EL PORTAL
III.- Cambios
Fanelia, Gaea…
Habían pasado dos meses desde que el Rey volviera de su viaje de bodas con su Reina venida de otros mundos, la felicidad se respiraba en el ambiente, ya que habían constatado que aquella Luna de Miel apartados del mundo había dado frutos, Luin estaba embarazada, esta noticia la había dado ella misma seis días antes para no tener que sufrir por la ira de Merle, la mujer gato que Van adoptara como hermana, y es que cinco días atrás, la secretaria del rey había contraído nupcias con el capitán de la guardia, Ren Azona… estaban esperando que ambos regresaran de su retiro en la misma casa donde los reyes hubieran tenido su luna de miel cuando, inesperadamente, una columna luminosa se hizo presente en el medio del patio principal, la primera en correr fue la pelirroja, no era usual que aparecieran columnas de luz para transportar personas al planeta, usualmente, las transportaciones, ahora permitidas por Ygdrassil a los familiares de la joven, venían acompañadas de columnas de luz pequeñas en el interior del castillo, mismas que eran solamente la materialización de los viajeros.
-¡KANTI! –Gritó la pelirroja a la ama de llaves del castillo, la aludida se encontraba ya observando el lugar donde había descendido la luz.- ¿QUIEN ES?
-¡Majestad, no debería correr en su estado!
-¡No me cambies el tema!, te pregunté quien llegó.
-No lo sé alteza, son dos chiquillas, mire.
Luin estaba por llegar cuando un hombre de cabellos negros y ojos color grana la adelantó conmocionado, la hechicera sabía que aquel ryujin ya había dejado a su antiguo amor en el pasado, aun así, comprendía que sintiera algún tipo de expectación y curiosidad al ver aquella columna luego de tantos años, lo vio sorprendido y estático ante las viajeras, fue entonces que ella misma terminó de acercarse, ahí estaban ellas, dos niñas a las cuales desconocía por completo, la mayor de ambas era una chiquilla de catorce años, sus cabellos eran negros como la noche, sus ojos rojos como los rubíes, su tez lechosa y en su mirada podían notar duda, preocupación y algo similar a la alegría mientras observaba el lugar donde habían aterrizado; la menor sin embargo, era una pequeña de doce años, de cabellos rojos y ojos azules, esta última se notaba asustada, había surcos creados por lágrimas en sus mejillas, eso era innegable, también observaba el lugar sin soltar la muñeca de la chica a su lado.
Luin fue la primera en acercarse a ambas, había notado que del cuello de la mayor colgaba un pendiente atlante exactamente igual al que su rey hubiera portado hasta el día de su boda, cuando se lo entregó como muestra de amor absoluto.
-Hola, ¿están perdidas? – Preguntó la pelirroja acercándose a las recién llegadas.
Ninguna de las pequeñas contestó, solo voltearon a verla mientras Van se acercaba, también él había notado el pendiente de la joven morena.
-Están en Fanelia, uno de los reinos de Gaea, ¿buscaban a alguien en particular? – Preguntó la oji verde acercándose aun más, en ese momento, la pequeña pelirroja se dejó caer al suelo llorando, mientras la mayor se lanzaba a los brazos de su interlocutora.
-¡MAMÁ ERES TÚ! ¡NO SABES LO ASUSTADA QUE ESTABA!- Gritó en ese momento la pelinegra sorprendiendo a todos los presentes, monarcas, sirvientes y soldados, todos la observaban sin terminar de comprender nada.
-Espera, momento, yo no soy tu mamá, no PUEDO ser tu mamá.
-Sí, si lo eres, eres mi madre, Son Luin Chan Cephirot de Fanel, princesa de Céfiro y reina de Fanelia, suma sacerdotisa de Ygdrassil en Gaea.
-¿QUÉ QUÉ?... No no no no no no no no no, yo no soy suma sacerdotisa de nada, renuncié a la ley no escrita, no puedo ser suma sacerdotisa en ninguna parte.
