Solo Un Sueño

Estaba pensando en ella, pensando en mí,

Pensando sobre nosotros, lo que vamos a ser

Abro mis ojos, y solo fue un sueño

Así que volví atrás, por ese camino

Deseo que vuelva, nadie sabe

Me di cuenta, si, fue solo un sueño

Just a Dream- Nelly

Hiro: 11 años / Tadashi: 15 años

Hiro se despertó con mucha energía. Entro a ducharse rápidamente, sin importarle que le hubiera cerrado la puerta en la cara a su hermano.

"Vaya, no lo había visto así de feliz desde la excursión a la fábrica de gomitas" dijo la tía Cass.

"Ten en cuenta de que le pico el bichito del amor" Tadashi solo sonrió por la felicidad de su hermano.

Hiro salió del baño ya vestido y secándose el cabello "¿Tanta prisa tienes?" se burló el mayor.

"Pensé que irías a la escuela" dijo tía Cass "Los exámenes están cerca"

"Y ya comencé a estudiar" contesto mientras se peinaba "Recuerda que soy un genio, no será problema aprobar"

"Entonces ¿Adónde vas exactamente?" la tía Cass sonrió porque ya sabía la respuesta.

"Bueno…yo planeaba mostrarle a Emma la ciudad y así" Tadashi le hizo una boca de pato burlándose de él "Basta, Tadashi" le dio un golpe en el brazo que le dolió mas a Hiro que a Tadashi. Hiro no se caracterizaba por su fuerza.

Tía Cass solo rio por la torpe pelea de ambos "Esta bien Hiro, diviértete y no vuelvas tarde" le dijo dándole un abrazo de despedida.

"Si tía Cass" el abrazo seguí "Tía… ya no siento mis brazos"

"Oh perdona" al fin se separaron.

"Entonces, me voy ahora" Hiro quiso seguir con su camino pero su hermano lo tomo de la gorra de su chamarra "¿Qué?

Tadashi hizo un puchero y ojos de perrito "Se te olvido darme un beso"

"¡TADASHI!"

Hiro siguió su camino hasta el parque aun con las costillas adoloridas al igual que las mejillas, ya se imaginaran porque.

Ya estando en el parque se dirigió hasta el árbol donde había conocido a Emma. Se sentó frente a este esperando a que la mencionada apareciera.

Cerró los ojos disfrutando la tranquilidad, una tranquilidad un tanto sospechosa.

Suspiro y sin abrir los ojos dijo "Sé que estas en el árbol"

Las ramas crujieron hasta que Emma salto hacia el suelo algo molesta "¿Tan ruidosa soy?"

"La tranquilidad excesiva fue lo que me dio la pista" explico "¿Lista para irnos?"

"Si, dime que haremos primero"

"¿Qué tal si te llevo a mi lugar preferido y de ahí vamos a patinar?"

"Eso me agradaría" lo tomo del brazo "¡Vamos!" comenzó a jalarlo fuera del parque.

"¡Emma espera!"

"¿Qué sucede?"

"El centro comercial es al otro lado"

Hiro guio a Emma por el centro comercial hasta llegar a su arcade favorito. Había pocas personas ya que la mayoría de los chicos de su edad estaban en la escuela.

La mayoría de los juegos estaban encendidos y vacíos, vaya suerte que tenían.

"Iré a cambiar dinero por fichas" le dijo "Espera aquí" la chica solo asintió.

Fue a la caja a cambiar sus monedas, miraba por su hombro a ratos a la chica alada. Sabía que nadie más que él podía ver sus alas por suerte. Ya con un puñado de fichas en mano se encamino hacia su… ¿amiga? ¿Conocida? No sabía cómo clasificarla.

Llego con ella y le dio la mitad de sus fichas "¿Qué quieres jugar primero, Hiro?"

"Umm… hay un juego que me fascina, se llama Sugar Rush ¿Quieres intentarlo?"

"Suena interesante" ambos se dirigieron hacia el espacio donde el juego se encontraba. Era una consola con asientos adornados en rosa y rojo como un bastón de caramelo, había dos grandes pantallas donde cada jugador podía ver su estado en la carrera.

