HEREDEROS

4. Empiezan los problemas

La primera semana en la mansión Vulturi, pasó sin muchos problemas, se estresaban especialmente a la hora de las labores domésticas, pues tenían que combinarlas con sus demás ocupaciones. Tampoco tenían tiempo para cumplir sus horas de servicio obligadas en los hoteles Vulturi, mucho menos después de enterarse qué tipo de tareas tenían que hacer.

En cuanto Rosalie escuchó las palabras "lavar" y "baños" juntas, salió pitando por la puerta del hotel y juró que no volvería. Edward trató de convencerla con el soborno del coche y aunque Rosalie aún no cedía, sabía que terminaría haciéndolo. No fue la única en poner objeciones, pero sí la que lo hacía más renuentemente.

Zeth también estaba poniéndole los pelos de punta a Rosalie, ya que se la pasaba siguiendo a Renesmee por toda la casa y Rosalie era extremadamente sobreprotectora con su sobrina. Charlie no sabía cómo hacer que Zeth le hiciera caso, Renee no intentaba convencerlo y Bella, que era la única que imponía un poco de autoridad, estaba también a punto de estallar.

Y Jacob por su parte, que siempre solía ayudar a Bella a poner en orden a su hermano, estaba demasiado ocupado tratando de no dejar a Bella ni un minuto a solas con Edward, pues empezaba a preocuparle la forma en que este la miraba y más aún, le preocupaba la forma en que esta le respondía.

Justo en ese momento, estaba mirándoles ceñudo, mientras todos se sentaban en el gran salón refunfuñando ante una reunión "familiar", que había convocado Edward. Bella estaba a su lado delante de todos, solo estaba ahí como apoyo moral, porque no pensaba decir ni pio.

-Bella y yo tenemos algo que pedirles- empezó Edward mirándolos a todos, haciendo contacto visual con cada uno de ellos y deteniéndose especialmente en su cuñada Rosalie - sé que todo esto ha sido complicado, que todos tenemos una vida aparte de esto, pero si ya empezamos, ¿no sería bueno llevarlo hasta el final? Sabemos que hay aquí personas que tienen más ocupaciones que otras, por lo tanto hemos pensado… - Bella lo miró sintiéndose agradecida por darle crédito, cuando toda la idea había sido de él -que todos deberíamos cooperar juntos, haciendo las cosas más simples. Es decir, si Carlisle – le dirigió una sonrisa a su padre y siguió hablando en una voz cautelosa -tiene mucho trabajo en la clínica y aparte debe cumplir con las horas de servicio en el hotel, sería bueno que tenga las menores obligaciones en casa que sea posible y en cambio quienes contemos con más tiempo disponible, tendremos más tareas en la casa. Y así será con todos, nuestras tareas en casa serán repartidas de acuerdo a nuestro horario fuera de aquí- terminó de explicar aún con voz cautelosa, pero muy seguro de sí mismo.

-Eso nos pondría a todos los estudiantes en desventaja- se quejó Zeth, pero la verdad es que no estaba irritado, rara vez se irritaba, él siempre estaba contento.

-Así es Zeth, pero no te pongas difícil, te compraré una hermosa moto una vez que

esto haya terminado- prometió Bella mirándole con ternura, su hermano la exasperaba pero era apenas un niño y no podía más que enternecerse.

-Ni se te ocurra- gruñó Charlie de forma autoritaria.

Bella lo miró ceñuda pero asintió y se giró a ver a su hermano para guiñarle un ojo, sabía que Charlie no cedería, pero bien podía disfrazar la moto como si fuera propiedad de Jacob y dejar que Zeth la usara una vez que estuvieran lo suficientemente alejados de la supervisión paterna.

-Bueno, como dijo Zeth, algunos tendremos más tareas que otros, es cierto. Pero supongo que será más justo para todos, ¿qué dicen?- continuó Edward con su dulce voz aterciopelada, Bella lo miró y se lamentó de inmediato porque comenzó a hiperventilar, era tan exageradamente guapo que no podía quitarle los ojos de encima.