-Claro que si… bueno… tal vez no todavía pero…
El rey estaba casi en shock luego de lo escuchado, estaba a punto de reaccionar cuando la pelinegra lo vio y también le saltó encima.
-¡PAPÁ! ¡ESTÁS BIEN! Y te ves… tan joven… ¡no tienes ni una canita!
-¿De qué estás hablando? ¿Quién eres? Nosotros no tenemos hijos aun…
-Hay no, no me digan que llegué antes de que se casaran.. ¡HAY NO, YA LO ARRUINÉ TODO!
-¡TIEMPO!- Gritó Luin para que todos pudieran tomar aire, se acercó a la otra niña para ayudarla a levantar, luego de lo cual la llevó junto con Van y la niña desconocida.- ¿Qué está pasando aquí? Quiero respuestas en este preciso instante o me aseguraré de que las dos sean encerradas en las mazmorras del Dios Escaflowne allá en la montaña por al menos un mes.
- ¡No mamá, por favor, todo menos eso!.
-¿Quiénes son? ¿de dónde vienen? Y ¿por qué dices que somos tus padres? – Dijo el ryuujin con absoluta seriedad.
Las dos pequeñas se quedaron perplejas por un momento, solo para abrazar a la reina mostrando una alegría infinita, la mayor de ambas fue quien tomó la palabra justo antes de que el rey cumpliera con su amenaza.
-Perdón mamá, es que, con el viaje, olvidé todo lo que me habías dicho, no se enojen, por favor… yo soy Isis Keara Fanel, y ella es mi prima, Dalia Merit, venimos del futuro, tú nos enviaste, lo lamento, no quise asustarlos, solo dime que tú y papá están casados, no quiero desaparecer del mundo.
Ambos reyes se quedaron mirando atónitos, tomaron aire un momento después de volver a contemplar a las dos jóvenes abrazadas a la reina, fue entonces que ambos volvieron a mirarse, esta vez para acordar algo en silencio, Van tomó a la pelinegra de la mano mientras Luin se llevaba a la pelirroja, ninguno de ellos se detuvo sino hasta llegar al despacho real de donde tuvieron que correr a la chica del aseo mientras le encargaban que nadie entrara ahí sin importar nada.
-Bien – Dijo Van observando a ambas niñas con seriedad – Tienes mis ojos y mi cabello, eso no me demuestra que seas mi hija.
-Esto debería convencerte papá – Dijo la pelinegra mientras se desabrochaba la parte de atrás de su blusa para mostrar un par de alas blancas, no cabía duda, antes de guardarlas entregó el pendiente a la reina para corroborar su identidad, la reina cerró los ojos por un momento para luego asentir con una sonrisa ligera en el rostro. - ¿Contentos?
-Sí, nos has convencido- Corroboró la reina-… así que Isis… ¡la cuarta! ... ¿TE MANDÉ AQUÍ PARA QUE NO FUNGIERAS COMO ORÁCULO?
-No mamá, claro que no… me mandaste porque no tuviste opción… no puedo decir lo mismo de mis hermanos, ellos… me esforzaré para que no tengan que vivirlo de nuevo.
-¿Vivir el que? – Preguntó con aprensión el dragón blanco.
-El Apocalipsis- Respondió Merit.
Todos se quedaron en silencio, sentían el corazón acelerado ante la sola palabra, Van comenzó a negar con fuerza para despejar su mente, luego hizo cuentas, sabía en qué año nacería la cuarta de entre sus hijos, calculó entonces la edad que tendría la niña frente a él y lo sumó a los tres años que aun faltaban para su nacimiento, tomó la mano de Luin para tranquilizarla, lo que fuera a suceder, tendrían tiempo para remediarlo, en ese momento lo más importante era el presente, y en el presente tenían a dos viajeras del futuro, una era su hija y la otra era…
-¿Cuál dijiste que es tu nombre?- Preguntó el rey con voz profunda.