Cada uno tomo un asiento e inserto una ficha. En la pantalla aparecieron los distintos personajes a escoger "Yo tomare a Vanellope ¿Y tú?" dijo Hiro.

"A Taffyta, me gusta su gorro de fresa" menciono Emma.

Una vez la partida comenzada era fácil para Hiro llevar la delantera. Había jugado ese juego cientos de veces y con su jugadora estrella siempre era imparable. Solo una vez fue derrotado en aquel juego, y había sido porque sufría de indigestión aquella vez.

Emma tardo un poco en comprender como funcionaba el juego pero cuando comprendió todo quiso sacar provecho de su sabiduría y aplastar a Hiro en su propio juego. Dejo que Hiro le llevara la delantera por la mitad de la carrera, después se desvió hacia un nivel extra que consistía en dar vueltas en una torre de malvavisco para después salir con un enorme impulso por una rampa.

Con el impulso ganado dejo a Hiro muy atrás de ella. Cruzo la línea de meta primero y vio a su contrincante boquiabierto al ver cómo le daban la medalla al corredor de Emma.

"Pe…pero…ahora no tengo indigestión" balbuceo Hiro.

Emma lo miro confundida pero no hizo más que reírse "¿Quieres la revancha? ¿2 de 3?"

"Hecho"

Para acorta el tiempo de los gritos frustrados del Hiro después de acabar con un 5 de 7, solo ganando 3 decidió que probaran otro juego.

Heroes Duty primero donde trabajaron en equipo y ganaron la medalla. Después fueron a una Garra de juguetes* para intentar sacar un oso koala que les había llamado la atención, solo perdieron tiempo y unas siete fichas ahí.

Llegaron a la conclusión que todos odian y pierden en la garra.

Como algo irónico paso un niño de cinco años, metió una ficha para jugar en la garra y saco doble premio, incluido el koala que ambos querían.

Linda broma del destino.

Hicieron una parada para comer en la pequeña cafetería que tenía el arcade. Hiro compro unos nachos y dos jugos de uva para ambos. Para entretenerse y dar una pequeña venganza, Hiro comenzó a contar vergonzosas anécdotas sobre su hermano Tadashi.

"Después de eso no pudo sentarse en una semana" menciono Hiro entre risas "Y hubo una vez en la que el genio jugaba su video juego mientras cruzaba la calle y lo arrollo un carrito de hot dogs"

Emma no pudo contener sus risas tampoco "¿Tu hermano es muy distraído o tiene mala suerte?"

"Ambas"

En otro lugar…

"¡Achuu!"

"¿Estas bien, Tadashi?" le pregunto uno de sus amigos.

"Si, es que parece que alguien está hablando de mi"

Volviendo con Hiro. Sus fichas se estaban agotando y comenzaban a aburrirse; habían probado cada juego del arcade.

Nada ahí llamaba su atención hasta que un leve flash salió cerca de ellos. Miraron como un par de personas salían de una caja plateada, la cual era una cabina fotográfica.

Se miraron compartiendo la misma idea. Fueron directo a la cabina y juntando sus fichas completaron para pagar un turno.

Entraron a la cabina. En la primera foto hicieron sonrisas normales, en la siguiente hicieron caras graciosas, a la que le siguió se pellizcaron las mejillas y en la última fue una linda toma de ambos abrazados.

Todo eso había valido la pena según ambos. La máquina imprimió dos tipos de foto, una tira de película que contenía las cuatro fotos y una sola foto que solo tenía la última.

"¿Cuál es la que quieres?" le pregunto "Tu escoge"

Emma se quedó pensando un momento hasta que por fin tomo la tira de fotos "Salieron geniales" menciono "Oye, creo que ya es tiempo de ir a la pista de hielo como me prometiste"

"¡Oh cierto!" tome la fotografía restante y ambos salimos del arcade a toda prisa.

Llegaron a la pista de hielo y alquilaron dos pares de patines. Emma tuvo que ayudarle a Hiro a ponérselos mientras que él se moría de la vergüenza por dentro.

