Hola, disculpen la tardanza, estaba en finales y esas cosas, bueno sin más que decir, les dejo el capítulo, espero estarles subiendo el que sigue muy pronto.


HEREDEROS

5. Crea Fama y Échate a Dormir

Rosalie con el pecho desnudo estaba sentada encima de un taburete, su cabello estaba alborotado y parecía muy acalorada. Emmett estaba enfrente de ella, en ropa interior, besándola entusiasmadamente y profiriendo gemidos suaves a los que ella secundaba.

Bella no necesitaba preguntar qué estaban haciendo, pensó en darse la vuelta y marcharse como si nunca hubiera estado ahí, pero estaba demasiado en shock para moverse.

Emmett la miró y se apartó de Rosalie en un segundo, Bella estaba completamente ruborizaba y los miraba de soslayo intentando centrar su mirada en sus pies. Alcanzó a ver una sonrisa de suficiencia en el rostro de Emmett y una mirada avergonzada en Rosalie.

-Yo… lo… lo siento mucho- tartamudeó deseando que se la tragara la tierra.

-No te preocupes Bella, seguiremos en la habitación- respondió Emmett con una voz divertida y le sonrió ampliamente antes de guiñarle un ojo.

Bella se sonrojó aún más y bajó la vista por completo.

-No seas estúpido Emmett, te dije que este no era un buen lugar para esto- replicó Rosalie tratando de reñir a su esposo, aunque su voz sonaba más divertida que enojada -lo sentimos mucho Bella, solo nos vestiremos y subiremos-

Bella la miró sorprendida porque Rosalie jamás le dirigía la palabra más que las palabras de cortesía, incluso parecía que le desagradaba, pero esta vez su voz era amable.

-Será mejor que vaya a dormir, buenas noches-

Subió a su habitación completamente avergonzada y se tiró en la cama, esa era una de esa clase de cosas que solo le pasaban a ella. Siempre terminaba metida en asuntos extraños.

Al día siguiente, las cosas estaban tensas entre Edward y Jacob, pero eso era habitual, así que nadie se preocupaba demasiado. Estaban en el comedor a punto de empezar a desayunar, cuando un enorme televisor salió de la nada, estaba en una especie de alacena, la cual se abrió para darle paso, ni siquiera sabían que había un televisor ahí.

Todos lo miraban anonadados, pero eso aún no era nada, la sorpresa empezó cuando el televisor se encendió y un video digno de cualquier película porno apareció en la pantalla.

Ahí estaban Rosalie y Emmett, tal como Bella los había encontrado la noche anterior. Rosalie casi se cayó de la silla, Charlie corrió a taparle los ojos a Zeth, Jacob se los cubrió a Bella y los Cullen solo quitaron la vista de la pantalla.

-¿Qué demonios?- exclamó Jacob -¿no pueden esperar a estar en su habitación para eso? Hay un chico aquí.

Rosalie le lanzó una mirada envenenada y luego miró a Zeth, el cual luchaba por quitar la mano de su padre

-Está claro que no nos grabamos nosotros, eso debió hacerlo ese "chico" al que defiendes- gruñó Rosalie -no creas que no he visto como mira a Renesmee-

La aludida bajó la vista avergonzada.

-Oh vamos, mi hermano jamás haría algo así- esta vez fue Bella la que intercedió.

-Así es, además ustedes tienen una habitación para eso- gruñó Charlie.

-Oh vamos como si tú nunca hubieras hecho algo así con tu esposa- espetó Emmett.

-Emmett- lo riñó Carlisle.

-Esta no es tu casa muchacho, hay más personas aquí- respondió Charlie ofendido, pero sin demostrarlo.

-Ese es el maldito problema, que esta casa está llena de extraños- gritó Rosalie antes de levantarse -no sé ni siquiera qué demonios hacemos aquí-

Rosalie salió bufando del comedor y Emmett la siguió, él también estaba molesto, pero no tanto como ella.

-Lo sentimos mucho Charlie- se disculpó Esme apenada.

Charlie hubiese podido soltar una sarta de insultos, pero Esme y Carlisle realmente le agradaban, eran personas tan dulces y educadas, que no podía enojarse con ellos.