-Soy Dalia Merit.
-¿Con quién tienes parentesco? – Inquirió el pelinegro.
-No, no puedo… recordarlo… Isis y yo somos primas.
-No comprendo, ¿no puedes decirnos quienes son?, ¿también temes desaparecer?
-Déjala Van, dime Merit, dado que, por lo visto eres mi sobrina… ¿fui yo quien te advirtió de no mencionar tu procedencia?
-Así es tía, no soy tu sobrina favorita, pero me advertiste de no decir nada… y también me pediste que te dijera que habías dicho que Isis tendrá que irse a estudiar con tu maestra por un tiempo si no quiero desaparecer.
-¡DALIA NO!
-Tú no le dirías nada, no después de todas esas historias de terror que nos ha contado la tía Misaki.
Una discusión comenzó en ese preciso instante, parecía que ambas niñas terminarían matándose, por lo que los adultos tuvieron que intervenir.
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Laboratorio Himura, Nuevo Céfiro
Iorick Himura, científico interplanetario, su cabello castaño corto, sus ojos azules y su tez ligeramente morena no corroboraban el lazo sanguíneo que acababa de confirmar tenía con el rey del planeta, Paris Cephirot, era por eso que se encontraba trabajando sin descanso muy a pesar de que afuera hubiera un día soleado y agradable; el joven, que no parecía tener más allá de 19 años, daba vueltas de un lado al otro mientras mezclaba reactivos, recitaba uno que otro conjuro al dibujar círculos mágicos y tomaba cosas con pinzas para observarlas una y otra vez en los microscopios del lugar mientras tomaba nota de cuanto descubrimiento hacía. Amarrado con una pesada cadena a un muro reforzado se encontraba un perro grande, de pelo castaño casi negro, con ojos grises de lobo, orejas medianas colgando lánguidamente a ambos lados de su cabeza, la cola larga y peluda, y sus patas, las más grandes jamás vistas en un perro, fue precisamente este extraño animal quien rompió el silencio del lugar.
-¿Y bien? … roof… ¿encontraste algo interesante? Tengo hambre.
-Cállate Massar, estoy por llegar a algo importante.
-Ya te dije que Massar no me gusta, prefiero que me llames Kenny, roof.
-Kenny, Massar, Patón o como prefieras, perro endemoniado, estoy ocupado… ¡AAAAAAA! ¡NO PUEDO CREERLO!
-¿QUÉ, QUÉ? ¿VAS A PEDIR COMIDA CHINA? Roof, sabes que el repartidor no llega hasta acá.
-No seas imbécil, ¿Cómo voy a pedir comida china si no me gusta?... además… no… tengo que hablar con la tiíta Anaís y la Super Hormona con patas.
-¿Con quién?
-¡CON SHIGERU, ANIMAL ESTÚPIDO!
-¿No les dijo hace poco que le llamaran SH? roof
-Es igual… vamos, te daré de almorzar en el camino.
-Esa idea me gusta amo.
El científico tomó una de sus libretas luego de hacerle algunos garabatos, la metió en una bolsa junto con algunas muestras más, desencadenó al animal para ponerle un bozal y una correa, ambos entraron entonces en una cámara, la cual, luego de que Iorick apretara algunos botones, mostró una luz cegadora, misma que los engulló para mandarlos lejos de ahí, a la Tierra.
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Tokyo, Japón. Tierra
Una luz extraña apareció como un estallido en el hall de una mansión de gusto exquisito, de aquella luz salieron un científico de cabello castaño, ojos azules y tez morena de unos diecinueve años junto con un perro grande, de pelo castaño casi negro, con ojos grises de lobo, orejas medianas colgando lánguidamente a ambos lados de su cabeza, la cola larga y peluda, y sus patas, las más grandes jamás vistas en un perro, al tiempo que observaba para todos lados, esperando encontrar a alguien, justo en ese momento, una mujer rubia, delgada y de sagaces ojos verdes ingresó al área seguida de un joven de cabellos rojos y en punta, ambos discutían con libreta y revista en mano cuando el extraño en el medio del recibidor llamó su atención.
