic como siempre lo hacía.
Simplemente suspira, algunas cosas nunca cambian.
Continuara…
Lo juro, prometo no tardar tanto con el próximo capítulo como lo hago con "La Bestia Solitaria", pero quisiera agradecerles a todos los que se han tomado la molestia de dejar un comentario, además de agregar esta historia a sus favoritos y seguirla, ustedes son el motor que impulsa a este esclavo llamado MrRayney.
Como dije no los amenazare con dejar comentarios, solo se los pediré amablemente, asi que si tienen algo que decir, comentar sobre la historia o algún error ortográfico, se los agradecería, mi único propósito es entregarles una grandiosa traducción.