Entraron a la pista, al dar su primer paso Hiro resbalo y cayó deslizándose a un lado de la entrada.

"No sabes patinar ¿Cierto?" le pregunto.

"Nope"

"Bueno, ese caso creo que tendré que enseñarte" lo tomo de los brazos ayudándolo a levantarse "Agárrate de mí para no caerte" la tomo igualmente de los brazos y ella comenzó a patinar hacia atrás "Un pie a la vez y ve avanzando"

Hiro sintió como sus mejillas se calentaban pero la pena le ganaba al escuchar como Emma reía al verlo.

"¿Por qué te burlas?" se quejó Hiro.

"Porque te solté hace dos minutos y has estado patinado bien sin darte cuenta"

"¿Qué…?" en un acto de torpeza se tropezó con sus propias piernas y volvió a caer al suelo resbalando hasta Emma.

"Vamos vuelve a ponerte de pie, lo estabas haciendo muy bien" lo tomo de las manos y le ayudo a levantarse de nuevo pero esta vez dejo que el avanzara solo.

Para sorpresa de él podía hacerlo, comenzó a patinar a la misma velocidad de Emma al igual que ella daba pequeños giros.

"Cálmate principiante" dijo Emma. Tomo impulso y dio un par de vueltas en el aire para después rayar el hielo y que le cayera a Hiro "Hace mucho que no hacia eso… gracias por traerme aquí"

"No tienes por qué agradecer Emma, es algo que cualquier amigo haría para ver feliz a su amiga" Hiro pensó que aquellas no eran las palabras que quería usar pero no sabía cómo referirse a Emma por más que una amiga.

"Así que… ¿Somos amigos?" Emma pregunto sonrojada pero Hiro solo asintió "… Vaya decepción" dijo desanimada.

Hiro se sintió confundido ante la última frase de Emma. Antes de que pudiera preguntarle, ella ya se alejaba patinando lentamente lejos de él.

"¡Emma, espera!" trato de alcanzarla lo más rápido que pudo patinando. Alcanzo a tomarla del hombro pero volvió a resbalar y caer junto con ella.

Se levantó frotándose la cabeza tratando de calmar el dolor de la caída. Emma hacia lo mismo mientras se sentaba "Emm… ¿Qué quieres decir con eso de que te decepcionaste?"

Emma enrojeció tanto como un tomate y volteo la mirada para no ver a Hiro "Nada, es algo muy tonto que no comprenderías" se puso de pie y se dirigió fuera de la pista. Hiro la volvió a seguir.

"Comprendería si al menos me dijeras que es" ambos se quitaron los patines y volvieron a ponerse sus zapatos.

Emma murmuraba varias cosas entre dientes relacionadas con lo cobarde que se sentía. Volteo hacia Hiro aun sonrojada y le dijo "No… no te quiero como un amigo"

Hiro se sintió decepcionado por aquello "Me lo hubieras dicho antes de ofrecerme a salir contigo" bajo la mirada "Solo tenías que decirme que no te agradaba eso era todo"

La chica lo golpeo en el brazo "¡No es eso lo que trato de decirte!" Emma respiro calmándose poco a poco, su cara seguía con un leve tono rojizo "Lo que quiero decir es… es que me… me gustas Hiro"

La flecha salió disparada justo hacia su pecho directo al corazón, el cual no paraba de latir. Sintió las típicas cosquillas en el estómago y la sangre se le subió a la cabeza.

"Lo sé, es demasiado apresurado, te conozco de un día pero…"

Su frase fue cortada cuando Hiro la tomo de las mejillas, acercándolo más a él para decirle "También me gustas, Emma"

Sin decir algo más, ambos acortaron el espacio entre ellos hasta por fin unir sus labios en un tierno beso, aunque algo torpe por parte de ambos. Se separaron, sus mejillas estaban completamente rojas.

"Lo… lo siento, yo no..." Hiro casi entra en pánico.

Emma solo rio por sus expresiones "No tienes que disculparte…ahm… fue lindo"

Hiro no dejaba de sonreír. No fue hasta que el timbre de la pista de hielo sonó señalando que era tiempo de cerrar "Creo que ya es tiempo de que volvamos" le dijo.