-¡Rick!... ¿QUÉ TE HE DICHO DE TRAER A ESE ANIMAL A MI CASA?
-Perdóneme tía Anaís, es que, tiene hambre y … SH, que bueno que también estás aquí, me ahorras el tener que buscarte por toda la ciudad… con los locos de tus hermanos sospechando cada vez que pregunto por ti.
-Hola Iorick, ¿qué necesitabas?
-Es que, bueno, acabo de descubrir algunas cosas interesantes.
Ambos se acercaron de inmediato al joven científico, éste comenzó a sacar toda clase de cosas de su bolso sin notar que su perro salía con dirección a la cocina, rápidamente acomodó todo en diferentes hileras, eran frascos pequeños que tenían el nombre de personas de diferentes partes del universo, al último sacó su libreta y comenzó a explicar.
-Lo que vemos aquí tiíta son las muestras de ADN que me han dado todos en la familia, según parece, no solo el tío abuelo Rayearth estuvo haciendo de las suyas por el universo, todo este problema viene desde el tatarabuelo del tío Paris, o era familiar cercano de la Super Hor… de SH o simplemente le gustaba divertirse sin ningún tipo de protección.
-Un momento, a mi no me metas en esto Iorick.
-Yo solo decía, cof cof, continuando, efectivamente los Cephirot están emparentados con dragones, hobbits, ninjas y personas de todos lados, es sorprendente, los lazos sanguíneos simplemente se revolvieron cuando algunos de ellos se encontraron y, pues, ¿Cómo iban a saber que eran parientes tía?
-Bien, comprendo Rick, ¿qué más? Veo ahí una anotación con rojo.
-¿Esta? Si, bueno, es que…
El chico se veía nervioso, dio la vuelta a la hoja y en ese lugar comenzó a mostrar varias casillas con flechas que señalaban nombres por todas partes.
-Para empezar, tienes una media hermana aquí en Mundo Místico por parte de tu padre, no te enojes, la conocí por accidente y le tomé una muestra, había algo en ella que me decía que era…
-¿QUÉ? ¿TENGO OTRA HERMANA?
-Pues, si tía, así es, se llama Rocío Croft, es mayor que tú y que tu hermana Lulú, su madre es una tal Lara Croft, una buscadora de tesoros, tu hermana por otro lado es psicóloga… o eso creo… hay algo raro con ella.
-Bien, hablaré después con mi padre y la contactaré a ella, prosigue.- Dijo la mujer mientras se quitaba los lentes para sobarse el arco de la nariz con los ojos cerrados.
-Sí, sí, claro tía, aquí como verás aparecen todos tus hijos, estas líneas azules indican que tú los diste a luz, las verdes que tienen tu ADN… y SH no lo tiene.
-¿¡QUÉ!?
Tanto el pelirrojo como la rubia gritaron al unísono, atónitos ante aquel descubrimiento, Iorick aprovechó para continuar antes de que no lo dejaran hablar.
-Sucede que si lo diste a luz tía, encontré los registros y todo, hay hasta una cinta de seguridad donde te están transportando para dar a luz a SH, sin embargo… él no tiene tu ADN, solo el del señor Yunta Momonari… ¿no le habrás alquilado el vientre o algo así?
-¿Cómo se te ocurre semejante cosa Rick? – Recriminó Anaís Hououji en voz baja.
-Yo solo decía, es que, es muy extraño…
-¡Ay no! – Suspiró SH- con el trabajo que me ha costado que mis hermanas me acepten, bueno, tu ex esposo estará feliz por fin, ¿no crees madr… Anaís?
-Me preocupa Luin, terminó aceptándote como su hermano mayor luego de tanto tiempo… ¿Cómo va a tomarlo?