-Está bien- murmuró de manera casi inteligible.

El video ya había desaparecido y la televisión había vuelto a cubrirse, como si solo hubiese esperado a lograr su cometido para marcharse. Edward y Jasper estuvieron tratando de abrir la puerta y dejar fuera el televisor, pero no encontraron forma de hacerlo.

A pesar de que Charlie había defendido a Zeth, una vez solos, le preguntó si había sido él el del video, Zeth lo negó rotundamente, pero Charlie no se convenció del todo, creándose una riña con Renee, la cual estaba segura que Zeth no lo había hecho.

Ya que todos tenían ocupaciones, no se volverían a ver hasta en la noche y esperaban que fuera suficiente para que las cosas se calmaran, todos salieron de casa a excepción de Rosalie y Emmett. Rosalie estaba demasiado enojada y Emmett quería quedarse con ella.

Rosalie se quedó dormida un par de horas, mientras Emmett buscaba alrededor de la casa para ver si encontraba otro televisor, al cual pudiera conectarle su consola de videojuegos. Él sabía que era muy extraño no encontrar un televisor en una mansión como esa, el secreto debía ser ese, estaban todos escondidos.

Se rindió después de un par de horas y regresó a la habitación a jugar con su consola portátil. Así pasaron el resto del día, hasta que escucharon que el resto estaba llegando.

Emmett, que estaba un poco aburrido bajó a ver a quien podía molestar, Rosalie estaba aún enojada.

-Hola pequeña Alice, ¿qué tal tu día?- saludó a su hermana menor en cuanto la vio cruzar la puerta.

Alice lo miró con sospecha, siempre que actuaba así era porque tenía algo entre manos.

-¿Qué tal el tuyo Emmett?-

-Aburrido- respondió alargando la palabra.

-¿Y Rose?-

-Durmiendo-

-Bueno… iré a cambiarme los zapatos, los tacones están matándome-

Decía que los tacones la estaban matando, pero aún así subió caminando con toda la gracia que la caracterizaba. Los demás que iban llegando se apresuraron a preparar la cena. Normalmente se turnaban, pero a veces su hambre ganaba la batalla y terminaban cocinando cada quien lo que quería comer.

Emmett estuvo revoloteando por la cocina, molestando a todos por igual, sin importar si eran Swann, Cullen, Black o Hale.

Un grito rompió la calma de todos y la pequeña Alice bajó hecha una furia y arremetió contra Emmett.

-Tú estúpido grandulón, voy a matarte-

Emmett se hizo para atrás sin entender nada, aunque la situación le divertía.

-¿Qué te pasa pequeño duende?-

-Oh ahora sí te mataré, ¿dónde están mis zapatos tú grandísimo idiota?-

Emmett frunció las cejas, no tenía idea de qué le estaba hablando.

-Los tienes en los pies duende.

-Eres un imbécil Emmett Cullen, hablo de los zapatos que tenía en el clóset, sé que los escondiste, ahora dime donde están si no quieres experimentar una muerte lenta y dolorosa.

De acuerdo, ahora Emmett estaba asustado, no es que su hermanita intimidara mucho, pero todos sabían que si había algo con lo que no debían meterse era con los zapatos de la chica.

-Alice, cariño ¿qué pasa?

Preguntó Carlisle con su voz conciliadora.

Alice se arrojó a sus brazos y sollozó -Papá, el idiota de Emmett escondió mis zapatos-

-Emmett devuelve sus zapatos a tu hermana- lo riñó Carlisle mientras consolaba a Alice, en esa familia todos encontraban imposible resistirse a los pucheros de Alice.

-Yo no los escondí-

-Vamos Emmett, todos te conocemos, solo devuélvelos ahora- pidió Edward, el cual definitivamente siempre estaría del lado de su hermana favorita.

-Yo no lo hice, ¿por qué no me creen?-

-Porque siempre has sido así Emmett Cullen, un imbécil inmaduro- respondió Alice entre sollozos -pégale Edward hasta que los devuelva-

-¿Qué? ¿Pegarle?-

No es que Edward fuera un miedoso, pero su hermano era enorme, sí que asustaba.