-¿De quién fue la idea?- preguntó Jacob en un gruñido, que hizo a Bella volver a la realidad, estaba claro que su aparente molestia no era por la propuesta sino por la atención que Bella prestaba a Edward.

-De Edward- respondió Bella inmediatamente.

-Claro, ya decía yo que estaba buscando favorecerse, como él pasa mucho tiempo en la facultad, pretenderá no dañar sus delicadas manos al hacer tareas domésticas- bufó.

Las miradas de todos los Cullen se dirigieron a él furiosas, excepto las de Esme y Carlisle que jamás tenían ese tipo de miradas en su rostro, ellos parecían consternados.

Charlie, a quien tampoco le gustaba Edward por la forma en que miraba a su niñita, estuvo de acuerdo con Jacob. Renee solo torció el gesto y Zeth negó con la cabeza frenéticamente, a él le gustaba Edward y no pensaba que fuera capaz de algo así.

-No estoy pretendiendo favorecerme Jacob Black, en realidad estaba pensando en mi padre y el padre de Bella, que son quienes menos tiempo tienen en esta casa. No soy un ser tan egoísta como para buscar solo mi beneficio- respondió el agredido de la manera más educada y controlada que pudo.

Bella lo miró y volvió a sentir un vuelco en el corazón ante la amabilidad y educación de Edward, le parecía por mucho la persona más amable que había conocido y no podía evitar la irremediable atracción que sentía por él.

Jacob bufó nuevamente y cerró las manos en un puño para tratar de controlar los celos, se moría por sacar de quicio a Edward, para que así dejara de ser tan encantador para Bella, pero era bueno, eso debía reconocérselo.

-Estoy convencida de que Edward no busca su beneficio, sino el de todos- añadió Bella en una voz débil y apenada, apartando muy a su pesar la mirada de Edward.

Edward sonrió de puro gozo al ver cómo Bella lo defendía, durante esa semana se había pasado el tiempo corriendo detrás de ella, no podía mantenerse alejado, a pesar de que su familia no lograba entenderlo. Él mismo no podía entender la fuerza de atracción que sentía por Bella.

Le gustaba verla ruborizarse, trastabillar ante la flaqueza de su equilibrio, fruncir el ceño y también cuando lo desquiciaba porque se quedaba callada por mucho rato y no saciaba la curiosidad que tenía de ella.

El novio de ella no le resultaba ningún problema, podía ver que Bella también sentía una fuerte atracción por él, pero era realmente molesto tenerlo interrumpiendo todo el tiempo cuando estaba intentando estar con ella a solas.

Soltó una risa entre dientes al recordar su molestia cuando se enteró que Edward y Bella compartirían las mismas tareas en el hotel y a las mismas horas, sospechaba que no era una casualidad y tenía razón. Edward aprovechó su encantadora personalidad para convencer a la encargada del hotel, que les había dado las tareas, de ponerlos a él y a Bella juntos.

Jacob le puso mala cara al verlo reír, él le dedicó una sonrisa de suficiencia y tentando a su suerte se acercó más a Bella y le pasó un brazo por los hombros. Bella se estremeció al tacto y sintió como si miles de chispas saltaran entre ellos.

Todo pasó muy rápido, en un segundo Jacob estaba enfrente de Edward a punto de propinarle un puñetazo. Edward tenía buenos reflejos y estaba seguro de poder evitarlo, pero no contaba con que Bella se metería en medio en cuanto supo lo que estaba pasando. El puñetazo de Jacob aterrizó en la cara de Bella, la cual rápidamente empezó a sangrar.

-Bells, cielo, lo siento- se disculpaba Jacob mientras Bella lo alejaba con la mano.