-Por eso no te preocupes madr… Anaís.
-Puedes seguir llamándome madre si así lo deseas, no te preocupes.
-Por supuesto, jejejeje, entonces… madre, decía que no deberías preocuparte, antes de que Luin se casara descubrimos que tenemos una especie de vínculo psíquico, es, difícil de explicar, pero fue por eso que me terminó aceptando, no creo que el enterarse la moleste demasiado, pienso que más bien le quitará un peso de encima.
Los tres siguieron debatiendo sobre el asunto hasta que la cocinera apareció llevando a rastras al extraño perro que había acompañado a Iorick Himura, otra discusión había comenzado, esta vez con respecto a las mascotas del joven Himura.
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Fanelia, Gaea
La pelea entre primas había pasado finalmente, todos se encontraban en el comedor tomando algunos alimentos, Merle y Ren tardarían todavía una hora más en llegar al castillo, las jóvenes habían preguntado si ambas podían quedarse en Gaea, ambas estaban celebrando amenamente el hecho de que se les permitiría elegir una habitación que compartirían hasta que una luz se vio reflejada en los ojos de Isis, quien instintivamente volteó a ver a la mujer a su lado.
-Mamá, ¿hace cuanto que se casaron papá y tú?
-Hace dos lunas hija, ¿Por qué?
-Bueno, es que, tendré que entregarle a papá un radio especial, solo necesito ir al Dragon World para pedirle a la tía Bulma que me dé un par para hacerles las modificaciones necesarias.
-¿De qué estás hablando? – Preguntó el rey más tranquilo – Pensé que no querías poner un pie en ese planeta.
-No quiero irme a estudiar con la vieja bruja de Uranai Baba, no puedo sucederla, pero necesitan que les traiga ese radio, uno es para la abuelita Milk, se enojará mucho si no puede conocer a los geme… hem…
-¿A quiénes? – Preguntó Luin con los ojos muy abiertos.
-Se supone que estás embarazada mamá.
-Sí, lo estoy… pero… pensé que solo tendría un bebé, no he confirmado nada más.
-Bueno, ya vienen en camino – Dijo Dalia sonriendo y acercándose a hacerle algunos cariños al vientre de su tía.- no creo que les afecte saber que tendrán gemelos prima.
-¿VAN A SER DOS? – Preguntó el ryujin con un resplandor de inmensa felicidad en los ojos.
-Si papá, un niño y una niña… ni se te ocurra decirles los nombres prima, ellos deben escogerlos, no se vale que yo les sople el nombre de todos mis hermanos y hermanas.
-¿Hermanos y hermanas? – La reina hizo algunas cuentas luego de aquel comentario, observó a Van y corroboró que él también se encontraba verificando el conteo con el comentario.
-Isis, creo que acabas de meterte en un problema, jijijijiji.
-Cállate ya, mimada.
-Cállame si puedes, cara de moco.
-¿CÓMO ME LLAMASTE?
-¡Un momento ustedes dos! – Dijo la reina poniendo la mano entre ambas – En primer lugar no voy a tolerar que se estén insultando a cada rato, son familia, y en segundo lugar, ya están grandecitas las dos para portarse así de mal.
-Lo sentimos – Contestaron las niñas apenadas.
-Bien – Tomó la palabra el único hombre en aquella mesa - ¿A qué viene eso de hermanos y hermanas?
-…
- ¿Vamos a tener más de cuatro hijos?
-Si papá, por favor no me preguntes cuantos… bueno… puedo decirte cuantos vamos a ser si prometes que la primer televisión inter dimensional que traerá mi abuelita Anaís estará en mi recámara para los días que venga de visita.
-¿La primera tel… qué cosa?
Luin comenzó a reír bajito solo de repente, sabía que su madre biológica haría lo que fuera por distraerlos una vez se enterara que ella estaba embarazada, pero el solo imaginar que les daría varias cosas, seguramente uno en cada embarazo, le hacía bastante gracia.
