Solo para ella.
Ryosaku.
I premio del concurso creado en Ponta Pair Love - castellano (facebook)
"Crea tu diálogo para la imagen"
Para
Sakurimoon.
Advertencias: Ooc (?).
Disclaimer: Pot no me pertenece.
Resumen: Ryoma solo tiene ojos para Sakuno, pero, ¿Y si ella es algo tramposa?
Ryoma arqueó las cejas, clavando su mirada en la fotografía que ella tendía frente a sus narices. Era un pequeño recuerdo de un día de playa en el que ambos estaban forzadamente por los senpais en un sándwich humano.
La chica había insistido en que aquel día, el bikini que había llevado era negro completamente. Él no lo recordaba. Especialmente y por culpa de sus condenadas curvas, que llamaron más la atención que cualquier prenda que ocupara.
Fijó su mirada en la fotografía y de nuevo, sus ojos se fijaron en todo menos en el color del dichoso bikini. Sakuno le miró impaciente.
—¿Qué? — bufó acomodando sus caderas en un vano intento de impedir que su sexo reaccionara.
—Era negro— repitió ella haciendo un mohín—. El bikini.
Él clavó la mirada en ella esta vez, arqueando las cejas pícaramente.
—¿Crees que me he fijado en eso? — gruñó.
La chica tardó en darse cuenta de la situación y cuando lo hizo, enrojeció hasta las raíces del cabello, tirando de la fotografía para cubrirla mientras le fulminaba con la mirada.
—¡Eres un cochino!
Él se encogió de hombros y se desquitó del problema. ¿Qué tenía de malo? Era un hombre sano y en su juicio. Y ella era la mujer que le gustaba. ¿Qué mal había?
Alargó una mano y sujetó el mentón de la chica entre sus dedos. Las mejillas estaban dulcemente enrojecidas y sus ojos brillaban de enfado, vergüenza y estaba seguro, de que de cierta excitación escondida.
—Solo contigo, mujer— susurró roncamente.
La muchacha entrecerró los ojos, mirándole dudosa.
—Ya. Entonces, ¿de qué color era el bikini de Tomoka el otro día en la playa?
Ryoma cerró la boca con fuerza, parpadeando. ¿El otro día? ¿Bikini? ¿Osakada? ¡Qué cuernos le importaba a él!
Sakuno infló los mofletes con enfado, haciendo un divertido pero peligroso puchero. Ryoma ya se imaginaba sus testículos puestos sobre una bandeja de la cocina cuando ella colocó sus manos sobre sus mejillas y tiró de estas con fuerza, echándose a reír.
A cuadros, llevó sus manos hasta las muñecas femeninas mientras millones de preguntas empezaban a atorarse en la punta de su lengua.
—¡Es mentira! — rió—. El otro día fuimos a la feria, no a la playa. Además— añadió sonrojándose y mirándole con aquella condenada mirada coqueta que solo ella podía poner y era capaz de hacer que su corazón diera un vuelco—, estoy seguro que ni te fijaste en ella.
Ryoma lo sopesó. ¿Darse cuenta de lo que Osakada llevaba cuando su mujer iba lo más escotada posible con aquel condenado vestido de vuelo y flores? Bah. Qué tontería.
Tiró de ambas muñecas hacia atrás, buscando su boca en un pasional beso. Sakuno suspiró contra sus labios y él gruñó. Aquella condenada mujer y sus capacidades de mujer, sus embrujos y extraños movimientos capaces de volverle loco.
—No me hagas hablar demás, mujer.
Y ella rió de nuevo, echando la cabeza hacia atrás, llenando el sofá con sus preciosos rizos caoba.
n/a
Yey, Ryoma solo tiene ojos para ella, para ninguna otra más y mucho menos, para colores de bikini con tanta carne de por medio xD.