"Si, eso parece" respondió Emma.

Ambos salieron del centro comercial. Mientras caminaban por la acera, Emma aprovecho y tomo a Hiro de la mano para robarle un pequeño beso de sus labios, haciendo que el chico sonriera y le respondiera el gesto aferrándose a ella.

Llegaron al parque donde se habían conocido tomados de la mano. Todo estaba alumbrado por los faros que estaban en cada esquina de la calle.

Llegaron al árbol, donde sin decir una palabra comenzaron a reírse. El lago del parque brillaba con el reflejo de la luna.

"Entonces… ¿No poder verte mañana?" pregunto para iniciar la conversación.

"Así es, pero podrás verme el día siguiente" dijo Emma "¿Tan desesperado eres?"

Hiro se sonrojo, malditas hormonas "No soy desesperado" inflo las mejillas molesto.

"Era broma" se inclinó a darle un beso en la mejilla y ponerlo más rojo de lo que estaba "Se hace tarde, será mejor que regreses a tu casa"

"Tienes razón" dijo ya calmado "Te veré después" se soltaron lentamente de las mano y Hiro siguió su camino de regreso a casa.

No paraba de mirar la foto que se habían tomado en el arcade, no podía evitar sentirse tan activo, sería capaz de cantar un musical entero si no fuera porque había personas observando.

El café ya había cerrado y las luces de su habitación estaban encendidas "Seguramente Tadashi estaba estudiando o haciendo cosas de nerds" pensó.

Entro sin hacer ruido y subió las escaleras hasta la sala, donde dos voces discutían en voz baja.

"Pero…debe haber otra opción" escucho la voz afligida de la tía Cass. Estaba a punto de subir hasta su habitación cuando otra voz llamo su atención.

"Quisiera que fuera así pero… no la hay, enserio lo lamento" era la voz de su madre que sonaba igual o más afligida que la de su tía "Sé que es difícil pero las cosas tienen que ser así…"

Antes de que pudiera escuchar más, Tadashi lo tiro de la ropa y lo metió a su habitación.

"Nunca te dijeron que no escucharas las conversaciones de los adultos ¿O qué?" dijo susurrando.

"¿De que estaban hablando?" le pregunto.

"No tengo ni la menor idea" respondió el mayor dejándose caer en su cama "Después de cerrar el café, mamá le dijo a tía Cass que había algo muy serio que tenía que decirle y me mandaron aquí"

"¿Crees que debamos preocuparnos?"

"Umm… tal vez no" Tadashi le miro recuperando su sonrisa "¿Qué tal te fue con Emma?"

"Genial, fuimos a jugar videojuegos y a patinar" Hiro dejo sus cosas sobre su escritorio sin notar que Tadashi ya estaba detrás suyo. Lo tomo de los hombros y lo lanzo a su cama.

"¿Y no hubo beso?" dijo riendo al ver el sonrojo de su hermano "¡Si lo hubo!"

"Fue uno… tal vez dos… ya para de saltar"

"Pero como no estar feliz por mi hermanito que se enamoró" siguió riendo Tadashi "Ya tengo cuñada nueva"

"¡Niños a dormir!" le grito la tía Cass.

"Está bien" respondieron los dos. Apagaron la luz y se acostaron en sus respectivas camas.

"Hiro, psss"

"¿Qué quieres?"

"¿Cuándo es la boda?"

"¡Tadashi!"

"¡A dormir!"

"Perdona tía Cass"

Hiro cerró los ojos ignorando las bromas de su hermano y recordando en todo lo que había pasado en el día.

Era día de San Valentín y el café estaba repleto. Habían contratado a un buen grupo de jazz para animar el ambiente, muchas parejas y grupos de amigos se reunían ahí para pasar un buen rato.

Hiro, Tadashi e Ixchel ayudaban en el café. Hiro ayudaba a la tía Cass en la cocina mientras Tadashi e Ixchel eran meseros. El lugar estaba adornado y se respiraba un agradable olor a chocolate y café.