-Bueno hija, -Dijo la ex sacerdotisa tratando de contener la risa – te prometo que la primer televisión será tuya, no podemos distraernos, el tiempo que tenemos para ciertas cosas es muy limitado, así que, ¿Cuántos televisores nos va a traer tu abuelita?
-Etto… bueno… pues… ¿de veras quieren saber?
Ambos la observaban divertidos y atentos, la chica respiró antes de ponerse a contar mentalmente para luego responderles.
-Cinco mamá… uno por cada embarazo… no me hagan decirles más.
-Tú no les ofrezcas más información para obtener cosas. – Dijo la oji azul antes de mostrarle la lengua a la pelinegra.
-¡Déjame en paz!, esa información era inofensiva, no les dije cuantos hermanos y hermanas tendré ¿o si? Tampoco les dije cuando va a pasar cada embarazo ni nada malo.
-Sí, pero seguramente les ofrecerás más cuando les empieces a pedir a tus mascotas de nuevo.
-¿Mascotas? – Preguntó el rey - ¿Qué mascotas?
-Hay tío, es que Isis es amante de los monstruos.
-¡QUE NO SON MONSTRUOS!... son solo criaturas incomprendidas por la sociedad, ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?
-Mientras no quieras a tu dragón para empezar…
-¿DRAGÓN? ¿HEREDASTE LA DEMENCIA DE TU MADRE?
-¡VAN!
-¿QUÉ? No creas que se me ha olvidado cuando atacaste uno.
-Tíos, no discutan, dan miedo… ¿y si mejor salen a esperar a Merle? Según mi reloj, ya debe estar por llegar.
Ambos voltearon a la ventana más próxima al comedor para constatar la hora, era cierto, tanto la hermana adoptiva del rey como su marido llegarían pronto, ambos se levantaron, estaban a punto de dejar el comedor cuando Luin volteó a ver a su futura hija y a su futura sobrina.
-Tienen mucho que explicar ustedes dos, pero puede esperar, vayan a buscar una habitación, las quiero de regreso aquí en media hora, ¿quedó claro?
Y sin esperar respuesta salió detrás de su rey mientras las dos chicas salían corriendo directamente a la habitación que, de antemano sabían, iba a ser para Isis.
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Japón, Mundo Místico
Iorick había vuelto a Nuevo Céfiro hacía horas, Anaís por su parte se había comunicado con su padre de manera exitosa, aquel hombre, a pesar de estar en un viaje de negocios en América había atendido la llamada, recordaba haber pasado una noche con una joven exuberante algunos meses antes de casarse con la madre de Anaís, no había podido evitarlo, después de todo, su matrimonio había sido arreglado desde que él fuera solo un adolescente, sin embargo, desconocía por completo tener otra hija, con esta información y la obtenida por Iorick, la guerrera del viento había decidido hacer una visita a su media hermana.
Era casi de noche cuando la rubia de porte sofisticado y el pelirrojo oji azul llegaron a la entrada de un edificio enorme en el centro de Tokyo, Anaís preguntó entonces por la psicóloga Croft, estaba a punto de salir, por lo que ambos se quedaron a esperarla.
-… ¡NO ME IMPORTA QUE HAYA HECHO UNA DONACIÓN! ¡ESE DESGRACIADO ESTÁ IMPLICADO EN UN CRIMEN MUY SERIO Y… ¡Si, pues no me importa!... escúchame bien, ¿o avisan a la policía y se encargan de su captura o tomaré cartas en el asunto? y sabes lo que pasa cuando Chío Croft toma cartas en los asuntos… gracias, sabía que serías razonable.
-Señorita Croft… tiene visitas.