-Vamos, lo haré papilla Alice, yo no tengo los zapatos, es en serio-

-Jazz le ayudará, ¿verdad Jazz?-

El aludido miró los pucheros de su novia y asintió inmediatamente.

Los Swann solo estaban ahí contemplando la escena entre divertidos y molestos, por todo el escándalo. Rosalie, que llevaba un rato observando, se acercó al lado de Alice.

-Yo no lo hice, en serio, estuve con Rose todo el día, ¿verdad Rose?-

-Bueno… yo… me quedé dormida un rato. Vamos Emmett, solo devuélvelos y ya-

-Incluso tú vas a ponerte de su lado, esto es una tontería, ¿tú me crees mamá?-

Esme lo miró con ternura y negó con la cabeza suavemente.

-Lo siento Emmett, pero este el tipo de cosas que a ti te gusta hacer-

Emmett estaba realmente ofendido, sí, es cierto, a él le gustaba hacer ese tipo de bromas, pero esta vez no lo había hecho y no podía creer que todos se pusieran del lado de Alice.

-Siempre es así ¿no?– habló más para sí mismo, que para el resto -si Alice dice algo, todos tenemos que hacerlo, ya lo entendí, todo siempre se trata de lo que Alice quiere. Yo no tengo los malditos zapatos, ahora síganme culpando y consuelen a su pequeña Alice, yo iré a empacar mis cosas- avanzó decidido y molesto, Rosalie trató de detenerlo pero él la apartó y siguió su camino.

-Oh vamos Emmett, esto es tan infantil-

-Sí Edward, ese soy yo, Emmett el inmaduro, lamento no ser tan maduro como tú- dicho esto salió de la escena.

Todos acompañaron a Alice a buscar sus zapatos y para sorpresa de ella, los zapatos estaban en el clóset, justo debajo de un montón de ropa. Carlisle y Esme fueron a disculparse con Emmett y a convencerlo de quedarse, no sin antes mirar a Alice con decepción.

-Deberías haber buscado mejor Alice- le recriminó Rosalie.

-Oh, pero si no estaban, lo juro- Alice estaba completamente asombrada, no podía creer que estuvieran ahí.

Emmett entró en la habitación seguido de sus padres, aún parecía molesto.

-La próxima vez busca bien antes de culparme-

-Pero no estaban ahí, lo digo en serio-

-Alice ya deja eso, por tu culpa todos nos enojamos con Emmett- La voz de Rosalie estaba subiendo cada vez más y más de tono.

Se acercó a Emmett y le puso la mano en el pecho, Emmett la apartó.

-No se excusen, todos ustedes también pensaron que había sido yo. Me quedaré porque no quiero ser yo por quien lo pierdan todo, pero me cambiaré de habitación Rose y espero que no me molesten-

-Emmett…. –

-Ya sé Edward, "esto es tan infantil"- respondió imitando la voz de Edward.

Y así terminó el día, Rosalie no quería hablarle a Alice, Alice estaba confundida porque estaba segura que los zapatos no estaban ahí. Esme se sentía mal por haber tratado así a Emmett, al igual que Carlisle.

Y Edward bajó a cenar con los Swann, para explicarles la situación y tranquilizarles, diciendo que Emmett no se iría.

Al día siguiente las cosas no estaban mejorando, Alice intentó disculparse, pero Emmett la ignoró por completo, Jasper se metió y terminó peleado también con Emmett.

Él solo le dirigía la palabra a los Swann, los cuales se sentían extraños ante este cambio, no es que Emmett nunca les hablara, de hecho a todos les caía muy bien, pero era extraño verlo alejado de su familia.

Edward estaba cansado de eso y también de ver a Bella con Jacob, así que se mantenía al margen.

Solo Marco disfrutaba de la escena y tarareaba para sí mismo mientras desayunaban, Aro había tenido razón después de todo, ninguno de ellos podía convivir sin querer matarse el uno al otro.


¿Qué les pareció? Hacen demasiado drama ¿no? Esta vez arremetí contra Emmett y Rose, pero no serán los únicos ;)