"Gracias por la visita, que tengan un buen día" se despedía tía Cass de un par de clientes. Después de poner el dinero en la caja registradora, volteó a ver a Hiro que preparaba los pedidos "¿No te gusta este tipo de ambiente?"

"Claro que sí, tía" respondió mientras ponía un panque en una bolsa de papel y se la entregaba a un cliente "Todo está fantástico"

"La orden de la mesa 3 por favor" dijo Tadashi "¿Por qué no estas con Emma hoy, Hiro?"

Hiro ignoro las burlas de su hermano y respondió "Dijo que estaría ocupada" le entrego dos lates de vainilla para que los entregara "Y como ves yo también lo estoy ¿Y qué hay de ti? ¿Alguna chica que te guste?"

Esa pregunta tomo por sorpresa a Tadashi.

"No por el momento" respondió "Además creo que los querubines no planean lanzarme flechas aun ¿O sí?"

Hiro arrugo la nariz y le mostro la lengua a su hermano "Espero que cuando te enamores, se te quite lo payaso"

"Más bien se volverá más payaso" su madre, Ixchel llego con ellos "Además creo que la persona que se gane el corazón de Tadashi será muy afortunada"

Tadashi escucho como la campana de la puerta sonaba, lo que significaba que un cliente había entrado al café. Miro hacia la puerta pero su sonrisa cayo al ver de quien se trataba.

Movió el brazo de Ixchel para llamar su atención "Rosas a las 6 en punto" los cuatro voltearon a ver como un bello ramo de rosas rojas avanzaba por el café hacia ellos llamando la atención del resto de los clientes. Lo que llamaba la atención era quien traía las rosas, un hombre joven que no aparentaba tener más de veinticuatro, de cabello rubio y piel bronceada. Si, era Apolo.

Le entregó las rosas a Ixchel causando que el resto de los clientes soltara alaridos como: awww, que tierno detalle.

"¿Qué estás haciendo aquí?" le pregunto Ixchel más sorprendida que molesta.

"Necesitaba verte y…" miro a los chicos quienes se limitaron a saludarle con la mano "…y hay cosas que tenemos que hablar"

Ambos intercambiaron miradas. Ixchel soltó un suspiro y miro a la tía Cass "Señora Hamada ¿Podría…?"

"Claro, adelante linda, yo me encargare de lo demás" respondió algo alarmada por la visita del hombre.

"Gracias por su comprensión señora" dijo Apolo para después mirar a los chicos "Me alegro de verlos, niños"

Después ambos salieron del lugar aparentando disfrutar de su compañía pero al salir los chicos pudieron ver por las ventanas como su madre le hundía el ramo de rosas en la cara a Apolo.

"Tadashi atiende la caja y yo a los clientes ¿Si?" dijo tía Cass aun abatida.

"Claro" respondió Tadashi tomando su lugar; espero a que su tía estuviera algo alejada de ellos para poder hablar con Hiro "Hace mucho que no se aparecía por aquí… me pregunto porque habrá venido"

"Tal vez quiere volver con mamá" dijo Hiro con un aire de esperanza de ver a sus padres juntos "Es posible ¿No?"

"Ojala las cosas fueran así de sencillas" murmuro Tadashi

Hiro se preguntó por un segundo, si la aparición de Apolo y la plática que escucho entre tía Cass y su madre tenían algo que ver con la rara actitud de su tía al ver al dios, pero abandono la idea, seguramente todo eso era algo sin importancia.

Pobre inocente.

Hiro espero como Emma le había dicho. En San Valentín no la busco, sino hasta el día siguiente. Se vistió y bajo a la cocina para desayunar algo rápido. No esperaba encontrarse con su madre hablando seriamente con Tadashi.

"…Pero las cosas deben ser así" fue lo que alcanzo a oír "Espero que lo comprendas"

"Lo comprendo, enserio" le respondió Tadashi "Aunque sigo pensando que será duro para todos"

"¿Qué cosa?" se atrevió a preguntar por fin "¿De que estaban hablando?"