Tanto Anaís como Shigeru se levantaron, aquella voz fuerte que habían escuchado saliendo del pasillo de elevadores pertenecía a una mujer de tez blanca y ojos verdes, con lacios y cuidados cabellos negros, sus curvas eran por demás pronunciadas y su atuendo negro, a pesar de parecer el de una profesional hacía pensar en algo más letal, más extremo. La recepcionista hizo algunos comentarios más a la recién llegada, señalando a ambos viajeros dimensionales con la sola mirada, Croft se aproximó con una sonrisa de negocios en el rostro, deteniéndose frente a ambos para saludarlos con una ligera inclinación de cabeza, Anaís la observó un poco más, sus rasgos eran completamente occidentales, aun así, hablaba un perfecto japonés.
-Señorita Croft – Comenzó el pelirrojo mientras desplegaba un mínimo de sus encantos a los cuales Anaís pensaba que era inmune – permítame presentarnos, yo soy Shigeru Momonari y esta hermosa mujer que ve a mi lado es Anaís Hououji.
-Vaya vaya, así que otro Momonari, - Comentó Croft mientras su sonrisa se desvanecía y se cruzaba de brazos - ¿tienes algún tipo de relación con Alistar Momonari?
-Desgraciadamente somos medios hermanos, igual que otras cien personas a lo largo del planeta, sin embargo no he venido aquí a hablar con usted sobre mis incómodos hermanos o sobre negocios.
-¿A no? – Contestó aquella mujer lanzándole una mirada interrogativa y una sonrisa bastante seductora – en ese caso, ¿a qué debo esta visita?
-Dígame, señorita Croft – Comenzó esta vez Anaís con amabilidad - sabemos que es hija de la buscadora de tesoros Lara Croft pero, nos preguntábamos si conoce a su padre.
Chío comenzó a reír ante el desconcierto de sus visitantes, se detuvo luego de un rato, observando a ambos con sincera curiosidad.
-Les diré un secreto – Comentó rápidamente – mi madre ha negado la existencia de mi padre por tantos años, que a veces pienso que fui creada por obra y gracia de algún espíritu, si soy sincera, llevo buscando a ese infeliz desde que cumplí los quince y aun no he dado con él, ¿cómo podrían ustedes saber de quién se trata?
-Si se lo dijera – Comenzó Anaís – no nos lo creería.
Los tres salieron del edificio con rumbo a uno de los bares cercanos, no estaban seguros de qué tipo de persona era Rocío Croft, lo único seguro era que debían manejar la noticia con calma, después de todo, este era solo uno de los tantos misterios que debían desentrañar.
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Notas de la autora:
Hola de nuevo, no puedo creer que al fin está listo este capítulo, en fin, supongo que tengo que dar algunas cuantas explicaciones, a partir de aquí trataré de acomodar unos cuantos capítulos de mi propia autoría, más que nada, para poder explicar los capítulos originales que prometo hacer un esfuerzo por adaptar.
Releyendo lo que tengo de la historia original me di cuenta de los enormes huecos que había en ella, realmente no nos habíamos dado cuenta cuando la escribimos porque, en realidad, podían pasar meses entre un capítulo y otro, mientras tanto, los "personajes" que escribieron las historias acostumbrábamos jugar juegos de rol en el MSN de Hotmail (Si, técnicamente pasábamos un tercio del día en eso) o dejando situaciones cómicas en el foro, así que, de repente aparecen personajes que, bueno, la mayoría de los lectores no tendrían ni idea de por dónde salieron o porqué están ahí, como en el caso de Isis y Dalia que aparecen repentinamente en la historia y todos los personajes saben quienes son pero el lector no tiene idea, bueno, haré lo posible entonces por poner los capítulos extras que den explicación a esto.
De nuevo y solo por si acaso, si alguien de la cyberfamilia Rayearth está leyendo esto y está interesado en ayudarme con este proyecto en honor a nuestro difunto hogar, pueden mandarme un PM, dejarme un Review o comentármelo por correo o vía FB, estoy abierta a todo tipo de ayuda, a los lectores que hayan llegado hasta aquí, mil gracias por darle una oportunidad a esta extraña historia.
SARABA