Edward la guió con su abrazo hasta uno de los sofás y la sentó suavemente sobre él, Charlie estaba, como siempre, exagerando. Carlisle se acercó en tono profesional y le pidió a Edward que lo dejara examinarla, el aludido se alejó muy a su pesar y dejó que su padre la observara.

Bella parecía completamente avergonzada, esto molesto a Edward, quien debía avergonzarse era Jacob, no Bella.

Mientras Carlisle la examinaba, Edward se acercó a Jacob con gesto furioso, Jacob le devolvió el gesto, pero ahora parecía más aplacado.

-¿Estás contento perro? ¿Acaso no puedes controlar tus impulsos?- le soltó en un gruñido.

Bella que estaba intentando con todas sus fuerzas de convencer a todos de que estaba bien, se incorporó de un salto y trató de alejarse de las personas que la rodeaban para acercarse a ellos.

Jacob estaba a punto de sacar humo por la nariz.

-¿Te piensas que eres mejor que yo sanguijuela? Te la has pasado acosando a Bella, aprovechándote de que es demasiado tímida para decirte que te alejes- le gritó mientras sus manos se cerraban en forma de puño.

-¿Pueden dejar de discutir acerca de mí como si no estuviera? Tú Jacob, no tenías por qué ponerte así, ni siquiera sé por qué saltaste como poseído. Y tú Edward, deja de meterte en esto, sé que Jake no lo hizo a propósito, en todo caso fue culpa mía por meterme en medio- su voz era irritada y el nombre de Jacob lo decía con rabia. Nunca parecía tan segura como cuando estaba enojada, por ello Jacob se asustó.

La nariz de Bella ya no sangraba y Carlisle le había dado un pañuelo para que se limpiara, por lo cual se encaminó escaleras arriba furiosa, no sin antes darle una mirada significativa a Jacob. El interpelado la siguió en silencio.

Emmett ahogó una risita burlona, que Jasper secundó, pero la verdad es que no tenían mucho de que reírse, ellos eran exactamente iguales con sus mujeres. Edward que tampoco tenía ganas de seguir dando espectáculo se marchó a su habitación.

Escuchó la puerta de Bella cerrarse y pensó en quedarse a escuchar en el pasillo, pero sabía que de hacerlo Esme le daría una buena reprimenda por su falta de educación, así que se fue a su habitación con la esperanza de que Bella terminara con Jacob.

En la habitación de Bella, Jacob y ella se miraban el uno al otro sin decir una palabra, él le sonrió frágilmente pero ella no le devolvió la sonrisa, aunque se estaba ablandando, le costaba mucho estar enojada con él.

-Bella, discúlpame, nunca quise hacerte daño. Yo pretendía hacerle daño a Edward, no a ti- se explicó Jacob realmente arrepentido, jamás pensaría en hacerle a daño a Bella por ningún motivo.

-Sé que no querías lastimarme Jacob, no es por eso por lo que estoy enojada. Simplemente no entiendo ¿por qué razón intentaste atacar a Edward? Sé que no te gusta, pero él no te ha dado motivo para actuar de esa manera- su enfado estaba disminuyendo, pero odiaba sentirse controlada como si tuviera cinco años.

-Aunque eso no te moleste a mí sí, así que vuelvo a disculparme por lo ocurrido, espero que tu nariz esté bien- señaló con un ademan de la mano la nariz de Bella y considero prudente acercarse, así que se acercó cautelosamente -en cuanto a lo de Edward, es que no te das cuenta Bella, intenta todo el tiempo seducirte y me estoy cansando-

Bella bajó la vista y se sonrojó, claro que se había dado cuenta, pero le parecía difícil de creer que un adonis como él se fijara en una chica tan simple como ella.

-No creo que esté seduciéndome, por si no te has dado cuenta todos los Cullen son un poco extraños, para ellos estar cerca de los demás tan efusivamente es normal- replicó con la misma explicación que se había dado ella antes de albergar esperanzas.