"Cosas de gente grande, mi amor" su madre fue hacia él y le dio un beso en la frente. Hiro había notado que tenía los ojos llorosos y Tadashi estaba entristecido "Tía Cass se siente algo mal por eso me pidió que viniera temprano"

"¿Vas a algún lado?" le pregunto Tadashi recuperando su sonrisa, aunque era fingida.

"Iba al parque" dijo "Solo vine por algo de comer"

"Te preparare algo rápido ¿Si?" Ixchel se dirigió a la cocina y comenzó a hacerle un sándwich.

"¿Qué paso ayer con papá?" pregunto inocentemente.

"Hablamos un poco…" respondió mientras untaba mermelada en un pan "Nada interesante"

La actitud de su madre le extraño bastante. Volteo a ver a su hermano "¿No iras a la escuela, Dashi?"

"No, me siento un poco enfermo" tocio "Me quedare en casa hasta sentirme mejor"

"Hoy todos están raros" pensó Hiro "Tadashi no se enferma tan seguido y mamá está muy misteriosa ¿Qué estará pasando?"

"Aquí tienes, mi angelito" le dio el sándwich de mermelada y le dio otro beso "Que te vaya bien"

"Los veo después" dijo antes de salir de su casa.

Comió mientras caminaba hacia el parque, el día estaba soleado y las calles algo sucias por los adornos de San Valentín que ya no se usarían. Quería preguntarle a Emma todo lo que había hecho por la celebración, también si su puntería no fallo.

Estaba muy entusiasmado de ver a Emma.

Llego hasta el árbol donde se encontraban, pero todo a su alrededor estaba solitario. No había ni una persona cerca.

Miro al árbol, no había notado que había un sobre de papel clavada en el tronco. Desde donde estaba podía distinguir que el sobre tenía escrito: Hiro.

Se apresuró a tomar el sobre y abrirlo. Había una carta de Emma para él.

Querido Hiro:

Para cuando leas esto yo ya me habré ido. El jefe me ha asignado una tarea muy importante que deberé cumplir desde ahora.

Quisiera pedirte que olvidaras todo, que te olvidaras de mí y de todo lo que pasamos juntos. Eso hare yo; después de dejar San Fransokyo tu habrás dejado de existir para mí.

Lamento haberte ilusionado, pero las cosas tienen que ser así. Esto jamás debió haber pasado, lamento haberme metido en tu vida, porque ahora yo estoy lamentando haberte metido en la mía.

Enserio lo lamento.

Hasta nunca

Emma Overland.

Las lágrimas corrían por sus ojos. Sintió como si le hubieran golpeado directo en el estómago, le faltaba el aire y no paraba de llorar. Su mente se llenó de emociones, tristeza, enojo, rencor y varios más.

Peso en el gran error que había cometido. Dejarse ilusionar, pensar que aquello era algo que le daría algo de felicidad a su complicada vida… creer que alguien lo quería.

Saco un bolígrafo de la bolsa de su sudadera y escribió bajo la carta, en letras muy grandes:

Te odio, Emma.

Se dejó caer en el pasto, dejando la carta a un lado de él. Abrazo sus piernas y comenzó a sollozar. Seguía sin creer que aquello había ocurrido, le dio su inocencia y ella se burló de él y lo rechazo sin dar la cara al menos. En ese momento odiaba a Emma por jugar con él, a todo el mundo en apoyarle con aquella fantasía y sobretodo se odiaba a si mismo por haber caído tan fácilmente.

Sus lágrimas siguieron cayendo. Sintió como alguien le revolvía el cabello de una manera reconfortante, miro a su madre a los ojos y ella le limpio las lágrimas sin decir nada. Hiro se recostó en su regazo aferrándose a ella y siguió sollozando por un rato mientras que ella seguía dándole caricias.

Su corazón le dolía y mucho. Si eso era el amor, él no quería volver a sentirlo. "¿Cómo podía ser amor si la otra persona te lastimaba? ¿Si no estaban juntos?" se preguntó.