-Es distinto Bella, él no te mira como nos mira a los demás, y tampoco tú lo miras como a los demás - lo último lo dijo en apenas un susurro y miró a Bella directamente a los ojos.

Bella le devolvió la mirada y se sintió terriblemente culpable, podía ver el dolor en los ojos de Jacob y se reprendió porque bien sabía que tenía razón, si la mirada de Bella a Edward se veía como se sentía, debía estar cargada de adoración.

-Yo lo miro como a cualquiera Jake- su voz era apenas un susurro, porque estaba mintiendo y no le gustaba mentir.

-No lo miras como a mí- replicó él con tristeza.

Bella volvió a retorcerse de culpa, pero no quería que su rostro lo demostrara, así que intentó recomponerse.

-Jake- Bella se acercó más y acarició su mejilla -te quiero-

-Lo sé- respondió él rendido, eso era suficiente para él.

Tomó su rostro entre sus manos y la besó con dulzura, ella respondió al beso y sus manos viajaron a la cabellera de él. Jacob bajó sus manos hasta la cintura de ella y la acercó más a él, ella no puso resistencia.

El beso se volvía cada vez más intenso y ambos empezaron a acalorarse, las manos de Jacob se aferraron a la cintura de Bella y la amoldó a su cuerpo. Estaba empezando a emocionarse pues ella nunca le dejaba llegar tan lejos, además era de noche y sospechaba que ya todos se habían ido a acostar.

Con la guía de Jacob, caminaron sin despegar los labios acercándose a la cama lentamente. No fue hasta que Bella sintió la cama detrás de sus rodillas, que se dio cuenta de que estaba pensando Jacob y lo apartó inmediatamente. Nunca había sido esa clase de chicas que soñaba con el matrimonio como precedente para tener relaciones sexuales, pero aún no se sentía segura.

-Es hora de que te vayas a dormir Jake- articuló cada palabra de forma cuidadosa, para que a él le quedara claro y de paso no herir sus sentimientos.

-Buenas noches cariño, descansa- respondió él sin ofenderse, pero sin poder evitar la decepción.

Se acercó lentamente y la besó, pero claro estaba que ella no iba a dejar que llegara muy lejos, por lo cual lo apartó rápidamente.

Una vez sola en su cuarto, Bella se tiró en la cama, se sentía abrumada ante todo lo que había pasado ese día. Desde su discusión en la mañana con su hermano, para pedirle que dejara de perseguir a Renesmee, hasta la conversación con Edward en el estudio sobre cómo hacer que todos aceptaran ir a cumplir sus horas de servicio en el hotel. Para finalizar con la discusión de Edward y Jacob y el intenso beso que había compartido con Jacob.

Estaba mentalmente agotada, pero sabía que no podía dormir, los pensamientos que la azoraban no iban a dejarla descansar. Se incorporó y se metió al baño para darse una ducha, aún le costaba acostumbrarse a tener su propio baño, pero todas las habitaciones de la mansión lo tenían.

Dejó que el agua caliente le relajara los músculos y se quedó más tiempo del necesario, finalmente salió muy a su pesar y se puso un pants de franela con una sudadera vieja y llena de agujeros, que era la ropa con la que dormía habitualmente.

Al ver la cama de nuevo, le entró la urgencia de salir de ahí, no quería siquiera intentar dormir, por lo tanto salió e la habitación. Bajaría por un vaso de agua y después subiría e intentaría, no podía permanecer despierta por más tiempo o lo lamentaría al día siguiente.

Bajó en silencio las escaleras para no despertar a nadie, aunque no creía que fuera necesario, se dormía tan bien en esas enormes habitaciones, que no había poder humano que los despertara.

Llegó a la cocina y se sorprendió al ver que la luz estaba prendida, pensó que alguien había olvidado apagarla, pero sin duda no estaba preparada para lo que vio cuando entró.


Gracias Ale74 por el review :)