El recuerdo de la relación de sus padres llego a su mente. Solo cuando estaban Tadashi y el presentes se comportaban amigables entre ellos; recordó que en su niñez los había visto besarse un par de veces pero luego peleaban, no enfrente de ellos, pero lo hacían. Después de que su madre le había presentado a su nuevo novio, su padre los visitaba con menos frecuencia. Cuando termino lo que llamaron Segunda Titano maquia, la relación de sus padres se volvió más dura, el novio de su madre no se volvió a aparecer y sus padres comenzaron a pelear frente a ellos.

Si no hubiera sido por Tadashi, que los terminaba deteniendo antes de que sacaran las armas, ya habría muchas cosas que lamentar a la fecha.

¿Eso era amor? Si eso era amor, él no quería nada de eso.

"Mamá…" le miro un poco más calmado "¿Te duele dejar a papá?"

Ella lo observo con una mirada culpable dejando salir una lágrima y respondió con la voz rota "Me duele mas tener que dejarte a ti"

Continuara…

Omake:

Había cinco personas en un jardín lleno de flores rosadas y blancas, estaban frente a un árbol con frutos dorados que apenas iban a florecer. Pero el caso no era ese, sino que ellos estaban ahí para presenciar un castigo.

Tres de las cinco personas tenían alas de ángel y las otras dos eran "normales" y usaban una playera morada con las letras SPQR. Una de las personas aladas, era Emma.

Un hombre con alas negras le coloco unas pulseras doradas en sus muñecas y después de estas aparecieron un par de cadenas doradas que la aferraban al árbol.

El último hombre alado, atractivo y con ojos de color rojo sangre se acercó a ella y le apretó de las mejillas "Espero que así comprendas que jamás debes romper las reglas"

"No es justo" mascullo Emma soltándose del hombre.

"Jamás soy justo, represento el amor ¿Recuerdas?" el hombre la fulmino con la mirada y después le dio la espalda "Vamos Céfiro" el otro alado le siguió el paso dejando a la niña con las otras dos personas.

Uno de ellos se acercó a ella y la abrazo. Un chico dos años mayor que ella, de ojos color caramelo y cabello negro que le caía sobre el rostro. La otra persona era una chica de cabello negro y ojos cafés llegando al dorado, se le conocía por muchas cosas pero nosotros la conocemos por una, ser la madre de Hiro.

Le dijo al chico que saliera de ahí. El chico se despidió rápido de ella y le obedeció a la mayor, quien solo miro a la niña sin decir una palabra. Se arrodillo para estar a su altura y le revolvió el cabello para después entregarle la carta que le había escrito a Hiro y la foto que ambos se habían tomado en el arcade.

Emma sintió un hueco en el alma. La chica le dio la espalda despidiéndose fríamente y dejándole ahí. Emma se sentó a la sombra del árbol con la mirada baja y el ánimo por los suelos.

Miro lo que se le había entregado con resignación. Este era su castigo y lo aceptaba. Ella había roto la primera regla y la más importante de todas: No hables con nadie y por ninguna circunstancia te enamores.

Emma regresara en la Profecía de los Cuatro Grandes

x.x.x.x

En una escala del 1 al 10 ¿Que tan cruel fui?

Un 8000!

No estaba deprimida ni nada por el estilo, así yo había planeado que pasara todo.

Reviews:

Fan-de-caidos-del-mapa: creo que ya te había explicado lo de Emma, el nombre del pairing creo que sería Hiremma. Sobre la muerte de Tadashi…no tengo muy bien planeado cuando, falta muchas cosas que debo explicar, como por ejemplo el próximo capítulo estará centrado en Tadashi y su niñez. Como te diste cuenta, Hiro ya está apareciendo en el otro fic y me está gustando el papel que juega ahí, aunque no lo he especificado mucho. Gracias por el review :3

Sweat Blueberry: Esos dos se ven muy lindos. Al principio pensaba ponerlos como amistad pero luego me surgio la idea de una pareja romántica entre ellos y me encanto. Besos :*

Viliandra odette: Si, Emma es la hermana de Jack, quería poner esas pistas. Hiro es hermoso y kawaii. Gracias por leer.

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